¿Son cristianos los evangelios?

¡Empezamos la semana con una pregunta explosiva! 😉

En realidad todo inició cuando entendí la enseñanza del apóstol Pablo sobre “dividir correctamente” la Palabra (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/), esto me permitió finalmente comprender a profundidad la (increíblemente maravillosa) salvación por Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/) y esto a su vez me llevó a decir (entre otras cosas) que el Apocalipsis no estaba dirigido a la iglesia sino a Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/23/los-dos-testigos-del-apocalipsis/).

Hoy vamos a ir un poco más allá y tomar el toro por los cuernos, con lo que probablemente terminaré perdiendo los pocos lectores que tengo, jajaja, pero como dijo el pastor John MacArthur: “no hay nada más amoroso que la verdad”. La mayoría de las iglesias cristianas pasan la mayor parte de su tiempo en los evangelios, me atrevería a decir que el 90% de las iglesias pasan el 90% de su tiempo en estos cuatro libros, pero voy a decirlo de una vez (¡y agacharme por aquello de las pedradas!): LOS EVANGELIOS NO CONTIENEN CRISTIANISMO, doctrinalmente son una continuación del Antiguo Testamento.

¿Quéeeeee?

Yo sé que esta es una afirmación impactante para muchos, hasta sacrílega para algunos, pero es la verdad. Ni una sola palabra del cristianismo (gentil) existe en los evangelios, sino que sólo contienen teología judía bajo la Ley Mosaica. Si bien los cristianos debemos estudiar todas las Escrituras (Romanos 15:4, 1 Corintios 10:11, 2 Timoteo 3:16-17), entender esta verdad es determinante para poder entender el mensaje de la Biblia a la iglesia, el “Cuerpo de Cristo”, de lo contrario viviremos nuestra vida cristiana como una veleta movida por cualquier viento de doctrina, lo cual le pasa a muchos cristianos bien intencionados (a mí me pasó, y por lo visto también le sucedió al gran Martín Lutero, ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2022/11/26/fe-vs-obras/).

Pero no tienen que creerme a mí, veamos lo que dijo el mismo Jesús en los evangelios acerca de su doctrina:

No piensen que he venido para abrogar la Ley o los Profetas. No he venido para abrogar, sino para cumplir.”  (Mateo 5:17, Jesús hablando)

“A estos doce los envió Jesús, dándoles instrucciones diciendo: No vayan por los caminos de los gentiles ni entren en las ciudades de los samaritanos.  Pero vayan, más bien, a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” (Mateo 10:5-6)

“Y respondiendo dijo: Yo no he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.” (Mateo 15:24, Jesús hablando)

Lo que los cristianos llamamos el Antiguo Testamento (Antiguo Pacto) comenzó con Génesis y terminó con el libro de Malaquías, Dios llamó a Abraham de Ur de los Caldeos alrededor del año 2000 a.C., Moisés recibió la Ley alrededor del año 1500 a.C. y Malaquías profetizó alrededor del año 400 a.C. Desde el tiempo de Malaquías hasta la aparición de Juan el Bautista, Israel no tuvo profeta ni recibió profecía, Dios permitió un período de silencio profético de 400 años (que conocemos como el periodo “intertestamentario”), y Malaquías terminó su profecía con una predicción de la venida de Elías:

“Acuérdense de la ley de mi siervo Moisés, a quien encargué en Horeb leyes y decretos para todo Israel.  He aquí yo envío al profeta Elías antes de que venga el día del SEÑOR, grande y temible. Él hará volver el corazón de los padres a los hijos, y el corazón de los hijos a los padres; no sea que venga yo y golpee la tierra con destrucción”  (Malaquías 4:4-6)

La última palabra de la profecía que Dios le dio al pueblo de Israel fue que Elías se les aparecería. De hecho, el Salmo 2 contiene toda la teología judía, todo lo demás son detalles. Dos conceptos clave están presentes en la teología judía: la ira de Dios y el Reino de Dios (en la Tierra), esto se resume brevemente en el siguiente cuadro:

La Ira de Dios
(El Día del Señor)
El Reino de Dios
(Cristo Gobierna como Rey)
Isaías 2:20-21; 24:19-23, 34:1-3Isaías 2:2-5; 9:6-7, 11:1-16
Jeremías 30:5-7Jeremías 23:3-8; 30:8-24
Sofonías 1Ezequiel 36:21-38; 37:1-28
Joel 2:1-11, 30-31Zacarías 14:8-11
Zacarías 14:1-7  

Escondida dentro de estos eventos estaba la venida del Mesías, pero la verdad es que en ese momento no era algo fácil de entender.  La principal revelación de los profetas fue que el Mesías vendría A REINAR, como Hijo Mayor de David en el Reino de Dios en la tierra (Zacarías 14:9), lo que ahora conocemos como el “Reino Milenial” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/17/el-reino-milenial/). En este gobierno, Dios cumpliría las promesas de su pacto y elevaría a Israel como la primera nación en la tierra.

“Y sucederá que si escuchas diligentemente la voz del SEÑOR tu Dios, procurando poner por obra todos sus mandamientos que yo te mando hoy, también el SEÑOR tu Dios te enaltecerá sobre todas las naciones de la tierra.” (Deuteronomio 28:1)

Lo que sí era clarísimo es que había (¡y hay!) una promesa terrenal al pueblo de Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/la-tierra-prometida/).  Mucho menos claras fueron las profecías sobre el sufrimiento del Mesías, especialmente críptico fue cómo Él trataría con el problema del pecado.  Sólo un pasaje trata de este aspecto de Su obra (Isaías 53), y la verdad es que los judíos no entendían su significado.  

“Fue despreciado y desechado por los hombres, varón de dolores y experimentado en el sufrimiento. Y como escondimos de él el rostro, lo menospreciamos y no lo estimamos. Ciertamente él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores. Nosotros lo tuvimos por azotado, como herido por Dios y afligido. Pero él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados.” (Isaías 53:3-5)

Para ellos, los sacrificios de animales ofrecidos por el sacerdocio de Israel no eran «sombras» sino realidad, no tenían idea de una verdad mayor más allá de ellos, y de alguna forma ¡ahí siguen “pegados” todos los que practican una religión! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/). La venida de Elías antes del Día del Señor para restaurar los corazones de los padres a los hijos y los corazones de los hijos a los padres fue la última palabra de Dios a los judíos, aquí es donde los escritores de los evangelios retoman la historia. Lucas presentó a Zacarías y a su esposa Elisabet, que al igual que Sara (la esposa de Abraham), esta no podía tener hijos y ya había pasado la edad de procrear.

Zacarías era sacerdote, o sea levita, y mientras realizaba su rotación programada en el Templo se le apareció un ángel en el altar del incienso.

“Zacarías se turbó cuando lo vio, y el temor se apoderó de él.  Pero el ángel le dijo: ¡No temas, Zacarías!  Porque tu oración ha sido atendida. Tu esposa Elisabet te dará a luz un hijo y llamarás su nombre Juan. Tendrás gozo y alegría, y muchos se gozarán de su nacimiento porque él será grande delante del Señor. Nunca beberá vino ni licor, y será lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre.  Y hará que muchos de los hijos de Israel vuelvan al Señor su Dios. Él mismo irá delante del Señor con el espíritu y el poder de Elías para hacer volver los corazones de los padres a los hijos y los desobedientes a la prudencia de los justos, para preparar al Señor un pueblo apercibido.” (Lucas 1:12-17)

El ángel le dio un gozoso mensaje de esperanza a Zacarías, le dijo que sus oraciones por un hijo fueron respondidas y que Elisabet (también llamada Isabel en algunas versiones) tendría un hijo. No sería un hijo cualquiera, sería un gran hombre de Dios, y tendría “el poder de Elías”, de hecho Jesús confirmó que Juan el Bautista sería “Elías” reencarnado, pero con una condición:

“Mientras ellos se iban, Jesús comenzó a hablar de Juan a las multitudes: ¿Qué salieron a ver en el desierto?  ¿Una caña sacudida por el viento? Entonces, ¿qué salieron a ver?  ¿Un hombre vestido de ropa delicada?  He aquí, los que se visten con ropa delicada están en los palacios de los reyes.  Entonces, ¿qué salieron a ver? ¿Un profeta?  ¡Sí, les digo, y más que profeta!  Este es aquel de quien está escrito: He aquí yo envío mi mensajero delante de tu rostro, quien preparará tu camino delante de ti. De cierto les digo que no se ha levantado entre los nacidos de mujer ningún otro mayor que Juan el Bautista.  Sin embargo, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él.  Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos se apoderan de él.  Porque todos los Profetas y la Ley profetizaron hasta Juan.  Y si lo quieren recibir, él es el Elías que debía venir. El que tiene oídos, oiga.”  (Mateo 11:7-15)

El hecho de que Juan fuera Elías era condicional, era Elías “si lo quieren recibir”, o como dice en otras versiones “si estás dispuesto a aceptarlo”.  En dos platos, Jesús le dijo a la nación que Juan PODRÍA cumplir la profecía de Malaquías SI LO ACEPTABAN COMO ELÍAS. Esto significaba aceptar su mensaje de arrepentimiento (Mateo 3:1-3), lo cual no hicieron y el reino se puso “en pausa”, dándole paso al “evangelio de la Gracia” y el cristianismo de Pablo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/).

De ahí las extrañas palabras de Jesús cuando se transfiguró y reveló su gloria a Pedro, Santiago y Juan:

“Entonces los discípulos le preguntaron diciendo: ¿Por qué dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?  Y respondiendo dijo: A la verdad, Elías viene y restaurará todas las cosas.  Pero yo les digo que Elías ya vino, y no lo reconocieron; más bien, hicieron con él todo lo que quisieron.  Así también el Hijo del Hombre ha de padecer de ellos. Entonces los discípulos entendieron que les hablaba de Juan el Bautista.”  (Mateo 17:10-13)

Jesús aclaró aún más el papel de Juan el Bautista como Elías, este podría haber cumplido la profecía de Elías de Malaquías si los judíos lo hubieran aceptado a él y a su mensaje.  Como la nación se negó a arrepentirse, Juan no pudo cumplir la profecía, Israel no recibió el reino y ahora Elías tendrá que regresar nuevamente. Sin embargo, gracias a este hecho Dios le “abrió la puerta” a los gentiles para insertarnos en el plan de salvación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/), ¡y el pueblo de Israel ha tenido que esperar nuevamente a Elías por casi 2000 años! Pero si la aparición de Juan como Elías no es prueba suficiente de que los evangelios son judaísmo (y no cristianismo), las Escrituras proporcionan evidencia adicional de este hecho.

El ambiente de los evangelios es la Ley Mosaica, Jesús ministró bajo la Ley Mosaica y fue la base de su enseñanza.

“Entonces los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron de común acuerdo.  Uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó para probarle: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley?  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente.  Este es el grande y el primer mandamiento.  Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.  De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.” (Mateo 22:34-40)

“Cuando salía para continuar su camino, un hombre vino corriendo, se puso de rodillas delante de él y le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para obtener la vida eterna?  Pero Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno?  Ninguno es bueno, sino solo uno, Dios. Tú conoces los mandamientos: No cometas homicidio, no cometas adulterio, no robes, no des falso testimonio, no defraudes, honra a tu padre y a tu madre.” (Marcos 10:17-19)

NO EXISTE ni una sola mención de la salvación por Gracia en los evangelios, pero ¿cómo podría haberla si esto era un “misterio” (un secreto) que no había sido revelado a los apóstoles, sino hasta años después a Pablo? (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/17/pablo-el-misterioso/). Pablo, sin embargo, escribió que los cristianos NO ESTAMOS BAJO LA LEY MOSAICA; SINO QUE ESTAMOS BAJO LA DISPENSACIÓN DE LA GRACIA:

“Porque el pecado no se enseñoreará de ustedes, ya que no están bajo la ley sino bajo la gracia.” (Romanos 6:14)

Estos son dos entornos operativos muy diferentes, Jesús no sólo ministró exclusivamente a los judíos, Jesús también ordenó a sus discípulos que NO fueran a los gentiles sino que fueran solo a los judíos (Mateo 10:5-6). En el cristianismo por el contrario, Pablo fue a los gentiles como Apóstol de los gentiles (Romanos 11:13, 1 Timoteo 2:7, 2 Timoteo 1:11), y además nos aclaró el cambio de «dispensación».

Adicionalmente, la iglesia, el “Cuerpo de Cristo”, es aquella entidad en la que judíos y gentiles son IGUALES en Cristo, no existe evidencia de igualdad de judíos y gentiles en el ministerio de Jesús o los Doce. ¡El “Cuerpo de Cristo” fue una nueva revelación que el Señor ascendido reveló al Apóstol Pablo! (Efesios 2:11-22, 3:1-7), Jesús no reveló esta verdad en Su ministerio terrenal, puesto que todavía no era el momento según el Plan establecido (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/).

Otro argumento interesante es que NADIE era conocido como “cristiano” dentro de las fronteras de Israel durante el ministerio de Jesús o antes de la salvación de Pablo.  En realidad los que creían en el “evangelio del Reino” eran conocidos como seguidores del “Camino” (Hechos 9:2, 19:9, 23, 22:4, 24:14, 22), una supuesta nueva secta del judaísmo (que a su vez Jesús los identificó como “pequeño rebaño”, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/30/quienes-conforman-el-pequeno-rebano/), pero NUNCA como cristianos.

De hecho, el cristianismo NO comenzó dentro de las fronteras de Israel; ¡comenzó FUERA de sus fronteras! Pablo fue salvo FUERA de Israel en su camino a Damasco (Hechos 9:3-6), y los primeros creyentes se hicieron conocidos como “cristianos” en Antioquía, ¡NO en Jerusalén!

“Después partió Bernabé a Tarso para buscar a Saulo, y cuando le encontró, le llevó a Antioquía. Y sucedió que se reunieron todo un año con la iglesia y enseñaron a mucha gente.  Y los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez en Antioquía.” (Hechos 11:25-26)

Por si fuera poco, Pablo ademas declaró que él fue el fundador del cristianismo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/23/era-pablo-el-peor-de-los-pecadores/), y dijo que recibió las doctrinas del cristianismo directamente del Señor ascendido y glorificado. Pablo llamó a estas doctrinas “secretos” (del griego “mustérion”) porque no fueron reveladas en el ministerio terrenal del Señor, y por ende eran desconocidas por los doce.  Los Doce supieron de ellas más tarde por medio de Pablo, pero continuaron limitando su ministerio a los judíos (Gálatas 2:7-9). Salvo el caso único de Pedro y Cornelio (que tenía un propósito específico), ¡NO EXISTE REGISTRO BÍBLICO DE NINGUNO DE LOS DOCE MINISTRANDO A LOS GENTILES!

En conclusión, digan lo que digan, debemos aceptar que los evangelios encajan perfectamente y representan la continuación perfecta de Malaquías, como una continuación de las doctrinas del Antiguo Testamento.  Después de 400 años de silencio, Dios se movió repentina y milagrosamente con el nacimiento de Juan, el nacimiento de Jesús y la proclamación del tan esperado reino de Dios. De hecho, incluso después de 2000 años, los judíos entienden que Elías debe presentarse antes que el Mesías, ¡es por eso que dejan una silla vacante para él cuando celebran la Pascua!

A lo largo de Su ministerio terrenal, Jesús habló y enseñó principalmente sobre una cosa: el Reino de Dios, cada parábola que enseñó fue sobre el reino prometido al patriarca Abraham. Cuando sus discípulos le preguntaron cómo orar, Cristo dijo que oraran: “Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/28/el-padrenuestro/) en referencia al reino terrenal confirmado a los profetas, donde “morará el lobo con el cordero y el leopardo se acostará con el cabrito” (Isaías 11:6), “la guerra terminará” (Isaías 11:9) y “el Señor mismo gobernará como Rey” (Zacarías 14:9).

NADA en la teología judía proclamaba un reino celestial, los judíos no tenían NINGUNA esperanza de morir e ir al cielo, y ciertamente no conocían el concepto de la “iglesia”, donde ya no habría diferencia entre “judío y griego, esclavo y libre, ni varón y mujer”, ¡TODOS CONCEPTOS HERÉTICOS BAJO LA LEY MOSAICA!  La esperanza de Israel era terrenal (y lo sigue siendo, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/), por lo que no hay manera de encajar los evangelios bajo el “evangelio de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/), ¡TODO tiene que ver con Israel y el cumplimiento de la promesa del reino!

Ustedes, pues, oren así: Padre nuestro que estás en los cielos: Santificado sea tu nombre, venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra.”  (Mateo 6:9-10)

(Basado en parte en https://doctrine.org/are-the-gospels-christian)


Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario