
En los círculos cristianos, es posible que haya escuchado esta frase con un sinnúmero de explicaciones, pero ¿qué significa realmente esta frase y cuál es la diferencia entre ser “llamado” y ser “escogido”?
Lamentablemente, es muy probable que la mayoría de las explicaciones que se dan no son bíblicas, así que hoy vamos a tratar de entender el significado del pasaje, analizando el contexto inmediato en el que se mencionó dicha frase, la cual es parte de la parábola de la fiesta de bodas narrada por Jesús.
“Jesús les relató otras parábolas que describían el reino de los cielos: «El reino de los cielos puede ilustrarse con el cuento de un rey que preparó un gran banquete en celebración de la boda de su hijo. Envió muchísimas invitaciones, y cuando el banquete estuvo listo, mandó un mensajero a notificar a los convidados que ya podían ir. ¡Pero nadie fue! Envió a otros siervos a decirles que fueran pronto, que no se demoraran, que ya los asados estaban listos. Algunos de los invitados se rieron de los mensajeros y se fueron a sus labranzas o negocios; y los otros tomaron a los mensajeros y, tras golpearlos y afrentarlos, los mataron. El rey, enojado, ordenó al ejército que acabara con aquellos asesinos y quemara la ciudad. Entonces dijo: “El banquete está listo, pero los que estaban invitados han mostrado que no eran dignos de la invitación. Por eso, vayan ahora por las esquinas e inviten a todo el mundo”. Los siervos obedecieron y trajeron a cuantos hallaron, lo mismo malos que buenos. Las mesas se llenaron de invitados. Pero cuando el rey fue a ver a los convidados, vio que uno no traía puesto el vestido de boda que había comprado para los invitados. “Amigo mío”, le dijo, “¿cómo entraste sin el vestido de boda?”. Como no le respondió, el rey ordenó: “Átenlo de pies y manos y échenlo en las tinieblas de afuera. ¡Allí será el llorar y el crujir de dientes! Porque muchos son los llamados, pero pocos los escogidos.” (Mateo 22:1-14)
Empecemos porque Jesús mismo menciona que la parábola es una analogía del “Reino de los Cielos”, con lo cual ya deberíamos darnos cuenta a qué se refiere y a quién(es) va dirigida (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/y-donde-queda-el-reino-de-los-cielos/).
Además vemos dos grupos de personas que fueron invitadas, la primera lista de invitados se preparó antes de la boda y es una clara imagen de los israelitas, pero estos se negaron a venir a pesar de que eran los que esperaban al Mesías.
“¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas y apedreas a los que son enviados a ti! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como junta la gallina a sus polluelos debajo de sus alas, y no quisiste!” (Mateo 23:37)
A pesar de la negativa, el Rey vuelve a extender la invitación a la lista original (una nueva oportunidad al pueblo de Israel), pero esta vez agreden y matan a los enviados del Rey. Es aquí cuando el plan cambia, enviando ahora a sus sirvientes a las calles e invitando a cualquiera que pudieran encontrar sin importar si eran buenos o malos.
En otras palabras, el banquete se extendió primero a los judíos y luego a los gentiles.
Sin embargo, aunque cualquiera puede ahora asistir a la boda, solo aquellos que estén dispuestos a aceptar los términos de la invitación del Rey pueden participar. Al hombre que fue arrojado a las tinieblas de afuera se le exigió que se pusiera el vestido de boda pero no lo hizo, cuando se le preguntó por qué no lo tenía, se quedó sin palabras.
Esto no lo entendemos porque desconocemos que el Rey era quien proveía las ropas de bodas, de la misma manera, así que cuando nos presentemos ante el Rey y no estemos allí “revestidos” de la fe en Jesucristo y Su justicia, (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/) entonces, no seremos contados entre los que producen fruto por el poder del Espíritu Santo.
“Por lo tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, revístanse de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia. Sean mutuamente tolerantes. Si alguno tiene una queja contra otro, perdónense de la misma manera que Cristo los perdonó. Y sobre todo, revístanse de amor, que es el vínculo perfecto.” (Colosenses 3:12-14)
El llamado general del “evangelio de la gracia” va a todos, buenos y malos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/), pero a pesar de esta maravillosa oportunidad no todos responden, de la misma manera que los judíos no aceptaron a su Mesías esperado.
Sin embargo, tengamos en cuenta que hay dos tipos de «llamados»: uno es un llamado general a todas las personas, y el otro es un llamado específico, en otras palabras, el llamado interno del Espíritu Santo. El llamado general invita a todas las personas a arrepentirse de sus pecados y poner su confianza en Jesucristo sale libre y universalmente a todas las personas sin distinción. Dios es quien provee las vestiduras de boda, y este es el manto de Su justicia, es la obra soberana y la provisión de Dios.
“Yo me regocijaré grandemente en el Señor; mi alma se alegrará en mi Dios. Porque él me revistió de salvación; me rodeó con un manto de justicia; ¡me atavió como a un novio!, ¡me adornó con joyas, como a una novia. Así como la tierra produce sus renuevos, y así como el huerto hace que brote su semilla, así Dios el Señor hará brotar la justicia y la alabanza a los ojos de todas las naciones.” (Isaías 61:10-11)
Nadie puede entrar al banquete de Dios sin una invitación de Dios, esta invitación es solo por la Gracia de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/). Junto con la invitación, tenemos la necesidad de revestirnos de la justicia de Cristo:
“En cuanto a su pasada manera de vivir, despójense de su vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; renuévense en el espíritu de su mente, y revístanse de la nueva naturaleza, creada en conformidad con Dios en la justicia y santidad de la verdad.” (Efesios 4:22-24)
En conclusión, el significado de “muchos son llamados, pocos los escogidos” es que hay un llamado general que va a todas las personas. Algunos de los que escuchan el llamado y responden, quieren asistir a la fiesta en sus términos y no en los términos del Rey.
En comparación, aquellos que son llamados con el llamamiento especifico vienen a la fiesta según los términos del Rey y son provistos de la vestidura para la fiesta, ¡escogidos con la vestidura de santidad!
“No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. En aquel día, muchos me dirán: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Pero yo les diré claramente: “Nunca los conocí. ¡Apártense de mí, obreros de la maldad!” (Mateo 7:21-23)
(Basado en parte en https://endofthematter.com/2020/08/what-does-many-are-called-few-are-chosen-mean-matthew-221-14/)
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