Las fiestas bíblicas como sombras proféticas

Dios instituyó las Fiestas por primera vez cuando le dio a Moisés la Ley en el Monte Sinaí, luego de sacar a los israelitas de la esclavitud en Egipto.  Encontramos el mandato de Dios para estas «fiestas designadas» en Levítico 23, e incluyen las cuatro festividades de Primavera (La Pascua, Panes sin Levadura, Las Primicias y Pentecostés) y las tres festividades de Otoño (Trompetas, Expiación y Tabernáculos).

La palabra «fiesta» es traducida de la palabra hebrea «mo’ed». Como está escrito: «Habla a los hijos de Israel, y diles: las fiestas solemnes (mo’ed) de Jehová…».

La palabra mo’ed significa «una cita, un tiempo señalado, un ciclo o año, una asamblea, un tiempo determinado, un tiempo preciso».  Al entender el significado hebreo de la palabra fiesta, podemos ver que Dios está precisando «un tiempo determinado o un tiempo señalado» en el cual Él está mostrando las fechas futuras de cuando se cumplirán ciertos aspectos de su Plan.

Jesús vino a la tierra exactamente a la hora determinada por Dios (Gálatas 4:2-4), y de igual manera Dios ha determinado el tiempo preciso en el futuro en el que regresará y juzgará al mundo (Hechos 17:31).

Adicional a las fiestas, Dios instituyó también que el «sábado» (shabbat) debía ser un día de descanso solemne el sétimo día de cada semana.  A los judíos se les ordenó que no hicieran nada de su trabajo habitual ese día, apartándolo como «santo» y dedicado al Señor.  Por supuesto, Jesús se declara «Señor del sábado» (Mateo 12:8) y ofrece descanso a todos los que acuden a Él.  ¡Jesús es (y será) nuestro descanso sabático!

“Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar.  Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallareis descanso para vuestras almas.  Porque mi yugo es fácil y mi carga ligera.”  (Mateo 11:28-30)

Fiesta de Primavera:

Estas eran «sombra», o profetizaban acerca de la PRIMERA venida de Cristo a la Tierra, lo cual sucedería 4.000 años luego de la salida de Adán y Eva del Paraíso (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/un-plan-de-7000-anos/).

  1. La Pascua (Pesaj, en inglés traducido «Passover») es la fiesta que conmemora la noche en que el Espíritu del Señor «pasó por alto» las casas de los israelitas que se cubrieron con la sangre de un cordero de sacrificio, durante la plaga que mató a todos los primogénitos y que al final fue lo que causó la liberación de los israelitas de la esclavitud en Egipto (Éxodo 12). La preparación de esta fiesta se celebra el 14 de Nisan y prefigura la sangre sacrificial de Cristo como el Cordero de Dios que «nos ha librado de nuestros pecados» (Apocalipsis 1:5). También es importante notar que Jesús instituyó el «Nuevo Pacto» en Su sangre durante la última cena:

“De la misma manera tomó la copa después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por vosotros.”  (Lucas 22:20)

  • La Fiesta de los Panes sin Levadura: se considera parte de la Pascua ya que se celebra durante siete días a partir del día posterior a la Pascua (del 15 al 21 de Nisan).  A los israelitas se les ordenó que no comieran nada que contenga levadura durante esta festividad, en memoria de haber huido de Egipto a toda prisa antes que el pan pudiera crecer.  En los tiempos del Nuevo Testamento ya la levadura se había convertido en un símbolo de pecado o de mal (1 Corintios 5:6-8).  Jesús no tenía pecado y es el ÚNICO sacrificio perfecto (Hebreos 4:15, 2 Corintios 5:21).  Tiene sentido entonces, que también durante la última cena Jesús tomara el pan sin levadura y dijera «Este pan es mi cuerpo, entregado por ustedes» (Lucas 22:19).
  • La Fiesta de las Primicias: es cuando los israelitas debían expresar su dependencia de Dios y su gratitud hacia Él por la Tierra Prometida, al traer la primera cosecha de cebada y otros sacrificios al templo.  Esta fiesta se celebra el 17 de Nisan, y prefigura a Jesús como las «Primicias de los que murieron», en referencia a su resurrección de entre los muertos, así como algún día todos seremos resucitados:

“Mas ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos, primicias de los que durmieron.” (1 Corintios 15:20)

  • La Fiesta de las Semanas: también conocida como Shavuot o «Pentecostés», pues ocurre cincuenta días después de la Pascua (6 de Siván), y está destinada a ser una celebración de gratitud a Dios por la cosecha de trigo similar, similar a la Fiesta de las Primicias por la cosecha de cebada.  En dicha fecha Jesús cumplió su promesa a los apóstoles de enviar a otro «ayudante» (El Espíritu Santo), lo que sucedió en Pentecostés:

“Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar.  De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas como de fuego que, repartiéndose, se posaron sobre cada uno de ellos.  Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba habilidad para expresarse.”  (Hechos 2:1-4)

Todas las Fiestas descritas anteriormente se dan en la Primavera, y luego hay un periodo de tiempo (un «silencio») hasta que comiencen los próximos festivales de Otoño.  Si las Fiestas de Primavera representan la obra que hizo Jesús durante su primera venida (como Mesías «sufriente»), entonces las Fiestas de Otoño prefiguran su ministerio durante su segunda venida (como Mesías «reinante»).

Esta brecha de tiempo puede representar la edad actual de espera y anticipación, la Era de la Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/).

Fiestas de Otoño:

Estas son «sombras», o profetizan, acerca de la SEGUNDA venida de Cristo a la Tierra, lo cual sucederá 6.000 años luego de la salida de Adán y Eva del Paraíso (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/un-plan-de-7000-anos/).

  • La Fiesta de las Trompetas (Rosh Hashanah): se celebra el 1ero de Tishri y es el primer festival de Otoño.  Esta festividad marca el final del año agrícola y el comienzo de uno nuevo, según el calendario «civil».  Los israelitas ahora entran en una estación sagrada, presentándose ante Dios buscando su favor.  Un detalle interesante es que la fecha exacta de comienzo del año nuevo no se sabía previamente, sino que dependía que el Sanedrín lo determinara en base a la aparición de la luna nueva, razón por la cual se le conocía como la fiesta «que nadie sabe el día ni la hora», una referencia que Jesús le hizo a los apóstoles como la fecha de su regreso.  Además, esta fiesta se conmemoraba con trompetas, por lo que se considera una «sombra» profética del regreso de Cristo, tal y como menciona Mateo 24:

“Y Él enviará a sus ángeles con una gran trompeta y reunirán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde un extremo de los cielos hasta el otro.”  (Mateo 24:31)

  • El Día de la Expiación (Yom Kippur): se da diez días después de la anterior (10 de Tishri), y era el único día del año en que el Sumo Sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo para presentar un sacrificio en nombre de la gente para limpiar todos los pecados del año anterior. Por supuesto Jesús es ahora nuestro Sumo Sacerdote, Él pagó el precio y canceló nuestra necesidad de sacrificios, ¡UNA VEZ Y PARA SIEMPRE!

“Pero cuando Cristo apareció como Sumo Sacerdote de los bienes futuros, a través de un mayor y más perfecto tabernáculo, no hecho con manos, es decir, no de esta creación, y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna.”  (Hebreos 9:11-12)

  • La Fiesta de los Tabernáculos (Sukot): es la última fiesta solemne del año «religioso», a celebrarse del 15 al 21 de Tishri.  Este festival celebra la cosecha de Otoño y conmemora la estadía de los israelitas en el desierto, cuando vivían en tiendas de campaña (o «tabernáculos»).  Se ordenó a los israelitas que construyeran y vivieran en tabernáculos o chozas cada año durante los siete días que duraba la fiesta, de manera que recordaran ese momento de su historia con Dios.  La Fiesta de los Tabernáculos prefigura el momento en que Jesús gobernará y reinará en la Tierra (Reino Milenial).  Además, en los nuevos cielos y en la nueva tierra, Dios vivirá con el hombre como en un tabernáculo:

“Entonces oí una gran voz que decía desde el trono: He aquí, el tabernáculo de Dios está entre los hombres, y Él habitará entre ellos y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará entre ellos.”  (Apocalipsis 21:3)

Existen otras fiestas menores como Tisha B’av, Hanukkah, Purim y Lag B’Omer, y todas de alguna manera tienen significados tanto históricos como proféticos.  La comprensión de TODO el calendario judío y principalmente de las fiestas nos ayuda a entender el Plan de Dios.

Por lo tanto, si queremos conocer los tiempos, ¡vale la pena estudiar las fiestas bíblicas!

(Basado en parte de https://www.compellingtruth.org/Espanol/festivales-judios.html)


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