La clave para entender la Biblia

“Haz todo lo posible por presentarte delante de Dios como un hombre de valor comprobado, como un trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que enseña debidamente el mensaje de la verdad. (2 Timoteo 2:15)

Este primer lunes del año quiero compartirles una de las revelaciones que más bendición ha traído a mi vida cristiana. Por años la Biblia no tuvo mucho sentido, pero era porque yo no había entendido esta gigantesca pieza del rompecabezas, y todo tiene que ver con reconocer que, aunque TODA la Biblia es la Palabra de Dios, NO TODA LA BIBLIA ESTÁ DIRIGIDA PARA TODOS (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/).

Suena ridículamente simple (¡y lógico!), pero lo curioso es que pareciera que esto no ha sido entendido por todo el “Cuerpo de Cristo”, ya que por años he escuchado a experimentadísimos pastores todavía patinar con el tema y hacer un “arroz con mango”. TODO tiene que ver con saber “separar” entre el Plan de Dios original revelado a Abraham y dirigido a Israel (el «evangelio del Reino») y el “nuevo” Plan revelado a Pablo (¡NO a los apóstoles!) y dirigido exclusivamente a la iglesia (el «evangelio de la Gracia»).

Inclusive hace unos meses mencioné que Martin Lutero había escrito hace 500 años que la carta de Santiago (el hermano de nuestro Señor Jesús) era “una epístola de paja” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/26/fe-vs-obras/), pero creo que Lutero simplemente (aunque totalmente correcto en su apreciación doctrinal) NO había entendido la diferencia entre la Ley y la Gracia, ¡y esto es LA CLAVE par entender correctamente el mensaje!

De ahí la extrema importancia de entender el sentido del famoso versículo en la segunda carta del apóstol Pablo a su discípulo Timoteo, donde le exhortó a INTERPRETAR CORRECTAMENTE el mensaje de la Verdad.  Pero, ¿qué quiere decir realmente «interpretar correctamente»? El problema es que en español no se logra captar todo el sentido de lo que quiso decir Pablo, así que debemos profundizar para comprender todo su significado.  En el griego original, la cita de 2 Timoteo 2:15 se lee más o menos así:

Procura diligentemente presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, porque corta derecho [“ordsotoméo”] la palabra de verdad.

La palabra en griego “ordsotoméo” generalmente es traducida en español como “interpretar”, lo cual es un error porque en realidad el verbo quiere decir “cortar derecho”, “enderezar” o “dividir”, lo cual hace más sentido.

A la mayoría de los cristianos se nos ha enseñado erróneamente que el Antiguo Testamento es para los judíos y que el Nuevo Testamento es para la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”), pero la verdad es que aun gran parte del Nuevo Testamento está también dirigido a los judíos, según los diferentes evangelios predicados (ver entrada (https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/), ¡a esto se refería Pablo!

Recordemos que TODO lo predicado por Jesús era para los judíos, Mateo 1:21 dice que el Señor salvaría a “Su pueblo” (Israel) de sus pecados, y también Lucas 2:32 lo afirma.  De hecho, si le ponemos cuidado los cuatro evangelios así lo confirman, el mismo Jesús lo dijo varias veces, primero a sus apóstoles y luego a la mujer cananea:

Jesús envió a estos doce con las siguientes instrucciones: «No vayan a las regiones de los paganos ni entren en los pueblos de Samaria; vayan más bien a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Vayan y anuncien que el reino de los cielos se ha acercado. (Mateo 10:5-8)

“Jesús se dirigió de allí a la región de Tiro y Sidón.  Y una mujer cananea, de aquella región, se le acercó, gritando: —¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí!  ¡Mi hija tiene un demonio que la hace sufrir mucho!  Jesús no le contestó nada. Entonces sus discípulos se acercaron a él y le rogaron: —Dile a esa mujer que se vaya, porque viene gritando detrás de nosotros. Jesús dijo: —Dios me ha enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel. Pero la mujer fue a arrodillarse delante de él, diciendo: —¡Señor, ayúdame!  Jesús le contestó: —No está bien quitarles el pan a los hijos y dárselo a los perros.  Ella le dijo: —Sí, Señor; pero hasta los perros comen las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces le dijo Jesús: —¡Mujer, qué grande es tu fe!  Hágase como quieres.  Y desde ese mismo momento su hija quedó sana. (Mateo 15:21-28)

No es hasta que Dios levanta a Pablo que leemos que Él salvaría a TODOS los pecadores (incluyendo los «gentiles»), ¡antes de eso el Plan seguían siendo exclusivamente para el pueblo de Israel! Ese es la diferencia entre los dos planes y esta es la clave para entender la “división” de la que habla Pablo, ¡es un tema de “Ley vs. Gracia”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/).  

Por lo tanto, (doctrinalmente) únicamente las cartas paulinas (de Romanos a Filemón) están dirigidas a la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”), y en el caso de la epístola a los romanos hay que ser cuidadoso porque hay temas mezclados, algunos para los judíos y prosélitos que vivían en Roma (como hasta el capítulo 10), y el resto para los “gentiles” (a partir del capítulo 11).

Por aquello, esto no quiere decir que el resto de la Biblia no sea importante para nosotros (¡todo lo contrario!), nada más que debemos saber reconocer quienes eran los receptores del mensaje. Sólo así es que podemos dimensionar la profundidad del «evangelio de la Gracia», en el sentido que TODO ya fue hecho por Cristo en la cruz, ¡y nosotros estamos exentos de las obras de la Ley!

Entender esto es FUNDAMENTAL para nosotros, al hacerlo entendemos la absoluta misericordia de Dios, habiendo Él mismo endurecido el corazón de los judíos (los receptores originales de su evangelio) para incluirnos a nosotros. De lo contrario no era posible, tal y como Pablo se lo explicó a los romanos:

“Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. (Romanos 11:25)

Este tema no es sencillo de entender, así que no nos sintamos mal si no lo habíamos captado, a veces toma décadas (¡como en mi caso!). 😉

Recordemos que los mismos apóstoles NO habían entendido el cambio del plan hasta que Pablo se los explicó en el Concilio de Jerusalén por ahí del año 50-51 d.C, y aun así todavía quedaron dudas (como humildemente lo aceptó Pedro en su segunda carta):

“Tengan en cuenta que la paciencia con que nuestro Señor nos trata es para nuestra salvación. Acerca de esto también les ha escrito a ustedes nuestro querido hermano Pablo, según la sabiduría que Dios le ha dado. En cada una de sus cartas él les ha hablado de esto, aunque hay en ellas puntos difíciles de entender que los ignorantes y los débiles en la fe tuercen, como tuercen las demás Escrituras, para su propia condenación.” (2 Pedro 3:15-16)

En conclusión, en el Nuevo Testamento se predicaron dos mensajes, primero el «evangelio del Reino» (que era realmente el cumplimiento de todo lo enseñado en el Antiguo Testamento) y luego el “evangelio de la Gracia” (que era un «secreto» no revelado anteriormente, dado en primicia a Pablo), donde también los no judíos («gentiles») tendríamos acceso al Dios Padre, YA NO POR EL CUMPLIMIENTO DE LA LEY, SINO POR PURA GRACIA, GRACIAS EL SACRIFICIO EXPIATORIO DE CRISTO EN LA CRUZ (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/sean-agradecidos-pero-de-que/).  

No hay otra manera de entenderlo, las (supuestas) contradicciones del Nuevo Testamento se aclaran totalmente al momento que aprendemos a “separar” la “palabra de verdad” y darnos cuenta que NO todo lo expresado en el Nuevo Testamento es para la «iglesia» (el «Cuerpo de Cristo»): 

  • De Mateo a la mitad de Romanos es PARA ISRAEL
  • De la mitad de Romanos hasta Filemón es PARA LA IGLESIA
  • De Hebreos hasta Apocalipsis, es PARA ISRAEL

“Habiéndole fijado un día, en gran número vinieron a él a donde se alojaba.  Desde la mañana hasta el atardecer, les exponía y les daba testimonio del reino de Dios, persuadiéndoles acerca de Jesús, partiendo de la Ley de Moisés y de los Profetas.  Algunos quedaban convencidos por lo que decía, pero otros no creían.  Como ellos no estaban de acuerdo entre sí, se iban cuando Pablo les dijo una última palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a sus padres, diciendo: Ve a este pueblo y diles: De oído oirán y jamás entenderán; y viendo verán y nunca percibirán.  Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible, y con los oídos oyeron torpemente.  Han cerrado sus ojos de manera que no vean con los ojos, ni oigan con los oídos, ni entiendan con el corazón, ni se conviertan.  Y yo los sanaré. Sepan, pues, que a los gentiles es anunciada esta salvación de Dios, y ellos oirán. (Hechos 28:23-28)

Basado en parte en https://www.bereanbiblesociety.org/rightly-dividing-the-new-testament/ y https://forwhatsaiththescriptures.org/2013/12/30/the-word-of-truth-in-2-timothy-215/)


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