¿Arrepentimiento o reconocimiento?

Ayer quedé debiendo la respuesta a la controversial pregunta: ¿SERÁ NECESARIO EL ARREPENTIMIENTO PARA LA SALVACIÓN?, pero por la misma naturaleza de la pregunta preferí responderla por aparte.

Y como siempre, no dejo de enfatizar que aquí estamos intentando encontrar lo que dice la Biblia al respecto (NO lo que creemos que dice), pero será responsabilidad de cada uno orar por discernimiento a Dios y “pasarlo todo por el filtro de la Palabra” para ver si lo que yo digo es cierto (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/advertencia-general/).  Hechas las advertencias, ¡aquí vamos!

Entonces, ¿es necesario el arrepentimiento para la salvación (durante la dispensación actual)?  La respuesta definitiva es ¡NO!

Yo puedo entender que esto es absolutamente opuesto a lo que a la mayoría nos han enseñado, pero antes que me apedreen y me tilden de hereje, debo recordarles a todos sobre el “pequeño” detalle de la “Revelación Progresiva” de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/), que a su vez da pie a las dispensaciones bíblicas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/) y eventualmente a poder entender la Biblia correctamente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/) bajo la “Dispensación de la Gracia” del apóstol Pablo.

Y a los que refutan esta interpretación (generalmente porque se les cae el discurso aprendido y se les derrumba toda la doctrina mundana que mezcla la Fe y las Obras), los reto a explicarme entonces la carta de Santiago (el medio hermano de Nuestro Señor Jesús) sin negar TODO el ministerio de Pablo y su “evangelio de la Gracia”, lo cual confundía hasta al mismo Martin Lutero (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/26/fe-vs-obras/), todo por no “separar” correctamente la Palabra, acorde a las diferentes dispensaciones.

Además, les refiero la “suavecitas” palabras del “apóstol de los gentiles” (¡nombrado por Cristo mismo!) a los Gálatas, cuando quisieron mezclar La Ley y la Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/):

¡Oh gálatas, qué estúpidos son ustedes! ¿Quién los embrujó?  ¡A ustedes les hemos presentado claramente el mensaje de la muerte de Jesucristo!  Sólo quiero que me contesten esto: ¿Recibieron ustedes al Espíritu Santo por guardar la ley?  Claro que no; lo recibieron cuando creyeron en el mensaje.  Entonces, ¿se han vuelto locos?, porque si comenzaron con el poder del Espíritu, ¿cómo se les ocurre ahora querer terminar por sus propios esfuerzos? Después de haber sufrido tanto, ¿todo va a ser en vano?  ¡Espero que no haya sido en vano!  Díganme, ¿les otorga Dios el poder del Espíritu Santo y realiza maravillas entre ustedes porque tratan de obedecer la ley?  ¿O lo hace porque creen en el mensaje?” (Gálatas 3:1:5)

JAJAJAJA.  Obvio que escogí adrede una versión de la Biblia más literal (por aquello de enfatizar el significado de las palabras de Pablo), normalmente la mayoría de las versiones utilizan “insensatos” o “necios”, pero la palabra en el griego es “anóetos” y significa literalmente “tontos”, “ininteligentes” o simplemente “estúpidos”, que según la RAE realmente significa “falto de inteligencia” (y no necesariamente un insulto).

Pero enfocándonos en el mensaje central del pasaje, el significado del “evangelio de la Gracia” se basa precisamente en que la salvación es un regalo inmerecido y no hay NADA que podemos hacer para “ganarla(¡de lo contrario ya no sería “por gracia”!). Por lo tanto, NO puede existir arrepentimiento PREVIO a ser “justificados” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/), ¡porque TODOS “estábamos muertos en nuestros delitos y pecados” (Efesios 2:1)!  Así que el arrepentimiento es el cambio de mente que produce el Espíritu Santo LUEGO que viene a morar en nosotros (Romanos 8:9), que es lo que a su vez produce el cambio de vida en nosotros.

Entonces, ¿qué hay de Hechos 2:38, “Arrepiéntanse, y bautícense todos ustedes…”? Como discutimos anteriormente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/16/pentecostes-el-nacimiento-de-la-iglesia/), eso fue dicho a los judíos (subrayado y en negrita), a toda la nación de Israel, NO a nosotros los gentiles (Hechos 2:14, 22, 36).

Además, el capítulo 2 de Hechos ocurrió todavía bajo la “Dispensación de la Ley”, puesto que la “Dispensación de la Gracia” empezó hasta la conversión de Pablo (Hechos 9), de ahí mi constante insistencia de que debemos trazar la diferencia (tal y como Pablo se lo dijo a su discípulo Timoteo en su segunda carta), ¡de lo contrario nunca entenderemos verdaderamente la Biblia!

ANTES de que los judíos pudieran ser salvos en el ministerio terrenal de Cristo, necesitaban arrepentirse (Mateo 3:3, Lucas 13:3-5, Hechos 2:38, etc.), pero en nuestro caso (como gentiles) el arrepentimiento no es un requisito, ¡sino que es el RESULTADO de la salvación! Cuando Pablo le explicó al carcelero de Filipos cómo ser salvo, Pablo dijo: “Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo…” (Hechos 16:31), no le dijo: “arrepiéntete y cree”, ¡sino simplemente “cree en el Señor Jesucristo”!

“Esta es la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen. Pues no hay distinción porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús.  Como demostración de su justicia, Dios lo ha puesto a él como expiación por la fe en su sangre, a causa del perdón de los pecados pasados, en la paciencia de Dios, con el propósito de manifestar su justicia en el tiempo presente para que él sea justo y, a la vez, justificador del que tiene fe en Jesús.” (Romanos 3:22-26)

Ojo que el pasaje NO dice «el que cree y se arrepiente, o el que es bautizado, o el que se ha unido a la iglesia, ha dado dinero, ha recibido a Cristo en su corazón, etc…», sino que dice “para todos los que creen”, “siendo justificados gratuitamente por su gracia” y “del que tiene fe en Jesús”.  ¡NADA MÁS!

El arrepentimiento es una “obra” y por lo tanto no es necesario para la salvación hoy, sino que llegará luego como parte del fruto de la salvación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/01/el-fruto-y-los-dones-del-espiritu-santo/). El arrepentimiento hará que tengamos un cambio de pensamiento porque nos convertimos en una nueva criatura en Cristo, pero quien lo genera es el Espíritu Santo que ahora mora en nosotros, LUEGO QUE FUIMOS JUSTIFICADOS, ¡de lo contrario sería mérito nuestro y no de Dios!

“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.”  (Romanos 8:1-2)

De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.  (2 Corintios 5:17)

Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres enseñándonos a vivir de manera prudente, justa y piadosa en la edad presente, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas”  (Tito 2:11-12)

Es así como el arrepentimiento se relaciona con nosotros HOY EN DÍA como miembros de la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”). Ahora TODO es por Gracia, porque Cristo ya lo hizo TODO, ¡esa es precisamente LA OFERTA POR TIEMPO LIMITADO! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

El arrepentimiento fue necesario para la salvación de Israel en el pasado (durante la “Dispensación de la Ley”) cuando eran necesarias las “obras”, pero NO es necesario para la salvación hoy, sino que es el RESULTADO de la salvación. Entonces, como conclusión, todos necesitamos cambiar nuestra forma de pensar, debemos desechar las definiciones denominacionales que nos han enseñado durante tanto tiempo, ¡y empezar a confiar en las definiciones que Dios nos dejó a través de Pablo! 

“Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es el culto racional de ustedes.  No se conformen a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento de modo que comprueben cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.”  (Romanos 12:1-2)

(Basado en parte en https://forwhatsaiththescriptures.org/category/soul-salvation-from-sins/what-about-repentance/)


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