Las 7 cosas que Dios detesta

Así como ayer vimos el tema del amor según la Biblia, para ser justos hoy debemos ver el tema del odio divino, jajaja.

Al igual que con el tema de la ira de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/la-ira-de-dios/), es probable que a muchos se les pare el pelo con el tema, porque falsos pastores y maestros les han dicho que Dios es SÓLO amor y que es como un viejito senil y tontón que lo permite todo, algo como el Santa Claus de las películas. ¡Nada más alejado de la realidad!

De hecho, el odio de Dios lo podemos ver desde el Antiguo Testamento:

“No plantes ningún árbol ni te hagas ninguna imagen de Asera cerca del altar del Señor tu Dios. No erijas ninguna estatua, porque eso es algo que el Señor tu Dios aborrece.” (Deuteronomio 16:21-22).  Algún día hablaremos sobre quien representa actualmente a la diosa “Asera” (también llamada “Astoret”)

“Reconozcan ahora que yo soy Dios, y que no hay otros dioses conmigo.  Yo doy la vida, y yo la quito; yo hiero de muerte, y yo devuelvo la vida, y no hay nadie que pueda evitarlo. Yo levanto la mano hacia los cielos y juro que vivo para siempre, cuando afile mi espada reluciente y eche mano de ella en el juicio, tomaré venganza de mis enemigos y a los que me odian les daré su merecido.” (Deuteronomio 32:39-41)

“…el momento de amar, y el momento de odiar; el momento de hacer la guerra, y el momento de hacer la paz.”  (Eclesiastés 3:8)

Creo que ya empezamos a darnos una idea…  En todo caso, hay muchas cosas que Dios detesta con todo su Ser (por ejemplo la idolatría), las podemos ver claramente en la historia del pueblo de Israel, pero hoy vamos a ver específicamente la lista de siete cosas que aparecen resumidos en el Libro de Proverbios.

Si bien estos no son los únicos pecados que deben evitarse, resumen la mayoría de las cosas malas que Dios condena, estas siete cosas que Dios odia son pecados que tienen que ver con los motivos profundos de nuestros corazones.  Veamos primero el pasaje y luego los analizamos uno por uno:

Hay seis, y hasta siete cosas que el Señor detesta con toda el alma: Los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos que derraman sangre inocente, la mente que maquina planes inicuos, los pies que se apresuran a hacer el mal, el testigo falso que propaga mentiras, y el que siembra discordia entre hermanos.” (Proverbios 6:16-19)

  • Ojos altivos (arrogantes): Esto describe un sentimiento de orgullo y menospreciar a los demás (Filipenses 2:3-11).  Cuando empezamos a pensar en nosotros mismos más alto y con una importancia sin igual, estamos olvidando el hecho de que cualquier cosa buena en nosotros es el resultado de que Cristo vive en nosotros y que el viejo hombre ahora está muerto (Gálatas 2:20).  A menudo, los creyentes nos sentimos superiores a otros creyentes cuando reciben la sabiduría divina y muestran una tenacidad asombrosa contra el pecado, no nos damos cuenta de que estos dones fueron dados por Dios a través de Cristo y avivados en llamas por el Espíritu Santo y no se deben a nuestra propia bondad.  Este pecado de orgullo es tan detestado por el SEÑOR que a Pablo se le impidió cometer este pecado al recibir “un aguijón en la carne” para humillarlo (2 Corintios 12:7), ¡algo que no recibió por haber perseguido y matado a muchos cristianos!
  • Lengua mentirosa: Una lengua mentirosa es aquella que habla mentira, a sabiendas y voluntariamente, con la intención de engañar a otros.  La mentira se puede utilizar para impugnar el carácter de un hermano o para halagar a un amigo, es un mal detestable a Dios, que es un Dios de verdad.  Recordemos que satanás es el padre de la mentira (Juan 8:44), así que cuando mentimos nos parecemos más al diablo.
  • Manos que derraman sangre inocente: Esto se refiere al asesinato a sangre fría.  Es posible que nunca hayamos planeado matar a alguien o que nunca hayamos tocado un arma o un cuchillo, pero en Mateo 5:21-24, Jesús dice que cualquiera que se enoje con otra persona irracionalmente sin ofrecer espacio para el perdón comete un pecado equivalente al asesinato.  Juan reitera este concepto en 1 Juan 3:15, cuando dice que “todo aquel que odia a su hermano es homicida”.
  • Mente que maquina planes inicuos: Esto abarca pensar o concebir el mal en contra de cualquier individuo o grupo para beneficio personal u otros objetivos equivocados, como los terroristas de hoy en día.  El corazón de un hombre malvado continuamente trama planes para arruinar a otros, ya sea física o espiritualmente, Jesús hablo muchísimo sobre este tema:

“Jesús les dijo: «¿Tampoco ustedes han podido entender?  ¿No entienden que todo lo que entra por la boca se va al vientre, y luego se echa en la letrina?  Pero lo que sale de la boca, sale del corazón; y esto es lo que contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos deseos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los robos, los falsos testimonios, las blasfemias.  Estas cosas son las que contaminan al hombre. El comer sin lavarse las manos no contamina a nadie.»” (Mateo 15:16-20)

  • Pies que se apresuran a hacer el mal: Aquellos cuyos pies se apresuran a precipitarse en el mal no muestran resistencia alguna al pecado.  Teniendo muchos ejemplos en la Biblia y teniendo al Espíritu Santo morando en nosotros (Efesios 4:30; Gálatas 5:16), se espera que seamos sabios en este sentido (Romanos 6:11-14; Efesios 5:5-11).  En el Jardín del Edén, Eva tuvo la primera experiencia de la tentación, no pareciera que ella mostrara mucha resistencia a la tentación de la serpiente.  En cambio, tan pronto como el diablo la atrajo hacia el fruto, “vio que el árbol era bueno para comer y agradable a la vista” (Génesis 3:6).  Eva había pecado en ese mismo momento, contrasta esto con la actitud de Jesús: cuando estaba cansado y hambriento después de cuarenta días y cuarenta noches de ayuno, se negó a ceder a la tentación del diablo y mató la tentación en Su mente sin permitir que se convirtiera en pecado (Mateo 4:1-11).  “Resistid al diablo, y huirá de vosotros” (Santiago 4:7).
  • Testigo falso que propaga mentiras: Esto es similar al pecado de la lengua mentirosa mencionado anteriormente, pero esta forma de mentir recibe una mención especial ya que podría enviar a una persona inocente a la cárcel o incluso llevarla a ser apedreada hasta la muerte como le sucedió a Nabot, gracias a los falsos testigos instigados por la malvada Jezabel (1 Reyes 21:8-14).  La prohibición de dar falso testimonio es el noveno de los Diez Mandamientos, y el Nuevo Testamento la condena igualmente.  Colosenses 3:9-10 explica el motivo de la continua prohibición de mentir, los cristianos somos nuevas creaciones en Cristo (2 Corintios 5:17) y como tales, reflejamos Su naturaleza.  Hemos sido liberados de nuestro “viejo yo” con sus malas prácticas como mentir y dar falso testimonio.
  • El que siembra discordia entre hermanos: Los hermanos son creados por Dios para vivir en unidad (Salmo 133:1; 1 Tesalonicenses 4:9).  Los creyentes somos hermanos y hermanas ya que tenemos un mismo Padre Dios y un Hermano, Jesucristo. En muchas situaciones, la lucha entre hermanos e incluso dentro de la iglesia parece inevitable, pero cualquiera que deliberadamente perturbe la paz en el “Cuerpo de Cristo” desagradará a Dios, sobre todo porque probablemente esa persona da lugar para que otros pequen y él mismo pecar más (1 Juan 2:9-11; 4:19-21).  Jesús nos llama a ser los pacificadores, es el privilegio de ser llamados “hijos de Dios” (Mateo 5:9).

La Biblia describe todo lo que Dios ama y odia, en otras palabras del carácter de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/cual-es-el-caracter-de-dios-y-cuales-son-sus-atributos/), y la única forma de conocerlo es pasar tiempo con Él, de ahí la importancia no sólo de leerla sino de estudiarla (“escudriñarla”) a fondo, ¡desde el Génesis hasta el Apocalipsis! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/02/resumen-del-plan-de-dios/).

(Basado en parte en https://www.gotquestions.org/seven-things-God-hates.html y https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=lkBtfNT_TnI)


Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.