Parábola del trigo y la cizaña

Este artículo lo había subido la semana pasada, pero después lo bajé porque algo en mi interior me decía que estaba incompleto, hasta que Dios me reveló algunas piezas que yo nunca había visto…

En su ministerio terrenal, Jesús utilizó mucho la figura de parábolas (del griego “parabolé”, que quiere decir simplemente “historia paralela”), los evangelios narran al menos 37 de estas y la verdad a mí me gustan mucho.  El propósito de las parábolas es ilustrar verdades profundas mediante historias ficticias sobre temas cotidianos del primer siglo, pero a veces tendemos a sobre simplificarlas, perdiéndonos de su verdadera riqueza y profundidad espiritual.

Este es el ejemplo perfecto, y vamos a ver por qué es relevante para nosotros, podría contener escondidas algunas claves sobre la cronología de los tiempos finales.  ¡Es extremadamente interesante!

Primero debemos entender el contexto de cuando se dio el evento.  En Mateo 24, una de las tres preguntas que los discípulos le hicieron al Señor se refería a las señales del «fin del mundo» (24:3).  En este pasaje “mundo” es la palabra griega “aion” (“era” o “edad”); por lo tanto, su pregunta se refería a las señales del «fin de la era», no necesariamente el fin del mundo como tal.

La presentación escatológica en las Escrituras (la doctrina de las últimos tiempos) incluye tres conceptos del «fin» (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/):

  1. El final de la “era de la iglesia” (o “era de la Gracia”, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/), que será resuelta por el “arrebatamiento de la iglesia”, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/
  2. El final del “era del hombre” según el Plan de Dios de 7000 años para el hombre (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/un-plan-de-7000-anos/), que terminará con la Semana Setenta de Daniel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/setenta-semanas-la-profecia-de-daniel/) y el inicio del Reino Milenial
  3. El fin del tiempo mismo y de la tierra como la conocemos actualmente («cielo nuevo y tierra nueva»)

Después del final del tercer concepto habrá un cielo nuevo, una tierra nueva y la eternidad (Apocalipsis 21:1). ¿Pero a cuál “era” se referían los discípulos cuando hicieron la pregunta a Jesús? Veamos primero el pasaje de Mateo y luego regresamos a esta pregunta.

“Jesús les contó esta otra parábola: «Sucede con el reino de los cielos como con un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero cuando todos estaban durmiendo, llegó un enemigo, sembró mala hierba entre el trigo y se fue.  Cuando el trigo creció y se formó la espiga, apareció también la mala hierba. Entonces los trabajadores fueron a decirle al dueño: “Señor, si la semilla que sembró usted en el campo era buena, ¿de dónde ha salido la mala hierba?”  El dueño les dijo: “Algún enemigo ha hecho esto.”  Los trabajadores le preguntaron: “¿Quiere usted que vayamos a arrancar la mala hierba?”  Pero él les dijo: “No, porque al arrancar la mala hierba pueden arrancar también el trigo.  Lo mejor es dejarlos crecer juntos hasta la cosecha; entonces mandaré a los que han de recogerla que recojan primero la mala hierba y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero.”  (Mateo 13:24-30)

La mayoría de cristianos conocemos el texto, es relativamente simple y directo (¡o eso creemos!), sobre todo porque unos versículos más adelante, Mateo nos dejó también la explicación de Jesús, tal cual se la dio a sus apóstoles en privado:

“Jesús despidió entonces a la gente y entró en la casa, donde sus discípulos se le acercaron y le pidieron que les explicara la parábola de la mala hierba en el campo.  Jesús les respondió: «El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre, y el campo es el mundo.  La buena semilla representa a los que son del reino, y la mala hierba representa a los que son del maligno, y el enemigo que sembró la mala hierba es el diablo.  La cosecha representa el fin del mundo, y los que recogen la cosecha son los ángeles.  Así como la mala hierba se recoge y se echa al fuego para quemarla, así sucederá también al fin del mundo.  El Hijo del hombre mandará a sus ángeles a recoger de su reino a todos los que hacen pecar a otros, y a los que practican el mal.  Los echarán en el horno encendido, y vendrán el llanto y la desesperación. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre Los que tienen oídos, oigan.»  (Mateo 13:36-43)

Así que:

  1. El que siembra la buena “semilla” es Jesús, esto es claro
  2. El campo es TODO el mundo.  Aquí viene la primera sorpresa, ya que muchos pastores y maestros enseñan que la parábola se refiere a los cristianos “falsos” y “verdaderos” DENTRO de la iglesia cristiana, doctrina que va en contra de la explicación misma de Jesús
  3. La “semilla” representa “los hijos del Reino” (¡lo dijo Cristo!), y el “trigo” representa aquellos que heredarán el Reino terrenal (o sea Israel, ¡no la iglesia!).  Aquí viene la segunda sorpresa, que en realidad no debería extrañarnos, ya que la misma parábola empieza con las palabras “el Reino de los Cielos” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/y-donde-queda-el-reino-de-los-cielos/).  Nosotros (el “Cuerpo de Cristo”) NO HEREDAREMOS NINGÚN REINO (al menos no terrenal) y por lo tanto no tendremos “Rey”, según todas las enseñanzas del apóstol Pablo y su “evangelio de la Gracia”.  Además, la iglesia es salva únicamente por Gracia, los “frutos” (obras) son un requisito exclusivo para aquellos bajo el “evangelio del Reino
  4. La “cizaña” son los hijos y/o los seguidores del maligno (satanás), que “hacen pecar a otros y practican el mal” (más obras)
  5. La cosecha de tanto el “trigo” como la “cizaña” ocurre “al final de la era” (o sea, la segunda venida de Jesucristo, luego de la “Gran Tribulación”).  Nuevamente vemos que la parábola no tiene NADA que ver con la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”) ni con el “arrebatamiento”, sino con el remanente del pueblo de Israel
  6. Los que recogen la cosecha son los ángeles, enviados por Cristo para segar ambos grupos 
  7. La “cizaña” será recogida primero y quemada en el fuego del infierno, pero los justos, el “trigo”, brillarán como el sol ¡en el Reino Milenial!

Ok, ya todo empieza a tener más sentido, pero todavía hay más, MUCHO MÁS.  Resulta que la cosecha del trigo (que normalmente se da alrededor de Pentecostés) NO era la primera cosecha, sino que la primera era la de la cebada (que normalmente se da alrededor de la Pascua). Entonces, ¿por qué Jesús escogería realizar una “parábola” (o historia paralela) con la SEGUNDA COSECHA? (sobre todo cuando Él resucitó exactamente en el día de la «Fiesta de los Primeros Frutos» que iniciaba oficialmente la PRIMERA COSECHA).  ¿No les parece extraño?  

Tal vez a nosotros como “gentiles” del siglo XXI no nos causa gran diferencia, pero cuando estudiamos el simbolismo de las cosechas y el orden establecido por Dios, este pequeño detalle podría encerrar una verdad escondida sobre el orden de las resurrecciones, al final de cuentas en la Biblia no hay casualidades.

De hecho, cuando comparamos esta parábola con una cita del apóstol Pablo, pareciera que el tema se enreda todavía más (aunque tal vez más bien confirme el “orden de salida”):

“¡Pero Cristo sí resucitó!  Y al resucitar se convirtió en el primero de los que resucitarán un día.  La muerte entró en este mundo por lo que un hombre hizo; pero gracias a lo que otro hombre hizo, habrá resurrección de los muertos.  Morimos porque tenemos parentesco con Adán, pero viviremos por estar unidos a Cristo. Todo, sin embargo, en su debido orden: Cristo resucitó primero; luego, cuando venga Cristo, resucitará su pueblo.  Después llegará el fin, cuando Cristo entregará el reino a Dios el Padre, tras haber acabado por completo con todo poder, dominio y autoridad”.  (1 Corintios 15:20-24)

Me gusta esta traducción, dice que “cuando venga Cristo resucitará A SU PUEBLO”.  ¿Quién es Su Pueblo?  ¡Israel!

Entonces pareciera que la parábola nos arroja la siguientes conclusiones:

  1. Al resucitar Cristo se convirtió en los “primeros frutos” de la cosecha (¿de cebada?)
  2. El pueblo hebreo representa el grueso de la cosecha (¿de trigo?) 
  3. Dicha cosecha la harán los ángeles y ocurrirá previo al inicio del Reino Milenial, cuando cieguen tanto el trigo como la cizaña

Si esto estuviera correcto, nos quedarían dos incógnitas por resolver:

  • ¿Quiénes representarían el grueso de la primera cosecha? (de la cual Cristo fue los “primeros frutos”)
  • ¿Quién representaría los “primeros frutos” de la segunda cosecha?

Este tema se me está complicando más de la cuenta, así que lo vamos a dejar aquí y luego seguimos en una segunda parte. 😉

(Basado en parte en http://www.find-truth.com/parables/barley-tares.html y https://www.youtube.com/watch?v=DarTAUVEBDY )


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