
Tal vez la mayor revelación que El Señor me ha dado en mi vida cristiana, es el hecho de entender la DOBLE BENDICIÓN actualmente disponible para los “gentiles” (no judíos). Esto es lo que yo llamo “la oferta por tiempo limitado” de la salvación, pero por aquello que alguno no lo haya entendido, básicamente se resume en estos dos puntos:
A. Podemos acceder al Plan de Dios, originalmente exclusivo para el pueblo de Israel, ¡pero ahora disponible a CUALQUIERA! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/)
B. Podemos acceder al Plan de Dios, originalmente exclusivo para aquellos que cumplieran con un complejo marco legal, ¡pero ahora disponible a cualquiera sin NINGÚN requisito! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/)
Sin embargo, eso nos hace plantearnos una importante pregunta: ¿qué pasa entonces con los millones y millones de gentiles que vivieron (y vivirán) por fuera de la vigencia del “evangelio de la Gracia” predicado por el apóstol Pablo? (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/03/21/el-evangelio-de-pablo/). ¿Será que todos se pierden eternamente, o hay alguna forma en que pueden salvarse? Y de ser así, ¿cómo es que funciona la cosa? (pues hace un tiempo dijimos que Pablo había sido el primer miembro del “Cuerpo de Cristo”, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/23/era-pablo-el-peor-de-los-pecadores/).
¿Entonces? ¿Será que afirmé algo bíblicamente incorrecto?
“Fiel es esta palabra y digna de toda aceptación: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. No obstante, por esta razón recibí misericordia, para que Cristo Jesús mostrase en mí, el primero, toda su clemencia para ejemplo de los que habían de creer en él para vida eterna.” (1 Timoteo 1:15-16)
Este es un tema fascinante y a la vez medio controversial, no porque sea difícil de entender, sino porque en parte contradice todas las mentiras de líderes religiosos corruptos que tergiversan la Palabra de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/), así que vamos a ver qué dice realmente la Biblia al respecto, porque hay una tercera bendición incluida en la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la Gracia, ¡pero está medio escondida! (y hoy vamos a verla al final del estudio).
Para ubicarnos en el contexto, la carta de Pablo a la iglesia de Éfeso describe perfectamente cual era la situación salvífica de los gentiles PREVIA al inicio de la “dispensación de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/):
“Por tanto, acuérdense de que en otro tiempo ustedes, los gentiles en la carne, eran llamados incircuncisión por los de la llamada circuncisión que es hecha con mano en la carne. Y acuérdense de que en aquel tiempo estaban sin Cristo, apartados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, estando sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús ustedes, que en otro tiempo estaban lejos han sido acercados por la sangre de Cristo.” (Efesios 2:11-13)
Empecemos con que la Biblia es clara que, antes de que comenzara nuestra “dispensación de la Gracia” (es decir, antes del “pero ahora” del versículo 13), Dios trataba EXCLUSIVAMENTE con la nación de Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/02/pero-ahora/). En aquel tiempo, nuestros antepasados gentiles estaban “sin Cristo”, “ajenos a los pactos de la promesa”, “sin esperanza” y “sin Dios en el mundo”. ¿Pero cómo debemos entender exactamente esta afirmación?
Según las Escrituras, la razón por la que Dios trataba exclusivamente con la nación de Israel era para formar un pueblo terrenal a través del cual pudiera POSTERIORMENTE enviar salvación y luz espiritual a los gentiles (y aquí es tal vez la debida corrección a mi postura original, pues yo no estoy exento de la “Revelación Progresiva” de Dios, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/). Dios trataba con la nación de Israel para salvarla, pero eso incluía que sus miembros (LUEGO DE SER REDIMIDOS) ministrarían también a los gentiles, para que éstos recibieran y creyeran en el Dios de Israel, ¡el único Dios verdadero de la creación!
En otras palabras, la “primogenitura” del Plan de Dios sería siempre PRIMERO dirigido al pueblo de Israel (los descendientes de Jacob a través de sus doce hijos), y LUEGO a los gentiles, tal y como lo especificaba el pacto abrahámico (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/los-pactos-de-dios-con-el-hombre/). O sea, originalmente la salvación vendría a los gentiles A TRAVÉS de los descendientes de Abraham (como intermediarios de la Gracia de Dios), y de hecho así fue, hasta que éstos rechazaron al Mesías enviado, esta vez no por un plato de lentejas como lo hizo Esaú (Génesis 25:34), sino por matar a Jesús y apedrear a Esteban (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/23/el-apedreamiento-de-esteban/).
“Entonces el SEÑOR dijo a Abram: Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Yo haré de ti una gran nación. Te bendeciré y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra.” (Génesis 12:1-3)
Vemos pues que, en el Plan original, es A TRAVÉS de Jacob (Israel) que Dios alcanzaría a los gentiles (Éxodo 19:5-6, Isaías 60:1-3, Zacarías 8:20-23, etc.). Según el Pacto Abrahámico citado anteriormente, Dios trataría con los gentiles pero sólo si Israel participaba de alguna manera, si los gentiles de alguna manera bendecían a Israel, o si se sometían a Israel para recibir también las bendiciones (terrenales) de Dios. Recordemos que las promesas de Dios a Israel (y por extensión a los gentiles salvados antes y después de la “dispensación de la Gracia”) no eran celestiales, sino terrenales (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/).
Tal vez el mejor ejemplo de esto fue el famoso ladrón en la cruz, crucificado al lado de Nuestro Señor Jesucristo. El sentido de la conversación ha sido muy tergiversado a través de los siglos, pero si lo analizamos correctamente “a la luz de la Palabra de Dios”, nos daremos cuenta que tanto la petición del ladrón como la respuesta de Jesús se refería al “reino” TERRENAL prometido a Israel (¡no al Cielo!).
“Uno de los malhechores que estaban colgados lo injuriaba diciendo: ¿No eres tú el Cristo?. ¡Sálvate a ti mismo y a nosotros! Respondiendo el otro, lo reprendió diciendo: ¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en la misma condenación? Nosotros, a la verdad, padecemos con razón porque estamos recibiendo lo que merecieron nuestros hechos pero este no hizo ningún mal. Y le dijo: Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.” (Lucas 23:39-43)
Hablar del Cielo habría sido impensable, pues TODO el “evangelio” predicado por Jesús y los apóstoles (¡aún después de la resurrección!) se refería a las promeses terrenales a Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/). Pero este no es el único caso en la Biblia de gentiles salvados A TRAVÉS de Israel, hay muchos otros (¡todos previos o posteriores a la vigencia del ministerio de Pablo!).
Veamos algunos ejemplos:
1. Rahab:
Consideremos a Rahab, la prostituta cananea (gentil) que vivía en la ciudad de Jericó. Cuando los israelitas entraron en la Tierra Prometida bajo el mando de Josué, Israel se topó con las murallas de Jericó. Antes de que Israel derrotara la ciudad, Josué envió a dos espías judíos a explorarla, y la Biblia dice que Rahab escondió a estos dos hombres judíos cuando los funcionarios gentiles de su ciudad vinieron a buscarlos.
“Sé que el SEÑOR les ha dado esta tierra, porque el miedo a ustedes ha caído sobre nosotros. Todos los habitantes de esta tierra se han desmoralizado a causa de ustedes. Porque hemos oído que el SEÑOR hizo que las aguas del mar Rojo se secaran delante de ustedes cuando salieron de Egipto, y lo que han hecho a los dos reyes de los amorreos al otro lado del Jordán: a Sejón y a Og, a los cuales han destruido por completo. Al oír esto, nuestro corazón desfalleció. No ha quedado más aliento en ninguno a causa de ustedes, porque el SEÑOR su Dios es Dios arriba en los cielos y abajo en la tierra. Y ahora, por favor, júrenme por el SEÑOR que como he mostrado misericordia para con ustedes, así harán ustedes con la familia de mi padre, de lo cual me darán una señal segura. Dejarán vivir a mi padre, a mi madre, a mis hermanos, a mis hermanas y a todos los suyos, y librarán nuestras vidas de la muerte.” (Josué 2:9-13)
Tal vez en la traducción al español se pierde un poco el sentido, pero cuando el pasaje menciona a Rahab hablando del “SEÑOR” obviamente se refería a Jehová Dios de los judíos (“YHVH”), NO a una divinidad en un sentido general. O sea, una prostituta gentil (probablemente originalmente adoradora de ídolos paganos) ESTABA ACEPTANDO QUE ÉL ERA EL ÚNICO DIOS, y que por lo tanto, su salvación dependía de la intermediación de Israel, algo realmente sorprendente en el contexto histórico.
Los espías le aseguraron a Rahab que ella y su casa se salvarían cuando Israel invadiera y derrotara a Jericó, ¿pero cómo sabemos a ciencia cierta que Rahab se salvó (en el sentido espiritual y eterno)? Muy sencillo: la Biblia nos lo dice, ¡siendo inclusive incluida en el “Salón de la Fama” de Hebreos 11! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/02/03/el-salon-de-la-fama/).
“De igual manera, ¿no fue justificada también la prostituta Rajab por las obras cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino?” (Santiago 2:25)
Como nota al margen, a pesar de su salvación eterna, el hecho que haya sido una prostituta en su vida terrenal la marcó de por vida, algo que deberíamos tener muy en cuenta cuando pecamos libremente. Por otro lado, y en una nota positiva, según Mateo 1:5, Rahab era en realidad antepasada de José (el padre adoptivo de Jesús), pues años después Rahab fue suegra de Rut, y por ende, ¡antepasada del rey David! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/11/curiosidades-en-la-genealogia-de-jesus/).
2. Rut:
Recordemos que Rut era moabita (por ende “gentil”) y su suegra, Noemí, era judía. Noemí, desconsolada por la pérdida de su esposo y sus dos hijos (uno de los cuales era esposo de Rut), quería abandonar Moab (al este del Mar Muerto) y regresar a Judá (la zona de Jerusalén, al noroeste del Mar Muerto), y le indicó a Rut que regresara con sus parientes (paganos) en Moab. Rut se negó.
“Pero Rut respondió: No me ruegues que te deje y que me aparte de ti; porque a dondequiera que tú vayas, yo iré; y dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, yo moriré; y allí seré sepultada. Así me haga el SEÑOR y aun me añada, que solo la muerte hará separación entre tú y yo.” (Rut 1:16-17)
Rut renunció a su religión pagana y deseó que el Jehová Dios de Israel fuera su Dios y acompañó a Noemí de regreso a Judá. Rut fue otro ejemplo de una gentil salvada mediante la intermediación de Israel (siglos antes de Pablo). Además, luego de casarse de nuevo, Rut se convirtió en la madre de Obed, quien a su vez fue padre de Jesé, quien a su vez fue padre del rey David, obviamente antepasado de Jesucristo (Lucas 1:32). Por lo tanto, ¡Dios usó a una gentil para establecer el linaje de Jesucristo!
3. Muchos en Nínive:
En otro conocido relato del Antiguo Testamento, Jehová Dios ordenó al profeta Jonás, que predicara a la malvada Nínive, ciudad gentil y capital del Imperio Asirio (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/30/la-desobediencia-el-pecado-de-jonas/). Si bien Nínive se reformó tras escuchar la predicación de Jonás, siglos después la ciudad volvió al paganismo y finalmente fue invadida por sus enemigos (profetizado en el libro de Nahúm).
“Nínive ha sido, desde tiempos antiguos, como un estanque de aguas; pero ahora estas huyen. ¡Deténganse, deténganse!. Pero nadie vuelve atrás. ¡Saqueen la plata, saqueen el oro! ¡No tienen límites la calidad y el peso de todos los objetos preciosos! ¡Desolación, devastación y destrucción! Los corazones desfallecen, las rodillas tiemblan, los lomos se estremecen; las caras de todos palidecen.
¿Dónde está, pues, la guarida de los leones y la cueva de los leoncillos, donde se cobijaban el león, la leona y los cachorros, sin que hubiera quien los atemorizara? El león destrozaba para sus cachorros y estrangulaba para sus leonas. Llenaba de presa sus cavernas; y su guarida, de rapiña.
He aquí que yo estoy contra ti, dice el SEÑOR de los Ejércitos. Encenderé y reduciré a humo tus carros, y la espada devorará a tus leoncillos. Raeré tu presa de la tierra y nunca más se volverá a escuchar la voz de tus mensajeros.” (Nahum 2:8-13)
Aunque la Biblia no es clara sobre cuántos ninivitas se convirtieron y fueron salvos para la vida eterna, el ministerio de Jonás es otra indicación de que Dios sí se preocupó por los gentiles en el pasado, aunque SIEMPRE utilizando la intermediación de Israel. La Biblia inclusive nos confirma que los ninivitas escucharon a Jonás, creyeron y se arrepintieron, ¡hasta Jesús mismo lo afirmó!
“Jonás comenzó a recorrer la ciudad durante un día de recorrido y proclamaba diciendo: ¡De aquí a cuarenta días Nínive será destruida!. Pero los hombres de Nínive creyeron a Dios, proclamaron ayuno y se cubrieron de cilicio desde el mayor hasta el menor.” (Jonás 3:4-5)
“Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio contra esta generación y la condenarán, porque ellos se arrepintieron ante la proclamación de Jonás. ¡Y he aquí uno mayor que Jonás está en este lugar!” (Mateo 12:41)
Curiosamente, en lugar de alegrarse por el resultado, Jonás se enojó con Dios (Jonás 4:1-3), sin entender tal vez que la “exclusividad” de Su Plan hacia Israel era temporal. La rebelión de Jonás es sombra del desconocimiento, arrogancia y hasta la incredulidad de Israel, irónicamente rechazando ser la nación que Dios deseaba usar (originalmente en exclusiva) para ministrar a los gentiles, pero en vista de que rechazaron la Verdad, Dios levantó a Pablo para lograrlo de forma directa.
“El sábado siguiente se reunió casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios. Y cuando los judíos vieron las multitudes se llenaron de celos, y blasfemando contradecían lo que Pablo decía. Entonces Pablo y Bernabé, hablando con valentía, dijeron:
Era necesario que se les hablara a ustedes primero la palabra de Dios; pero ya que la han desechado y no se juzgan dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. Porque así nos ha mandado el Señor: Te he puesto por luz a los gentiles, a fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.” (Hechos 13:44-47)
Así como Jonás finalmente cambió de opinión y predicó a los gentiles en Nínive, Israel un día entrará en su reino terrenal (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/17/el-reino-milenial/) y cumplirá la comisión original que Dios le dio (Isaías 60:1-3 y Zacarías 8:20-23), a fin de ser “reyes y sacerdotes” ante el resto del mundo gentil.
4. Muchos en el Imperio Persa:
Después de que el rey Asuero decretara que nadie persiguiera a los judíos en su tierra, la Biblia dice:
“En todas las provincias, ciudades y lugares adonde llegaba el decreto real, los judíos se llenaron de gozo y alegría, y celebraron banquetes y fiestas. Además, entre la gente del país hubo muchos que se hicieron judíos, porque el miedo a los judíos se había apoderado de ellos.” (Ester 8:17)
Por lo tanto, la forma en que estos gentiles se salvaron fue “convirtiéndose” al judaísmo, o sea circuncidándose físicamente, según los requisitos dados por Dios a Moisés y Aarón (Éxodo 12:48-49). Las Escrituras tampoco revelan cuántos de estos “prosélitos” (gentiles conversos al judaísmo) se arrepintieron y fueron realmente salvos para la vida eterna, pero es claro que sucedió mediante la intermediación de Israel.
5. El centurión romano:
Tanto el evangelio de Mateo como el de Lucas narra la historia de un centurión romano (comandante de 100 soldados) que le rogó a Jesús que sanara a su siervo, quien sufría gravemente de parálisis. Este centurión amaba a este siervo moribundo y deseaba que Dios lo sanara, pero el centurión sabía que sólo podía acceder a Dios a través de Israel, razón por la cual, envió a algunos ancianos judíos en su nombre para interceder ante Jesús.
“Cuando Jesús entró en Capernaúm, vino a él un centurión y le rogó diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, y sufre terribles dolores. Y le dijo: Yo iré y lo sanaré. Respondió el centurión y dijo: Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo. Solamente di la palabra y mi criado será sanado. Porque yo también soy un hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mi mando. Si digo a este: ‘Ve’, él va; si digo al otro: ‘Ven’, él viene; y si digo a mi siervo: ‘Haz esto’, él lo hace.
Cuando Jesús oyó esto, se maravilló y dijo a los que lo seguían: De cierto les digo que no he hallado tanta fe en ninguno en Israel. Y les digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes. Entonces Jesús le dijo al centurión: Ve, y como creíste te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella hora.” (Mateo 8:5-13)
Aunque la versión de Mateo dice que el centurión “vino” (del griego “prosérjomai”) a Jesús, en realidad dicho verbo quiere decir que se “acercó” o lo “abordó” (literal o figuradamente), por lo que probablemente la versión de Lucas es más exacta a lo sucedido, en vista de todos los detalles adicionales.
“Una vez concluidas todas sus palabras al pueblo que lo escuchaba, Jesús entró en Capernaúm. Y el siervo de cierto centurión, a quien este tenía en mucha estima, estaba enfermo y a punto de morir. Cuando oyó hablar de Jesús, le envió ancianos de los judíos para rogarle que fuera y sanara a su siervo. Ellos fueron a Jesús y le rogaban con insistencia, diciéndole: Él es digno de que le concedas esto porque ama a nuestra nación y él mismo nos edificó la sinagoga. Jesús fue con ellos. Y cuando ya no estaban muy lejos de su casa, el centurión le envió unos amigos para decirle:
Señor, no te molestes, porque no soy digno de que entres bajo mi techo. Por eso no me tuve por digno de ir a ti. Más bien, di la palabra y mi criado será sanado. Porque yo también soy hombre puesto bajo autoridad y tengo soldados bajo mi mando. Y digo a este: ‘Ve’, y él va; digo al otro: ‘Ven’, y él viene; y digo a mi siervo: ‘Haz esto’, y él lo hace.
Cuando Jesús oyó esto, se maravilló de él y, dándose vuelta, dijo a la gente que lo seguía: ¡Les digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe! Cuando volvieron a casa los que habían sido enviados, hallaron sano al siervo.” (Lucas 7:1-10)
Cabe destacar que el centurión amaba a Israel (¡incluso construyó una sinagoga!), era uno de los pocos romanos que no estaba saturado de paganismo, reconocía que el Dios de Israel era el Dios verdadero, comprendía que Jesús era el Mesías de Israel (algo que la mayoría de Israel ignoraba), y que Israel era el medio para llegar a Dios y obtener la salvación (y la sanación de su siervo). Había bendecido a Israel, y Dios lo bendijo a él (Génesis 12:3), así que pareciera que este centurión romano fuera salvo para la vida eterna (previo a que Dios le revelara el misterio de la Gracia a Pablo).
6. La mujer cananea:
Tanto en el evangelio de Mateo como el de Marcos se describe un interesante evento, cuando una mujer cananea/sirofenicia (gentil) le rogó a Jesús que sanara a su hija endemoniada. Pongámosle cuidado a todos los detalles de la narración, porque tanto las palabras de la mujer como las de Jesús encierran grandes verdades bíblicas:
“Cuando Jesús salió de allí, se fue a las regiones de Tiro y de Sidón. Entonces una mujer cananea que había salido de aquellas regiones, clamaba diciendo: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero él no le respondía palabra. Entonces se acercaron sus discípulos y le rogaron diciendo: Despídela, pues grita tras nosotros.
Y respondiendo dijo: Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró delante de él diciéndole: ¡Señor, socórreme! Él le respondió diciendo: No es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos. Y ella dijo: Sí, Señor. Pero aun los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus dueños. Entonces respondió Jesús y le dijo: ¡Oh mujer, grande es tu fe! Sea hecho contigo como quieres. Y su hija fue sana desde aquella hora.” (Mateo 15:21-28)
“Y levantándose, partió de allí para los territorios de Tiro y de Sidón. Y entró en una casa y no quería que nadie lo supiera pero no pudo esconderse. Más bien, en seguida oyó de él una mujer cuya hija tenía un espíritu inmundo, y vino y cayó a sus pies. La mujer era griega, de nacionalidad sirofenicia, y le rogaba que echara el demonio fuera de su hija.
Pero Jesús le dijo: Deja primero que se sacien los hijos, porque no es bueno tomar el pan de los hijos y echarlo a los perritos. Ella respondió y le dijo: Sí, Señor; también los perritos debajo de la mesa comen de las migajas de los hijos. Entonces él le dijo: Por causa de lo que has dicho, ve; el demonio ha salido de tu hija. Y cuando ella se fue a su casa, halló a su hija acostada en la cama y que el demonio había salido.” (Marcos 7:24-30)
Qué mujer más sabia, ¡le “robó” a Jesús la bendición que buscaba utilizando una argumentación totalmente apegada a la Palabra de Dios! Al principio de la conversación, Jesús le reafirmó a la mujer que su ministerio era PARA ISRAEL, y que por lo tanto no podía darle a los “perros” (los gentiles) lo que le pertenecía a los hijos de Israel (sus milagros, sus bendiciones, su ministerio). El pasaje no lo dice, pero yo estoy convencido que antes de concederle la petición, la argumentación de la mujer le tiene que haber sacado una gran carcajada a nuestro Señor. 😉
Volviendo al tema, la mujer tenía claro que Jesús había sido enviado a Israel (y NO a gentiles como ella y nosotros), y que por ende, la salvación (y sanación de su hija) debía tramitarse mediante la intermediación del pueblo de Israel. Ella se había colocado “bajo la mesa” de bendición de Israel, y por lo tanto, fue bendecida por Dios. Al igual que el centurión romano, parece haber sido salva para vida eterna.
7. La mujer samaritana:
Aunque los judíos y los samaritanos (en teoría) tenían a Jacob como antepasado común, los judíos no querían a los samaritanos (y trataban de evitarlos) porque los samaritanos tenían también ascendencia gentil y no eran hebreos de “pura sangre”. En el evangelio de Juan, Jesús se encontró y habló con una mujer promiscua de Samaria, y dentro de la conversación (nuevamente) Él le revela un gran verdad:
“Ustedes adoran lo que no saben; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación procede de los judíos.” (Juan 4:22)
“La salvación procede de los judíos”, ¡lo dijo Jesús mismo! Nuevamente, Él le explicó a esta mujer que la salvación estaba dirigida A ISRAEL, y ella comprendió bien su posición secundaria, pero eso no fue un estorbo para aceptar a Jesús como el Mesías (e Israel como el intermediario ante los demás), sin poner peros ni condiciones religiosas. ¡Hasta llevó a muchos otros samaritanos a Cristo!
“Le dijo la mujer: Sé que viene el Mesías —que es llamado el Cristo—. Cuando él venga, nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. En este momento llegaron sus discípulos y se asombraban de que hablara con una mujer; no obstante, ninguno dijo: ‘¿Qué buscas?’ o ‘¿Qué hablas con ella?’. Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue a la ciudad y dijo a los hombres: ¡Vengan! Vean a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿Será posible que este sea el Cristo? Entonces salieron de la ciudad y fueron hacia él.” (Juan 4:25-30)
“Entonces, cuando los samaritanos vinieron a él rogándole que se quedara con ellos, se quedó allí dos días. Y muchos más creyeron a causa de su palabra. Ellos decían a la mujer: Ya no creemos a causa de la palabra tuya, porque nosotros mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente este es el Salvador del mundo.” (Juan 4:40-42)
8. Muchos en el día de Pentecostés:
De este tema hablamos hace un tiempo, cuando vimos que bíblicamente no podía ser posible que la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”) hubiese empezado en el Pentecostés posterior a la resurrección, sino que lo sucedido fue un evento enteramente dirigido al pueblo de Israel, pues la “dispensación de la Gracia” no había sido inaugurada todavía para ese momento (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/16/pentecostes-el-nacimiento-de-la-iglesia/).
Sin embargo, leemos en la narración de Hechos 2 que en el evento se convirtieron también muchos “prosélitos” (gentiles conversos al judaísmo), que obviamente no eran descendientes de Jacob (y por lo tanto no eran hebreos “puros”). Evidentemente, estos no fueron salvos según la “dispensación de la Gracia” (pues faltarían todavía algunos años para que el Señor levantara a Pablo como “apóstol de los gentiles”), así que podemos ver otro ejemplo de la salvación de gentiles mediante la intermediación de Israel.
“Al llegar el día de Pentecostés estaban todos reunidos en un mismo lugar. Y de repente vino un estruendo del cielo, como si soplara un viento violento, y llenó toda la casa donde estaban sentados. Entonces aparecieron, repartidas entre ellos, lenguas como de fuego, y se asentaron sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en distintas lenguas, como el Espíritu les daba que hablaran.
En Jerusalén habitaban judíos, hombres piadosos de todas las naciones debajo del cielo. Cuando se produjo este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confundidos porque cada uno les oía hablar en su propio idioma. Estaban atónitos y asombrados, y decían:
Miren, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, oímos nosotros cada uno en nuestro idioma en que nacimos? Partos, medos, elamitas; habitantes de Mesopotamia, de Judea y de Capadocia, del Ponto y de Asia, de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia más allá de Cirene; forasteros romanos, tanto judíos como prosélitos; cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestros propios idiomas los grandes hechos de Dios.” (Hechos 2:1-11)
9. Muchos después que termine la actual dispensación:
Después que termine la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la salvación con el “rapto de la iglesia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), Dios retomará su trato con los gentiles DE LA MISMA MANERA que lo hacía antes del comienzo de la actual “dispensación de la Gracia”, o sea, MEDIANTE LA INTERVENCIÓN DE ISRAEL para poder llegar a Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/25/salvacion-para-los-que-se-quedan-en-el-rapto/), probablemente teniendo que cumplir con toda la Ley Mosaica (e inclusive morir decapitados defendiendo su fe). El resultado de esto será la obtención de la promesas TERRENALES (no celestiales como las del “Cuerpo de Cristo”), y por lo tanto pudiendo entrar en el Reino Milenial prometido a Israel y a las multitudes que conformarán el grupo conocido como “los santos de la Tribulación”.
“Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les concedió hacer juicio. Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca en sus frentes ni en sus manos. Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años.” (Apocalipsis 20:4)
10. Muchos durante el Reino Milenial
Independientemente de la forma en que lograron superar los horrores de la “Gran Tribulación” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/11/la-gran-tribulacion/), la Biblia es clara que existirán gentiles durante el Reino Milenial de Cristo en la Tierra (puesto que los judíos tendrán autoridad sobre ellos), y es de suponer que muchos se salvarán eternamente, pero únicamente mediante la intermediación de Israel:
“Al que venza y guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones [del griego “edsnos”, o sea gentil], él las guiará con cetro de hierro; como vaso de alfarero son quebradas, así como yo también he recibido de mi Padre.” (Apocalipsis 2:26-27)
Y si quedara duda, es cuestión de leer lo que escribió el profeta Zacarías hace 2500 años sobre los gentiles durante este periodo de tiempo:
“Así ha dicho el SEÑOR: Yo he vuelto a Sion y habitaré en medio de Jerusalén. Jerusalén se llamará Ciudad de Verdad y el monte del SEÑOR de los Ejércitos, Monte de Santidad. Así ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos: Aún han de sentarse los ancianos y las ancianas en las plazas de Jerusalén, cada uno con un bastón en la mano por el gran número de sus días. Y las calles de la ciudad estarán repletas de niños y niñas jugando en ellas.” (Zacarías 8:3-5)
“Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones [del hebreo “goi”, o sea gentil] a buscar al SEÑOR de los Ejércitos en Jerusalén, para implorar el favor del SEÑOR. Así ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos: Acontecerá en aquellos días que diez hombres de las naciones de todos los idiomas se asirán del manto de un judío y le dirán: ¡Déjennos ir con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes!”. (Zacarías 8:22-23)
Concluimos pues que efectivamente Dios siempre ha tenido planes de salvación para los gentiles, pero es absolutamente indispensable entender que, exceptuando los redimidos durante la actual “dispensación de la Gracia” revelada al apóstol Pablo, dichos planes fueron SIEMPRE a través de la participación de Israel COMO INTERMEDIARIO.c Esto quiere decir que (adicional a los dos puntos iniciales del estudio), actualmente todavía los gentiles tenemos una tercera bendición disponible (que obviamente acabaría con la “plenitud de los gentiles”, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/18/la-plenitud-de-los-gentiles/):
C. Podemos acceder al Plan de Dios DIRECTAMENTE, ¡sin necesidad de la INTERMEDIACIÓN DE LA NACIÓN DE ISRAEL!, recibiendo así las promesas exclusivas para el “Cuerpo de Cristo” que son celestiales y no terrenales, que precisamente para eso es que compareceremos en el Tribunal de Cristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/13/el-tribunal-de-cristo/).
¿Entendemos ya el énfasis de Pablo por aceptar HOY MISMO (¡subrayado y en negrita!) el “regalo” de la salvación? Si no lo hacemos, en el mejor de los casos podríamos estar perdiéndonos la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO (teniendo que vivir la peor época de la humanidad, probablemente debiendo morir por nuestra fe, y quedando obligados a someternos a Israel para poder lograr llegar a Dios), y en el peor de los casos, PODRÍAMOS ESTAR ARRIESGANDO NUESTRA VIDA ETERNA Y TERMINAR EN EL INFIERNO, ¡pues ninguno de nosotros ni siquiera sabe si estaremos vivos mañana!
“Oigan ustedes, los que dicen: «Hoy o mañana viajaremos a esta u otra ciudad y estaremos allí un año, y haremos negocios y ganaremos mucho dinero». Ustedes ni siquiera saben qué va a pasar con su vida el día de mañana, porque ustedes son como vapor que aparece sólo por un momento y después desaparece.” (Santiago 4:13-15)
(Basado en parte en https://forwhatsaiththescriptures.org/2014/08/20/gentiles-saved-before-our-dispensation-of-grace/)
Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.