
Todos los seremos humanos venimos a este mundo con el ÚNICO propósito de tomar una decisión eterna: o aceptamos el regalo de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/sean-agradecidos-pero-de-que/) y disfrutamos nuestra eternidad con Él, o lo rechazamos y pagamos las consecuencias de nuestra desobediencia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/).
O sea, todo tiene que ver con lo que se conoce como el «nuevo nacimiento«, pero ¿qué dice la Biblia al respecto?
“Jesús respondió: Te aseguro que el que no nace de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Los que nacen de padres humanos, son humanos; los que nacen del Espíritu, son espíritu. No te sorprendas de que te dije que tienes que nacer de nuevo.” (Juan 3:5-7)
Este es el pasaje clásico de la Biblia que reproduce la conversación entre Jesús y Nicodemo, un prominente fariseo y miembro del Sanedrín (el cuerpo gobernante de los judíos). Nicodemo había venido a ver a Jesús de noche (¡para que nadie lo viera!) con algunas preguntas, estaba realmente intrigado por todo lo que había visto y escuchado del Señor.
Mientras corría la conversación, Jesús le soltó la curiosa frase de que NADIE puede entrar al reino de Dios a menos que «naciere de nuevo». ¿Y ESO QUÉ ES? ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?, preguntó Nicodemo. Lo que Jesús respondió fue básicamente que «la carne da a luz a la carne, pero que solo el Espíritu puede dar a luz al espíritu». O sea que, luego de la caída de Adán y Eva, el hombre está espiritualmente muerto y no hay nada que pueda hacer al respecto.
“Antes de ser cristianos, ustedes estaban muertos para Dios a causa de sus delitos y pecados. Vivían siguiendo la corriente de este mundo, obedecían los dictados del príncipe del imperio del aire, quien ahora mismo está operando en el corazón de los que se rebelan contra el Señor.” (Efesios 2:1-2)
La frase «nacer de nuevo» significa literalmente «nacer de lo alto», Nicodemo necesitaba un cambio en su corazón, una transformación espiritual que lo reviviera. A eso se refiere el «nuevo nacimiento», es un acto que sólo Dios puede hacer, por medio del cual se imparte vida eterna a la persona que cree (2 Corintios 5:17; Tito 3:5; 1 Pedro 1:3; 1 Juan 2:29; 3:9; 4:7; 5:1-4, 18), y esto es solo posible al poner nuestra Fe en Jesucristo como nuestro Señor:
“Pero a todos los que lo recibieron, a los que creen en él, les dio el derecho de ser hijos de Dios. Los hijos de Dios no nacen de la sangre, ni por deseos naturales o por voluntad humana, sino que nacen de Dios.” (Juan 1:12-13)
Los seres humanos pecadores (¡o sea, TODOS!) están espiritualmente “muertos”; es por eso que cuando recibimos vida espiritual a través de la fe en Cristo, la Biblia lo compara con un «renacimiento».
Sólo aquellos que nacemos de nuevo tenemos nuestros pecados perdonados y tenemos una relación con Dios, la salvación es el resultado de venir al Señor en arrepentimiento y aceptar el regalo GRATUITO que Él proporciona por Su muerte en la cruz. Él pagó la deuda del pecado que se le debía a Dios en la cruz, venimos con las manos vacías, dándonos cuenta de nuestra total incapacidad para lograr la justicia por nuestros propios esfuerzos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/).
Entonces primero vivimos «terrenalmente» y luego viviremos «espiritualmente», y así será con TODOS los seres humanos, en esencia dos vidas. Si hemos nacido de nuevo iremos a estar con el Señor inmediatamente después de la muerte y estaremos para siempre con el Señor, ¡entonces nacemos dos veces y morimos una vez (sólo con la muerte natural)!
Por el contrario, si uno no nace de nuevo, al morir irá al Infierno. O sea, si nacemos sólo una vez, moriremos dos veces (¡primero la muerte natural y luego la espiritual!), allí le esperará al impío el juicio del Gran Trono Blanco, el juicio es para todos aquellos que no «pertenecen» al Señor.
El capítulo 20 de Apocalipsis dice lo siguiente sobre el juicio del Gran Trono Blanco:
“Y vi un gran trono blanco sobre el que alguien estaba sentado. Al verlo, la tierra y el cielo salieron huyendo, sin dejar rastro alguno. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron entonces los libros; y se abrió también el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. El mar entregó los muertos que había en él, y lo mismo hicieron la muerte y el infierno. Y cada uno fue juzgado según sus obras. Y la muerte y el infierno fueron lanzados al lago de fuego. Este lago de fuego es la segunda muerte. Y el que no estaba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.” (Apocalipsis 20:11-12)
La Biblia dice que todos los NO redimidos (los que murieron «perdidos»), serán juzgados por sus obras, ¡pero por más buenos que sean no les alcanzarán para ser declarados justos! TODO lo que habían hecho en su vida estará en los libros, y aunque hayan hecho muchas buenas acciones y obras de caridad, ¡el estándar para la entrada al Cielo es de ABSOLUTA perfección!
“Ustedes deben ser perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto.” (Mateo 5:48)
“Dios hace justos a quienes creen en Jesucristo, sin favoritismo alguno. Es así porque todos hemos pecado y no tenemos derecho a gozar de la gloria de Dios.” (Romanos 3:22-23)
“Por su misericordia y por medio de la fe, ustedes son salvos. No es por nada que ustedes hayan hecho. La salvación es un regalo de Dios y no se obtiene haciendo el bien. Esto es así para que nadie se sienta orgulloso.” (Efesios 2:8-9)
Y como leímos en el pasaje de Apocalipsis, la muerte natural de los no redimidos es seguida por una segunda muerte después de que el Señor pronuncie el juicio en el Juicio del Gran Trono Blanco. Esta es la muerte segunda y es sólo para aquellos que nunca han aceptado al Señor Jesucristo, y el Lago de Fuego es su destino final. ¡Es por eso que necesitamos un Salvador! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/23/salvados-pero-de-que/).
La Biblia es clara, debemos nacer «espiritualmente» («nuevo nacimiento») para ser salvos y entrar en el reino de Dios, aquellos que no acepten al Señor aparecerán ante Dios en el Juicio del Gran Trono Blanco, y serán arrojados al Lago de Fuego. La segunda muerte es una separación permanente de Dios, y estamos a un respiro de la eternidad en cualquier momento dado.
Pero cuando nacemos de nuevo somos renovados espiritualmente, y ahora somos hijos(as) de Dios por derecho de nuevo nacimiento, ¡es así de simple! ¡Y confiar en Jesucristo, aquel que pagó la pena del pecado cuando murió en la cruz, es el medio para «nacer de nuevo»!
“Pero todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo”. (Hechos 2:21)
“Por lo tanto, si alguien está unido a Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha quedado atrás y lo nuevo ha llegado!” (2 Corintios 5:17)
Por lo tanto, ¿hemos nacido espiritualmente? Si no, aceptemos HOY MISMO el regalo gratuito de la vida eterna, ¡porque la oferta es por tiempo limitado y ya casi se acaba! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/24/y-cual-es-la-oferta-por-tiempo-limitado/)
(Basado en parte de https://tqministries.com/2021/02/27/born-once-die-twice-born-twice-die-once-2/ y https://www.gotquestions.org/born-again.html)
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