
Una de las preguntas más comunes que se hacen muchos cristianos que no estudian a profundidad sus Biblias es: «¿Cómo pudo Jesús haber estado en el corazón de la tierra durante tres días y tres noches si murió un viernes por la tarde y resucitó antes del amanecer un domingo?»
A la mayoría simplemente no le interesa mucho el tema o evita solucionarlo para no complicarse la vida, tampoco ayudan las explicaciones torcidas de algunos pastores y maestros que, en lugar de buscar la respuesta bíblica, inventan justificaciones con rebuscadas teorías matemáticas.
Lo cierto del caso es que los números NO CIERRAN, así que vamos a estudiar lo que dice la Biblia al respecto, y para eso hay que primero entender el simbolismo del sacrificio pascual del cordero, para lo cual debemos regresar al Antiguo Testamento:
“El SEÑOR habló a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes será para ustedes el principio de los meses; será para ustedes el primero de los meses del año. Hablen a toda la congregación de Israel, diciendo que el diez de este mes cada uno tome para sí un cordero en cada casa paterna, un cordero por familia. Si la familia es demasiado pequeña como para comer el cordero, entonces lo compartirán él y su vecino de la casa inmediata, de acuerdo con el número de las personas. Según la cantidad que ha de comer cada uno, repartirán el cordero. El cordero será sin defecto, macho de un año; tomarán un cordero o un cabrito. Lo habrán de guardar hasta el día catorce de este mes, cuando lo degollará toda la congregación del pueblo de Israel al atardecer.” (Éxodo 12:1-6)
“El día catorce del mes primero, al atardecer, es la Pascua del SEÑOR. El día quince de este mes es la fiesta de los Panes sin levadura, celebrada al SEÑOR. Durante siete días comerán panes sin levadura. El primer día tendrán una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo laboral. Presentarán al SEÑOR una ofrenda quemada durante siete días. El séptimo día habrá una asamblea sagrada; no harán ningún trabajo laboral”. (Levítico 23:5-8)
Por lo tanto, según la Ley Mosaica el cordero de la Pascua se escogía el 10 de Nisan, y se sacrificaba y preparaba en la tarde del día 14, porque el 15 de Nisan era la fiesta de los “Panes sin Levadura” (que empezaba a las 6 pm del 14) y era un “shabat” especial (que no necesariamente correspondía al día sábado), por lo que no podían cocinar, trabajar o caminar largas distancias.
Esta fiesta de los “Panes sin Levadura” marcaba el comienzo del periodo conocido como “Pesaj” (Pascua) que duraba desde el 15 hasta el 21 de Nisan, y específicamente se conmemoraba el evento ocurrido en Egipto cuando que el ángel del Señor “pasó de lejos ” (de ahí el origen del nombre de “Pascua”) de las casas que tenían los dinteles de las puertas pintados con la sangre del cordero sacrificado (una obvia sombra profética que apuntaba hacia la muerte sacrificial de Cristo), matando únicamente a los primogénitos de los egipcios.
“Tomarán parte de la sangre y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las puertas de las casas en donde lo han de comer. Aquella misma noche comerán la carne, asada al fuego. La comerán con panes sin levadura y con hierbas amargas.” (Éxodo 12:7-8)
“La misma noche yo pasaré por la tierra de Egipto y heriré de muerte a todo primogénito en la tierra de Egipto, tanto de los hombres como del ganado. Así ejecutaré actos justicieros contra todos los dioses de Egipto. Yo, el SEÑOR. La sangre les servirá de señal en las casas donde estén. Yo veré la sangre y en cuanto a ustedes pasaré de largo y cuando castigue la tierra de Egipto, no habrá en ustedes ninguna plaga para destruirlos.” (Éxodo 12:12-13)
Queda claro entonces el origen del concepto del cordero sacrificial, así que ahora podemos regresar al Nuevo Testamento y amarrar la idea completa. Sin embargo, para ello primero debemos corregir el más común de los errores: ¡Jesús NO murió un viernes, sino un miércoles! (y vamos a probarlo bíblicamente).
Como ya lo hemos dicho varias veces, los cristianos somos llamados a escudriñar las Escrituras y “pasar por el filtro de la Palabra” cualquier enseñanza, (básicamente como los bereanos, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/04/tesalonicense-o-bereano/), así que vamos a hacer exactamente eso y comprobar si eso es lo que dice la Biblia al respecto.
“Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” (Mateo 12:40)
Empecemos porque las Escrituras dicen claramente que Jesús pasó “tres días y tres noches”, la cual es una forma curiosa de referirse a un lapso de tiempo de tres días, pero (como todo en la Biblia) tiene un propósito. Si bien los judíos utilizaban el término “día” de la misma forma que nosotros lo utilizamos (24 horas) y podemos ver algunos ejemplos en la Biblia, también a veces utilizaban “día” (aprox. de 6 am a 6 pm) para referirse únicamente a las horas de luz, y 12 horas de la “noche” (aprox. de 6 pm a 6 am) para referirse a las horas de oscuridad.
“Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? Si uno camina de día, no tropieza porque ve la luz de este mundo. Pero si uno camina de noche, tropieza porque no hay luz en él.” (Juan 11:9-10)
Probablemente Jesús utilizó esa curiosa forma de “tres días y tres noches” para que quedara absolutamente claro de que NO se refería a “partes” de días (como lo tratan de justificar algunos), sino que se refería a TRES DÍAS COMPLETOS de 24 horas, y que la cuenta comenzaba aproximadamente a las 6 pm (que es la hora cuando empezaba el nuevo día).
Por lo tanto, lo que indica la Biblia es que Jesús pasaría 3 días completos (72 horas) en el corazón de la tierra entre Su crucifixión y Su resurrección, esto es lo que le sucedió a Jonás (como sombra profética), Jesús lo reiteró numerosas veces en Su ministerio y los religiosos judíos lo entendieron bien.
“Al día siguiente, esto es, después de la Preparación, los principales sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato diciendo: Señor, nos acordamos de que mientras aún vivía, aquel engañador dijo: “Después de tres días resucitaré”. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que sus discípulos vengan y roben el cadáver, y digan al pueblo: “Ha resucitado de los muertos”. Y el último fraude será peor que el primero.” (Mateo 27:62-64)
Entonces, es claro que Jesús enseñó abiertamente que la principal señal de que Él era El Mesías era que moriría y tres días después resucitaría, dijo que estaría tres días y tres noches en el corazón de la tierra.
La crucifixión en viernes (con una resurrección antes del amanecer del domingo por la mañana) totaliza apenas 36 horas, por lo tanto la crucifixión ÚNICAMENTE pudo haber ocurrido el miércoles, de manera que lo enterraran ese día alrededor de las 6 pm y resucitara EXACTAMENTE setenta y dos horas después, o sea el sábado después de las 6 pm (ya domingo según el calendario judío).

Vemos pues, que al ubicar correctamente el día de la crucifixión lo demás cae por su propio peso, ya que la Biblia contiene un detallado registro de los eventos, tal y como vimos en la cronología de la última semana de Nuestro Señor Jesucristo en la tierra (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/03/cronologia-de-la-semana-santa/).
Sin embargo, esta no es la única prueba que existe, ya que si logramos demostrar bíblicamente que efectivamente esa semana se dieron dos días “santos” (ambos referidos en el griego original como “shabats” y mal traducidos como “sábados”) todo termina de hacer “click”: primero la fiesta de los “Panes sin Levadura” (e inicio de la Pascua) el jueves 15 de Nisan, y luego el día sábado propiamente el 17 de Nisan.
Podemos leer en el texto de Mateo 27 que los principales sacerdotes se reunieron con Pilato la mañana después de la crucifixión para obtener permiso para colocar una guardia y sellar la tumba, pero no es casualidad que la Biblia ADEMÁS registre que esa reunión fue el día DESPUÉS del día de preparación. Estamos claros que el día de preparación es el 14 de Nisan, y por lo tanto la tumba de Jesús fue sellada la mañana del jueves 15 de Nisan, en el propio día de la Fiesta de los “Panes sin Levadura” (que era considerado un “shabat”).
“Entonces los judíos, por cuanto era el día de la Preparación y para que los cuerpos no quedaran en la cruz en el sábado (pues era el Gran Sábado), rogaron a Pilato que se les quebraran las piernas y fueran quitados. Luego los soldados fueron y quebraron las piernas al primero, y después al otro que había sido crucificado con él. Pero cuando llegaron a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas;pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza y salió al instante sangre y agua.” (Juan 19:31-34)
Entonces, cuando leemos en el evangelio de Juan que el cuerpo de Jesús necesitaba ser quitado de la cruz porque el “sábado” estaba por comenzar, se refería al “shabat” de la fiesta del jueves y NO AL sábado de la semana.
Pero es aquí donde tenemos la mayor pieza del rompecabezas, este pasaje TAMBIÉN menciona que esto sucedió “en el día de la Preparación” (14 de Nisan), pero ADEMÁS agrega que fue PREVIO al “Gran Sábado” (palabras por cierto que no aparecen en el texto original en griego, sino que dice “Gran Solemnidad”), o sea se refería a la fiesta de los “Panes sin Levadura” del jueves 15 de Nisan, ¡NO al “sábado” semanal del 17 de Nisan!
Esto es consistente con los otros versículos que enseñan que el día de preparación fue el día en que Jesús murió, por lo que no queda NINGUNA duda al respecto. Ahora sólo necesitamos comprobar bíblicamente si los demás personajes que participaron en el evento (José de Arimatea, Nicodemo, María Magdalena, etc.) confirman también que el entierro de Jesús ocurrió el miércoles (NO el viernes) al final de la tarde.
“José tomó el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia y lo puso en su sepulcro nuevo que había labrado en la peña. Luego hizo rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro y se fue. Estaban allí María Magdalena y la otra María, sentadas delante del sepulcro.” (Mateo 27:59-61)
“Cuando ya atardecía, siendo el día de la Preparación; es decir, la víspera del sábado [“sábbaton”], llegó José de Arimatea, miembro ilustre del concilio, quien también esperaba el reino de Dios, y entró osadamente a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús. Pilato se sorprendió de que ya hubiera muerto. Y llamando al centurión, le preguntó si ya había muerto. Una vez informado por el centurión, concedió el cuerpo a José. Comprando una sábana y bajándolo de la cruz, José lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro que había sido cavado en una peña. Luego hizo rodar una piedra a la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la madre de José miraban dónde lo ponían. Cuando pasó el sábado, María Magdalena, María madre de Jacobo y Salomé compraron especias aromáticas para ir a ungirle. Muy de mañana, el primer día de la semana, fueron al sepulcro apenas salido el sol, y se decían una a la otra: ¿Quién nos removerá la piedra de la entrada del sepulcro?” (Marcos 15:42-16:3)
“Era el día de la Preparación y estaba por comenzar el sábado [“sábbaton”]. Las mujeres que habían venido con él de Galilea también lo siguieron y vieron el sepulcro y cómo fue puesto el cuerpo. Entonces regresaron y prepararon especias aromáticas y perfumes, y reposaron el sábado conforme al mandamiento. Y el primer día de la semana, muy de mañana, fueron al sepulcro llevando las especias aromáticas que habían preparado. Y hallaron removida la piedra del sepulcro; pero al entrar no hallaron el cuerpo de Jesús.” (Lucas 23:54-24:3)
“Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato que le permitiera quitar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo permitió. Por tanto, él fue y llevó su cuerpo. También Nicodemo, que al principio había venido a Jesús de noche, fue llevando un compuesto de mirra y áloes como de treinta y cuatro kilos. Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con las especias, de acuerdo con la costumbre judía de sepultar. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto había un sepulcro nuevo en el cual todavía no se había puesto a nadie. Allí, pues, por causa del día de la Preparación de los judíos y porque aquel sepulcro estaba cerca, pusieron a Jesús.” (Juan 19:38-42)
En su totalidad, los versículos anteriores nos dan la imagen completa de lo que sucedió después de la muerte de Jesús. Es extremadamente importante notar que ninguno de los textos anteriores por sí solo da la historia completa, así que vamos a juntarlos y intentar armar la cronología:
1. Pasadas las 3 pm del Miercoles 14 de Nisan, luego de solicitar a Pilato el cuerpo de Jesús, José de Arimatea lo bajó de la cruz, y con la ayuda de Nicodemo lo envolvieron para enterrarlo en una sábana de lino que José había comprado.
2. Nicodemo había traído cien libras (34 kilos) de mirra y aloes, pero las Escrituras nunca dicen específicamente que les dio tiempo de preparar el cuerpo con ellas, o al menos no correctamente (puesto que las mujeres regresaron después para ello).
3. La tumba estaba cerca de donde Jesús fue crucificado y pertenecía a José, quien la había tallado en la roca. Era una tumba nueva que nunca antes había sido utilizada, y por la narración vemos que el entierro fue algo a la carrera, porque caía la tarde y debían terminar de hacerlo antes de las 6 pm que empezaba la Pascua, con la Fiesta de los “Panes sin Levadura”.
4. Además, María Magdalena y la otra María acompañaron el cuerpo desde la cruz y observaron todo el proceso del entierro. ¿Será que iniciaron el proceso de preparación del cuerpo y no lo lograron terminar por la premura de tiempo?
5. Luego de dejar el cuerpo de Jesús en el sepulcro, José (tal vez con la ayuda de Nicodemo o algún asistente), hizo rodar una gran piedra frente a la entrada de la tumba.
6. Posteriormente, todo disfrutaron del primer “shabat” conforme al mandamiento, que en realidad se trataba de la Fiesta “de los Panes sin Levadura” del Jueves 15 de Nisan.
7. Ese día, mientras todos los judíos disfrutaban del “shabat”, los líderes religiosos regresaron donde Pilato para exigirle guardias para cuidar el sepulcro por los tres días siguientes, de manera que nadie se pudiera robar el cuerpo. Además, para garantizar que nadie viole la entrada, “sellan” la gran piedra (Mateo 27:66).
8. Pasado el primer día de reposo (“shabat”), el Viernes 16 de Nisan las dos Marías compraron y prepararon especias y perfumes. Esta es la única parte del relato que me falta entender, puesto que si Nicodemo trajo 100 libras (34 kilos) de mirra y aloe, ¿para qué fueron las mujeres a comprar más especias aromáticas al mercado? ¿Será que faltaba alguna en especial, o era por capricho? 😉
9. Luego de preparar las especias y perfumes, las mujeres disfrutaron del “shabat” semanal, o sea el sábado 17 de Nisan.
10. El domingo 18 de Nisan muy tempranito (en realidad de madrugada) las mujeres fueron al sepulcro de Jesús para terminar la preparación del cuerpo, pero vieron removida la piedra y que ya el cuerpo de Jesús no estaba en el sepulcro.
Puede que tengamos que volver a leer los versículos anteriores varias veces para comprobar que todo calza, pero la clave es entender el doble “shabat” de dicha semana. En otras palabras, TODO SÁBADO ES UN «SHABAT», PERO QUE NO TODO «SHABAT» ES UN SÁBADO, y ahí esta el meollo del asunto.
Por lo tanto, la evidencia bíblica es contundente de que la crucifixión de Nuestro Señor Jesucristo ocurrió el miércoles, y que su posterior resurrección ocurrió el sábado, ¡luego de “tres días y tres noches”!
Como nota al margen, es importante agregar que conocer esto NO es lo que determina la salvación, sabemos que existen millones de cristianos que no escudriñan sus Biblias y que han creído el engaño de la crucifixión del viernes y eso no los hace menos cristianos durante la dispensación de la Gracia.
Sus obras (o falta de ellas) ya no tienen relación con la salvación, sino con las «recompensas» (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/13/el-tribunal-de-cristo/), así que ¡espero que nos veamos algún día en el cielo!
(Basado en parte en https://www.revelationsfromtheword.org/post/jesus-was-crucified-on-wednesday , https://www.119ministries.com/119-blog/good-friday-is-a-myth/ y https://espanol.ucg.org/las-buenas-noticias/tres-dias-y-tres-noches-cumplio-jesus-su-palabra)
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