
Según lo que vimos ayer sobre la «Ley» y la «Gracia» y en otras publicaciones anteriores (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/), previo al sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz, el camino a Dios estaba destinado exclusivamente para el pueblo hebreo a través del cumplimiento de la Ley Mosaica, ya que era un tipo de «acuerdo prenupcial» entre Dios e Israel («el pueblo escogido») como marido y mujer (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-matrimonio-de-dios-y-su-relacion-con-la-ley/).
Es hasta que ocurre la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesús que Dios inaugura la “era de la Gracia”, y lo comunica a los “gentiles” (no judíos) a través del apóstol Pablo, con la cual el camino al Padre está ahora disponible para TODO aquel que acepte a su Hijo como su Señor y Salvador. “Ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni varón ni mujer, porque todos somos uno Cristo Jesús” (Gálatas 3:28), y su obra salvadora “derribó la pared intermedia de separación” (Efesios 2:14).
Hasta ahí todo bien, dudo que exista algún cristiano que esté en desacuerdo con lo anterior, puesto que es el fundamento de la Fe Cristiana:
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna.” (Juan 3:16)
Sin embargo, hay un tema relacionado con la «Ley» y la «Gracia» que a veces pasa desapercibido: el tema de los DOS evangelios predicados en el Nuevo Testamento, específicamente el “Evangelio del Reino” vs el “Evangelio de la Gracia”. De entrada uno pensaría que estos dos evangelios significan lo mismo, y sino lo siguiente sería pensar que el primero se predicó previo a la muerte y resurrección de Cristo, y el segundo luego de eso. ¡Lo curioso es que NO fue así!
Es hasta que el Señor le revelara EN EXCLUSIVA al apóstol Pablo el “misterio de la Gracia” (unos años después de la resurrección), que podemos decir que se empieza formalmente a predicar el “Evangelio de la Gracia”. Es Pablo (¡y no los apóstoles!) el ÚNICO que lo menciona en todo el Nuevo Testamento, por primera vez en una carta que escribe en la ciudad de Mileto (actual Turquía):
“Ahora, he aquí yo voy a Jerusalén con el espíritu encadenado, sin saber lo que me acontecerá allí; salvo que el Espíritu Santo me da testimonio en una ciudad tras otra, diciendo que me esperan prisiones y tribulaciones. Sin embargo, no estimo que mi vida sea de ningún valor ni preciosa para mí mismo, con tal que acabe mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio del evangelio de la gracia de Dios.” (Hechos 20:22-24)
Antes de la Resurrección de Cristo obviamente se predicó ÚNICAMENTE el “evangelio del Reino”, tema que inaugura Juan el Bautista, luego lo continua el mismo Jesús y después los doce apóstoles. Hasta ahí nada raro, pero lo curioso es que es el “evangelio del Reino” (y no el “evangelio de la Gracia”) es el que siguieron predicando los apóstoles, ¡INCLUSIVE LUEGO DE LA RESURRECCIÓN!
A lo largo del Nuevo Testamento, TODOS los evangelistas se refirieron exclusivamente al “evangelio del Reino”, y todavía en el libro de Hechos podemos ver a Felipe predicando lo mismo:
“Pero cuando creyeron a Felipe mientras anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.” (Hechos 8:12)
¿Y ahora? ¿Cómo debemos entender esta (aparente) contradicción? Devolvámonos por un momento al inicio del ministerio de Jesús, cuando Juan el Bautista entra en escena y menciona por primera vez el “evangelio del Reino”:
“En aquellos días apareció Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea y diciendo: “¡Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado!” (Mateo 3:1-2)
Antes de eso NUNCA se había hablado del tema ni se ponía en discusión el tema de la «salvación» para los judíos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/la-salvacion-desde-la-perspectiva-judia/). Más adelante en Mateo vemos a Jesús mismo predicando también el mismo “evangelio del Reino” varias veces:
“Jesús recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas de ellos, predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.” (Mateo 4:23)
“Jesús recorría todas las ciudades y las aldeas, enseñando en sus sinagogas, predicando el evangelio del reino y sanando toda enfermedad y toda dolencia.” (Mateo 9:35)
Todos los pasajes de Mateo normalmente hablan de Jesús predicando para dichos tiempos. Sin embargo, en el famoso versículo 24 (en el Monte de los Olivos), Jesús varía el mensaje de presente a futuro, y le profetiza a los apóstoles que en los últimos tiempos el “evangelio del Reino” volverá a ser predicado durante los 7 años de Tribulación. O, sea, después de casi 2000 años de la “era de la iglesia” y de la predicación del “evangelio de la Gracia”, Jesús mismo dice que el “evangelio del Reino” se predicará una vez más, y que el «Reino» volverá a estar “cerca” nuevamente.
“Pero el que persevere hasta el fin, este será salvo. Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las naciones, y luego vendrá el fin.” (Mateo 24:13-14)
De alguna forma todo esto confirma las diferentes promesas para «Israel» y la «iglesia» (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/), puesto que podemos ver en la Biblia que la instrucción de Jesús a los doce apóstoles era predicarle únicamente a los judíos, sabiendo que luego Él levantaría a Pablo como el “apóstol para los gentiles”. De paso, en la siguiente cita además podemos ver que los apóstoles siguieron predicando el “evangelio del Reino” (luego de resucitado Jesús) NO PORQUE NO ENTENDIERON, ¡SINO PORQUE ESA ERA LA INSTRUCCIÓN QUE HABÍAN RECIBIDO! Leamos:
“A estos doce los envió Jesús, dándoles instrucciones diciendo: “No vayan por los caminos de los gentiles ni entren en las ciudades de los samaritanos. Pero vayan, más bien, a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Y cuando vayan, prediquen diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado.” (Mateo 10:5-7)
Vemos entonces que el mensaje central del mensaje inicial era que Dios estaba por establecer Su Reino en la tierra, ¡ESE era el “evangelio del Reino” original! En dicho reino, el Mesías reinaría como el “Hijo mayor de David”, y se cumplirían los pactos de Israel: Abrahámico, Terrestre, Sabático, Davídico y Nuevo.
Pero dicho plan tuvo que ser puesto «en pausa» temporalmente (endureciendo los corazones de los judíos) para incluir a los “gentiles”, por eso el evangelio de Pablo se centró en la obra de Cristo, que Jesús murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos (1 Corintios 15:1-4). Pablo cambió radicalmente el mensaje del evangelio y predicó el “evangelio de la Gracia” porque así también Cristo resucitado se lo había mostrado, pero el mensaje era tan RADICAL que inclusive lo llamó “mi evangelio” (Romanos 2:16, 16:25; 2 Timoteo 2:8).
En conclusión, el “evangelio del Reino” fue proclamado por Juan el Bautista, Jesús y los Doce, eran las “buenas nuevas” del reino venidero, y requerían arrepentimiento, bautismo y fe en que Jesús era el Mesías profetizado. Fue proclamado POR JUDÍOS Y PARA JUDÍOS (con un par de excepciones como la mujer cananea (Mateo 15:21-28) y el centurión romano (Mateo 8:5-13).
Sin embargo, este evangelio fue temporalmente suspendido debido a la incredulidad de los judíos, y fue sustituido por el “evangelio de la Gracia” enseñado por Pablo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/). Pero Dios restablecerá el plan original después que esté completa la «iglesia» (el “Cuerpo de Cristo”) en el “arrebatamiento”, y una futura generación de judíos (Juan 10:16) lo abrazará, creerá y cumplirá Romanos 11:26.
Mientras tanto, nuestro evangelio es el “evangelio de la gracia” de Dios predicado por Pablo, ¡el cual es absolutamente diferente!
| EVANGELIO DEL REINO | EVANGELIO DE LA GRACIA |
| Proclamado por Juan el Bautista, Jesús y los doce Apóstoles | Proclamado por Pablo |
| Predicado a los judíos | Predicado a los gentiles |
| Requiere arrepentimiento, bautismo y fe («Fe + obras») | ¡Requiere solo fe! («Fe + nada») |
| El mensaje era que Jesús era el Mesías, el Hijo de Dios | El mensaje era la Gracia por la muerte y resurrección de Cristo |
| Comenzó con Juan el Bautista y finalizó con el inicio del ministerio de Pablo. ¡Ojo que (probablemente) se reanudará luego del arrebatamiento de la iglesia! | Comenzó después que Jesús comisionara a Pablo como “apóstol de los gentiles” y ¡terminará con el arrebatamiento de la iglesia! |
(Basado en parte de https://doctrine.org/the-gospel-of-the-kingdom y https://breadoflife.media/rapture-of-the-church/)
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