
“Y el que no estaba inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.” (Apocalipsis 20:15)
Según la Biblia, el Libro de la Vida es donde se encuentran escritos todos los nombres de aquellos que vivirán eternamente con Dios.
Según el pasaje de Apocalipsis, este registro «divino» de los que se salvan, de alguna manera marca el destino de TODOS los seres humanos: si el nombre está escrito quiere decir que la persona fue redimida por la sangre del Señor Jesús y queda libre de toda culpa (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/), y si no, es que la persona será declarada culpable y arrojada al «lago de fuego».
O sea, ¡el tema es serio!
Este Libro de la Vida se menciona varias veces en el Apocalipsis, pero interesantemente, fuera de este únicamente en la carta de Pablo a los Filipenses.
“Y a ti, mi fiel compañero, te pido que ayudes a estas mujeres. Porque han luchado a mi lado junto con Clemente y mis demás ayudantes en la obra del evangelio. Sus nombres ya están en el libro de la vida.” (Filipenses 4:3)
“El que salga vencedor recibirá ropa blanca; no borraré su nombre del libro de la vida sino que reconoceré su nombre ante mi Padre y ante sus ángeles.” (Apocalipsis 3:5)
“Y la adoraron todos los seres humanos cuyos nombres no estaban inscritos, desde la creación del mundo, en el libro del Cordero que fue sacrificado.” (Apocalipsis 13:8)
“Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono. Se abrieron entonces los libros; y se abrió también el libro de la vida. Los muertos fueron juzgados de acuerdo con lo que estaba escrito en los libros, según sus obras.” (Apocalipsis 20:12)
“No entrará en ella nada impuro, ni los idólatras ni los mentirosos; solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.” (Apocalipsis 21:27)
Teniendo claro su significado e importancia, la pregunta del millón es: ¿cómo podemos estar seguro de que nuestros nombre están escritos en el Libro de la Vida?
La receta no podría ser más sencilla durante la “dispensación de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/). Simplemente aceptemos que somos pecadores, que violamos el «código legal» de Dios y que nos merecemos el castigo eterno, y que por lo tanto nuestra única esperanza está en el sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz, absoluto y suficiente para justificarnos de todo pecado (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/).
¡Una vez que aceptamos el perdón y nos sometemos a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador, nuestro nombre queda escrito en el Libro de la Vida, para NUNCA más ser borrado! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/13/se-puede-perder-la-salvacion/).
“A pesar de todo, nuestra victoria es absoluta, gracias a Cristo que nos amó. Estoy convencido de que nada podrá apartarnos de su amor; ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los demonios, ni lo presente, ni lo que está por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni cosa alguna de toda la creación. ¡Nada podrá separarnos del amor que Dios nos ha demostrado en Cristo Jesús, nuestro Señor!” (Romanos 8:37-39)
Ningún verdadero creyente debe dudar de su seguridad eterna, Jesús mismo lo prometió, de hecho ¡confirmándolo doblemente! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/25/la-seguridad-en-la-salvacion-eterna/).
“Yo les doy vida eterna y jamás perecerán ni nadie podrá arrebatármelas de la mano. Mi Padre me las dio, y él es más grande que todos; por eso, nadie se las puede arrebatar de la mano.” (Juan 10:28-29)
El Juicio del Gran Trono Blanco descrito en Apocalipsis 20:11-15 es un juicio para los incrédulos. Ese pasaje deja en claro que NADIE en ese juicio tiene su nombre en el Libro de la Vida, el destino de los impíos está sellado; sus nombres NO están en el Libro de la Vida y su castigo es seguro.
Algunas personas señalan Apocalipsis 3:5 como “prueba” de que una persona puede perder su salvación. Sin embargo, la promesa de Apocalipsis 3:5 es claramente que el Señor NO borrará un nombre: “El que venciere… no borraré su nombre del Libro de la Vida”.
Un vencedor es alguien que es victorioso sobre las tentaciones, las pruebas y los males de este mundo, en otras palabras, alguien que es redimido. Los “santos” (=separados) estamos inscritos en el registro de Dios y tenemos la promesa de seguridad eterna, ¡de la cual deberíamos vivir agradecidos! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/sean-agradecidos-pero-de-que/).
Dios lleva buenos registros, Él conoce a los Suyos, y ha puesto los nombres de Sus hijos permanentemente en Su libro. Si ya nacimos de nuevo, ¡sólo nos queda descansar en la seguridad eterna! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/07/si-nacemos-una-vez-morimos-dos-veces-pero-si-nacemos-dos-veces-morimos-una-vez/). ¡Qué bendición!
(Tomado de https://www.gotquestions.org/book-of-life.html)
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