
Los nombres y lugares son importantes en el plan profético de Dios, cada persona y lugar mencionado en Su Palabra está ahí por una razón. Después de 400 años de silencio sobre la finalización del Antiguo Testamento con Malaquías, escuchamos dos nombres: Zacarías e Isabel.
Zacarías significa, “el Señor se acuerda”, e Isabel quiere decir, “el Señor ha jurado”, ambos nombres son muestra de la esperanza que siempre podemos tener en Dios, aún en los momentos en que parece que está en silencio. Pero Él está allí, fiel a sus promesas, y aunque ambas personas fueron justas en tiempos en que el Espíritu Santo no parecía estar demasiado activo, obedecer la palabra de Dios fue la fuente de luz en la oscuridad.
Otra demostración de que la Palabra de Dios atraviesa la oscuridad se transmite en el linaje de Jesús, ¿quiénes fueron algunos de sus antepasados?
- Una mujer que se acostó con su suegro haciéndose pasar por prostituta
- Una mujer que efectivamente era prostituta
- Una mujer que era extranjera y cuyo pueblo servía a otros dioses
- Una mujer que pecó con el rey más grande de la historia de Israel
Entonces, ¿qué deducimos de todo esto?
El Salvador del mundo vino de personas con las que ni siquiera querríamos tener nada que ver, a las que probablemente haríamos a un lado. ¿Por qué? Dios quiere que veamos que a través de Él, TODO es posible, a través de Él, incluso personas normales como nosotros podemos ser usados. A través de Él, no importa cuán malo sea nuestro pasado, nuestras vidas pueden cambiar aunque no lo merezcamos (como claramente es el caso).
Veamos algunos ancestros de Nuestro Señor, en especial las mujeres (que en la antigüedad eran despreciadas y prácticamente no tenían derechos):
Tamar (Génesis 38):
Génesis 37 describe cómo sus hermanos vendieron a José como esclavo. Luego en el siguiente capítulo, leemos como Judá (el líder de la tribu de la cual vendría Jesús) se casó con una mujer cananea, la cual le dio tres hijos (Er, Onán y Sela).
Cuando el hijo mayor tuvo edad suficiente, Judá arregló para que se casara también con una mujer cananea llamada Tamar (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-matrimonio-hebreo-antiguo/), pero Er era malo a los ojos del Señor y murió, y luego lo mismo sucedió con Onán. Judá entonces convenció a Tamar de permanecer en la casa de su padre hasta que Sela (su hijo menor) tuviera la edad suficiente para casarse con ella, pero Tamar llegó a creer que Judá no cumpliría su palabra si se quedaba esperando que Sela fuera grande.
Así que se disfrazó de prostituta y se colocó en la ruta que sabía que tomaría Judá, y éste, sin saber quién era, la contrató como prostituta y le dejó algunas de sus posesiones como garantía de pago. Algún tiempo después, Judá se indignó cuando le dijeron que su nuera había quedado embarazada, él insistió en que ella fuera condenada a muerte por su inmoralidad, hasta que ella demostró (sin decirle a nadie, sino sólo presentando las posesiones que le había dejado en garantía) que en realidad era Judá quien la había embarazado.
Fue en ese momento que Judá confesó que Tamar era más “justa” que él, la cual dio a luz gemelos, y su hijo Pérez sería a través de quien continuaría la línea mesiánica, ¡todo por una mujer que se acostó con su suegro!
Rahab (Josué 2; 6:15-25):
Se menciona ocho veces en las Escrituras, y en seis de estas apariciones, su nombre está relacionado con la palabra “prostituta”. Esta historia ilustra maravillosamente la Gracia de Dios que no hace acepción de personas. Él nos acepta y nos perdona no por lo que somos o podríamos ser, sino en función de que depositemos nuestra esperanza en Él.
Esto también apunta a la soberanía de Dios sobre los asuntos de los hombres y cómo Él dirige los pasos de aquellos que descansan en Su provisión y buscan conocerlo mejor. Dios conocía la fe de Rahab y su anhelo de conocer a Dios y, tal vez, incluso de convertirse en parte del pueblo de Dios. Entonces, Dios trabajó y reunió a los espías hebreos y a Rahab para su protección y su bendición. ¿Por qué se salvó Rahab? ¡Porque ella creía en el Dios de Israel!
Ocultar a los espías judíos fue simplemente una MANIFESTACIÓN de su Fe, al igual que muchas personas piadosas escondieron a los judíos en los países europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Debido a que ella creía que el Dios de Israel era de hecho “Dios arriba en el cielo y abajo en la tierra” (Josué 2:11), Rahab aparece en Hebreos 11 (el famoso capítulo del Salón de la Fe). ¡Una prostituta!
Rut (Rut 1-4):
Los moabitas fueron la raza que resultó de la unión de Lot (el sobrino de Abraham) y su hija mayor, con lo cual ya pensaríamos que no es un buen inicio… A los moabitas se les prohibió entrar en la asamblea del Señor hasta la décima generación (Deuteronomio 23:3), sin embargo, a los israelitas no se les ordenó aniquilarlos, y no se les prohibió casarse con ellos.
Rut era moabita y su historia es fascinante, todo sucede a raíz de una hambruna que hubo en la tierra, lo que hizo que Elimelec (el suegro de Rut) dejara Israel con su familia y residiera temporalmente en Moab, donde Rut conoció y se casó con uno de sus dos hijos. Lamentablemente Elimelec y sus hijos pronto murieron, dejando a Noemí y sus dos nueras moabitas viudas y sin ninguna fuente de sustento. Cuando Noemí decidió regresar a Israel, Orfa (la otra nuera) se alejó, pero Rut estaba decidida a quedarse con Noemí sin importar nada.
Cuando llegaron a Belén, la ciudad natal de Noemí, la gente la reconoció de inmediato y se emocionó porque había regresado. Noemí se apresuró a contarles sus problemas, culpando a Dios de sus problemas, quien parecía tenerlo en cuenta, o eso insinuó (Rut 1:20-22). Rut inmediatamente se dispuso a proveer para las necesidades de Noemí, y comenzó a espigar en el campo cercano de un hombre que “por casualidad” era un pariente cercano de Elimelec (Rut 2:3) llamado Booz. Este notó rápidamente a Rut y quedó impresionado por su bondad hacia Noemí.
Para hacer el cuento corto, con el tiempo, Booz y Rut se casaron, y el hijo que Rut le dio a Booz se llamó Obed, ¡precisamente el abuelo del Rey David! Así tenemos a un extranjero que de alguna manera se metió en la línea de Jesús, complementando perfectamente las curiosas historias anteriores. Hasta ahora, tenemos una fornicadora, una prostituta y una extranjera (“gentil”), miremos a la última mujer listada en esta genealogía.
Betsabé (2 Samuel 11):
Era de noche y el Rey David acababa de levantarse de la cama, se había quedado en casa mientras su ejército estaba en guerra, pero la historia no termina ahí. “Y desde el techo vio a una mujer que se bañaba, y la mujer era de apariencia muy hermosa” (2 Samuel 11:2). Nada importó que ya estuviera casada, así que David descubrió quién era la hermosa bañista, mandó llamarla y sucedió lo inevitable.
Meses después Betsabé envió un mensaje a David de que estaba embarazada, y en un esfuerzo por cubrir su pecado, el Rey mandó a llamar a su esposo (Urías) para intentar presionarlo a que se acostara con su esposa (y cubrir el “escándalo”), pero este hombre justo no se entregaría al placer mientras sus hombres estuvieran en guerra, por lo que David no le quedó otra que girar órdenes que llevaron a la muerte de Urías…
Después de un breve período de luto, Betsabé entró en la casa de David y se convirtió en su esposa. Pareciera que la torta se había arreglado y que los dos amantes finalmente se tenían el uno al otro para disfrutar libre e ininterrumpidamente, excepto por un “pequeño” detalle: “lo que David había hecho era malo a los ojos del Señor” (2 Samuel 11:27).
Es interesante que en la genealogía de Jesús en el evangelio de Mateo, todavía se hace referencia a Betsabé como la mujer “que había sido la esposa de Urías” (Mateo 1:6), pero por cosas que nunca entenderemos Dios permitió que tuviera relaciones indebidas con otro hombre (David) como ascendente de Jesús.
Todos estos nombres, Tamar, Rahab, Rut y Betsabé, son eslabones importantes en la genealogía del Mesías, lo cual demuestra que Dios usa para Sus Propósitos a quien Él desee. A través de una línea quebrada de pecadores, tanto hombres como mujeres, el “Maravilloso, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” vino al mundo para proporcionar restauración eterna.
“En ningún otro hay salvación, porque no se ha dado a la humanidad ningún otro nombre bajo el cielo mediante el cual podamos alcanzar la salvación.” (Hechos 4:12)
Gracias a Jesús la salvación está disponible para CUALQUIERA, no importa lo que fuimos o hemos hecho. Lo que importa es quién es Jesucristo, qué ha hecho y que es fiel a todas sus promesas, esto es la base del “evangelio de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/) y ¡Él está listo hoy para quitar toda oscuridad en nuestra vida!
Basado en parte en https://christinprophecyblog.org/2022/12/the-very-human-genealogy-of-jesus/)
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