Profecías sobre la (segunda) venida del Mesías

Se dice que la Biblia es en alrededor de un tercio profética, y al ser Dios omnipresente, Él conoce el futuro y nos deja ver algunos puntos que cree importantes para el ser humano.  Por supuesto que uno de los eventos más profetizados de las Escrituras fue la primera venida de Cristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/profecias-sobre-la-primera-venida-del-mesias/) y el otro evento será el «clímax de la película»: Su segunda venida!

La segunda venida de Cristo es un principio fundamental de la teología cristiana, y esperamos ansiosamente su regreso.  Pero el conocimiento de que el Mesías tendría dos venidas fue dado a la humanidad gradualmente, a medida que la revelación de Dios fue entregada al hombre (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/).

A pesar que el Antiguo Testamento enseña claramente que el Mesías vendría, no dice explícitamente que vendría DOS veces.  La información que Dios reveló acerca del Mesías comenzó muy básica, con más detalles agregados poco a poco.  Como vimos en el estudio de la Revelación Progresiva, las personas que vivieron en épocas posteriores sabían más que las que vivieron antes.

Abraham sabía más acerca de los propósitos de Dios que Noé, David sabía más que Abraham, los profetas sabían más que David, y finalmente, los apóstoles en el Nuevo Testamento sabían más que los profetas. Inclusive los apóstoles después de la resurrección sabían más que antes de la resurrección, y por supuesto Pablo (que no fue uno de los Doce!) tuvo la mayor revelación de todas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/)!

La revelación de que el Plan de Dios incluía un Mesías («ungido» o «elegido«) progresó con el tiempo, pero desde Génesis estaba presente la primera promesa críptica al respecto:

“Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón.” (Génesis 3:15)

La simiente de la mujer destruirá la simiente de la serpiente, pero no se revela QUIÉN es la simiente de la mujer o CÓMO cumplirá Su misión.  Más tarde, se le promete a David una dinastía duradera, lo que significa que uno de sus descendientes reinará continuamente. Nuevamente, no se nos dice exactamente quién será o cómo sucederá, a veces, los profetas hablan de este reino como si Dios mismo se sentara en el trono (Zacarías 14), en otras ocasiones, los profetas esperan un descendiente de David (Salmo 2).  Los profetas nunca explicaron cómo se uniría todo esto, Jesús preguntó a los líderes judíos al respecto :

“Aprovechando la ocasión de estar rodeado de fariseos, Jesús les preguntó: ¿Qué opinan ustedes del Mesías?  ¿De quién es hijo? De David —le respondieron. Entonces, ¿por qué David, inspirado por el Espíritu Santo, lo llama “Señor”?  Porque fue David quien afirmó: “Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi derecha hasta que haya puesto a tus enemigos bajo tus pies”. ¿Creen ustedes que David habría llamado “Señor” a su hijo? No —le respondieron—. Y desde entonces nadie se atrevió a preguntarle nada.” (Mateo 22:41-46)

Sin embargo, en Zacarías tenemos un indicio de las dos venidas del Mesías.  Zacarías 9 predice la llegada de un rey en humildad y paz, lo que parece contradecir a Zacarías 14 que habla de un rey conquistador!

“¡Regocíjate grandemente, pueblo mío!  ¡Grita de alegría, Jerusalén!  ¡Tu rey viene montado sobre un burrito!  ¡Es un rey justo y humilde, y viene a salvarte!”  (Zacarías 9:9)

Y el Señor será Rey sobre toda la tierra.  En aquel día solo el Señor será reconocido como Dios, y sólo su nombre será reconocido como digno de honor y homenaje.” (Zacarías 14:9)

Además Miqueas 5 dice que el Mesías «nacerá» en Belén, mientras que Daniel 7 lo presenta como una figura divina, Isaías 9 enseña que Él reinará para siempre, y Daniel 9 enseña que Él será cortado. ¿Entonces?  

Además, Isaías introduce otra imagen, la del Siervo sufriente que llevará los pecados por los hombres en el famoso capitulo 53.  Primero habla de la muerte del Siervo, y luego dice que el Siervo saldrá victorioso y recibirá el botín que le corresponde.  En otras palabras, será asesinado y, sin embargo, vivirá.  ¿Cómo podría ser esto?

“De la cárcel y del juicio se lo llevaron a la muerte.  Pero ¿quién entre el pueblo de aquel tiempo se dio cuenta de que era por los pecados de ellos que él moría, que él sufría el castigo que a ellos correspondía?  Lo sepultaron como a delincuente en la tumba de un rico, pero él no había hecho mal alguno, jamás pronunció una palabra perversa.”  (Isaías 53:8-9)

“Y después de tanto sufrimiento comprenderá por qué fue necesaria su obediencia y su intercesión. Porque fue mediante su sufrimiento y por haber llevado sobre sí el pecado de muchos que mi siervo hará que ellos sean declarados inocentes y aceptados por Dios.  Por lo tanto, yo le daré como premio toda la honra y todo poder.”  (Isaías 53:11-12)

Vemos pues que habían muchas cosas en el Antiguo Testamento acerca de la venida del Mesías que no se explicaban completamente y, a veces inclusive se presentaban cosas claramente contradictorias en el mismo libro o incluso en el mismo capítulo.  Algunos de los rabinos judíos sugirieron que habrían dos Mesías, uno «humilde y sufriente» y otro «conquistador y reinante» (y de alguna forma no se equivocaron), pero ninguno se imaginaba que sería el mismo Mesías que vendría dos veces: una para sufrir y otra para reinar.

Es por eso que en la época de Jesús, la expectativa dominante era un Mesías que rescataría a Israel de la dominación extranjera, Él conquistaría y gobernaría sobre todos.  Tristemente para los que lo esperaban, en todo momento Jesús desafió estas expectativas, y más bien afirmó que Su reino no era de este mundo:

“Pilato volvió a entrar al palacio y llamó a Jesús.  Le preguntó: ¿Eres tú el rey de los judíos?  Jesús le respondió: ¿Dices eso por tu propia cuenta o es que otros te han hablado de mí?  Pilato le contestó: ¿Acaso soy judío?  Fue tu propio pueblo y los jefes de los sacerdotes los que te entregaron a mí.  ¿Qué hiciste? Jesús contestó: Mi reino no es de este mundo.  Si lo fuera, mis servidores pelearían para que no me entregaran a los judíos.  Pero mi reino no es de este mundo.”  (Juan 18:33-36)

Jesús les dijo a Sus discípulos que iba a morir a Jerusalén, y esto hizo que Pedro en su ignorancia tratara de disuadirlo.  Luego les dijo que resucitaría de entre los muertos, pero la verdad es que ellos tampoco lo entendieron del todo.

“Desde entonces empezó a explicarles claramente que era imprescindible que fuera a Jerusalén, que allí sufriría mucho en manos de los dirigentes judíos; y que, aunque al fin lo matarían, a los tres días resucitaría.  Pedro, inquieto, lo llamó aparte y lo reprendió: ¡Dios guarde, Señor! —le dijo—. ¡A ti no te puede pasar eso que dices! ¡Apártate de mí, Satanás! —dijo Jesús mirando a Pedro—.  ¡Me eres un estorbo! ¡Estás mirando las cosas desde el punto de vista humano y no del divino!” (Mateo 16:21-23)

“Al salir de aquella región viajaron por Galilea y evitaban que la gente lo supiera, pues deseaba estar con sus discípulos y enseñarles que el Hijo del hombre sería entregado en manos de gente que lo iba a matar, aunque al tercer día resucitaría.  Ellos no lo entendían, pero tenían miedo de preguntarle.” (Marcos 9:30-32)

Cuando Jesús entró en Jerusalén en ese último viaje, fue recibido con gritos de “Hosanna” y agitando palmas, las ramas de palma eran un símbolo nacional de Israel, y esta fue una exhibición muy nacionalista.  Sin embargo, contrario a lo que se podría esperar, en lugar de ir a Jerusalén y finalmente derrotar a los romanos, Jesús más bien entró en el templo y sacó a los cambistas (Mateo 21:12–17), indicó que Israel (al menos la generación actual) no heredará el reino (Mateo 21:33–43), continuó diciendo que las personas deben pagar sus impuestos al César si les deben (Mateo 22:15–22)!  ¿Y diay?

Para colmo de males, les predijo la destrucción total del templo, el centro de todo el judaísmo y la Ley Mosaica:

“Cuando Jesús salió y se iba del templo, se le acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.  Y él respondiendo les dijo: —¿No ven todo esto?  De cierto les digo que aquí no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.”  (Mateo 24:1-2)

Estas no son exactamente las palabras y los hechos de un Mesías enviado para liberar a Israel de la dominación romana!  La verdad es que Jesús estaba más preocupado por otras cosas, y fue sólo después de la resurrección que los discípulos comenzaron a entender lo que Cristo les había estado diciendo:

“Pero el templo del que él hablaba era su propio cuerpo.  Por eso, después que resucitó, sus discípulos se acordaron de estas palabras que él había dicho.  Entonces creyeron en la Escritura y en lo que Jesús había dicho.”  (Juan 2:21-22)

Incluso después de la resurrección los apóstoles todavía no entendieron del todo eso de la segunda venida, ya que hablando con Jesús RESUCITADO le preguntaron que si pronto restauraría el reino (de Israel!):

“Distinguido Teófilo: En mi primera carta te hablé de todo lo que Jesús empezó a hacer y enseñar y de cómo regresó al cielo después de darles instrucciones, a través del Espíritu Santo, a los apóstoles que había escogido. Durante los cuarenta días que siguieron a sus sufrimientos, se presentó repetidas veces ante los apóstoles y les demostró que estaba vivo.  En todas esas ocasiones les habló del reino de Dios. Estando con ellos, les mandó que no salieran de Jerusalén hasta que, tal como ya les había dicho, recibieran la promesa del Padre. Juan los bautizó con agua —les recordó—, pero dentro de poco ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo. Los que se habían reunido con Jesús le preguntaron: Señor, ¿vas ahora a restaurar el reino de Israel?”  (Hechos 1:1-6)

Jesús les dijo con mucha sabiduría (como quien le habla a niños pequeños, me imagino yo!) que no debían preocuparse por los tiempos del reino venidero, ellos tenían otra tarea que cumplir.  En ese momento fue alzado al cielo, pero dos ángeles se les acercaron y les dijeron que el Señor regresaría!  Aquí finalmente tenemos una indicación clara de que habrá una segunda venida después de un período de tiempo no revelado.

“El Padre ha fijado ese tiempo —les contestó—, y a ustedes no les corresponde saberlo.  Sin embargo, cuando el Espíritu Santo descienda sobre ustedes recibirán poder para ser mis testigos no sólo en Jerusalén, sino también en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra. Y mientras les decía esto, ascendió al cielo y desapareció envuelto en una nube.  Los discípulos seguían con la mirada fija viendo cómo se perdía en las alturas, y en eso, dos varones vestidos de blanco se pusieron junto a ellos. Galileos —les dijeron—, ¿por qué se han quedado mirando al cielo? Jesús regresará de la misma forma en que lo han visto ascender al cielo.”  (Hechos 1:7-11)

El Antiguo Testamento tenía varios misterios con respecto al Mesías: ¿sería una figura divina o un descendiente humano de David?

El Nuevo Testamento da la respuesta: AMBOS! (por la encarnación).  ¿Sería cortado el Mesías o reinaría para siempre?  El Nuevo Testamento da la respuesta: AMBOS! (por la resurrección). ¿Vendría el Mesías a sufrir o a reinar?  El Nuevo Testamento una vez más da la respuesta: AMBOS (porque Él vendría dos veces).

La idea de que el Mesías vendría una vez para sufrir y otra vez para reinar no es revelado claramente en el Antiguo Testamento, aunque la doctrina es completamente consistente con las Escrituras.  Eso es parecido (creo yo) a lo que sucederá entre el arrebatamiento de la iglesia y la segunda venida: una vez que ocurra el primero muchos entenderán la diferencia entre ambos eventos, aunque mientras tanto el tema es un poco confuso (lo veremos próximamente).  Por otro lado, la segunda venida resuelve las enseñanzas aparentemente contradictorias sobre el Mesías en el Antiguo Testamento, al final de cuentas la Biblia es la revelación de Dios al hombre y TODO está perfectamente sincronizado.

Por lo tanto, podemos descansar en la promesa que Cristo regresará pronto a la Tierra a terminar de cumplir el Plan perfecto de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/un-plan-de-7000-anos/) y según toda la revelación desde Apocalipsis hasta Génesis, Él vendrá a reinar por 1000 años y disfrutar de su «Sabbath» en la Tierra!

(Basado en parte de https://www.gotquestions.org/two-comings-of-the-Messiah.html)


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