¿Quién es la “roca”?

“Tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia, y los poderes del infierno no prevalecerán contra ella.”  (Mateo 16:18)

Muchos ven este pasaje como el comienzo del cristianismo y el establecimiento de la iglesia, sobre todo la Iglesia Católica y su doctrina herética de afirmar que Pedro fue el “primer papa” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/). De hecho, argumentan que las palabras del Señor le dan a Simón Pedro el liderazgo de la iglesia y el cristianismo.  Pero, ¿será ésta la interpretación correcta del pasaje bíblico? Dichosamente, tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento nos brindan muchísima información valiosa sobre la identidad de la «roca» para no tener que especular.

El apóstol Pablo escribió a los corintios:

No quiero, hermanos que ignoren lo que le sucedió a nuestro pueblo siglos atrás, en el desierto. Todos estuvieron bajo la nube y todos atravesaron el mar.  A esto podríamos llamarlo «bautismo» —bautismo en el mar y en la nube— para unirse a Moisés.  Luego, comieron el mismo alimento espiritual y bebieron la misma bebida espiritual.  Cristo estaba allí con ellos, como poderosa Roca de refrigerio espiritual.”  (1 Corintios 10:1-4)

El pasaje de Pablo se refiere a la primera vez que se usó la imagen de la roca en las Escrituras (Éxodo 17).  Después de que Dios liberó a los judíos de la esclavitud en Egipto y los condujo al desierto, el agua escaseó y el pueblo se enojó tanto con Moisés que estuvieron a punto de matarlo (Éxodo 17:4).  Moisés apeló a Dios quien dijo:

“El Señor le contestó: ―Toma contigo a algunos de los ancianos de Israel, y lleva al pueblo hasta el monte Horeb.  Allí te esperaré junto a la roca. No se te olvide llevar la vara con que golpeaste el río Nilo.  Cuando llegues al monte Horeb, golpea la roca, y verás cómo de ella brotará agua suficiente para todos.  En presencia de los ancianos de Israel, Moisés hizo lo que Dios le había dicho, y el agua brotó de la roca.”  (Éxodo 17:5-6)

Moisés obedeció a Dios y salió agua de la roca, los judíos no entendieron nada más de este evento milagroso que ahora tenían agua, y menos tenían idea de que Dios estaba usando el incidente para representar la obra de Cristo. Ahora sabemos que la roca golpeada representó a Cristo siendo golpeado por nuestras transgresiones para darnos vida, vemos cuán intrincadamente entretejió Dios estos eventos y cómo tuvo en mente nuestra salvación todo el tiempo. De hecho, todo lo que Dios hizo al revelarse a los judíos hablaba de Cristo (Lucas 24:13-27), Moisés enfrentó una situación similar nuevamente, registrada en Números 20:1-11.  En ese incidente, falló en obedecer a Dios, sin embargo, Dios fue fiel y proporcionó agua, pero a causa de su desobediencia, Dios no permitió que Moisés entrara en la tierra prometida (Números 20:12).

La experiencia de Israel de Dios sacando agua de la roca era bien conocida por los judíos, lo irónico es que unos 1500 años después del Éxodo (y unos 30 años después de que Jesús dijera sus famosas palabras), el mismo Pedro también se refirió a Cristo como la Roca:

“Acérquense a Cristo, que es la Piedra viva que los seres humanos despreciaron pero que Dios escogió y es preciosa para él. De este modo, también ustedes son piedras vivas con las que se está edificando una casa espiritual.  Así llegan a ser un sacerdocio santo, para que le ofrezcan a Dios sacrificios espirituales por medio de Jesucristo.  Estos sacrificios a él le agradan. Como dice la Escritura: «Yo pongo en Sion una piedra que es la principal, escogida y preciosa, y el que confíe en ella jamás será defraudado».  Para ustedes los creyentes, esta piedra es preciosa. Pero para los que no creen: «La piedra que los constructores despreciaron ha llegado a ser la piedra más importante».  Y también: «Es una piedra con la cual tropezarán y una roca que hará que caigan». Tropiezan porque no obedecen la palabra, ya que para ello estaban destinados.” (1 Pedro 2:4-8)

Pedro citó los pasajes mesiánicos Isaías 8:14, 28:16 y Salmo 118:22, en estos pasajes Dios reveló cómo trabajaría para asegurar la salvación del hombre.  Además, la palabra “roca” se usa 108 veces en el Antiguo Testamento en referencia a Dios el Padre (y por extensión al Mesías, la segunda persona de la Trinidad):

Dios es la Roca.  Perfecta es su obra.  Todo lo que hace es justo y bueno.  Dios es fiel, no practica la injusticia.”  (Deuteronomio 32:4)

“No hay otro Dios, ni nadie tan santo como el Señor, ni otra roca como nuestro Dios.”  (1 Samuel 2:2)

El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi salvador.  Mi Dios, la roca en quien me refugio.”  (2 Samuel 22:2-3)

“El Señor es mi fortaleza, mi roca y mi salvación; mi Dios es la roca en la que me refugio.  Él es mi escudo, el poder que me salva.”  (Salmos 18:2)

“Sí, tú eres mi roca y mi fortaleza; honra el nombre tuyo sacándome de este peligro.”  (Salmo 31:3)

“Sí, sólo él es mi roca, y mi salvación; él es mi refugio.  ¡Jamás habré de caer!  Mi salvación y mi gloria proceden sólo de Dios.  Él es mi refugio, la roca en donde ningún enemigo podrá alcanzarme.”  (Salmo 62:6-7)

“Y él me dirá: Tú eres mi Padre, mi Dios y la roca de mi salvación.”  (Salmo 89:26)

“¿Por qué?  Porque se han apartado del Dios que puede salvarlos, la Roca que puede esconderlos. Por lo tanto, aunque hagan raros y valiosos cultivos”  (Isaías 17:10)

“Señor, Dios mío, tú eres eterno.  Tú, mi Dios santo, no nos dejarás perecer.  Yo sé, Señor, que usarás a los babilonios para obrar tu justicia.  Tú, Roca mía, los has hecho surgir con mucho poder para castigar nuestro pecado.” (Habacuc 1:12)

Es importante comprobar que TODOS estos pasajes se refieren al SEÑOR, el Dios de Israel, como la “Roca”, ¡el pensar diferente es un disparate y una absoluta herejía!  Quizás el versículo más revelador es la declaración de Dios mismo a Isaías:

“No tengan ningún temor.  ¿Acaso no he proclamado yo desde épocas antiguas que los salvaría?  Ustedes son mis testigos.  ¿Hay acaso algún otro Dios?  ¡No! ¡Ninguno que yo sepa!  ¡No hay ninguna otra Roca!”  (Isaías 44:8)

Regresando al pasaje de Mateo 16:18, dada toda esta evidencia bíblica, ¿cómo debemos comprender entonces las palabras de Jesús a Pedro? La declaración de Jesús a Pedro fue un juego de palabras, el problema es que sólo se comprende si lo revisamos en el griego original, que dichosamente ahora con la tecnología disponible es muy fácil.  En el texto de Mateo, Jesús le dijo a Pedro que él era “pétros” (un pedazo de “roca”), y que sobre esta “pétra”, (“peña” o “masa rocosa”, es decir Él mismo), ¡Él edificaría Su iglesia!

La frase dice: “sobre ésta la masa rocosa”, el artículo definido con el pronombre demostrativo denotaba que Cristo estaba hablando de sí mismo, y debido a que Pedro lo identificó correctamente, Él edificaría Su “iglesia” sobre la base de dicha identificación. Jesús le dijo a Pedro que, en virtud de su confesión (“Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente”, Mateo 16:16), que él era “una pedacito de la roca”.

El contexto del pasaje es que Jesús preguntó a sus discípulos quién pensaba la gente que era Él. Respondieron que algunos decían que era Juan el Bautista, Elías, Jeremías u otro de los profetas. Luego les preguntó directamente quién pensaban ellos que era Él, y Pedro respondió que “Él era el Cristo, el Hijo del Dios viviente”. La confesión de Pedro de que Él era el Cristo, el Hijo de Dios, era el componente de Fe requerido del “evangelio del Reino”.  Para ser salvo bajo ese evangelio, uno tenía que reconocer que Jesús era el Mesías, el Rey, el Hijo de Dios, Pedro pasó la prueba y Jesús declaró que sobre la base de su confesión Él “edificaría Su iglesia”.

En conclusión, las Escrituras revelan claramente que Cristo es la Roca, Jesús declaró sobre la base de la confesión de Pedro que Él era el Mesías, el Hijo de Dios, que Él edificaría una “asamblea” judía sobre esta verdad (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/01/quien-es-la-iglesia/). Esto es exactamente lo que hizo bajo el “evangelio del Reino”, dicho evangelio continuó hasta Hechos 15:11, cuando fue sustituido por el “evangelio de la Gracia” de Pablo (Hechos 20:24, 1 Corintios 15:1-4).  Sin embargo, el “evangelio del Reino” regresará después de que el Señor arrebate a Su iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), ¡y entonces estará nuevamente operativo durante los últimos siete años de la Tribulación!

“Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.”  (Mateo 24:14)

(Tomado de https://doctrine.org/on-this-rock)


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