La Apostasía

Tal y como vimos en el estudio anterior sobre los “misterios” revelados al apóstol Pablo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/17/pablo-el-misterioso/), en su segunda carta a los Tesalonicenses les dice que el “Día del Señor” no vendrá a menos que primero sucedan dos cosas: (1) la apostasía y (2) la aparición del anticristo.

“Hermanos, con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo y nuestra reunión con él, les rogamos que no cambien fácilmente de manera de pensar.  No se dejen asustar por nadie, ni siquiera por un espíritu, una palabra, o una carta que pretenda aparecer como nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca.  De ninguna manera se dejen engañar. Porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, es decir, el hijo de perdición.”  (2 Tesalonicenses 2:1-3)

Pareciera bastante claro, ¿cierto? ¿Pero a qué se refiere exactamente Pablo con “apostasía”? Porque dependiendo de la interpretación que uno le dé, ¡podría hacer una INMENSA diferencia en la doctrina de los últimos tiempos!

En en el estudio sobre el “arrebatamiento de la iglesia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), vimos que la palabra interpretada como apostasía en la Biblia viene del griego “apostasia”, que aunque nos suene igual no necesariamente significa lo mismo en español, sino que simplemente quiere decir “partida de una posición anterior”, y NO necesariamente “rebelión contra Dios” (que es la mayormente utilizada por la mayoría de Biblias).

Como si fuera poco, las palabras «ese día no vendrá» están en cursiva o paréntesis en muchas traducciones, por la simple razón de que estas palabras NO ESTÁN EN EL TEXTO ORIGINAL, sino que fueron agregadas muchos siglos después. Aparentemente, los traductores de la Biblia estaban tratando de darle sentido a la frase (como ocurrió con varios pasajes), sin embargo en este caso hacerlo hizo que la traducción fuera más confusa. Veamos todo el pasaje en el griego original, a ver si logramos entender mejor su significado:

https://www.logosklogos.com/interlinear/NT/2Ts/2/3

Vemos que TODO el sentido del pasaje depende del significado que le demos a la palabra griega “apostasia”, así que todas las versiones de la Biblia que la traducen automáticamente como “apostasía”, “rebelión”, “revuelta” o algo similar, sólo intentan forzar un significado específico de la palabra, aunque el contexto no sugiere (o al menos no es suficiente) para afirmar que la palabra deba usarse en dicho significado.

Por lo tanto, ¡la idea de los últimos días de que habrá una gran “rebelión” o “alejamiento” de la fe cristiana depende de la traducción de UNA SOLA PALABRA!

Lo grave de esto es que, al afirmar que “apostasia” significa “apostatar de la fe” (como lo interpretan algunos), se podría estar promoviendo una falsa teología del fin de los tiempos, y si por el contrario decimos que la “apostasia” se interpreta como “partida física” (como lo interpretan otros), esto automáticamente podría brindar evidencia abrumadora para un Rapto “pretribulacional”.

Entonces, ¿cuál es la posición bíblicamente correcta?

¿Es correcto basarse en una sola palabra para definir todo la doctrina escatológica cristiana según las reglas de la hermenéutica? (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/). Vamos de intentar ahondar en el tema, analizar el contexto y con suerte llegamos a alguna conclusión bíblicamente sólida.

Empecemos por que se nos advirtió que en los últimos días vendrían lobos vestidos de ovejas, gente mala y perversa que abraza doctrinas falsas.  Sin embargo, ¡esto NO es lo mismo que una apostasía general de la fe! Recordemos que en el pasaje original en griego “apostasia” va precedida por el artículo definido “la”.  O sea, NO SE TRATA DE CUALQUIER “APOSTASÍA”, SINO DE UNA DEFINITIVA, ÚNICA Y PUNTUAL, de la misma forma que entendemos que siempre ha existido “tribulación”, pero que “LA (Gran) Tribulación” es una época especialmente definida.

Desde los tiempos de los apóstoles existen los falsos cristianos, eso no es nada nuevo, Pablo en sus cartas habla mucho de este tema y cómo manejarlo.  De igual forma la apostasía de la fe siempre ha existido, millones de personas se identifican como cristianos hasta que se alejan o renuncian a su Fe, o sea que nunca estuvieron realmente “en Cristo”.

¿Será que de esto es que se refiere Pablo con “apostasia”?

A lo largo de la “era de la iglesia” siempre han existido quienes se apartaron del verdadero cristianismo, torciendo la verdad revelada en la Palabra De Dios. El ejemplo perfecto de esto es el catolicismo romano, una religión herética con supuestamente más de mil millones de seguidores que se han desviado de la Fe verdadera.

¿No podríamos considerar esto una “apostasía de la fe” válida, al igual que lo que ha sucedido con el resto de religiones “rameras” que han existido desde la Edad Media? Si Pablo realmente quiso decir una desviación de la fe en su pasaje, dicho fenómeno ha estado con nosotros desde el primer siglo, ¿entonces por qué mencionarlo como una señal observable que ocurre justo antes del “Día del Señor”?

¿Será por eso que muchas biblias antiguas la traducían como “partida física” (Wycliffe Bible de 1384, Tyndale Bible de 1526, Coverdale Bible de 1535, Geneva Bible de 1608, etc.) hasta que se cambió la interpretación?

El “misterio” del Rapto fue revelado por Pablo a los Tesalonicenses en su primera carta, por lo cual tiene sentido que en su segunda carta esté construyendo sobre lo que YA les enseñó (incluso lo dice específicamente). Recordemos que los tesalonicenses estaban asustados por una carta falsificada que decía que ya estaban en los tiempos finales, por lo tanto, tiene sentido suponer que Pablo les estuviera recordando que no podrían estar en el “Día del Señor” porque la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”) aún no había “apostatado” (lo que sea que esto significa).

El contexto también apoya esa premisa porque los siguientes versículos nos dicen que alguien está restringiendo la revelación del Hijo de Perdición (el anticristo) y la conclusión más lógica de eso es que quien está restringiendo es el Espíritu Santo CORPORATIVAMENTE DENTRO DE LA IGLESIA (el “Cuerpo de Cristo”). 

Por lo tanto, la Semana Setenta de Daniel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/setenta-semanas-la-profecia-de-daniel/) ¡no podría empezar hasta tanto ocurriera el “arrebatamiento de la iglesia”! La idea de que Pablo les estaba diciendo a los tesalonicenses que primero tenía que haber una apostasía de la Fe no habría tenido sentido para las personas a las que les escribió la carta, ¡tendría que haber habido una tercera carta a los Tesalonicenses para definir de qué estaba hablando Pablo!

El hecho de que no se necesitaba instrucción adicional implica que entendieron lo que Pablo estaba diciendo. Además, ¿cómo se darían cuenta los tesalonicenses (y eventualmente nosotros) de una apostasía GENERAL de algo invisible como es la Fe de cada individuo, especialmente alrededor del mundo?  La carta no lo dice.

Entonces, ¿por qué mencionárselos sin dar ninguna explicación racional sobre esa famosa apostasía? ¿Realmente debemos creer que los cristianos apostatarán de la fe en estos últimos días ANTES de que el Espíritu Santo complete la “plenitud de los gentiles” que componen Su iglesia? (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/18/la-plenitud-de-los-gentiles/).

Me parece que el texto más bien sugiere que el gran engaño viene sobre el mundo DESPUÉS de que la iglesia sea transformada/trasladada y el anticristo sea revelado, NO ANTES. Además, si fuera a haber una gran apostasía antes del anticristo, ¿para qué el mundo religioso necesitaría siquiera un falso Cristo para engañarlos?

La verdad es que no es sencillo emitir un criterio absoluto sobre el tema, sobre todo por el significado de hacerlo, pero todos podemos sopesar los argumentos expuestos sobre el pasaje de  2 Tesalonicenses 2:3 y decidir por nosotros mismos qué punto de vista tiene más sentido:

  1. ¿Una “gran apostasía de la Fe” (justo antes de la aparición del anticristo)? o
  2. ¿Un “arrebatamiento de la iglesia” (justo antes de la aparición del anticristo)?

Sin embargo, yo personalmente creo (y acepto que soy una minoría) que hay una tercera posibilidad rara vez analizada: que no se trata de ninguna de las dos anteriores opciones, sino de la TRANSFORMACIÓN FÍSICA del cuerpo de los creyentes, precisamente el misterio revelado por Pablo en su PRIMERA carta a la que hace alusión (y que no necesariamente es lo mismo que el «arrebatamiento de la iglesia»).

Si este fuera el caso, queda claro que este singular evento vendría a ser el próximo evento profético (que tendría lugar antes de comienzo de la “Semana Setenta”), pero será cada uno el responsable de “pasarlo por el filtro de la Palabra” a ver si lo que digo tiene sustento bíblico…

(Basado en parte en https://www.thepropheticyears.com/enddepravity/2th-23-pretribulation-rapture-departure-or-apostasy-from-the-faith.html)


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