El ayuno

Ayer se celebró el famoso “miércoles de ceniza” de los católicos, los cuales guardan “ayuno y abstinencia” en este día, luego de haber comido hasta reventar en el día previo de “Mardi Gras” (“martes grasoso”), o al menos eso dice la tradición.

Por ser este un blog cristiano no quise escribir sobre dichas fiestas paganas, sin embargo vamos a hablar de otro tema relacionado del cual la Biblia sí habla mucho (tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento), pero que a través de los años (¡para variar!) se ha torcido y convertido en pura religiosidad. La pregunta del millón es: ¿estamos los cristianos llamados a ayunar en esta “Dispensación de la Gracia”? Y si así fuera, ¿cómo funciona el tema y cuál es el propósito?

La Biblia hace al menos 65 referencias directas a la práctica del ayuno (dejar de comer y/o beber por un tiempo), es algo que ha estado presente prácticamente desde que Dios le entregó la tierra prometida al pueblo hebreo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/la-tierra-prometida/). En el Antiguo Testamento aparecen muchos tipos de ayunos: individuales y grupales, voluntarios y mandados, de corta o larga duración, etc., y poco a poco se fueron convirtiendo en parte de la vida cotidiana, lo cual ya debería irnos dando una idea de cómo terminó. De hecho (aunque no necesariamente bíblicos), el pueblo de Israel celebraba 6 ayunos fijos en su calendario anual: 4 menores de ayuno parcial (Ayuno de Godolias, 10 de Tevet, Ayuno de Ester, 17 de Tamuz) y 2 mayores de ayuno total (Tisha B’av y Yom Kippur).

Sin embargo, para comprender el ayuno bíblico en todo su contexto histórico, debemos analizarlo en tres partes:

  • Dirigido al pueblo de Israel bajo la Ley Mosaica (AT)
  • Dirigido al pueblo de Israel bajo el “evangelio del Reino” (NT)
  • Dirigido a los gentiles bajo el “evangelio de la Gracia” (NT)

1. EL AYUNO EN EL ANTIGUO TESTAMENTO (BAJO LA LEY MOSAICA):

En el Antiguo Testamento el ayuno era parte de la vida cotidiana, pareciera que todo tenía que ver con el sentido de dependencia de Dios, y/o de absoluta impotencia frente a una calamidad que estaban viviendo o que se vendría.  La oración y el ayuno se utilizaban especialmente en tiempos de profunda necesidad de guía espiritual, arrepentimiento y/o luto.

“Por la mañana, los israelitas se dispusieron a atacar la ciudad de Gabaa.  Salieron en orden de batalla para combatir a los benjaminitas de Gabaa.  Pero los benjaminitas también estaban preparados, y salieron de Gabaa a luchar, y ese día exterminaron a veintidós mil guerreros israelitas.  Pero los israelitas no se desanimaron, sino que se reagruparon y presentaron batalla en el mismo lugar del primer día.  Y es que antes, durante la noche, los israelitas habían ido a llorar delante del Señor y a consultarle si debían volver a pelear contra sus hermanos, los benjaminitas; y el Señor les había respondido que debían atacarlos. Por eso, el segundo día los israelitas se enfrentaron a sus hermanos, pero los benjaminitas volvieron a salir de Gabaa, y una vez más mataron a dieciocho mil israelitas, todos ellos armados. Volvieron entonces los israelitas y todo el pueblo a la casa de Dios, y llorando se sentaron delante del Señor y ayunaron todo el día y hasta la noche, y le ofrecieron al Señor holocaustos y ofrendas de paz.”  (Jueces 20:19-26)

“Y el niño que la mujer de Urías le dio a David, se enfermó de gravedad porque el Señor así lo quiso.  David le rogó al Señor por la salud de su hijo, y ayunaba y se pasaba la noche acostado en el suelo. Los ancianos que vivían en su palacio iban a verlo y trataban de levantarlo del suelo, pero David se negaba a levantarse, y tampoco quería comer.  Siete días después, el niño murió, y sus sirvientes temían decírselo, pues decían: ‘Si cuando el niño vivía, el rey no quería escucharnos, con más razón se afligirá si le decimos que el niño ya murió.’ Pero cuando David los vio hablar entre sí, se dio cuenta de que el niño ya había muerto, así que les preguntó: ‘¿Ya ha muerto el niño?’  Aquellos le respondieron: ‘Sí, señor; ya ha muerto.’ Entonces David se levantó del suelo, y se bañó y se perfumó, y se puso ropa limpia; luego fue a la casa del Señor, y lo adoró.  Después regresó a su casa y pidió de comer, y comió.  Los sirvientes le preguntaron: ‘¿Qué es lo que haces? Cuando el niño aún vivía, estuviste ayunando y orando, pero ahora que ha muerto, ¡te levantas y pides de comer!’  Y David les dijo: ‘Cuando el niño aún vivía, yo ayunaba y lloraba, y decía: Tal vez el Señor se compadezca de mí, y deje vivir al niño.  Pero ahora que el niño ha muerto, ¿de qué me sirve ayunar?  ¿Acaso podría yo devolverle la vida?  Yo puedo ir a donde él está, pero él ya no volverá conmigo’.” (2 Samuel 12:15b-23)

“Ese día, a las orillas del río Ahava, convoqué a un ayuno general en honor de nuestro Dios, para pedir que a nosotros y a nuestros hijos, y a nuestros bienes, nos guiara por el camino correcto. No me atreví a pedirle al rey que enviara con nosotros soldados y gente de a caballo para defendernos de los enemigos en el camino, pues le había dicho: ‘El poder de nuestro Dios hace bien a quienes lo buscan, pero no a quienes lo abandonan, los cuales experimentan su enojo.’ Así que todos ayunamos ese día, y le pedimos al Señor que nos bendijera, y él nos bendijo.”  (Esdras 8:21-23)

“Al preguntarles por los judíos que habían escapado con vida del cautiverio, y por Jerusalén, me dijeron: ‘Los cautivos que quedaron con vida están muy mal y pasando por muchas vergüenzas; la muralla de Jerusalén está en ruinas, y las puertas de la ciudad fueron quemadas.’ Cuando escuché esto, me senté a llorar y durante varios días me puse en duelo; y ayuné y oré al Dios de los cielos.” (Nehemias 1:2b-4)

“Ester le envió a Mardoqueo esta respuesta: «Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunen por mí noche y día; no coman ni beban nada durante tres días, que mis doncellas y yo ayunaremos también.  Después de eso me presentaré ante el rey, aun cuando eso vaya contra la ley.  Y si tengo que morir, ¡pues moriré!» Entonces Mardoqueo fue e hizo todo lo que Ester le mandó hacer.”  (Ester 4:15-17)

Volví entonces mi rostro a mi Dios y Señor, para pedir su ayuda con oración y ruego.  Me puse a ayunar, y me cubrí de cilicio y de ceniza. Y ésta fue mi oración al Señor mi Dios; ésta fue mi confesión: Señor, Dios grande y digno de ser temido, que cumples tu pacto y tu misericordiacon los que te aman y cumplen tus mandamientos: Hemos pecado, hemos hecho lo malo, hemos sido impíos y rebeldes; ¡nos hemos apartado de tus leyes y mandamientos!” (Daniel 9:3-5)

Como podemos verlo, el ayuno se daba por diversas razones, pero SIEMPRE estaba íntimamente relacionado con la humillación ante Dios, por supuesto acompañada de la oración.  Ya fuera “antes” o “después” de un evento, los israelitas entendían la importancia de la intercesión divina, de lo contrario estaban desprotegidos de cualquier ataque o descanso (físico o espiritual).  

2. EL AYUNO EN EL NUEVO TESTAMENTO (BAJO LA DISPENSACIÓN DE LA LEY):

Si bien el ayuno continuó en el Nuevo Testamento, pareciera que el dinámica legalista empezaba a cambiar, es el mismo Jesús quien explica a los judíos que el propósito no estaba específicamente en el ayuno físico propiamente, sino en su significado simbólico:

Los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, así que algunos fueron a preguntarle: «¿Por qué los discípulos de Juan y de los fariseos ayunan, y tus discípulos no?»  Jesús les dijo: «¿Acaso pueden ayunar los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos?  ¡Claro que no, mientras el novio esté presente! Pero vendrá el día en que el novio les será quitado, y entonces sí, ese día ayunarán.” (Marcos 2:18-20)

Entonces ellos le dijeron: «¿Por qué los discípulos de Juan y de los fariseos ayunan muchas veces, y hacen oraciones, mientras que los tuyos comen y beben?»  Jesús les dijo: «¿Acaso ustedes pueden hacer que ayunen los invitados a una boda, mientras el novio está con ellos? Llegará el día en que el novio ya no estará con ellos. Entonces sí, ese día, ayunarán». (Lucas 5:33-35)

En otro pasaje muy conocido, los discípulos no habían podido realizar el exorcismo de un niño, aunque previamente se les había dado autoridad sobre los espíritus inmundos (Marcos 6:7).  Más tarde, los discípulos le preguntaron a Jesús por qué fracasaron en sus intentos de liberar al niño del demonio, y El Señor nuevamente refuerza la idea de que “la oración y el ayuno” van juntos, como diciendo que un enemigo determinado debe enfrentarse con una fe igualmente determinada.

“Cuando llegaron a donde estaba la multitud, un hombre se le acercó, se arrodilló delante de él, y le dijo: «¡Señor, ten compasión de mi hijo!  Es lunático, y padece muchísimo.  Muchas veces se cae en el fuego, y muchas otras en el agua.  Lo he llevado a tus discípulos, pero no lo han podido sanar.» Jesús dijo: «¡Ay, gente incrédula y perversa!  ¿Hasta cuándo tendré que estar con ustedes?  ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? ¡Tráiganmelo acá!»  Jesús reprendió entonces al demonio, y éste salió del muchacho, y desde aquel mismo instante el muchacho quedó sano.  Después los discípulos hablaron con Jesús aparte, y le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?»  Jesús les dijo: «Porque ustedes tienen muy poca fe.  De cierto les digo, que si tuvieran fe como un grano de mostaza, le dirían a este monte: “Quítate de allí y vete a otro lugar”, y el monte les obedecería. ¡Nada sería imposible para ustedes!» Pero este género no sale sino con oración y ayuno.” (Mateo 17:14-21)

De nuevo, el enfoque ya no era en la Ley que obligaba a ayunar, sino en reforzar la oración como el arma poderosa en la batalla espiritual. Por lo tanto, el ayuno físico no era lo importante, ¡sino que simplemente de alguna manera ayuda al hombre a enfocarse y potenciar la oración!

3. EL AYUNO EN EL NUEVO TESTAMENTO (BAJO LA DISPENSACIÓN DE LA GRACIA):

Una vez que Nuestro Señor levantara al apóstol de los gentiles e iniciara “su” “evangelio de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/), vemos la transformación “completa” del concepto del ayuno físico. Definitivamente la Biblia ya NO mandaba a los cristianos a hacerlo, puesto que hemos sido liberados del “yugo de la Ley” (¡y al final el ayuno es una “obra” más!). La mejor prueba de ello es que en el famoso pasaje sobre la “armadura de Dios” Pablo NUNCA menciona el ayuno. Aunque era la oportunidad perfecta para instruirlo a los gentiles, ¡el tema no aparece por ningún lado!

“Por lo demás, hermanos míos, manténganse firmes en el Señor y en el poder de su fuerza. Revístanse de toda la armadura de Dios, para que puedan hacer frente a las asechanzas del diablo. La batalla que libramos no es contra gente de carne y hueso, sino contra principados y potestades, contra los que gobiernan las tinieblas de este mundo, ¡contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes!  Por lo tanto, echen mano de toda la armadura de Dios para que, cuando llegue el día malo, puedan resistir hasta el fin y permanecer firmes. Por tanto, manténganse firmes y fajados con el cinturón de la verdad, revestidos con la coraza de justicia, y con los pies calzados con la disposición de predicar el evangelio de la paz.  Además de todo esto, protéjanse con el escudo de la fe, para que puedan apagar todas las flechas incendiarias del maligno.  Cúbranse con el casco de la salvación, y esgriman la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.  Oren en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y manténganse atentos, siempre orando por todos los santos. Oren también por mí, para que cuando hable me sea dado el don de la palabra y dé a conocer sin temor el misterio del evangelio, del cual soy embajador en cadenas. Oren para que lo proclame sin ningún temor, que es como debo hacerlo.”  (Efesios 6:10-20)

De hecho, bajo el “evangelio de la Gracia” vemos poquísimos pasajes que mencionan el ayuno, al menos desde la perspectiva legalista con que se veía bajo el “evangelio del Reino”.  Ahora (si sucediese), se trataría de una herramienta para acompañar la oración, a fin de enfocarse en las cosas de Dios y no en las del mundo:

“En la iglesia de Antioquía eran profetas y maestros Bernabé y Simón, al que llamaban Niger; Lucio de Cirene; Manaén, que se había criado con el tetrarca Herodes, y Saulo.  Como ellos servían al Señor y ayunaban siempre, el Espíritu Santo dijo: «Apártenme a Bernabé y a Saulo, porque los he llamado para un importante trabajo.»  Y así, después de que todos ayunaron y oraron, les impusieron las manos y los despidieron. (Hechos 13:1-3)

Al apartar la vista de las cosas de este mundo, podemos volver nuestra atención a Cristo con más éxito, pero en ninguna parte hay alguna indicación de que hay más probabilidades que el Señor responda las oraciones si van acompañadas de ayuno. El ayuno NO es una forma de hacer que Dios haga lo que queremos. Al igual que la oración (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/06/la-oracion-esa-gran-incomprendida/), el ayuno nos cambia a nosotros, NO A DIOS.

Entonces, en conclusión, no hay mandato directo en las cartas paulinas de que debemos ayunar, en la libertad que nos da Cristo, ahora es una elección personal que debemos tomar por nosotros mismo.  Si decidimos ayunar, bien.  Si decidimos no ayunar, también está bien. Todo tiene que ver más bien con el propósito con que lo hacemos, recordando que bajo el “evangelio de la Gracia” ya Cristo pagó TODO, a nosotros sólo nos queda agradecer.

Ademas, la única advertencia de Cristo al respecto es que (si decidimos hacerlo), es tener claro que es algo entre Dios y cada uno de nosotros, y al igual que la oración, ¡NO se trata de convertirlo en un espectáculo público!

Cuando ustedes ayunen, no se muestren afligidos, como los hipócritas, porque ellos demudan su rostro para mostrar a la gente que están ayunando; de cierto les digo que ya se han ganado su recompensa. Pero tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para no mostrar a los demás que estás ayunando, sino a tu Padre que está en secreto, y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.”  (Mateo 6:16-18)

(Basado en parte en https://forwhatsaiththescriptures.org/2017/03/16/fasting/ , https://www.gotquestions.org/prayer-fasting.html y https://www.gotquestions.org/fasting-Christian.html)


Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.