¿Por qué tanta terminología legal?

Yo no soy abogado, pero supongo que cuando uno de ellos lee la Palabra de Dios, lo primero que notará es algo que debería serles familiar: ¡un excesivo uso de terminología legal!

Y ojo que no me refiero a la Ley Mosaica propiamente (ver entradas https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-proposito-de-la-ley/ y https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/los-pactos-de-dios-con-el-hombre/), sino a otros montón de términos relacionados como: juez, juicio, justicia, corte, defensor, acusador, delito, sentencia, etc., etc., etc.  ¿Por qué será?  ¿Qué significa esto?

En realidad TODA la Biblia habla del tema, pero veamos algunos ejemplos ilustrativos:

“¡Jamás se te vaya a ocurrir matar al justo junto con el malvado! ¡Jamás vayas a tratar de la misma manera al justo y al malvado! ¿Acaso el Juez de toda la tierra no hará lo que es correcto?”  (Génesis 18:25)

Los jueces siempre deben dictar sentencia con justicia, sin tener en cuenta si la persona es pobre o rica; deben ser siempre justos. No acusen falsamente de algún delito a su prójimo, porque yo soy el Señor.” (Levítico 19:15-16)

No condenarás a nadie basado en la palabra de un solo testigo. Debe haber por lo menos dos o tres.  Si alguno da falso testimonio, alegando que ha visto a otro hacer un mal no siendo así, ambas personas se presentarán ante los sacerdotes y jueces delante de Señor. Serán interrogados detalladamente, y si se prueba que el testigo está mintiendo, recibirá el castigo que intentaba hacer caer sobre el otro hombre. De esta manera desarraigarás el mal de en medio de tu pueblo.  Así los que se enteren sentirán temor de decir mentiras cuando están declarando ante una corte.” (Deuteronomio 19:15-20)

“El cielo proclama la justicia divina, porque Dios mismo es el juez.”  (Salmos 50:6)

Tu justicia es eterna, y tu ley es la verdad.” (Salmos 119:142)

“El que escucha mis palabras y no las obedece, no soy yo el que lo va a juzgar; pues yo no vine a juzgar al mundo sino a salvarlo. El que me rechaza y no obedece mis palabras tiene quien lo juzgue.  La palabra que yo he hablado será la que lo juzgue en el día final.”  (Juan 12:47)

“El carcelero corrió a notificarle a Pablo que estaba en libertad. Pero este le respondió: ¡Ah, no!  ¡Así que a pesar de que somos ciudadanos romanos nos azotan públicamente sin someternos a juicio, nos encarcelan y ahora quieren ponernos en libertad secretamente! ¡No, señor! ¡Qué vengan ellos mismos a sacarnos!  Los alguaciles transmitieron a los magistrados estas palabras y estos, muertos de miedo al enterarse de que Pablo y Silas eran ciudadanos romanos, corrieron a la cárcel a suplicarles que salieran y abandonaran la ciudad.” (Hechos 16:36-39)

“Todos los que han pecado sin tener la ley serán juzgados sin la ley; pero los que pecaron bajo la ley, por la ley serán juzgados, ya que no son los que oyen la ley los que son justificados, sino quienes la obedecen.”  (Romanos 2:12-13)

“Si somos los escogidos de Dios ¿quién se atreverá a acusarnos? Dios mismo es quien nos ha declarado justos. ¿Quién nos condenará? Cristo fue el que murió y volvió a la vida, el que está en el lugar de honor junto a Dios, intercediendo por nosotros.” (Romanos 8:33-34)

“Si así hubiera sido, Cristo habría tenido que sufrir muchas veces desde que el mundo fue creado. Pero ahora, al final de los tiempos, se ha ofrecido una sola vez y para siempre para acabar con el pecado por medio de su propio sacrificio.  Y como está establecido que los seres humanos mueran una sola vez y después que venga el juicio, así Cristo fue ofrecido una sola vez en sacrificio para quitar los pecados de muchos.  Y aparecerá por segunda vez, pero no para cargar con el pecado, sino para salvar a quienes lo esperan.”  (Hebreos 9:26-27)

“Hijitos míos, les digo esto para que no pequen; pero si alguno peca, tenemos un abogado ante el Padre: a Jesucristo el justo.”  (1 Juan 2:1)

“Escuché entonces que una potente voz proclamaba en el cielo: «¡Al fin llegó la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo!, porque el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba día y noche ante Dios, ha sido expulsado del cielo.”  (Apocalipsis 12:10)

“Y vi que otro ángel cruzaba los cielos con las eternas buenas nuevas, e iba proclamándolas a cada nación, raza, lengua y pueblo.  «¡Teman a Dios —decía a gran voz—, y alaben su grandeza, porque el tiempo ha llegado en que se sentará a juzgar! ¡Adórenlo, porque él creó el cielo y la tierra, el mar y las fuentes que lo nutren!».”  (Apocalipsis 14:6-7)

Bueno tal vez se me fue un poco la mano con la cantidad de citas bíblicas, jajaja.  Nada más era para probar la importancia de entender que Dios instituyó LEYES sobre Su Creación, y que TODO (¡incluyendo la salvación!) tiene que ver con esto. Como vimos tanto en el estudio de Ley vs Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/) así como en el tema del agradecimiento (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/sean-agradecidos-pero-de-que/), NADIE se salva por sus propias fuerzas, NADIE es bueno «por cuanto todos pecamos y estamos destituidos de la gloria de Dios» y por lo tanto ¡TODOS NOS MERECEMOS EL CASTIGO ETERNO!

Y cuando la Biblia dice «todos» es TODOS, esto incluye a Abraham, a Isaac, a Jacob, a Moisés, a David, a Juan el Bautista, a Pedro, a Pablo y por supuesto también a la virgen María (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/la-virgen-maria/).

“Sin embargo, Dios nos ha mostrado ahora la forma para que él nos acepte.  De ella ya había enseñado el Antiguo Testamento.  No se trata de guardar la ley.  Dios hace justos a quienes creen en Jesucristo, sin favoritismo alguno.  Es así porque todos hemos pecado y no tenemos derecho a gozar de la gloria de Dios.  Pero Dios, por su gran amor, gratuitamente nos declara inocentes, porque Jesucristo pagó todas nuestras deudas.” (Romanos 3:21-24)

Entonces, debemos entender que, según el Plan de Dios, el universo funciona bajo un «marco legal» divino, por lo tanto existe:

  • Un Juez (perfectamente Justo)
  • Un sospechoso
  • Un posible delito
  • Un abogado defensor
  • Y un abogado acusador

En un futuro habrá un juicio y realmente no tenemos escapatoria: a menos que alguno haya cumplido de forma PERFECTA los 613 mandamientos y ordenanzas de la Ley Mosaica desde que nace hasta que se muere (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-proposito-de-la-ley/), todos seremos hallados CULPABLES del delito que se nos acusa. Nuestra única esperanza es que «alguien» tome nuestro lugar y reciba por nosotros el castigo que (justamente) nos merecemos, ¡Y ESE ALGUIEN SÓLO PUEDE SER CRISTO QUE NUNCA PECÓ!

“Por lo tanto, si alguien está unido a Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha quedado atrás y lo nuevo ha llegado!  Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo por lo que Jesucristo hizo.  Y Dios nos ha otorgado la tarea de la reconciliación. Dicho en otras palabras: en Cristo, Dios estaba reconciliando al mundo con él, no tomándole en cuenta sus pecados, y encargándonos a nosotros este mensaje de la reconciliación. Somos embajadores de Cristo. Dios les habla a ustedes por medio de nosotros: «En el nombre de Cristo les rogamos, ¡reconcíliense con Dios!».  Dios tomó a Cristo, que no tenía pecado, y puso sobre él nuestros pecados, para declararnos justos por medio de Cristo.”  (2 Corintios 5:17-21)

De esa manera se cumplió la Ley de Dios de forma perfecta: el Juez escuchó a los abogados y luego emitió sentencia, el sospechoso fue declarado culpable y fue sentenciado a morir («porque la paga del pecado es muerte»), ¡NADA MÁS QUE JESÚS TOMÓ EL LUGAR QUE NOS CORRESPONDÍA A NOSOTROS! 

¡Bendito sea Nuestro Señor Jesucristo que nos otorgó semejante oferta por tiempo limitado! ¿Qué más podríamos pedir?

(Basado en parte de https://www.ssc.wisc.edu/~rkeyser/?page_id=540)


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