La «segunda Pascua» y los tiempos finales

Mañana se celebra una fiesta muy importante, y no me refiero específicamente a la coronación del rey Carlos III del Reino Unido, jajaja (¡aunque podrían estar relacionadas!).

La segunda Pascua (“Pesaj Sheni”) es una fiesta del calendario bíblico prácticamente desconocida por la mayoría de cristianos, representa una segunda oportunidad para quienes no pudieron participar en la fiesta de la Pascua (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/las-fiestas-biblicas-como-sombras-profeticas/), y se celebra exactamente UN MES EXACTO después de la primera (Iyar 15), empezando al atardecer del día anterior, tal y como era la indicación divina de contar los días.

“Sucedió que algunos hombres estaban impuros a causa de contacto con un cadáver, de modo que no pudieron celebrar la Pascua aquel día.  Se acercaron aquel día a la presencia de Moisés y de Aarón, y esos hombres les dijeron: Nosotros estamos impuros a causa de contacto con un cadáver. ¿Por qué seremos impedidos nosotros, entre los hijos de Israel, de ofrecer el sacrificio al SEÑOR a su debido tiempo?  Moisés les respondió: Esperen hasta que yo oiga qué es lo que manda el SEÑOR acerca de ustedes.

Entonces el SEÑOR habló a Moisés diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: “Cualquiera de ustedes o de sus descendientes que esté impuro a causa de contacto con un cadáver o que esté lejos, de viaje, podrá celebrar la Pascua al SEÑOR.  La celebrarán el día catorce del mes segundo, al atardecer, y la comerán con panes sin levadura y con hierbas amargas.” (Números 9:6-11)

En respuesta a su súplica, Dios mismo estableció la “Segunda Pascua” para cualquiera que no pudiera celebrar la fiesta en el tiempo señalado en el mes anterior (15 de Nisan).  Por lo tanto, los judíos la celebran como la fiesta de las “segundas oportunidades”, el poder del arrepentimiento y el “retorno” a casa.  Además, esta fiesta tiene la particularidad que nació NO de Dios, sino del hombre en respuesta a su deseo de obedecer y agradar a Dios.  Interesante.

Avancemos ahora 3500 años hasta llegar a nuestros días, y vemos algunos detalles sobre la próxima coronación del rey Carlos III que llaman mucho la atención.  Uno podría pensar que un evento como este no tiene NADA que ver con la Biblia, sin embargo, ¡resulta que la mayoría de los detalles son prácticamente sacados del Antiguo Testamento!

1. El aceite que usarán para ungirlo está preparado en Tierra Santa.  El nuevo «aceite sagrado» (como lo han llamado en la prensa) fue creado de aceitunas cultivadas y cosechadas en el Monte de los Olivos en Jerusalén, bajo la orden del arzobispo de Canterbury, Justin Welby, quien va a oficiar en la coronación.

Este dijo: “Esto demuestra el profundo nexo histórico entre la coronación, la Biblia y la Tierra Santa.  Desde los reyes antiguos hasta la actualidad, los monarcas han sido ungidos con aceite de este lugar sagrado.  Al prepararnos para ungir al rey y a la reina consorte, rezo pidiendo que ellos se vean guiados y fortalecidos por el Espíritu Santo”.  Sin palabras…

2. Además, resulta que será proclamado rey en lo que se conoce como el “Trono de coronación”, una silla construida sobre la “piedra de Scone” (o “piedra de destino”), que dice la leyenda es la misma piedra donde el patriarca Jacob descansó su cabeza y luego ungió como señal de su voto a Dios.

“Jacob se levantó muy de mañana, tomó la piedra que había puesto como cabecera, la puso como señal y derramó aceite sobre ella. Y llamó el nombre de aquel lugar Betel, aunque el nombre antiguo de la ciudad era Luz.” (Génesis 28:18-19)

“Jacob también hizo un voto diciendo: Si Dios está conmigo y me guarda en este viaje que realizo, si me da pan para comer y vestido para vestir, y yo vuelvo en paz a la casa de mi padre, el SEÑOR será mi Dios.  Esta piedra que he puesto como señal será una casa de Dios, y de todo lo que me des, sin falta apartaré el diezmo para ti.”  (Génesis 28:20-22)

“Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste la piedra y me hiciste un voto. Levántate, sal de esta tierra y vuelve a la tierra de tu nacimiento.” (Génesis 31:13)

La piedra mide alrededor de 66 centímetros de largo, 40 centímetros de ancho y 25 centímetros de espesor), lo cual le da una apariencia de “cabecera” (almohada).  Curiosamente, el material geológico particular que compone la piedra (arenisca calcárea) no se puede encontrar en las Islas Británicas, pero sí se puede encontrar en el Medio Oriente.

Todos los científicos coinciden que es que no existe una formación rocosa similar en las Islas Británicas, el análisis de la piedra muestra que no hay absolutamente ninguna cantera en Escocia ni en Irlanda de dónde haya podido salir.  Sin embargo, el análisis de un estrato de arenisca en las cercanías de Betel demostró que es geológicamente idéntico a la “Piedra de la Coronación”.

Según la Revista Smithsonian, toda la historia del trono davídico en las Islas Británicas está ligada a una misteriosa “piedra de coronación”, aunque bíblicamente significativa, llamada por los irlandeses la piedra del destino.  La piedra fue entregada a las Islas por el profeta Jeremías cuando trajo a la hija del rey Sedequías, Tephi, a Irlanda para casarla con un miembro de la línea real de Judá-Zaraita.

Regresando al relato bíblico, se dice que después de la muerte de Jacob, la piedra de Betel siguió siendo posesión de sus hijos; y es probable que la tribu de Judá se haya convertido en su guardián, ya que la piedra vendría a vincularse a la realeza. Inclusive, dada la importancia de la piedra, es probable que haya acompañado a los hijos de Israel en su viaje desde Egipto hasta la Tierra Prometida, donde estuvo hasta la caída del Reino del Sur por parte de Nabucodonosor y el Imperio Babilonio (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/).

Curiosamente, la historia irlandesa indica que el profeta Jeremías visitó Irlanda varios años después de la conquista de Jerusalén (aprox 580 a.C.).  En su compañía estaban Tefi, heredera del trono davídico, y Baruc, el asistente personal y escriba del profeta.  También trajo varios artículos importantes a las islas, incluida una piedra que los israelitas irlandeses llamaron posteriormente Lia-Fail o “Piedra del Destino”.

Muchos de los antiguos registros irlandeses, al hacer referencia a la “hija de un rey oriental”, también mencionan a un anciano; “un patriarca, un santo, un profeta”, llamado “Ollam Fodhla”, y su escriba-compañero llamado “Simon Brug, Brach, Breack, Barech, Berach”, como se escribe de diversas formas.  Según se informa, llevaron consigo muchas reliquias antiguas, entre estos se encontraban un arpa, un arca o cofre, y una piedra llamada, en gaélico, “Lia-Fail” (pronunciado en ingles como Leeah-Fail), que significa “Piedra del Destino”.

Muchos investigadores creen que Lia-Fail es la misma piedra que el patriarca Jacob ungió con aceite en Betel.  La piedra finalmente se alojó en un área llamada Tara, en el “Fuerte de los Reyes”, cerca de Ulster (Irlanda), y todos los reyes posteriores de Irlanda fueron coronados sentados (o de pie) en Lia-Fail.

Alrededor del año 503 d.C., el príncipe irlandés Fergus Mor McEre (Fergus el Grande) tuvo un gran éxito en sus esfuerzos militares para anexar partes del oeste de Escocia.  Fergus pronto estableció un reino importante en Escocia y quería ser reconocido oficialmente.  La intención de Fergus era llamarse a sí mismo rey de Escocia y, comprendiendo el significado de la “piedra del destino”, Fergus hizo que trajeran a Lia-Fail a Escocia para su coronación como rey.

La piedra nunca fue devuelta a Irlanda, sino que se mantuvo en un santuario en la Isla de Iona. Al igual que los irlandeses, todos los reyes escoceses posteriores fueron coronados en Lia-Fail (“Lea Gael” para los escoceses).  En 843 d.C., el rey escocés Kenneth McAlpin trasladó la piedra a Scone (Escocia), de ahí el nombre posterior de la piedra “Piedra de Scone”.

En 1296 d.C., cuando el rey Eduardo I de Inglaterra conquistó a los escoceses y se convirtió en el líder supremo de Escocia, Lia-Fail fue trasladada a la Abadía de Westminster en Londres y allí, el rey Eduardo rápidamente hizo construir una “silla de coronación” especial alrededor de la piedra. Los reinos escocés e inglés se unieron posteriormente en 1603 cuando Jaime VI de Escocia fue coronado en la Abadía de Westminster, convirtiéndose en el rey Jaime I de Inglaterra.

Desde entonces, todos los reyes y reinas de Gran Bretaña han sido coronados en esa misma silla (incluyendo por supuesto a la reina Isabel II en 1953), lo cual demuestra que dicha piedra tiene un gran significado, tal vez más allá de nuestro propio entendimiento. Realmente muy interesante, ¿pero qué tiene que ver todo esto con la fiesta de la “segunda Pascua” y con las “segundas oportunidades”? Aquí es donde yo creo que viene la parte más curiosa: ¡LA FECHA!

3. La fecha de un evento de esta naturaleza NUNCA es al azar, probablemente la programación de la coronación del Rey Carlos III se viene haciendo desde antes de la muerte de la reina Isabel II, y por supuesto que no se planea para un día cualquiera.  Para muestra un botón: la reina Isabel II se convirtió en reina el 6 de febrero de 1952 con la muerte de su padre el rey Jorge VI, pero fue coronada públicamente hasta el 2 de Junio de 1953, casi 16 meses después. Por lo tanto, es claro que el 6 de mayo del 2023 tiene un significado específico para ellos, y fue escogido especialmente para dicha celebración.

Este 6 de Mayo, fecha de la fiesta de la “segunda Pascua” (y además en “shabbat”), el rey Carlos III será declarado “protector de todas las religiones”, mientras es coronado en la piedra de los reyes del trono davídico (a todas luces un acto blasfemo).  Además, los ciudadanos británicos serán invitados a jurar lealtad al Rey y sus herederos, un compromiso público que NUNCA en la historia se había realizado. 

En vista de todo lo anterior, pareciera existir una extrañísima relación entre los dos eventos. ¿Será que el rey Carlos III se ve a sí mismo como un segundo Rey David? ¿O será más bien que Dios le está dando al pueblo de Israel una segunda oportunidad en “Pesaj Sheni” para enmendar el error de no haber reconocido al Mesías (el verdadero heredero del trono del Rey David, descendiente de Jacob a través de su hijo Judá) y rechazar esta vez a un posible usurpador del trono?

“Porque un niño nos ha nacido, ¡un hijo nos ha sido concedido!  Sobre sus hombros llevará el principado, y su nombre será «Consejero admirable», «Dios fuerte», «Padre Eterno» y «Príncipe de paz».  La extensión de su imperio y la paz en él no tendrán límite.  Reinará sobre el trono de David y sobre su reino, y lo afirmará y confirmará en la justicia y el derecho, desde ahora y para siempre. Esto lo hará el celo del Señor de los ejércitos.” (Isaías 9:6-7)

(Basado en parte en https://www.chabad.org/library/article_cdo/aid/4377624/jewish/What-Is-Pesach-Sheni-the-Second-Passover.htm , https://www.fivedoves.com/letters/apr2023/chance430-5.htm , https://www.cbcg.org/booklets/america-britain/appendix-5-jacob-s-pillow-stone-the-prophetic-stone-of-destiny.html , https://es.wikipedia.org/wiki/Piedra_de_Scone y https://www.johnpratt.com/items/docs/lds/meridian/2003/throne.html)


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