Pablo el misterioso

No es nada raro que, de todos los personajes que Dios usó en la Biblia, el apóstol Pablo está siempre entre los preferidos de los cristianos. Obviamente no es por méritos propios (¡porque la honra es toda para Dios!), pero el hecho de pasar radicalmente de un “bando” al otro (sin posición intermedia) nos parece curiosísimo, tan es así que ningún cristiano le creía su milagrosa conversión y Cristo tuvo que intervenir para que fuera aceptado (Hechos 9:10).

Sin embargo, por mucho que Pablo escribiera, y por muy influyente que fuera, todavía hay mucho que no sabemos acerca de él, su vida está llena de “misterios” (en más de una forma, ¡como veremos más adelante!), a pesar de la entrevista en exclusiva que publicamos aquí, jajaja (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/entrevista-al-apostol-pablo/).

Al menos en Filipenses 3:5-6 nos dejó ver algunos detalles personales:

  • Afirma que fue “circuncidado al octavo día
  • Se llama a sí mismo “del pueblo de Israel
  • Dice que es “de la tribu de Benjamín
  • Les dice a sus lectores que él es “un hebreo de hebreos
  • Cuando piensa en su vida en relación con la ley, se llama a sí mismo “fariseo
  • Cuando habla de su celo, habla de “perseguir a la iglesia
  • Por último, dice que con respecto a la Ley, él era «sin falta» y tenga en cuenta que no se describe a sí mismo como «sin pecado«

Además sabemos que Pablo nació en la ciudad de Tarso, capital de la provincia de Cilicia (actualmente sur de Turquía).  Pero, ¿cómo llegó la familia de Pablo a Tarso? Existe cierta sospecha de que los padres o antepasados de Pablo fueron llevados a Tarso como prisioneros de guerra.  El teólogo Jerónimo, escribiendo entre finales del siglo IV y principios del V, indica que Pablo y sus padres fueron llevados a Tarso desde la región de Gischala en Judea. Aunque Jerónimo no fecha su deportación, en algún momento entre el 5 a.C. y el 5 d.C. sería una inferencia razonable, cuando los levantamientos contra Roma eran frecuentes.

También es posible que los antepasados de Pablo llegaran a Tarso como prisioneros después de la invasión de Jerusalén por parte de Pompeyo en el 63 a.C. o tal vez incluso antes, durante el reinado de Antíoco IV Epífanes en el 175-163 a.C. Lo cierto es que no sabemos con seguridad cómo llegó la familia de Pablo a Tarso, pero sabemos que eran judíos que vivían fuera de Israel. En el mundo antiguo, sabemos que la mayoría de hebreos vivían fuera del área que ahora conocemos como Israel, sobre todo porque debido a la diáspora de las diez tribus del Reino del Norte luego de la conquista por parte de los asirios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/).

Sin embargo, Pablo mismo menciona que él no sólo era “hebreo de hebreos”, sino que era “de la Tribu de Benjamín” (una de las dos tribus que componían el Reino del Sur).  Entonces, ¿qué hacían unos benjaminitas fuera de su tierra?  ¿Por qué su familia no regresó a Judea? Otra pregunta válida es ¿cómo se convirtió Pablo en ciudadano romano?  Aprendemos de Hechos que Pablo era ciudadano de Roma y de Tarso, en Hechos 16:37–38, al ser liberado de la prisión, Pablo dice, refiriéndose a sí mismo y a Silas: “Nos golpearon públicamente sin juicio, siendo ciudadanos romanos, y nos echaron en la cárcel”.

Aquí también nos enteramos de que los magistrados estaban horrorizados por haber golpeado a ciudadanos romanos.  En Hechos 22:25, Pablo le pregunta a un centurión si está permitido “azotar a un ciudadano romano que aún no ha sido declarado culpable”, hablando nuevamente de sí mismo. A diferencia de muchos de nosotros en los tiempos modernos que tenemos una ciudadanía ligada a nuestro país, la ciudadanía romana no era automática, no era algo que poseías simplemente porque vivías dentro del Imperio Romano.  En cambio, Pablo recibió la ciudadanía al nacer, probablemente porque nació en una familia que tenía ciudadanía romana, pero no sabemos a ciencia cierta por qué su familia la recibió.

Otro misterio es sobre su educación, leemos las cartas de Pablo en el idioma griego, y por eso sabemos que Pablo tenía una buena educación.  Podía pensar, escribir y articularse perfectamente en griego koiné, diríamos hoy en día que era (al menos) totalmente bilingüe en griego y hebreo.  Esto ha llevado a muchos eruditos a concluir que la educación de Pablo sucedió en Tarso, pero también sabemos que Pablo era un estudiante de las Escrituras, estaba sumergido en ellas, y podía recurrir a ellas tanto para fundamentar como para presentar sus argumentos.

Es probable que Pablo aprendiera las Escrituras de su familia y de la sinagoga local, pero también sabemos, por Hechos, que en algún momento, Pablo llegó a Jerusalén, donde obtuvo instrucción formal, bajo la tutela de Gamaliel, educación que le permitió convertirse en fariseo, o sea, maestro de la Ley, alguien que buscaba defender y explicar la Ley Mosaica.

También sabemos que Pablo ejercía el oficio de fabricante de tiendas de campaña (Hechos 18:1), pero ¿cuándo adquirió Pablo esta habilidad?  ¿De su padre? ¿O lo aprendió más tarde (después de su conversión) para poder apoyar su misión?  ¿Era Pablo relativamente rico?  ¿O era de una familia de escasos recursos? Esto también es difícil de saber, porque la riqueza en el mundo antiguo no se medía de la misma manera que la riqueza en contextos contemporáneos, aunque me inclino a pensar en la primera opción, ya que era educado y pudo ir a estudiar a Jerusalén.

Además, sabemos que Pablo, como resultado de su compromiso con Cristo, dice que perdió “todas las cosas”. Puede ser que haya perdido su riqueza, o sólo parte de su posición social, pero en cualquier caso, seguir a Cristo vino con un alto costo para él (como es lo normal para todo cristiano). ¿Estaba Pablo casado?  Algunos también se han preguntado si Pablo estaba casado.  Es posible que antes de su misión lo fuera, 1 Corintios 7 podría leerse de esta manera (jajaja), pero cuando escribió 1 Corintios 7, se refiere a sí mismo como una sola persona.

Pero quizás el rasgo definitorio de la vida de Pablo inmediatamente antes de su conversión fue su oposición a la “iglesia”, él mismo lo admite en 1 Corintios 15, Gálatas 1 y Filipenses 3, y también leemos sobre esto en Hechos 7, 8, 9, 22 y 26.  Su proyecto de persecución se interrumpe espectacularmente en el camino a Damasco cuando Cristo intervino, y sabemos a dónde va la historia a partir de ahí. La verdad es que nunca lograremos darle respuesta a estas preguntas, pero lo interesante de todo, es que su “misteriosa” vida apenas comenzaba, ahora Dios mismo se encargaría de agregarle más capítulos! 😉

Entendamos que la palabra griega “musterion” (que se traduce en la Biblia como “misterio”, pero en realidad proviene de “muo” que significa “cerrar la boca”, con lo que una mejor definición seria “secreto”).  De hecho, la Biblia usa el término 27 veces para referirse a un secreto sagrado, algo que había estado oculto en el pasado pero que finalmente se reveló. La palabra se encuentra en los Evangelios cuando Jesús habla de los “misterios del Reino” (Mateo 13:11; Marcos 4:11; Lucas 8:10), y también se ve en el Libro del Apocalipsis.

En Apocalipsis 10:7 Juan habla del “misterio” de Dios que ha de ser consumado, refiriéndose al tiempo de la consumación final de todas las cosas, cuando Dios destruye a los pecadores y establece Su justo Reino en la tierra. Además Apocalipsis 17:5 y 17:7 hablan del “misterio” de Babilonia, la ramera.  La misteriosa Babilonia se refiere a una organización que maneja todo el reino político, económico y religioso mundial del anticristo que surgirá en la Tribulación (lo que conocemos en círculos escatológicos como “El Nuevo Orden Mundial”) y la Ramera es otra forma de llamarle a este sistema mundial.

Sin embargo, sin duda la mayor parte del uso de la palabra “misterio” se puede ver precisamente en los escritos del apóstol Pablo.  Tan radical era el “misterio” (secreto o primicia) revelado a él, que Pablo lo menciona tres veces como «mi evangelio», para diferenciarlo de TODO lo que había sido revelado a todos los demás Apóstoles y al mundo hasta ese momento (Romanos 16:25; 1 Corintios 3:10; 2 Timoteo 2:8).

¿Y cuál es el “misterio” (o secreto) que le fue revelado al Apóstol Pablo? Podemos decir que son diferentes aspectos del mismo misterio, o que le fueron revelados siete misterios diferentes.  De cualquier forma, se trata de temas que estaban escondidos por Dios (desde antes de la fundación del mundo), hasta que llegó el momento de revelarlos a través del apóstol a los gentiles.

1. El Misterio de la encarnación (1 Timoteo 3:16)

El primer secreto que podemos ver del cual Pablo nos habla es el “misterio de la encarnación” o como se afirma en 1 Timoteo, “el misterio de la piedad”.  Este misterio revela el evangelio completo en pocas palabras, el término “piedad” se refiere a las verdades de salvación y justicia que se encuentran únicamente en Cristo.

E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Él fue manifestado en la carne, vindicado en el Espíritu, contemplado por ángeles, proclamado entre las naciones, creído en el mundo, recibido arriba en gloria.  (1 Timoteo 3:16)

A Pablo le fue revelado que Cristo vino en la carne a este mundo pecador para salvarlo y ahora es glorificado en el Cielo. Esto era desconocido para los santos del Antiguo Testamento, y ni siquiera los Apóstoles lo entendían claramente antes de la muerte y resurrección de Cristo.  Sin embargo, con la venida de Pablo, esta verdad se conoció en su totalidad.

2. El misterio de la ceguera de Israel (Romanos 11:25-27)

El siguiente misterio que podemos ver en los escritos paulinos es el “misterio de la ceguera de Israel”.  Israel era el pueblo escogido de Dios a través del cual todo el mundo sería bendecido, pero fracasaron en esta tarea y, como nación, rechazaron a su Mesías, el Señor Jesucristo.  Por lo tanto, Pablo dice que ahora han sido apartados (temporalmente) para que Dios tenga misericordia de todas las naciones gentiles (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/18/la-plenitud-de-los-gentiles/).

“Quiero que conozcan bien, amados hermanos, este misterio, para que no sean arrogantes.  Sí, es cierto que algunos israelitas han sido muy tercos, y esto será así hasta que los gentiles hayan creído.  Y después de esto, todo Israel obtendrá la salvación. Así está escrito: «De Sion vendrá un Libertador que apartará del pueblo de Jacob la impiedad.  Y este será mi pacto con ellos cuando perdone sus pecados».  (Romanos 11:25-27)

Ahora estamos viviendo en lo que Pablo llama, la “Dispensación” o “era” de la Gracia de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/), y esto nos lleva a otro aspecto del “misterio”.

3. El Misterio de la iglesia (Efesios 3:1-10)

El misterio de la “iglesia”, el “Cuerpo de Cristo”, podría considerarse la enseñanza central de todo lo revelado al Apóstol Pablo.  Lo encontramos hablando de ello en su carta a la iglesia de Éfeso:

Por esta razón yo, Pablo, que estoy en la cárcel por la causa de Cristo Jesús, es decir, por buscar el bien de ustedes los que no son judíos, me arrodillo en oración.  Sin duda ya se enteraron del plan que, en su amor, Dios me encargó para ustedes.  Ya antes les mencioné brevemente que Dios mismo me reveló ese misterio.  Cuando lo lean se darán cuenta de que conozco bien el misterio de Cristo.  Es el misterio que en la antigüedad Dios no había dado a conocer, como sí lo ha hecho ahora por medio del Espíritu a sus santos apóstoles y profetas.

Este es el misterio: que los no judíos compartirán plenamente la herencia con Israel. Ambos son miembros del mismo cuerpo y participan de la misma promesa que Dios nos hizo en Cristo Jesús por medio de las buenas nuevas. Por su amor inmerecido, Dios me dio el privilegio de servirle anunciando estas buenas nuevas, con la ayuda eficaz de su poder.  Aunque soy el más pequeño de todos los que son parte del pueblo santo, Dios me concedió, por su amor, la misión de anunciar a las naciones el tesoro incalculable de Cristo. Debo hacerles entender a todos que el plan de Dios ya se está cumpliendo. Ese es el plan que desde la eternidad Dios, el Creador de todas las cosas, guardaba oculto. Esto es así para que todos los poderes y autoridades en los cielos conozcan ahora la sabiduría de Dios, que se deja ver de tantas formas, al observar la iglesia.” (Efesios 3:1-10)

Antes de este tiempo, Dios estaba tratando con una nación (Israel), pero ahora Él está tratando con TODAS las naciones y colocándolas en un sólo Cuerpo y todos somos uno en Cristo Jesús. Todos somos salvos sólo por Gracia, sólo por la Fe en Jesucristo (Efesios 2: 8-9), Dios el Padre hizo que el Hijo (que no conoció pecado) se convirtiera en pecado por nosotros, por lo que nuestro pecado fue puesto sobre Cristo y su justicia fue puesta sobre nosotros (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/).

Ahora, cuando Dios nos mira, no ve nuestro pecado, Él ve la justicia de Cristo. Ahora tenemos comunión con el Dios “trino” y por Su gracia tenemos comunión con otros miembros del “Cuerpo de Cristo”, también conocido como la iglesia.

Ahora todos ustedes son hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús.  Porque todos los que han sido bautizados en Cristo, se han revestido de él.  Ya no importa si eres judío o griego, esclavo o libre, hombre o mujer. Todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús. (Gálatas 3:26-28)

4. El misterio que Cristo mora en nosotros (Colosenses 1:25-28)

Y no sólo somos miembros de la iglesia, el “Cuerpo de Cristo”, sino que todo creyente en el Señor es “habitado” por Jesucristo a través de la persona de Su Espíritu Santo (Efesios 2:22).  Ese es el misterio de que Cristo que mora en nosotros.

“Ahora me alegro de sufrir por ustedes, pues así voy completando en mi propio cuerpo los sufrimientos del cuerpo de Cristo, que es la iglesia.  Por el bien de ustedes, Dios me ha hecho servidor de la iglesia y me ha enviado a anunciar su mensaje. Este mensaje habla del plan que, desde hacía muchos siglos, Dios había mantenido en secreto, pero que ahora ha revelado a su pueblo elegido. Dios decidió darles a conocer este plan tan grande y maravilloso para todas las naciones, y que es el siguiente: Dios envió a Cristo, para que habite en ustedes y les dé la seguridad de que van a compartir el poder y la gloria de Dios. Nosotros anunciamos a Cristo, y con toda sabiduría aconsejamos y enseñamos a todos, para que lleguen a ser perfectos como Cristo.” (Colosenses 1:24-28)

Pablo llama a cada persona que pone su Fe en el Señor Jesucristo “templos del Espíritu Santo” (1 Corintios 6:19-20), y ahora tenemos el poder del Espíritu que nos da la capacidad de vivir una vida que le agrada a Él.

5. El Misterio del liderazgo de Cristo (Efesios 5:22-33)

Pablo usa la ilustración del esposo y la esposa para demostrar el liderazgo de Cristo sobre Su iglesia:

Las esposas deben sujetarse a sus esposos, así como lo hacen con Cristo.  Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de su iglesia, y también su Salvador. Cristo es la cabeza, y la iglesia es el cuerpo. Por eso, la esposa debe sujetarse a su esposo en todo, así como la iglesia se sujeta a Cristo. Los esposos deben amar a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella.  Lo hizo para hacerla sólo suya, limpiándola por medio de su mensaje y del bautismo.  Cristo quiso regalarse a sí mismo una iglesia gloriosa, apartada del mal y perfecta, como un vestido sin una sola arruga ni una sola mancha, ni nada parecido.

El esposo debe amar a su esposa, así como ama a su propio cuerpo. El hombre que ama a su esposa se ama a sí mismo.  Porque nadie desprecia su propio cuerpo.  Al contrario, lo alimenta y lo cuida, del mismo modo que Cristo cuida a la iglesia. En realidad, cada uno de nosotros forma parte de la iglesia, que es el cuerpo de Cristo. Dice la Biblia: «Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, para formar un solo cuerpo.» Ésa es una verdad muy grande, y yo la uso para hablar de Cristo y de la iglesia. En todo caso, el esposo debe amar a su esposa, como si se tratara de sí mismo, y la esposa debe respetar a su esposo.”  (Efesios 5:22-33)

Además, les dice a las esposas que se sujeten a sus maridos como al Señor, porque el marido es la cabeza de la mujer como Cristo es la cabeza de la iglesia (lo cual no quiere decir que la “iglesia” sea la esposa ni novia de Cristo, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/19/la-iglesia-novia-o-cuerpo-de-cristo/).  Los esposos, por su parte, deben amar a sus esposas como Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella.

6. El Misterio del arrebatamiento de la iglesia (1 Corintios 15:50-58)

El próximo misterio que está asociado con el “Cuerpo de Cristo” es tal vez la mayor revelación a Pablo. En realidad es un 2×1, puesto que en su primera carta a la iglesia de Corinto primero les revela primero sobre la “transformación” del cuerpo físico de los creyentes (necesaria para el posterior traslado).

“Les digo, hermanos míos, que ningún cuerpo de carne y hueso podrá entrar en el reino de Dios. Este cuerpo corruptible no puede heredar lo que es incorruptible.  Les voy a revelar ahora un secreto: No todos moriremos, pero todos seremos transformados. Ocurrirá en un abrir y cerrar de ojos, cuando suene la trompeta final.  Cuando esa trompeta suene, los que hayan muerto resucitarán con cuerpos nuevos que jamás morirán; y los que estemos vivos seremos transformados.

Porque es imprescindible que este cuerpo corruptible se convierta en un cuerpo incorruptible, y que lo mortal sea inmortal. Cuando así suceda, se cumplirá la siguiente profecía: «Ha sido devorada la muerte por la victoria».  «¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?  ¿Dónde está, oh sepulcro, tu victoria?». En efecto, el pecado, que es el aguijón de la muerte, ya no existirá; y la ley, que le da poder al pecado, dejará de juzgarnos.  ¡Gracias a Dios que nos da la victoria por medio de Jesucristo, nuestro Señor!  Por eso, amados hermanos míos, estén firmes y constantes; trabajen siempre para la obra del Señor, conscientes de que nada de lo que hagamos para el Señor será en vano.”  (1 Corintios 15:50-58)

Luego, aunque no lo llama «misterio«, en su primera carta a la iglesia de Tesalónica les habla del segundo paso, específicamente del traslado de toda la iglesia de la Tierra al Cielo, donde moraremos con el Señor para siempre.

Hermanos, no queremos que ignoren lo que pasa con los que mueren, para que no se pongan tristes como esos otros que no tienen esperanza. Si creemos que Jesús murió y después resucitó, entonces también debemos creer que Dios resucitará con Jesús a los que murieron creyendo en él. De acuerdo con lo que el Señor nos enseñó, nosotros les aseguramos que los que estemos vivos cuando el Señor regrese, no nos adelantaremos a los que ya estén muertos. El Señor mismo bajará del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los que murieron creyendo en él, serán los que resuciten primero. Luego, los que estemos vivos en ese momento seremos llevados junto con ellos en las nubes, para reunirnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. Por eso, anímense unos a otros con estas palabras. (1 Tesalonicenses 4:13-18)

Este misterio del traslado de la iglesia para encontrarse con el Señor en el aire, se conoce como el “arrebatamiento” o “rapto” de la iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/ ), EL EVENTO MÁS IMPORTANTE QUE EXPERIMENTAREMOS EN LOS TIEMPOS FINALES, y que los cristianos esperamos con ansias que ocurra.

7. El Misterio de la iniquidad (2 Tesalonicenses 2:1-10)

El último es el “misterio de la iniquidad” o “misterio de la maldad”, la intención de Pablo en este pasaje es corregir una enseñanza falsa que se estaba propagando en la iglesia de Tesalónica, a saber, que el “Día del Señor” ya había llegado y los cristianos de Tesalónica se habían quedado atrás para soportarlo, o sea, no habían sido “raptados” al cielo.  

“Hermanos, con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, les rogamos que no cambien fácilmente de manera de pensar.  No se dejen asustar por nadie, ni siquiera por un espíritu, una palabra, o una carta que pretenda aparecer como nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.  De ninguna manera se dejen engañar.  Porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, es decir, el hijo de perdición, el cual se opone y se enfrenta a todo lo que se llama Dios o es objeto de culto. Llega al grado de sentarse en el templo de Dios y de ocupar su lugar, haciéndose pasar por Dios.  ¿No se acuerdan de que, cuando yo estaba todavía con ustedes, les advertía esto?

Y ahora ustedes saben bien qué es lo que lo detiene, a fin de que a su debido tiempo se manifieste.  Porque el misterio de la iniquidad ya está en acción, sólo que en este momento hay quien lo detiene, hasta que él a su vez sea quitado de en medio. Entonces se manifestará ese malvado, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca y destruirá con el resplandor de su venida.  La llegada de este malvado, que es obra de Satanás, vendrá acompañada de gran poder y de señales y prodigios engañosos, y con toda falsedad e iniquidad para los que se pierden, por no haber querido recibir el amor de la verdad para ser salvados.”  (2 Tesalonicenses 2:1-10)

Pablo pues les aclara que antes del “Día del Señor” deberá ocurrir “La Apostasía” (probablemente otra forma de referirse al “arrebatamiento de la iglesia”, pero este tema que veremos en detalle en una próxima entrada) y la revelación “del hombre de pecado” (el Anticristo). Por lo tanto, el “misterio de la iniquidad” (que un día culminará con la aparición del Anticristo) ya está obrando en el mundo, pero está siendo contenido por ahora (aunque nos cueste creerlo), para que el mundo no sea tan perverso como podría ser (pero claramente lo será, una vez que sea quitado del mundo “quien lo detiene”). Gracias a Dios que la iglesia será sacada del mundo a partir de este momento por el Rapto, “porque habrá entonces un sufrimiento tan grande como nunca lo ha habido desde el comienzo del mundo ni lo habrá después.” (Mateo 24:21)

En conclusión, estos son los siete misterios del Apóstol Pablo (“su evangelio”), que tomados en conjunto forman la revelación del “misterio” que nunca había sido revelado antes de que el Señor se los revelara a este gran apóstol. Entender esto es entender lo que Dios está haciendo en el mundo hoy y lo que hará en el futuro, la Palabra de Dios se entiende completamente cuando dividimos o manejamos correctamente la Palabra de verdad, mediante la comprensión del Misterio revelado a Pablo y que se encuentra en sus escritos a los gentiles (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/).

(Basado en parte en https://zondervanacademic.com/blog/who-was-paul-his-early-life-and-why-it-mattershttps://letterpile.com/religion/Seven-Mysteries-Revealed-to-Paul)


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