
Ya que ayer vimos la primera mitad de la Semana Setenta, pues lo más lógico es que hoy veamos la segunda mitad, más conocida como La Gran Tribulación.
Aunque el concepto general ya quedó plasmado en el estudio sobre la segunda venida de Nuestro Señor Jesucristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/05/en-que-fecha-regresara-cristo/), hoy veremos algunos detalles que se nos quedaron por fuera.
Devolvámonos un momentito a la cita del profeta Daniel sobre las Setenta Semanas, para que revisemos el propósito que tenía la profecía, según se lo dijo el ángel Gabriel:
“Setenta semanas han sido decretadas para que tu pueblo y tu santa ciudad pongan fin a sus transgresiones y pecados, pidan perdón por su maldad, establezcan para siempre la justicia, sellen la visión y la profecía, y consagren el lugar santísimo.” (Daniel 9:24)
Básicamente Gabriel le dijo a Daniel que las setenta semanas que Dios dispuso (de la cual falta que se cumpla la última) tenían como propósito cinco puntos específicos:
- Para que pongan fin a sus trasgresiones y pecados
- Para que pidan perdón por su maldad
- Para establecer para siempre la justicia
- Para sellar la visión y la profecía
- Para que consagren el lugar santísimo (del Templo)
La pregunta del millón es: ¿se han cumplido?
Eso de alguna forma confirma que se trata de eventos futuros (contrario a la opinión de algunos que la Semana Setenta se cumplió inmediatamente después de la resurrección de Cristo). Teniendo claro que la Gran Tribulación está pendiente, que dura 3.5 años, que es “una época de sufrimiento tan grande como nunca lo ha habido desde el comienzo del mundo ni lo habrá después” (Mateo 24:21) y que termina con el regreso de Cristo mismo para reinar por 1000 años en la Tierra, ¿qué más dice la Biblia al respecto? La verdad: ¡muchísimo!
Como ya lo vimos en los estudios anteriores, a través del pasaje de Mateo 24 (junto con las concordancias de Marcos 13 y Lucas 21), obtenemos una exhaustiva descripción de lo que sucederá antes del regreso de Cristo:
“Entonces los entregarán a ustedes para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre. En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos. Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará, pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.
Así que cuando vean en el lugar santo ‘el horrible sacrilegio’, del que habló el profeta Daniel (el que lee, que lo entienda), los que estén en Judea huyan a las montañas. El que esté en la azotea no baje a llevarse nada de su casa. Y el que esté en el campo no regrese para buscar su capa. ¡Qué terrible será en aquellos días para las que estén embarazadas o amamantando! Oren para que su huida no suceda en invierno ni en sábado. Porque habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás. Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán. Entonces, si alguien les dice a ustedes: ‘¡Miren, aquí está el Cristo!’ o ‘¡Allí está!’, no lo crean. Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos. Fíjense que se lo he dicho a ustedes de antemano.
Por eso, si les dicen: ‘¡Miren que está en el desierto!’, no salgan; o: ‘¡Miren que está en la casa!’, no lo crean. Porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. Donde esté el cadáver, allí se reunirán los buitres. Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, ‘se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos’. La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.” (Mateo 24:9-31)
Regresemos al resumen que vimos en el estudio anterior:

Entonces enfoquémonos esta vez en los eventos en rojo, que son los que corresponden propiamente a los que sucederán durante la Gran Tribulación. Sin embargo, como si la información que nos dejó Mateo fuera poco, luego Cristo mismo complementa la información dada a los apóstoles, cuando le presenta Su Revelación al apóstol Juan en Apocalipsis, ¡unos 70 años después!
Todo el relato de la Gran Tribulación en el Apocalipsis abarca desde el capítulo 6 hasta el 19, por lo que no voy a ponerlos aquí (aunque recomiendo enfáticamente su lectura), es simplemente ATERRADOR, con razón Cristo la describió como una época de sufrimiento como NUNCA ha habido. Entonces, como (probablemente) la segunda mitad de la Semana Setenta arranca con el sexto sello, veamos un extracto de lo que dice la Biblia al respecto:
“Vi que el Cordero rompió el sexto sello, y se produjo un gran terremoto. El sol se oscureció como si se hubiera vestido de luto, la luna entera se tornó roja como la sangre, y las estrellas del firmamento cayeron sobre la tierra, como caen los higos verdes de la higuera sacudida por el vendaval. El firmamento desapareció como cuando se enrolla un pergamino, y todas las montañas y las islas fueron removidas de su lugar. Los reyes de la tierra, los magnates, los jefes militares, los ricos, los poderosos, y todos los demás, esclavos y libres, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de las montañas. Todos gritaban a las montañas y a las peñas: «¡Caigan sobre nosotros y escóndannos de la mirada del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día del castigo! ¿Quién podrá mantenerse en pie?»” (Apocalipsis 6:12-17)
“Cuando el Cordero rompió el séptimo sello, hubo silencio en el cielo como por media hora. Y vi a los siete ángeles que están de pie delante de Dios, a los cuales se les dieron siete trompetas. Se acercó otro ángel y se puso de pie frente al altar. Tenía un incensario de oro, y se le entregó mucho incienso para ofrecerlo, junto con las oraciones de todo el pueblo de Dios, sobre el altar de oro que está delante del trono. Y, junto con esas oraciones, subió el humo del incienso desde la mano del ángel hasta la presencia de Dios. Luego el ángel tomó el incensario y lo llenó con brasas del altar, las cuales arrojó sobre la tierra; y se produjeron truenos, estruendos, relámpagos y un terremoto.” (Apocalipsis 8:1-4)
Recordemos que la Semana Setenta (los últimos siete años) arranca con 7 “sellos”, luego le siguen 7 “trompetas” y finalmente vienen 7 “copas”, sucesivamente:
Sellos → Trompetas→ Copas
¡Y APENAS HEMOS VISTO LOS SELLOS! Reparemos entonces por encimita los eventos profetizados en las trompetas y las copas, porque es demasiada información para digerir de una sola vez. La verdad es que me cuesta imaginarse el nivel de destrucción y muerte, ni en una película de terror vemos algo parecido:
TROMPETAS
- Cae granizo y fuego mezclado con sangre, quema 1/3 de la tierra, 1/3 de los árboles y toda la hierba verde
- Una “montaña” cae al mar, 1/3 del mar se convierte en sangre, destruye 1/3 de toda la vida marina y de las naves
- “Ajenjo” cae, envenena 1/3 de los ríos y los manantiales
- El sol, la luna y las estrellas dejan de alumbran 1/3 menos
- El pozo del abismo es abierto y salen las “langostas” por 5 meses a torturar a los que no tienen el sello de Dios
- Un ejército de 200 millones mata a 1/3 de la humanidad
- Suenan los 7 truenos y se revelan todos los misterios
COPAS:
- Le viene una úlcera maligna y pestilente a todos los que llevan la “Marca de la Bestia” y que adoraban su imagen
- Se muere el resto de los seres marinos
- Se convierten en sangre el resto de los ríos y manantiales
- Le vienen a los hombres llagas y quemaduras por el sol
- El reino de la bestia se sumerge en oscuridad
- El río Éufrates se seca y da camino a los “reyes” del oriente
- Ocurre un mega terremoto, todas las islas y las montañas desaparecen, y caen granizos de 40 kilos cada uno
Sobra decir que no podemos del todo entender muchos de los eventos aquí descritos, y menos dimensionar el nivel de destrucción. Ojo que después de la 6ta trompeta muere 1/3 de la humanidad, unos 2 mil millones (¡ADICIONALES a los otros 2 mil millones de personas muertos durante los «Principios de Dolores»!). O sea, ¡la mitad de la humanidad va a morir en un plazo de pocos años!
Pero bueno, para bien o para mal eso es (en resumen) lo que narra el Apocalipsis sobre la Gran Tribulación, es difícil de creer pero al final de cuenta es la Revelación de Cristo mismo sobre los eventos futuros, así que ¡podemos estar seguros que sucederán de esa forma! (aunque no necesariamente en el orden o momento que lo hemos entendido):

Oremos pues para que nuestros nombres estén escritos en el Libro de la Vida (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/07/el-libro-de-la-vida/) y poder escapar de todos estos eventos, aferrándonos a la “bendita promesa” que seremos GUARDADOS de este periodo de tiempo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/).
(Basado en parte en https://www.gotquestions.org/great-tribulation.html)
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