
Parte de la razón por la cual los cristianos desconocemos en gran parte (por no decir todo) lo relativo al judaísmo, es porque creemos que nada tiene que ver con nosotros (la iglesia «gentil»). Nada más alejado de la verdad, de hecho TODO lo sucedido en el Antiguo Testamento tiene consecuencias para nosotros, ya sea por temas doctrinales, históricos o inclusive proféticos.
Y si percibimos un «cambio» en el carácter de Dios es probablemente porque no hemos entendido la revelación progresiva, las dispensaciones, la justicia de Dios, la ira de Dios, la muerte sustitutiva de Cristo en la cruz, o TODAS LAS ANTERIORES. jajaja
Inclusive hay muchos que creen que «Dios antes era muy estricto, pero que ahora es diferente, más permisivo, más bonachón«. Obviamente eso es una percepción equivocada sin fundamento bíblico, puesto que las Escrituras afirman que Dios no cambia:
“Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.” (Hebreos 13:8)
Y como Dios no cambia, pues debería importarnos conocer los fundamentos de su creación, entre ellos el calendario judío, que al final de cuentas no es judío sino bíblico, o mejor dicho DIVINO (pues fue dado al hombre por Dios mismo).
El año judío «religioso» (porque también existe el calendario «civil» en uso simultáneamente) empieza alrededor de Abril y tiene doce meses, seis meses de veintinueve días y seis meses de treinta días, lo que hace un total de 354 días. Esto se debe a que nuestros meses se rigen por la órbita lunar, que dura aproximadamente 29,5 días. Sin embargo, debido a distintas variaciones en el calendario judío, el año también podría tener 353 o 355 días.
Algo que distingue al calendario bíblico de todos los demás es que está basado en el ciclo lunar, el inicio del mes bíblico se determina por la luna nueva. El primer día del mes es cuando la luna vuelve a aparecer después de estar escondida y la luna llena marca la mitad del mes.
El calendario bíblico también tiene doce meses, pero en ocasiones se añada un mes extra para ajustarse al año solar y a las estaciones. Sin embargo, no bastaba con que Pesaj cayera después del equinoccio, en que era “oficialmente” Primavera; también era necesario que hubiera ciertas “condiciones ambientales” de primavera.
Por ejemplo, si en Israel, la cebada aún no había madurado, y los árboles todavía no tenían los frutos de la estación, entonces, eso era razón suficiente para postergar el mes de Nisán agregando un segundo mes de Adar. La Primavera tenía que «sentirse en el aire»; ¡tenía que ser una época verde!
Además había también varios factores no relacionados con la estación que el Sanedrín tenía en cuenta. Por ejemplo, cuando las rutas o los puentes estaban en mal estado, debido a la época de lluvias, impidiendo así que los peregrinos pudieran viajar a Jerusalén para Pesaj. ¡De esto último (al menos en Costa Rica) podemos identificarnos perfectamente! jajaja
Debe notarse que la Biblia hace una diferencia entre dos calendarios.
- Calendario civil: Marca su inicio en la fecha en que el hombre fue creado. El año nuevo de este calendario se celebra en Rosh Hashaná, día que celebra la creación del hombre, o sea, empieza en Otoño (finales de Setiembre/principios de Octubre). Este es el calendario que aplica en la Biblia de Génesis 1 hasta Éxodo 11, sin embargo, todavía se utiliza simultáneamente con el calendario religioso.
- Calendario religioso: A partir de Éxodo 12, Dios atrasó el calendario, los meses siguen llamándose igual, pero cambió el orden, o sea ahora empieza en Primavera (finales de Marzo/ principios de Abril).
“Y el SEÑOR habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes será para vosotros el principio de los meses; será el primer mes del año para vosotros.” (Éxodo 12:1-2)
El mes al que se refiere este versículo es el que se conoce como Nisán, el mes en que se celebra la Pascua. Antes era el mes 7, pero a partir de Éxodo 12 se considerará como el primer mes del año bíblico.
Lo que sucedió en la Pascua fue tan trascendente, que cambió la historia del pueblo de Dios. Éste sería un nuevo inicio para la humanidad, por lo tanto ameritaba señalarse como el inicio del año. Este es el orden de ambos calendarios:
Año Civil: empieza en Otoño (de Génesis 1 a Éxodo 11)
- Tishrei
- Jesvan
- Kislev
- Tevet
- Shevat
- Adar (más a veces Adar II o Veadar)
- Nisán
- Iyar
- Sivan
- Tamuz
- Av
- Elul
Año Religioso: empieza en Primavera (de Éxodo 12 hasta hoy)
- Nisan o Aviv
- Iyar
- Sivan
- Tamuz
- Av
- Elul
- Tishrei
- Jesvan
- Kislev
- Tevet
- Shevat
- Adar (más a veces Adar II o Veadar)
¿Y por qué es relevante seguir el calendario bíblico en estos tiempos modernos?
Por la simple razón que este es el calendario de Dios. Para entender los tiempos de Dios debemos estar conectados con Su Calendario, e inclusive muchos eventos proféticos tienen que ver con dicho calendario y las Fiestas Santas. ¡Esto lo veremos en otra entrada!
(Tomado en parte de https://atravesdelasescrituras.com/2016/04/11/el-calendario-biblico/ y https://es.chabad.org/library/article_cdo/aid/2289883/jewish/El-ao-judo.htm)
Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.