
“Porque no hay nada escondido que no llegue a descubrirse ni nada oculto que no llegue a conocerse públicamente.” (Lucas 8:17)
Desde que Dios me hizo nacer de nuevo y me selló con Su Espíritu para salvación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/06/somos-salvos-porque-creemos-o-creemos-porque-somos-salvos/), en mi opinión he recibido tres grandes revelaciones doctrinales que han transformado mi entendimiento bíblico. Esto ya lo he mencionado anteriormente, pero quería comentarlas nuevamente para poder dimensionar el tema de hoy, siendo éstas:
1. La revelación progresiva: o sea el concepto que Dios NUNCA nos revela de una sola vez todo Su Plan cuando nos salva, sino que (como un buen padre) nos va dejando saber la Verdad POCO A POCO, ¡de lo contrario sería demasiada información! Es por eso que nunca debemos “casarnos” con posiciones fijas y/o conceptos religiosos, sino simplemente dejar que el Señor nos vaya mostrando las cosas CONFORME VAMOS CRECIENDO ESPIRITUALMENTE, (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/), pues debemos primero estar listos antes de pasar “de la leche a los alimentos sólidos” (1 Corintios 3:2).
2. El “marco legal” de Dios: o sea el concepto que el universo se rige bajo un estricto sistema de reglas divinas impuestas por el Creador (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/), el cual NADIE ha podido cumplir (Romanos 3:10), TODOS estamos destituidos de la Gloria de Dios por fallarlo (Romanos 3:23), y por lo tanto estamos condenados a recibir el castigo eterno (Romanos 6:23), A MENOS QUE ALGUIEN (INOCENTE) TOME NUESTRO LUGAR Y RECIBA EL CASTIGO EN LUGAR NUESTRO (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/), precisamente lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz.
3. El Dispensacionalismo (Ley vs Gracia): o sea el concepto que Dios ha utilizado diferentes planes “salvíficos” durante la historia de la humanidad, especialmente entre el dirigido corporativamente al pueblo de Israel (bajo un complejísimo y estricto sistema legalista) y el dirigido a los miembros de la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”) por pura Gracia Divina (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/). Sin embargo, es importantísimo entender que la salvación de los “gentiles” no empezó con la muerte y resurrección de Cristo (puesto que en el Plan Original no estábamos incluidos, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/), sino que Dios reveló este “misterio” hasta años después de la resurrección, luego del apedreamiento de Esteban y del inicio del ministerio del apóstol Pablo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/03/21/el-evangelio-de-pablo/).
Dicho lo anterior, el estudio de hoy probablemente representa una revelación todavía más significativa que las anteriores, ¡y es tal vez (doctrinalmente hablando) la investigación bíblica más importante que he realizado en toda mi vida cristiana! Como verán, es un tema complejo que viene a cuestionar muchas verdades “de conocimiento general”, razón por la cual me he tomado muchos meses para desarrollarlo con cuidado, no sólo porque tiene connotaciones religiosas, políticas y económicas, sino también porque podría tener consecuencias salvíficas para millones de personas alrededor del mundo.
Antes de empezar, debo advertir que este tema NO le servirá de mucho a aquellos que no han primero entendido los conceptos arriba expuestos, específicamente todo lo relacionado de las diferencias entre la Ley y la Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/), todo lo relacionado a “separar debidamente el mensaje de verdad” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/), y por supuesto todo lo relacionado al “evangelio de Pablo”, por lo que recomiendo leer todos estos estudios antes de continuar.
Ahora sí, ¡a lo que vinimos! Este tema podría considerarse la continuación de lo visto la semana pasada (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/05/30/la-descendencia-seminal-de-abraham/), así que hoy vamos a intentar aclarar de una vez por todas el concepto de forma bíblica (¡y científica!), dejando de lado los sentimientos y lo que creemos que sabemos al respecto. Y por cierto, si alguien me quiere atacar con idioteces “anti” esto o “pro” aquello, le recomiendo no perder el tiempo, pues en mi caminar cristiano (y esperaría que en el suyo también), LO ÚNICO que me interesa es llegar al conocimiento de la verdad, lo demás me tiene sin cuidado (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/03/26/anade-conocimiento-a-tu-fe/).
Como escribió el filósofo alemán Friedrich Nietzsche (ateo por cierto) hace más de 100 años: “a la verdad no le importa que la cuestionen, pero a la mentira no le gusta que la cuestionen”, así que no veo por qué no podemos utilizar el mismo argumento bíblica y hasta científicamente, que es lo único que debería importarnos. Como también escribió el apóstol Pablo hace más de 1900 años:
“Pero las cosas que para mí eran ganancia las he considerado pérdida a causa de Cristo. Y aún más: Considero como pérdida todas las cosas, en comparación con lo incomparable que es conocer a Cristo Jesús mi Señor. Por su causa lo he perdido todo y lo tengo por basura a fin de ganar a Cristo y ser hallado en él; sin pretender una justicia mía, derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo; la justicia que proviene de Dios por la fe.” (Filipenses 3:7-9)
Empecemos con algunos definiciones importantes:
- Semita: Se refiere simplemente a las personas descendientes de Sem (el hijo mayor de Noé), así que el término incluye tanto a los hebreos como a los árabes y demás pueblos “semíticos”.
- Hebreo (descendiente de Heber): Uno de los pueblos “semíticos” a través de Abraham (hijo de Taré, hijo de Nacor, hijo de Serug, hijo de Reu, hijo de Peleg, hijo de Heber, hijo de Sélaj, hijo de Arfaxad, hijo de Sem), a quien Dios le dio la promesa para todos sus descendientes (Génesis 17). Según la Biblia, los hebreos son originarios de Mesopotamia (actual Irak) y eran inicialmente nómadas, hasta que Dios los hizo conquistar la antigua región de Canaán, después llamada Israel (el nombre que Dios le dio a Jacob, según Génesis 32:28).
- Israelita: Es el nombre que reciben los habitantes del antiguo Israel. Según la Biblia, es todo miembro de las doce tribus de Israel, es decir, todo descendiente de algunos de los doce hijos del patriarca bíblico Jacob (nieto de Abraham). Según el Antiguo Testamento, la palabra traducida como “descendiente” proviene del hebreo “zéra”, que quiere decir más específicamente “linaje”, “fruto”, “semilla” y/o “SEMEN” (en el sentido de “descendencia carnal” a través del hombre). Por lo tanto, y como lo vimos hace una semana, bíblicamente hablando ser “israelita” es un tema genético (no religioso), y ÚNICAMENTE heredado por el lado paterno.
- Israelí: Es el gentilicio de los ciudadanos del Estado de Israel moderno (establecido en 1948) sin distinción étnica, independientemente si descienden genéticamente de los antiguos israelitas o de si practican el judaísmo (como religión). El grupo étnico más numeroso de los israelíes es el de los judíos “asquenazis”, con un número menor de judíos “sefardíes” y “mizrajíes”, seguidos por los ciudadanos de origen árabe (en su mayoría musulmanes y algunos cristianos), además de los drusos y otras minorías.
- Antisemitismo: Esto no necesariamente está relacionado directamente al tema de hoy (ni es un término bíblico), pero quise incluirlo porque creo que nos puede dar una luz sobre por dónde va la cosa. El “antisemitismo” es una estrategia política utilizada por el Estado de Israel. Esto no es mi opinión, sino más bien las palabras de la ex ministra de educación de Israel (entre 1992 y 1993) Shulamit Aloni. La señora Aloni dijo en una entrevista en 2002 que “es un truco político que siempre usan ellos para silenciar a los críticos de Israel. Si los críticos son de Europa, les mencionan el holocausto, y si son de los EE.UU, los llaman antisemitas” (ver https://www.youtube.com/watch?v=5zjaSlP2OxE). Básicamente se usa como una muletilla de amplio espectro y poca definición (tipo “nazi”, “fascista”, “homofóbico”, etc.), para defenderse y callar bocas ante cualquier ataque a Israel, así como evitar cualquier discusión racional, independientemente de las justificaciones o motivos para hacerlo.
Como podemos ir ya viéndolo, ¡el tema “se las trae”! Así que para poder entenderlo bien, debemos regresar a la Biblia y analizarlo SIN PREJUICIOS, ideas preconcebidas o enseñanzas de terceros. Por ejemplo, a los cristianos se nos ha enseñado que los “judíos” (o sea, ese poco definido grupo conformado ya sea por los israelíes independiente-mente de su religión, como por los que practican el “judaísmo” independientemente de su nacionalidad) son “el pueblo elegido de Dios”, puesto que son descendientes de los israelitas bíblicos. ¿PERO SERÁ ESO LO QUÉ DICE LA BIBLIA?
Como hemos visto anteriormente en muchas ocasiones, originalmente el Plan de Salvación de Dios era exclusivo para Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/), pero luego que Dios levantara al apóstol Pablo, nos incluyó a nosotros los “gentiles”, ya no mediante el cumplimiento de la Ley, sino mediante la Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/). Hasta aquí no he dicho nada revolucionario, pero donde empieza la confusión es cuando profundizamos en la definición moderna de la palabra “judío” y de cómo se aplica la palabra hoy en día.
Quiero aclarar que, como cristiano, por supuesto estoy 100% de acuerdo con que “toda la Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo 3:16) y que por ende ES PERFECTA (sin errores), pero a veces se nos olvida que esta afirmación se refiere específicamente A LA BIBLIA ORIGINAL, no a las traducciones que normalmente leemos del hebreo y el griego (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/los-idiomas-originales-de-la-biblia/), y que por lo tanto, los atributos mencionados son exclusivos de los textos originales (y no necesariamente de las traducciones).
Es por eso que, al estudiar la Biblia, adicionalmente debemos SIEMPRE también estudiar el significado original de las “palabras inspiradas”, y dichosamente, actualmente hay muchas herramientas tecnológicas para poder hacerlo. Veamos algunos ejemplos prácticos:
“Las palabras de Nehemías hijo de Hacalías: Sucedió en el mes de Quisleva del año veinte, estando yo en Susa la capital , que Hanani, uno de mis hermanos, llegó de Judá con algunos hombres. Les pregunté por los judíos [“yehudí”] que habían escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. Ellos me dijeron: El remanente, los que han quedado de la cautividad allí en la provincia, está en gran dificultad y afrenta. La muralla de Jerusalén está llena de brechas y sus puertas quemadas a fuego.” (Nehemías 1:1-3)
“En Susa, la capital, había un judío [“yehudí”] llamado Mardoqueo hijo de Jaír, hijo de Simei, hijo de Quis, de la tribu de Benjamín, que había sido llevado cautivo de Jerusalén junto con los cautivos llevados con Joaquín, rey de Judá, a quien Nabucodonosor, rey de Babilonia, llevó cautivo.” (Ester 2:5-6)
“Este es el número del pueblo que Nabucodonosor llevó en cautividad: En el séptimo año hizo llevar cautivos a tres mil veintitrés judíos [“yehudí”]. En el año dieciocho, Nabucodonosor llevó cautivas a ochocientas treinta y dos personas de Jerusalén. Y en el año veintitrés de Nabucodonosor, Nabuzaradán, capitán de la guardia, llevó cautivas setecientas cuarenta y cinco personas de los judíos [“yehudí”]. Todas las personas fueron cuatro mil seiscientas.” (Jeremías 52:28-30)
Pareciera entonces que en el hebreo original, la palabra “yehudí” (#3064 del diccionario de Strong) NO quiere decir “judío”, sino simplemente “descendiente de la tribu de Judá”. Posteriormente, dicha definición se extendió a “miembro del Reino de Judá” (también llamado “Reino del Sur”, ubicado en Judea y que incluía principalmente a las tribus de Judá y Benjamín), luego que se diera la división del reino original (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/).
Recordemos que los miembros del “Reino de Israel” (también llamado “Reino del Norte” o “Efraín”, uno de los hijos de José) fueron conquistados por los asirios por ahí del año 722 a.C. para NUNCA regresar como pueblo enteramente “hebreo” (pues se habían mezclado). Estos fueron en parte sustituidos por “gentes de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y Serfarvaim” que habitaron en las ciudades de Samaria y se mezclaron con el remanente israelita, razón por la cual el Nuevo Testamento dice que los “judíos” no se relacionaban con los samaritanos (Juan 4:9).
“El rey de Asiria trajo gentes de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim; y las estableció en las ciudades de Samaria en lugar de los hijos de Israel. Ellas tomaron posesión de Samaria y habitaron en sus ciudades. Y aconteció, cuando comenzaron a habitar allí, que como no reverenciaban al SEÑOR, envió el SEÑOR contra ellas leones que las mataban. Entonces ellas enviaron a decir al rey de Asiria: Las gentes que tú trajiste cautivas y estableciste en las ciudades de Samaria no conocen la costumbre del dios del país, y él ha enviado leones contra ellas. Y he aquí que las matan, porque no conocen la costumbre del dios del país.
El rey de Asiria mandó decir: Lleven allí a uno de los sacerdotes que trajeron cautivos de allá. Que vaya y habite allí, y que les enseñe la costumbre del dios del país. Entonces fue uno de los sacerdotes que habían sido llevados cautivos de Samaria y habitó en Betel. Él les enseñó cómo debían reverenciar al SEÑOR. Pero cada pueblo seguía haciendo sus propios dioses y los ponía en los santuarios de los lugares altos que habían hecho los de Samaria. Cada pueblo hizo así en la ciudad donde habitaba. Los hombres de Babilonia hicieron una imagen de Sucot-benot; los de Cuta hicieron una imagen de Nergal; los de Hamat hicieron una imagen de Asima; los aveos hicieron imágenes de Nibjaz y de Tartac; y los de Sefarvaim quemaban a sus hijos en el fuego en honor de Adramelec y Anamelec, dioses de Sefarvaim.
También temían al SEÑOR e hicieron para sí, de entre ellos mismos, sacerdotes de los lugares altos, que oficiaban por ellos en los santuarios de los lugares altos. Temían al SEÑOR, pero servían a sus dioses, según las prácticas de los pueblos de donde habían sido trasladados. Hasta el día de hoy persisten en sus prácticas antiguas: No temen al SEÑOR; no actúan conforme a sus estatutos ni a sus decretos ni conforme a la ley y los mandamientos que el SEÑOR mandó a los hijos de Jacob, a quien puso por nombre Israel, y con quienes el SEÑOR hizo un pacto y les mandó diciendo: No temerán a otros dioses ni los adorarán ni les servirán ni les ofrecerán sacrificio.
Más bien, al SEÑOR, que los sacó de la tierra de Egipto con gran poder y con brazo extendido, a él temerán, a él adorarán y a él ofrecerán sacrificios. Cuidarán siempre de poner por obra los estatutos, los decretos, la ley y los mandamientos que escribió para ustedes; y no temerán a otros dioses. No olvidarán el pacto que hice con ustedes ni temerán a otros dioses. Solo teman al SEÑOR su Dios, y él los librará de mano de todos sus enemigos. Pero ellos no escucharon; antes bien, hicieron según su antigua costumbre. Así aquellos pueblos temían al SEÑOR, y al mismo tiempo rendían culto a sus imágenes. Lo mismo hicieron sus hijos y los hijos de sus hijos; como hicieron sus padres, así hacen ellos hasta el día de hoy.” (2 Reyes:17:24-41)
Según lo que explica el segundo libro de Reyes, hay pocas probabilidades de que los samaritanos puedan ser considerados “israelitas” (descendientes patrilinealmente de Abraham), pues como vimos “sólo uno de los sacerdotes” fue llevado de vuelta a Samaria, aunque es cierto que podría haber quedado un pequeño remanente masculino que no fue exiliado. Por otro lado, en el libro de Edras el escriba, es clarísima la diferencia que se hace entre los “enemigos de Judá y Benjamín” (los samaritanos) y “el pueblo de Judá, habitantes de Judá y Jerusalén” (los “judíos”), luego que estos últimos regresaran de Babilonia por orden del Rey Ciro para reconstruir el Templo y la ciudad.
En dicho libro, la palabra “judío” aparece 7 veces, SIEMPRE RELACIONADA CON LOS MIEMBROS DE LAS TRIBUS QUE CONFORMAN EL REINO DEL SUR (principalmente Judá y Benjamín).
“Cuando los enemigos de Judá y de Benjamín oyeron que los que habían venido de la cautividad edificaban un templo al SEÑOR Dios de Israel, se acercaron a Zorobabel y a los jefes de las casas paternas y les dijeron: Permítannos edificar con ustedes; porque como ustedes buscamos a su Dios, y a él hemos ofrecido sacrificios desde los días de Esarjadón, rey de Asiria, que nos trajo aquí.
Pero Zorobabel, Jesúa y los demás jefes de las casas paternas de Israel les dijeron: No nos conviene edificar con ustedes una casa a nuestro Dios, sino que nosotros solos la edificaremos al SEÑOR Dios de Israel, como nos lo mandó el rey Ciro, rey de Persia. Entonces el pueblo de la tierra desmoralizaba al pueblo de Judá y lo amedrentaba para que no edificara. Contrataron consejeros contra ellos para frustrar su propósito durante todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia. Y en el reinado de Asuero, al comienzo de su reinado, escribieron una acusación contra los habitantes de Judá y de Jerusalén.” (Edras 4:1-6)
“El comandante Rejum y el escriba Simsai escribieron una carta contra Jerusalén al rey Artajerjes, de esta manera. Entonces escribieron el comandante Rejum, el escriba Simsai y sus demás compañeros: los jueces, los oficiales, los funcionarios persas, los de Erec, de Babilonia, de Susa (esto es, los elamitas), y del resto de las naciones que el grande y glorioso Asnapar llevó cautivos y los hizo habitar en la ciudad de Samaria y en otras de la región de Más Allá del Río. Esta es la copia de la carta que le enviaron: Al rey Artajerjes, de tus siervos, la gente de Más Allá del Río. Ahora, sepa el rey que los judíos [“yehudí”] que han venido de ti a nosotros han llegado a Jerusalén y están reedificando la ciudad rebelde y perversa. Están restaurando los muros y reparando los cimientos.” (Edras 4:8-12)
Siendo así, pareciera que en TODOS los casos del Antiguo Testamento mencionados más arriba, la palabra “yehudí” se referiría ÚNICAMENTE a los miembros del “Reino del Sur” (que fueron conquistados por los babilonios), pues en teoría no podrían haber miembros de las demás 10 tribus durante el reino de Nabucodonosor, ¡ya que los “norteños” fueron conquistados por los asirios aprox. 135 años antes que los “sureños”! ¿O de qué otra forma podríamos interpretarlo?
Es casi ridículo pensar que la palabra traducida como “judío” en el Antiguo Testamento se pueda referir a la 12 Tribus, de lo contrario muchos pasajes perderían su sentido correcto, como es el caso del libro de Daniel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/setenta-semanas-la-profecia-de-daniel/). Recordemos que Daniel era de la Tribu de Judá (Daniel 1:6), al igual que sus amigos Ananías, Misael y Azarías (nombres que luego les fueron cambiados), y es ÚNICAMENTE por eso que en Babilonia se les llamaba “judíos”.
“Por esto, en el mismo tiempo algunos hombres caldeos se acercaron y denunciaron a los judíos [“yehudí”]. Hablaron y dijeron al rey Nabucodonosor: ¡Oh rey, para siempre vivas! Tú, oh rey, has dado la orden de que todo hombre que oiga el sonido de la corneta, de la flauta, de la cítara, de la lira, del arpa, de la zampoña y de todo instrumento de música, se postre y rinda homenaje a la estatua de oro; y que el que no se postre y rinda homenaje sea echado dentro de un horno de fuego ardiendo. Hay, pues, unos hombres judíos [“yehudí”] a quienes tú has designado sobre la administración de la provincia de Babilonia (Sadrac, Mesac y Abed-nego); estos hombres, oh rey, no te han hecho caso. Ellos no rinden culto a tus dioses ni dan homenaje a la estatua de oro que tú has levantado.” (Daniel 3:8-12)
Consecuentemente, la traducción correcta de “yehudí” debería ser “judaíta” o “judeano” (o tal vez la transliteración “jehudíta”), en referencia al origen familiar y/o geográfico (¡NUNCA RELIGIOSO!), pero lamentablemente (a pesar que es utilizada 76 veces en el Antiguo Testamento original), NINGUNA DE ESTAS PALABRAS EXISTEN EN EL IDIOMA ESPAÑOL SEGÚN LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA, ¡por lo que erróneamente se traduce siempre como “judío”! La situación no es muy diferente en el griego original del Nuevo Testamento, el término equivalente en el griego original es “ioudaios” (#2453 del diccionario de Strong) y aparece 195 veces, ¡siempre traducido erróneamente al español como “judío”!
Por ejemplo, en los cuatro evangelios hay diversos relatos de lo que estaba escrito en una placa sobre Jesús en la cruz, que contiene las palabras “Rey de los judíos” (Mateo 27:37, Marcos 15:26, Lucas 23:38 y Juan 19:19), probablemente queriendo decir que pertenecía a la tribu de Judá, al Reino de Judá y/o que era habitante de la zona de Judea.

Por lo tanto, lo que probablemente el letrero en realidad decía era algo como “Rey de los judaítas”, pero de nuevo, ¡NO EXISTE TRADUCCIÓN DE LA PALABRA ORIGINAL EN LA LENGUA ESPAÑOLA! Es más, en TODAS las pocas ocasiones en que el texto se refería o incluía a las 12 tribus (y no sólo a la de Judá, o inclusive Judá/Benjamín como “Reino de Judá”), el Nuevo Testamento utilizó siempre la palabra “israelita” (del griego “israelítes”, #2475 del diccionario de Strong) y NUNCA la palabra “judío”!
De hecho, Jesús se refirió al apóstol Natanael como “israelita” (refiriéndose a las 12 tribus y no sólo Judá, pues la mayoría de los apóstoles era más bien de Galilea y los alrededores), y Pablo se refirió a sí mismo como “israelita” (refiriéndose también a las 12 tribus, pues no podría haberse referido al Reino del Norte únicamente, ¡ya que él era benjaminita!). En NINGUNO DE LOS CASOS se utilizó la palabra “judío” (aun como mala traducción de “judaíta”), esa palabra no tendría ningún sentido lógico en el contexto, pues como vimos no significa lo que estaban queriendo decir según el texto original de la Biblia.
“Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y de Pedro. Felipe encontró a Natanael y le dijo: Hemos encontrado a aquel de quien Moisés escribió en la Ley y también en los Profetas: a Jesús de Nazaret, el hijo de José. Y le dijo Natanael: ¿De Nazaret puede haber algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve. Jesús vio que Natanael venía hacia él y dijo de él: ¡He aquí un verdadero israelita [“israelítes”] en quien no hay engaño!” (Juan 1:44-47)
“Por tanto, pregunto: ¿Acaso rechazó Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! Porque yo mismo soy israelita [“israelítes”], de la descendencia de Abraham, de la tribu de Benjamín.” (Romanos 11:1)
Ya con sólo esto empezamos mal, y podemos ir dándonos cuenta del error al que hemos estado siendo inducidos por malas traducciones. Lo más increíble es que ni en el Antiguo ni en el Nuevo Testamento hay constancia que históricamente haya existido algún grupo étnico, geográfico o religioso conocido como “judío”, y/o miembros de algo llamado “judaísmo”. TALES PALABRAS NO APARECEN EN LA BIBLIA ORIGINAL, son adiciones (o más bien perversiones) de hombres, ¡producto de las traducciones a lenguas seculares por ahí del siglo XVIII!
¿Y ahora?
Si en la Biblia (original) únicamente aparecían los “judaítas”, ¿QUIÉNES SON ENTONCES LOS JUDÍOS DE LA ACTUALIDAD? ¿Serán simplemente los descendientes de los antiguos miembros de la tribu de Judá (en cuyo caso quedarían por fuera las restantes 11 tribus)? ¿Serán los descendientes del Reino de Judá y/o de la zona de Judea (en cuyo caso quedarían por fuera las restantes 10 tribus)? ¿Serán descendientes de los samaritanos (en cuyo caso habrían serias dudas de la descendencia “patrilineal” ininterrumpida desde Abraham)? ¿O será otro grupo diferente de personas?
Y si fuera otro grupo, ¿de dónde salieron y por qué se hacen llamar “judíos”? Estas son preguntas muy importantes que todos los seres humanos deberíamos hacernos (¡no sólo los cristianos!), si es que realmente nos interesa conocer la verdad histórica.
Como vimos en las definiciones al principio del estudio, los judíos modernos (tanto los “israelíes” como los practicantes del “judaísmo”) se distribuyen mayoritariamente en 3 grupos: “asquenazis”, “sefardíes” y “mizrajíes”, siendo el primer grupo el más amplio, con más del 90% del total a nivel mundial. Sin embargo, la mayoría de los estudios científicos recientes se inclinan a que la ascendencia genética de este último grupo NO se remonta al Medio Oriente, ¡SINO A EUROPA DEL ESTE! Por aquello, esto no es una teoría de conspiración, hay muchísima información disponible en internet al respecto, la mayoría de fuentes muy serias. Por ejemplo:
- https://www.livescience.com/40247-ashkenazi-jews-have-european-genes.html
- https://www.science.org/content/article/tracing-roots-jewishness
- https://www.nature.com/articles/ncomms3543
- https://academic.oup.com/gbe/article/5/1/61/728117?login=false
- https://www.biblicalarchaeology.org/wp-content/uploads/2017/10/ncomms3543.html
- Etc.
Pero suponiendo que los estudios científicos estuvieran de alguna forma equivocados y que realmente los “judíos askenazis” fueran descendientes del antiguo Israel, ¿cómo y cuándo emigraron a Europa?
Esta es la pregunta que se han hecho tanto los eruditos bíblicos como los historiadores durante siglos, y la respuesta sigue sin aclararse hasta el día de hoy en pleno siglo XXI. Para colmo de males, por alguna razón difícil de entender, hace unos años (cuando la tecnología empezaba a popularizarse) en Israel se declaró ilegal hacer pruebas de ADN sin una orden judicial (según lo informó en su momento el diario Jerusalem Post, ver https://www.jpost.com/Israel-News/Want-to-fully-understand-your-family-genealogy-Not-without-a-court-order-585230), con lo cual los avances actuales no han servido de mucho para aclarar el misterio.
Sin evidencias claras, dos hipótesis intentan explicar el origen askenazi:
1. La hipótesis de Renania
Según la “hipótesis de Renania”, los asquenazis descienden de 50.000 judíos que huyeron de Judea a Renania (Alemania) después de la conquista musulmana en el año 638 d.C., y posteriormente se trasladaron de Alemania a Europa del Este, sin indicar mucho de cuál región o de qué tribu provenían. Sin embargo, muchos historiadores dicen que esto es estadísticamente imposible, pues habría significado que la población judía se disparó a ocho millones entre los siglos XV y XX. Eso equivaldría a una tasa de natalidad 10 VECES MAYOR que la de las poblaciones locales “gentiles”, todo durante una época de dificultades económicas, enfermedades y guerras que devastaron a las comunidades judías, con lo cual esta hipótesis queda prácticamente desechada.
2. La hipótesis jázara
Según la “hipótesis jázara”, los judíos asquenazis descienden de los jázaros, una mezcla de turcos y otros pueblos que se establecieron en la zona del Cáucaso (entre Ucrania y sureste de Rusia) en los primeros siglos después de Cristo (o inclusive antes). Según explican muchas fuentes históricas, los jázaros fueron influenciados por comerciantes hebreos y adoptaron un pseudo “judaísmo” en el siglo VIII, pero el reino de Jazaria (o Khazaria) llegó a su fin en el siglo XIII, y los jázaros (ahora “judaizados”) huyeron hacia el oeste para establecerse predominantemente en Polonia y Hungría, donde había demanda de sus habilidades en finanzas, economía y política. Es desde allí que supuestamente estos judíos (conversos) se extendieron a Europa occidental y posteriormente al resto del mundo.
Ahora, recordemos que estamos hablando de hechos que sucedieron hace más de mil años, por lo cual las evidencias son muy ambiguas. De acuerdo al escritor inglés H. G. Wells en su obra clásica “Esquema de la Historia” de 1920, fueron los “edomitas” (el pueblo de Esaú, el hermano de Jacob al cual éste le robó la “primogenitura” engañando a su padre Isaac, el hijo de Abraham) los que convirtieron a los jázaros del sur de Rusia para conformar los “judíos” actuales. Para efectos prácticos esto sería igual de grave (doctrinalmente hablando), pues si bien los edomitas eran un pueblo “semítico”, no descienden de Jacob y por lo tanto, NO PODÍAN SER PARTE DE LAS DOCE TRIBUS DE ISRAEL.
Por otro lado, el escritor estadounidense Benjamín Freedman (judío askenazi convertido al catolicismo) en su libro “Hechos son hechos” de 1954 va todavía más lejos, y afirmó que los judíos de Europa del Este “no pueden señalar legítimamente a un sólo antepasado antiguo que haya pisado siquiera el suelo de Palestina en la era de la historia bíblica. La investigación también reveló que los judíos de Europa del Este nunca fueron semitas, no lo son ahora ni podrán ser considerados semitas en el futuro, bajo ningún concepto. Una investigación exhaustiva también rechaza irrevocablemente, como una invención fantástica, la creencia generalmente aceptada por los cristianos de que los judíos de Europa del Este son el legendario Pueblo Elegido, tan publicitado por el clero cristiano desde sus púlpitos…”.
Obviamente las palabras de Freedman no cayeron nada bien en el mundo occidental de la Post Guerra, y fue atacado fuertemente por la mayoría de las organizaciones judías de la época, tildándolo (por supuesto) de ser “antisemita” y “pro-árabe”. Sin embargo, hay muchísimas fuentes más del siglo pasado que confirman como correcta la “hipótesis jázara”, ¡incluyendo a varias judías!
- Según la Enciclopedia Americana: “los jázaros eran un antiguo pueblo de habla turca que gobernó un estado grande y poderoso en las estepas al norte de las montañas del Cáucaso desde el siglo VII hasta su desaparición a mediados del siglo XI d.C. En el siglo VIII, su líder político y religioso, así como la mayor parte de la nobleza jázara, abandonaron el paganismo y se convirtieron al judaísmo. Se cree que los jázaros son los ancestros de la mayoría de los judíos rusos y de Europa del Este).”
- Según la Enciclopedia Británica: “los jázaros fueron una confederación de tribus turcas e iraníes que establecieron un importante imperio comercial en la segunda mitad del siglo VI, abarcando la parte sureste de la actual Rusia europea. A mediados del siglo VIII, las clases dominantes adoptaron el judaísmo como religión.”
- Según la Nueva Enciclopedia Grolier: “los jázaros, un pueblo turco, crearon un imperio comercial y político que dominó partes sustanciales del sur de Rusia durante gran parte de los siglos VII al X. Durante el siglo VIII, la aristocracia jázara y el kagan (rey) se convirtieron al judaísmo. Los jázaros establecieron su capital en Itil (o Atil), en el delta del Volga, y durante los cuatro siglos siguientes, este imperio judío mantuvo el equilibrio de poder entre el Imperio bizantino cristiano y el califato musulmán. La ciudad jázara fortificada de Sarkil, en el bajo río Don, fue construida con ayuda bizantina y sirvió como cruce de caminos hacia Asia central. Los jázaros controlaban muchas de las rutas comerciales hacia Oriente; algunos de los radhanitas (comerciantes judíos de la Galia), por ejemplo, solían cruzar el imperio jázaro en sus viajes hacia y desde China e India. A finales del siglo X y principios del XI, se formó una alianza de Los bizantinos y los rusos quebraron el poder de los jázaros en Crimea. En 965, Sviatoslav I, duque de Kiev, derrotó decisivamente al ejército jázaro. Más al este, nuevas oleadas de invasores turcos invadieron los restos del estado jázaro.”
- Según la Enciclopedia Moderna Cadillac: “los jázaros eran un pueblo del sur de Rusia de origen turco, que en el apogeo de su poder (durante los siglos VIII-X d.C.) controlaban un imperio que incluía Crimea y se extendía a lo largo del bajo Volga, hasta el mar Caspio al este. La familia real y la aristocracia jázaras se convirtieron al judaísmo durante el reinado del rey Bulan (768-809 d. C.) y, a partir de entonces, el judaísmo se consideró la religión del Estado.”
- Según la Enciclopedia Judía: “los jázaros fueron una nación tribal mongola, asiática y no semita que emigró a Europa del Este alrededor del siglo I, que se convirtió al judaísmo como nación entera en el siglo VII por la expansión de la nación rusa que absorbió a toda la población jázara, y que explica la presencia en Europa del Este de un gran número de judíos de habla yidis en Rusia, Polonia, Lituania, Galacia, Besarabia y Rumania.”
- Según la Enciclopedia Judaica: “los jázaros fueron un grupo nacional de tipo turco general, independiente y soberano en Europa Oriental entre los siglos VII y X d.C. Durante parte de este período, los principales jázaros profesaron el judaísmo. A pesar de la escasa información arqueológica, la presencia de grupos judíos y el impacto de las ideas judías en Europa Oriental son considerables durante la Edad Media. Se ha mencionado que los grupos que migraron a Europa Central desde el Este a menudo se denominan jázaros, lo que impide descartar la posibilidad de que se originaran dentro del antiguo Imperio Jázaro”. “Los judíos comenzaron a llamarse hebreos e israelitas en 1860.”
- Según la Enciclopedia Judía Universal: “los jázaros fueron un pueblo medieval, probablemente emparentado con los búlgaros del Volga, cuya clase dirigente adoptó el judaísmo durante el siglo VIII. Los jázaros parecen haber surgido durante el siglo VI, del vasto imperio nómada huno (turco), que se extendía desde las estepas de Europa Oriental y la cuenca del Volga hasta la frontera con China. Aunque a menudo se afirma que se encuentran alusiones a los jázaros ya en el año 200 d.C., en realidad no se les menciona hasta el año 627. La mayoría de los historiadores judíos datan la conversión del rey jázaro al judaísmo durante la primera mitad de ese siglo.”
- Según el Almanaque Judío de 1980: “En sentido estricto, es incorrecto llamar ‘judío’ a un antiguo israelita, o llamar israelita o hebreo a un judío contemporáneo.”
- Inclusive fuentes modernas lo confirman. Según Wikipedia: “Los orígenes de los jázaros son inciertos. Tras la conversión al judaísmo por parte de algunos, ellos mismos atribuirían el nacimiento de su estirpe a Kozar, hijo de Togarmés. Togarmés (Togarma en la Biblia) aparece en las Sagradas Escrituras como nieto de Jafet (uno de los tres hijos de Noé). Es improbable, sin embargo, que fuera considerado ancestro común antes de la introducción de las tradiciones bíblicas en Jazaria. Algunos historiadores han buscado posibles relaciones entre los jázaros y las tribus perdidas de Israel, pero los expertos contemporáneos creen que son turcos migrados al oeste. Los historiadores de la URSS consideraron a los jázaros como un pueblo indígena del Cáucaso septentrional. Otros, como D. M. Dunlop, los creen vinculados a una tribu Uigur, llamada K’o-sa en fuentes chinas. Sin embargo, la lengua jázara parece haber sido de origen huno, parecida a la hablada por los primeros búlgaros. Dado que los pueblos túrquicos nunca fueron homogéneos étnicamente, estas ideas no tienen por qué ser mutuamente excluyentes. Es posible que la nación jázara hubiera estado compuesta de tribus de distintos componentes étnicos, ya que los pueblos de la estepa absorbían tradicionalmente a los conquistados.”
Pero lo más curioso de todo es que, a pesar de haber sido muy poderoso, el Imperio o Reino Jázaro desapareció de la historia sin dejar rastro, la inmensa mayoría de la población nunca ha escuchado de este pueblo, y cualquiera que lo mencione lo tildan de “conspiranoico”. Lo que definitivamente no se ha logrado esconder son los vínculos genéticos, pues aparentemente los judíos askenazis comparten genotipo y enfermedades similares con quienes viven hoy en día en el Cáucaso, aparentemente confirmando una ascendencia predominante con los pueblos de la región del Mar Negro, y apoyando firmemente la “hipótesis jázara”.
Otra prueba adicional está relacionada con el idioma yidis (o “yiddish”), hablado casi exclusivamente por los judíos asquenazis. Aparentemente los jázaros no tenían lengua escrita, así que eligieron el alfabeto hebreo, pero su lengua en realidad no era la hebrea (bíblica). El estudio sugiere que el idioma yidis se originó en esa parte del mundo hace unos 1.000 años, y era el idioma secreto de los comerciantes “judíos” (jázaros askenazis) que utilizaban para controlar el monopolio del comercio de Asia a Europa a lo largo de la Ruta de la Seda.
Curiosamente, la palabra Askenaz aparece en la Biblia. En Génesis 10:1-3, se nos dice que “Askenaz” era tataranieto de Noé a través de su hijo Jafet, por lo que si la relación viniera por ahí, esto sería otra confirmación más que los judíos askenazis no serían un eran “semita”, pues como vimos más arriba, fueron únicamente los descendientes de Sem los que llegaron a ser conocidos como hebreos, y más tarde, israelitas, ¡NUNCA LOS DESCENDIENTES DE JAFET!
Otro estudio más que busca identificar los orígenes de los judíos asquenazis encontró otra fuente potencial: ¡Europa! En oposición a lo que indica la Biblia sobre la “semilla” de Abraham (tal y como lo vimos la semana pasada), el Talmud afirma que la descendencia judía es “matrilineal”, irónicamente negándose ellos mismos el parentesco con los israelitas bíblicos, pues los resultados científicos demuestran que el 80% del ADN asquenazi tiene ascendencia europea por parte materna.
Todo lo anterior pareciera confirmar que los judíos asquenazis NO PUEDEN SER LOS DESCENDIENTES DE LOS ISRAELITAS BÍBLICOS, sino un pueblo totalmente separado y originario de Europa Oriental (los jázaros). La evidencia científica sugiere que se trata de un pueblo que adoptó como religión un tipo de “judaísmo” (en sí un concepto que no es bíblico, pues como vimos, el término no aparece en la Palabra de Dios original), apropiándose de algunas tradiciones de los israelitas bíblicos desaparecidos, pero sin aparentemente tener una gota de sangre abrahámica.
Es tal vez por esto que los “judíos” modernos realmente no basan sus enseñanzas en la Torá (los primeros libros del Antiguo Testamento bíblico), sino en el Talmud (la tradición oral), tanto el babilónico como el de Jerusalén. Por aquello, el Talmud es el libro de texto utilizado en la formación de los rabinos, e incluye algunos pasajes extremadamente ofensivos referentes a Nuestro Señor Jesucristo, a los cristianos, y a los “gentiles” en general, y además fomenta un montón de perversiones y prácticas enfermizas que la verdad prefiero dejar de lado (pues si las menciono probablemente me cerrarían el blog).
Ahora que lo pienso, ¿será este grupo de personas a los que Jesús (¡ya resucitado!) le describió al apóstol Juan cuando estaba escribiendo el Apocalipsis? ¿Será que estaba insultándolos, o simplemente describiendo un grupo de personas que existirían durante los últimos tiempos?
“Yo conozco tu tribulación y tu pobreza —aunque eres rico—, y la blasfemia de los que dicen ser judíos [“ioudaíos”, o sea “de la tribu o del Reino de Judá”] y no lo son; más bien, son sinagoga de Satanás.” (Apocalipsis 2:9)
“He aquí, yo te daré algunos de la sinagoga de Satanás, de los que dicen ser judíos [“ioudaíos”] y no lo son, sino que mienten. He aquí, yo haré que lleguen y se postren delante de tus pies, y conocerán que yo te he amado.” (Apocalipsis 3:9)
En fin, como lo advertí al principio, este tema es complejo, espinoso y honestamente hasta medio desagradable, pues muchos creerán que estoy “atacando” al judaísmo y/o los judíos (dentro de los cuales conozco a muchos, algunos inclusive amigos de muchos años), en lugar de entender que estoy revelando una realidad que se ha tratado de ocultar durante muchos siglos por algunas poderosas élites (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/05/02/los-principes-satanicos/).
Lo triste es la mayoría de los cristianos no tienen idea de este tema, y han caído en la trampa (dentro de los cuales estaba yo incluido hasta hace muy poco), arrastrados por pastores y sacerdotes que pareciera no estudian la Biblia, afirmando y enseñando que “Jesús era judío”, cuando lo cierto es que todo parece indicar que la palabra original tenía un significado totalmente diferente. Pero déjenme darles una última prueba del argumento, un evento donde precisamente participa nuestro Señor Jesucristo: su famosa interacción con la mujer samaritana. Analicémoslo detenidamente, y pongámosle especial cuidado en el lenguaje que ella usa para definirse ella y definir a Jesús:
“Estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era como el mediodía. Vino una mujer de Samaria para sacar agua, y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues los discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. Entonces la mujer samaritana le dijo:
¿Cómo es que tú, siendo judío [“ioudaíos”], me pides de beber a mí, siendo yo una mujer samaritana?, porque los judíos [“ioudaíos”] no se tratan con los samaritanos. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios y quién es el que te dice: Dame de beber, tú le hubieras pedido a él y él te habría dado agua viva.
La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacar y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob quien nos dio este pozo y quien bebió de él, y también sus hijos y su ganado?” (Juan 4:6-11)
¿Lo captaron? Tal y como vimos más arriba, es poco probable que los samaritanos fueran descendientes “legítimos” (patrilineal e ininterrumpidamente) de Abraham, pero independientemente de esto, la mujer samaritana ASÍ SE CONSIDERABA (dice “nuestro padre Jacob”). Entonces, si ser “judío” representara a los descendientes de TODAS las 12 Tribus, ¿POR QUÉ LA MISMA MUJER HARÍA LA DIFERENCIA ENTRE ELLA Y JESÚS? Si la palabra “judío” definiera a TODOS los descendientes de Jacob (y no sólo a los de la tribu o Reino de Judá, según la interpretación correcta de la palabra), ¿qué sentido tendría la expresión “tú siendo judío” en contraposición a ser ella “una mujer samaritana” (en teoría descendiente del Reino de Israel)?
Entonces, y para ir aterrizando, ¿QUÉ HACEMOS CON TODA ESTA INFORMACIÓN? ¿Por qué es importante investigar el origen de los “judíos” actuales? Y lo más importante, ¿EN QUÉ LE AFECTARÍA AL RESTO DEL MUNDO (GENTIL)? La verdad, más de lo que nos imaginamos, especialmente para los que NO sean parte del “Cuerpo de Cristo” y se vayan a quedar luego del “arrebatamiento de la iglesia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/04/04/pueden-los-gentiles-salvarse-fuera-de-la-dispensacion-de-la-gracia/).
Empecemos porque esto pondría en tela de duda TODO lo relacionado con el establecimiento del estado (moderno) de Israel, incluyendo la posibilidad que dicha región esté siendo usurpada desde 1948 por fuerzas impostoras, A MENOS QUE PUEDAN DEMOSTRARLO GENÉTICA Y/O GENERACIONALMENTE (tal y como se hacía en el Antiguo Testamento). Como dato interesante, el verdadero apellido familiar del Primer Ministro Benjamín Netanyahu es en realidad Mileikowsky (pero su abuelo se lo cambió por otro “más hebreo” al emigrar de Polonia a Israel), aunque es claro que esta información no pasa de ser una simple curiosidad.
Pero lo que sí es cierto, es que lo visto hoy podría cambiar todo nuestro entendimiento sobre la geopolítica mundial (la cual gira siempre alrededor de Israel), debiendo ahora revisar todo lo que creemos que sabemos, e inclusive hasta las profecías bíblicas de los últimos tiempos:
1. En primero lugar, el concepto generalizado que los “judíos” son el pueblo “elegido de Dios” (o sea, los descendientes de las 12 Tribus de Jacob) históricamente ha generado no sólo un gigantesco apoyo económico a Israel por parte de toda la comunidad mundial, sino también una excesiva tolerancia hacia cuestionables comportamientos de política internacional (ej. Gaza). Si todo esto fuera cierto, una vez que suceda el “rapto de la iglesia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), muy probablemente el mundo pondrá sus ojos en Israel buscando dirección, pero los “judíos” no podrán guiar a nadie pues ellos realmente no tienen ninguna autoridad (bíblicamente hablando), ¡y por lo tanto estarán tan perdidos como el resto!
2. En segundo lugar, todo esto haría mucho sentido a la luz de las profecías sobre el anticristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/10/30/quien-es-el-anticristo/), pues todo su propósito es ENGAÑAR al mundo haciéndose pasar como el “mesías esperado” DE ISRAEL, y por lo tanto los “judíos” serán también engañados. Recordemos que la Biblia indica que durante los últimos 7 años morirá la mitad de la humanidad, o sea, unos 2.000 millones en los primeros 3 años y medio (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/10/principios-de-dolores/) y otros 2.000 millones en la “Gran Tribulación” de los segundos 3 años y medio (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/11/la-gran-tribulacion/).
3. En tercer lugar (y el más importante), dejando de lado todo el tema terrenal, monetario y político, analicemos EL TEMA SALVÍFICO. Yo siempre he dicho que los católicos están en la peor posición espiritual, pues creen que son salvos pero de acuerdo a la Biblia NO LO SON (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/10/el-dilema-de-los-catolicos/), pero en vista de esta nueva revelación, REALMENTE TODOS LOS LLAMADOS “JUDÍOS” ESTARÍAN TODAVÍA PEOR, pues aunque sabemos que actualmente no hay ningún plan de salvación disponible para ellos (fuera de la obra expiatoria de Cristo en la cruz), tampoco lo tendrían luego que se retome la “dispensación de la Ley” pendiente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/25/salvacion-para-los-que-se-quedan-en-el-rapto/), ya que dicho tiempo será EXCLUSIVO para Israel, específicamente para los descendientes físicos (patrilineal e ininterrumpidamente) de Abraham, los cuales finalmente aceptarán a Cristo como el Mesías esperado!
La afirmación de que ACTUALMENTE NO EXISTE NINGUN PLAN DE SALVACIÓN PARA ISRAEL no lo digo yo, sino que salió de la boca de Jesús, dicho NO a gentiles, sino a hebreos (¡pues los gentiles todavía no figurábamos en el plan de salvación!), en ocasión de la renovación del pacto matrimonial de Dios CON EL PUEBLO DE ISRAEL, ocurrido en la última cena previa a la Pascua (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/14/la-comunion-del-nuevo-pacto/).
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Si me han conocido a mí, también conocerán a mi Padre.” (Juan 14:6)
Luego, algunas semanas después, Pedro (el “apóstol de los judíos”) se los recordó en Pentecostés, un evento dirigido al pueblo de Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/16/pentecostes-el-nacimiento-de-la-iglesia/). En su magistral discurso, primero se dirigió a los de las tribus del Sur (“judíos y residentes de Jerusalén”, en otras palabras, “judaítas” y “judeanos”), luego al remanente de las tribus del Norte (“israelitas”) y finalmente cierra dirigiéndose a TODA la casa de Israel (las 12 Tribus). ¿Por qué hizo la diferencia? ¿Por qué simplemente no utilizó la palabra “judío” para describirlos a todos?
“Entonces Pedro se puso de pie con los once apóstoles y tomó la palabra: ¡Escúchenme bien, judíos y residentes de Jerusalén!” (Hechos 2:14)
“¡Escúchenme, varones israelitas! Como ustedes bien saben, Dios respaldó a Jesús de Nazaret con los milagros prodigiosos que realizó a través de él.” (Hechos 2:22)
“Sepa, pues, con certidumbre toda la casa de Israel, que a este mismo Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios le ha hecho Señor y Cristo.” (Hechos 2:36-40)
Lo cierto es que son demasiadas pruebas como para pasarlas por alto, al menos para los que nos interesa llegar “al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Por supuesto que nada de esto pudo haber sucedido al azar, sino que habría requerido un esfuerzo masivo, complejo y sistemático durante muchos siglos de parte de fuerzas ocultas, por ejemplo para que los traductores de la Biblia se tomaran la libertad de sustituir a los “judaítas” (de la Biblia original) por los “judíos” (de TODAS las Biblias modernas).
Eso habría empezado con la perversión en las traducciones de la Biblia al inglés (en las cuales no tienen excusa, pues a diferencia del español, SÍ existen ambas palabras), que según algunos historiadores fue en el siglo XVIII cuando se sustituyeron las palabras “judahite” (de la tribu de Judá) y “judean” (de la zona de Judea) por “jew” (“judío”).
“Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y si crees en tu corazón que Dios lo levantó de entre los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, y con la boca se hace confesión para salvación. Porque la Escritura dice: Todo aquel que cree en él no será avergonzado. Porque no hay distinción entre judío [“ioudaíos”] y griego [“jélen”, o sea “griego” y por extensión “gentil”], pues el mismo que es Señor de todos es rico para con todos los que lo invocan. Porque todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.” (Romanos 10:8b-13)
“Así que, todos son hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús porque todos los que fueron bautizados en Cristo se han revestido de Cristo. Ya no hay judío [“ioudaíos”] ni griego [“jélen”], no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer; porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y ya que son de Cristo, ciertamente son descendencia de Abraham, herederos conforme a la promesa.” (Gálatas 3:26-29).
Por cierto que quiero aclarar que yo no creo que la mayoría de los “judíos” modernos conozcan esta realidad, sino que (al igual que los católicos) han sido engañados por satanás y sus ejércitos, a fin de entretenerlos con el engaño de la religión y las tradiciones para que NUNCA lleguen a conocer el verdadero Plan de Salvación de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/11/22/busquen-al-senor-mientras-puede-ser-hallado/), en estos momentos disponible de forma GRATUITA (subrayado y en negrita) para cualquiera que quiera recibir el regalo, independiente-mente del origen étnico o geográfico.
Nada me haría más feliz que este artículo llegara a manos de personas que se identifiquen como ”judíos”, pues estoy seguro que existen algunos que sí les interesa conocer la verdad (¡aunque duela!), y ESTA VERDAD no sólo podría evitarles tener que sufrir “la Gran Tribulación” (un tiempo “como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás”), ¡sino también salvarlos del castigo eterno!
“Por tanto, Jesús decía a los judíos [“ioudaíos”] que habían creído en él: Si ustedes permanecen en mi palabra serán verdaderamente mis discípulos; y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres.” (Juan 8:31-32)
Yo sé que todo lo presentado hoy es MUY PROFUNDO y obviamente no debe ser tomado a la ligera. Lo cierto es que es demasiada información, por lo cual le sugiero a todos los lectores que estudien bien el tema, revisen todas las citas bíblicas (en su versión original), y especialmente que busquen en oración la confirmación por parte de Dios. Lo que sí podemos estar seguros es que nada de esto sucedió sin que Dios lo permitiera, así que Él sabe dónde están y quiénes son los verdaderos descendientes de Abraham, Isaac y Jacob (suponiendo que efectivamente todo lo que dije es cierto y que no sean quienes dicen ser), pues pronto deberán aparecer en la escena terrenal. ¿Cómo lo sé?
Muy sencillo: la Biblia es clara que éstos serán los que Dios proteja en el “lugar de refugio” de los últimos tiempos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/31/el-lugar-de-refugio/), ¡y serán también los que finalmente reciban (luego del regreso de Cristo) la promesa terrenal dada por Dios a Abraham hace casi 4000 años! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/la-tierra-prometida/).
(Basado en parte en https://worldeventsandthebible.com/ashkenazi-jews , https://www.thegreaterawakening.org/jeworjudean , https://faithinyhvh.wordpress.com/2011/05/26/ashkenazis-are-not-the-descendants-of-the-hebrevs/ , https://worldeventsandthebible.com/ashkenazi-jews , https://biblicisminstitute.wordpress.com/2014/07/14/are-jews-the-israelites-of-the-bible/ , https://www.myjewishlearning.com/article/patrilineal-descent/ , https://biblicisminstitute.wordpress.com/2014/07/27/jesus-was-not-a-jew/ , https://judaicarevisited.com/are-ashkenazis-really-jews/ , https://christiansfortruth.com/who-are-jews/ , https://christiansfortruth.com/biblical-proof-that-the-jews-are-not-gods-chosen-people/ , https://theserapeum.com/jew-or-judah-the-original-manuscripts-never-used-the-word-jew/ y https://benwilliamslibrary.com/pdfs/Facts%20Are%20Facts.pdf)
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