“Estoy crucificado con Cristo, y ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí. Y esta vida que ahora tengo la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, quien me amó y se entregó por mí.” (Galatas 2:20)
El entregarle nuestra vida al Señor significa que morimos a nosotros. TODO lo que éramos (y consecuentemente la condena que debíamos según el «código legal» de Dios, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/) quedó cancelado en la cruz del calvario por el sacrificio expiatorio de Jesús. ¡Que no se nos olvide de dónde nos rescató nuestro Señor!
Feliz domingo.
(Tomado de https://www.youtube.com/watch?v=cCdGa5mfjqk)
Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.