
Como Dios es el mismo “ayer, hoy y siempre”, el mismo Ser Eterno fue el que le reveló la profecía a Daniel como a Juan en el Apocalipsis (aunque estén separadas por 700 años), por lo cual deben calzar y complementarse perfectamente.
En el estudio de ayer sobre la bestia del Apocalipsis (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/20/cuando-aparecera-la-bestia-del-apocalipsis/) vimos que la “bestia” en realidad NO representa al anticristo, sino al “reino” (o gobierno) del cual el “cuerno pequeño” es el rey (o gobernante).
Además, poco tiempo después aparece en escena otra “bestia”, que siguiendo la misma analogía NO necesariamente representaría a un personaje (como siempre se ha interpretado, con el nombre del “falso profeta”), sino a otro “reino” que de alguna forma actuaría en equipo con la primera bestia para imponer todo el plan de satanás sobre la humanidad.
Sin embargo, todavía hay OTRO personaje mencionado en las Escrituras que dejé por fuera del artículo original, una misteriosa mujer que Apocalipsis la llama “la prostituta” o “Babilonia la grande”. ¿Quién (dice la Biblia) es esta mujer? ¿Cuál es su papel durante los últimos tiempos? ¿Y qué relación tiene con la(s) bestia(s)?
Para hacer un poco de historia, Babel (en hebreo), o Babilonia (en griego), fue una de las ciudades de un antiguo reino establecido por Nimrod al principio de la historia de la humanidad (Génesis 10:10), y es mencionada 298 veces en la Biblia. Algunos lo consideran el lugar donde comenzó la vida y fue el sitio donde los humanos intentaron construir una torre que se extendería hasta el cielo (Génesis 11:1-4).
Dios había mandado al pueblo después del Diluvio que “tengan muchos hijos y vuelvan a llenar la tierra.” (Génesis 9:1), puesto que no quería que se repitiera la espiral descendente del pecado que había llevado al Diluvio. Pero en lugar de obedecer a Dios, el pueblo que estableció Babel dijo: “construyamos una ciudad con una torre altísima, que toque el cielo. Así nos haremos muy famosos y no tendremos que vivir por siempre errantes” (Génesis 11:4).
Esta actitud de rebelión, que exalta a la humanidad por encima de Dios, ha impregnado el sistema babilónico desde entonces. Al ver lo que los humanos estaban tratando de hacer, Dios confundió su idioma para que no pudieran completar la torre que habían comenzado.
“Babel” significa confusión y era un nombre apropiado para esta ciudad cuyos habitantes no obedecían a Dios, esta misma ciudad se convirtió en el epítome de todo culto idólatra y la ciudad capital de un imperio con su nombre, hasta su caída ante el Imperio Medo-Persa por ahí del año 539 a.C., según las profetizado por Isaías: “¡Cayó, cayó Babilonia, y todos los ídolos de Babilonia yacen despedazados por tierra!” (Isaías 21:9).
Sin embargo, la profecía de Isaías tenía un doble significado, no sólo se refería a la antigua Babilonia, sino también a una segunda misteriosa “Babilonia” en los últimos tiempos, que es mencionada en el Apocalipsis (¡con un destino exactamente igual!):
“Y otro ángel que lo seguía gritaba: ¡Cayó Babilonia! ¡Cayó la gran ciudad que sedujo a las naciones a participar del vino de su adulterio!” (Apocalipsis 14:8)
Además de ser un gran reino como la Babilonia del Antiguo Testamento, esta SEGUNDA Babilonia tiene una diferencia: se describe también como “una mujer que se sienta sobre una bestia”. ¿Qué significa eso exactamente?
Al registrar la visión que había visto, Juan escribió los siguientes pasajes:
“Uno de los siete ángeles que habían vertido las plagas vino a donde yo estaba y me dijo: Ven para que veas lo que le pasará a la gran prostituta que se sienta sobre las muchas aguas. Los reyes tuvieron con ella relaciones sexuales ilícitas, y los habitantes del mundo se embriagaron con el vino de su inmoralidad. En el Espíritu, el ángel me condujo al desierto. Allí estaba una mujer sentada sobre una bestia escarlata que tenía siete cabezas y diez cuernos, y el cuerpo recubierto de blasfemias contra Dios. La mujer, vestida de púrpura y escarlata, estaba adornada de hermosísimas joyas de oro, piedras preciosas y perlas, y sostenía en la mano una copa de oro repleta de obscenidades y de las impurezas de su prostitución. En la frente llevaba escrito su misterioso nombre: BABILONIA LA GRANDE, MADRE DE LAS PROSTITUTAS Y MADRE DE LAS MÁS ODIOSAS IDOLATRÍAS DEL MUNDO.” (Apocalipsis 17:1-5)
“Además, me dijo el ángel: Las aguas sobre las que la prostituta está sentada representan pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. La bestia y sus diez cuernos atacarán a la mujer impulsados por el odio que sienten hacia ella, y la dejarán desnuda y desolada, y la devorarán por fuego. Entonces Dios les hará concebir un plan con el que se cumplirán los propósitos divinos: por acuerdo mutuo entregarán a la bestia la autoridad que poseen para gobernar, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Y la mujer que has visto representa a la gran ciudad que gobierna a los reyes de la tierra.” (Apocalipsis 17:15-18)
“Después de esto vi que desde el cielo descendía otro ángel que, cubierto de gran autoridad, iluminó la tierra con su resplandor, y con voz potente gritó: ¡Ya cayó, ya cayó la gran Babilonia! Babilonia se ha convertido en guarida de demonios, en antro de espíritus inmundos y en nido de toda ave impura y odiosa, porque las naciones se han embriagado con el vino excitante de su adulterio, los gobernantes de la tierra se han entregado con ella a los placeres, y los comerciantes de la tierra se han enriquecido con la abundancia de lujos que ella despilfarraba.” (Apocalipsis 18:1-3)
“Por tanto, ¡en un solo día caerán sobre ella peste, llanto y hambre, y al final la consumirá el fuego! ¡Poderoso es el Señor Dios que la juzga! Los gobernantes del mundo que tomaron parte en sus inmoralidades y se deleitaron con sus lujos, llorarán y lamentarán ante sus restos humeantes. Desde la distancia, la contemplarán temblorosos de miedo al ver semejante castigo, y gritarán: ¡Pobre, pobre Babilonia, la gran ciudad poderosa! ¡En un instante te llegó el juicio!.” (Apocalipsis 18:8-10)
“Entonces un ángel poderoso tomó una peña con forma de piedra de molino y la arrojó en el mar diciendo: Babilonia, la gran ciudad, será arrojada como yo arrojé esta piedra, y desaparecerá para siempre. Nunca se volverá a escuchar en ella la música de los cantantes, el vibrar del arpa, la flauta y la trompeta. Jamás volverá a verse en ella industria de ningún tipo, y cesará la molienda de granos. Negras serán sus noches, sin luz de lámparas en las ventanas. Jamás volverán a proclamarse alegrías nupciales, porque tus mercaderes eran los más prósperos de la tierra y engañaste a las naciones con tus hechicerías, porque por ti se derramó sangre de profetas y santos y de todos los que han sido asesinados en toda la tierra.” (Apocalipsis 18:21-24)
“Después de esto escuché que una multitud inmensa gritaba a viva voz en el cielo: ¡Aleluya! ¡La gloria, el poder y la salvación proceden de nuestro Dios!, porque juzga con justicia y verdad. Ha castigado a la gran prostituta que corrompía la tierra con sus pecados, y ha vengado la sangre de sus siervos que ella derramó. Y añadieron: ¡Aleluya! ¡Las ruinas de ella humearán eternamente!” (Apocalipsis 19:1-3)
Para comprender estos pasajes, primero debemos entender el lenguaje simbólico que se usa en el libro de Apocalipsis. ¿Quiénes son la “mujer”, la “prostituta” y por supuesto la “gran Babilonia”? Es importante recordar que cuando la Biblia usa lenguaje simbólico, generalmente la Biblia misma va a proveer la interpretación de sus símbolos para nosotros, así no tenemos que andar inventando ni adivinando el significado (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/).
Empecemos con que, cuando una mujer se usa (simbólicamente) en las Escrituras, generalmente representa un pueblo o una “iglesia”, o sea un grupo de personas congregadas con un mismo propósito (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/01/quien-es-la-iglesia/). Entonces tenemos a DOS mujeres representadas en Apocalipsis:
- Una “iglesia” virtuosa: que dio a luz al “hijo varón”, la cual será perseguida por el dragón y que será protegida por los 1260 días de la “Gran Tribulación”
- Una “iglesia” prostituta: que ha fornicado con todos los reyes de la tierra, la cual está ebria de la sangre de los santos, y que está “sentada” sobre la bestia (o sea, la controla)
Esta segunda “mujer” en específico (la “prostituta”), es también llamada “Babilonia la grande”, la “MADRE DE TODAS LAS PROSTITUTAS”. Por lo tanto, se refiere al mismo personaje bajo tres descripciones diferentes, y como una bestia es un imperio, podemos concluir que esta “prostituta” es una organización terrenal que de alguna forma controla el gobierno de los “7 cabezas y 10 cuernos”.
Por la descripción, es obvio que la primera candidata es la apóstata Iglesia Católica Romana (como continuación del Imperio Romano y que tiene su sede en la Ciudad del Vaticano), la cual históricamente ha sido responsable del martirio de muchos verdaderos seguidores de Jesucristo. Incluso la geografía de Roma (por lo cual es llamada la «ciudad de las siete colinas«), nos lleva a pensar de entrada que es ella, la principal favorita de la mayoría de cristianos. Note lo que esta “iglesia” hace a aquellos que obedecen a Dios y siguen a Jesucristo:
“No tardé en comprender que estaba ebria con la sangre de los santos mártires de Jesús. La miré horrorizado.” (Apocalipsis 17:6)
La Biblia identifica a esta mujer como “la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra” (Apocalipsis 17:18), en el momento en que Juan escribió este versículo (y en los siglos siguientes) claramente dicha ciudad era Roma. Pero antes de afirmarlo debemos aceptar que también podría referirse a una Roma simbólica, al igual que en algún momento el Apocalipsis se refiere a Jerusalén (simbólicamente) como “Sodoma y Egipto”:
“Sus cadáveres quedarán tendidos en la plaza de la gran ciudad, llamada en sentido figurado Sodoma y Egipto, donde también fue crucificado su Señor.” (Apocalipsis 11:8)
Es por eso que yo me inclino por otra candidata, a pesar de ser minoría (para variar, jajaja): ¡Los Estados Unidos (y su capital Washington DC)!
Antes que me apedreen y me declaren anti yanqui, veamos diez características bíblicas que hacen a dicho país un sólido candidato, y que cada uno sea el que juzgue:
- “La mujer que has visto representa a la gran ciudad [del griego “pólis”, que significa pueblo o población] que gobierna a los reyes de la tierra”
- “Las aguas sobre las que la prostituta está sentada representan pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” [del griego «laós» (pueblos), «ójlos» (muchedumbre), «édsnos» (foráneo, gentil) y «glossa» (lengua, idioma foráneo)]
- “La mujer, vestida de púrpura y escarlata, estaba adornada de hermosísimas joyas de oro, piedras preciosas y perlas, y sostenía en la mano una copa de oro repleta de obscenidades y de las impurezas de su prostitución”
- “Porque tus mercaderes eran los más prósperos de la tierra y engañaste a las naciones con tus hechicerías” [«farmakeía«]
- “Los reyes tuvieron con ella relaciones sexuales ilícitas, y los habitantes del mundo se embriagaron con el vino de su inmoralidad”
- “Los gobernantes de la tierra se han entregado con ella a los placeres, y los comerciantes de la tierra se han enriquecido con la abundancia de lujos que ella despilfarraba”
- “Porque por ti se derramó sangre de profetas y santos y de todos los que han sido asesinados en toda la tierra”
- “Nunca se volverá a escuchar en ella la música de los cantantes, el vibrar del arpa, la flauta y la trompeta. Jamás volverá a verse en ella industria de ningún tipo, y cesará la molienda de granos. Negras serán sus noches, sin luz de lámparas en las ventanas”
- “La bestia y sus diez cuernos atacarán a la mujer impulsados por el odio que sienten hacia ella, y la dejarán desnuda y desolada, y la devorarán por fuego”
- “Los gobernantes del mundo que tomaron parte en sus inmoralidades y se deleitaron con sus lujos, llorarán y lamentarán ante sus restos humeantes. Desde la distancia, la contemplarán temblorosos de miedo al ver semejante castigo, y gritarán: «¡Pobre, pobre Babilonia, la gran ciudad poderosa! ¡En un instante te llegó el juicio! Los mercaderes de la tierra sollozarán y se lamentarán, porque ya no habrá nadie que les compre. Ella era una gran cliente que compraba oro, plata, piedras preciosas y perlas; lino fino, púrpura y seda escarlata; maderas olorosas, objetos de marfil, maderas preciosas labradas, cobre, hierro y mármol;canela, especias aromáticas, incienso, mirra, y perfumes; vino, aceite, harina fina y trigo; vacas, ovejas, caballos y carrozas; y hasta seres humanos vendidos como esclavos. «Ya no tienes los lujos que tanto te gustaban -le gritarán-. Ya no tienes el lujo y el esplendor en que te deleitabas. Jamás los volverás a tener».
Ojo lo que escribió el profeta Habacuc hace 2600 años:
“Entonces el Señor me dijo: «Escribe mi respuesta en letras grandes y claras, para que cualquiera pueda leerla de una mirada y corra a contarla a los demás. Las cosas que planeo no ocurrirán tan pronto, pero con toda seguridad ocurrirán. Aunque pienses que se demoran en cumplirse, no te desesperes. ¡Todo acontecerá en el día que he señalado! Los babilonios son prepotentes, porque son malvados; pero el justo vivirá porque confía en Dios. Estos babilonios arrogantes desean siempre el poder, por eso se apoderan de naciones y de pueblos. Pero es tanta su codicia, que se parecen a la muerte que nunca está satisfecha, aunque sean muchos los muertos. Viene el día en que todos sus cautivos se burlarán de ellos, diciendo: ¡Ladrones! ¡Pobre Babilonia, ya no podrá seguir haciéndose rica con los bienes ajenos! ¡Por fin dejarás de robar y de acumular tantas riquezas!.
De repente, aquellos a quienes oprimiste se levantarán contra ti. Se vengarán de ti y te quitarán todos tus bienes. ¡Te pagarán con tu misma moneda! Así como tú robaste a muchas naciones, habrá naciones que te robarán a ti. De esa manera pagarás por toda tu violencia, por todos los crímenes que cometiste en las ciudades del país. ¡Pobre de ti, Babilonia! Te hiciste rica con los bienes de otros y pensaste que ningún mal te alcanzaría por haber puesto tu residencia en zona muy alta y bien protegida. Por los homicidios cometidos, has llenado de vergüenza a tu nación. Al destruir a muchas naciones te buscaste tu propio mal, cavaste tu propia tumba. Ahora la venganza la tienes en tu propia casa. Las piedras de tus casas claman contra ti, y las vigas del techo les hacen eco.
¡Pobre de ti, que edificas ciudades y pueblos con dinero obtenido por medio del asesinato y el robo y que la única ley que tienes es la de la violencia! ¿No ha decretado el Señor Todopoderoso que las ganancias de la nación impía se conviertan en cenizas en sus manos? De modo que de nada te servirá haber acumulado tanto. Viene el día en que la tierra será llena del conocimiento de la fama del Señor, así como las aguas cubren los mares. ¡Pobre de ti, Babilonia, que haces que las naciones vecinas caigan y se tambaleen como borrachos bajo tus golpes, para luego burlarte de ellas al verlas humilladas! Dentro de poco tu propia grandeza será transformada en vergüenza. ¡También tú caerás y serás humillada! ¡El Señor desatará sobre ti su juicio!
Cortaste los bosques del Líbano; ahora tú serás cortada. Fuiste el terror de los animales que cayeron en tus trampas; ahora el terror te alcanzará a ti, debido a la violencia con que trataste a nuestro país y a nuestras ciudades. ¿Qué provecho hay en rendir homenaje a los ídolos hechos por los artesanos? ¡Qué gran mentira es decir que ellos pueden ayudar! ¡Qué tonta fuiste al confiar en lo que tú misma habías hecho con tus manos! ¡Pobre de ti, Babilonia, que le dices a tus ídolos muertos que te salven! ¡Pobre de ti, que le pides a la piedra muerta que te diga lo que has de hacer! ¿Acaso crees que las imágenes de madera pueden hablar? Aunque están recargadas de oro y plata, no tienen vida.” (Habacuc 2:2-19)
¿Será que la profecía que Dios le dio a Habacuc se refería a los EEUU? O será más bien a quienes mandan secretamente sobre este país y el resto del mundo? (los llamados «illuminati«). En fin, ya lo veremos (¡y creo que muy pronto!), si yo no estuviera equivocado, esto explicaría muchas cosas que estamos viendo en la actualidad.
Pero todavía hay un tema sin resolver: ¿Por qué (y en qué momento en relación a la Semana Setenta) es que los diez reyes que gobiernan la Bestia atacarán a la prostituta (la “Gran Babilonia”)? O sea, primero esta (prostituida) organización humana controla la bestia a su conveniencia, y luego la bestia se le viene encima hasta acabarla. ¡No tiene mucho sentido!
Veamos nuevamente el pasaje:
“Además, me dijo el ángel: Las aguas sobre las que la prostituta está sentada representan pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. La bestia y sus diez cuernos atacarán a la mujer impulsados por el odio que sienten hacia ella, y la dejarán desnuda y desolada, y la devorarán por fuego. Entonces Dios les hará concebir un plan con el que se cumplirán los propósitos divinos: por acuerdo mutuo entregarán a la bestia la autoridad que poseen para gobernar, hasta que se cumplan las palabras de Dios. Y la mujer que has visto representa a la gran ciudad que gobierna a los reyes de la tierra.” (Apocalipsis 17:15-18)
Por un lado, Juan hablando con el ángel que (para eso momento) YA había vertido las plagas, según lo que dice en el primer versículo de ese capítulo: “uno de los siete ángeles que habían vertido las plagas vino a donde yo estaba y me dijo: Ven para que veas lo que le pasará a la gran prostituta que se sienta sobre las muchas aguas.” Por lo tanto, tenderíamos a pensar que la destrucción de “Babilonia” será al puro final de la “Semana Setenta”, previo al regreso de Cristo.
Sin embargo, el ángel podría también estar revelándole a Juan un evento FUTURO, puesto que la redacción sugiere que la destrucción de la “prostituta” sucederá PREVIO a que los diez “cuernos” (gobernantes) entreguen su poder a la Bestia (y por supuesto previo a la aparición del anticristo). ¡Esto pondría a este evento (cronológicamente) ANTES que empiecen TODOS los eventos profetizados de los últimos tiempos!
Esto me parece a la vez fascinante como aterrador, si así fuera podríamos ver dicha destrucción en muy poco tiempo. Oremos para que las personas que habitan en «Babilonia» tengan la sabiduría de salir antes de su destrucción.
“Entonces oí otra voz del cielo que decía: Sal de esa ciudad, pueblo mío; no participes en su pecado para que no se te castigue con ella, porque sus pecados se han ido amontonando hasta el cielo y Dios va a juzgarla por su perversidad.” (Apocalipsis 18:4-5)
(Basado en parte en https://lifehopeandtruth.com/prophecy/revelation/what-is-babylon/)
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