¿Dónde estuvo Jesús durante tres días?

En el estudio de ayer vimos que la crucifixión de Jesús en realidad ocurrió el miércoles (no el viernes), y consecuentemente la resurrección el sábado en la noche, luego de haber pasado 72 horas en el sepulcro (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/05/miercoles-de-crucifixion/).

Por lo tanto, ahora debemos hacernos la pregunta del millón: ¿dónde estuvo el Señor durante esos tres días?

Aunque pareciera una pregunta trivial, la verdad es que encierra un inmensa importancia para todos nosotros, puesto que si logramos averiguar lo que dice la Biblia al respecto, podría de paso también darnos una idea sobre nuestra propia existencia.

Para empezar, el concepto se entiende mejor recordando que todo ser humano se puede dividir en el “hombre interior” y el “hombre exterior”, este es el lenguaje que el apóstol Pablo utilizó en dos de sus cartas.

“Por tanto, no desmayamos; más bien, aunque se va desgastando nuestro hombre exterior, el interior, sin embargo, se va renovando de día en día.”  (2 Corintios 4:16)

“Por esta razón doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, a fin de que, conforme a las riquezas de su gloria, les conceda ser fortalecidos con poder por su Espíritu en el hombre interior para que Cristo habite en sus corazones por medio de la fe de modo que, siendo arraigados y fundamentados en amor, ustedes sean plenamente capaces de comprender, junto con todos los santos, cuál es la anchura, la longitud, la altura y la profundidad, y de conocer el amor de Cristo que sobrepasa todo conocimiento para que así sean llenos de toda la plenitud de Dios.”  (Efesios 3:14-19)

El “hombre exterior” es fácil de entender, es el cuerpo físico (visible), el “hombre interior” es un poco más complicado, es el cuerpo espiritual (invisible) que se divide en dos partes: alma y espíritu.  Entonces, para poder responder la pregunta original, debemos hacerlo por separado, ya que cada parte de Jesús (cuerpo, alma y espíritu) fue a un lugar diferente.

1. ¿QUÉ SUCEDIÓ CON EL CUERPO FÍSICO DE JESÚS?

El cuerpo permaneció en la tumba, sin vida e inmóvil durante esos tres días y tres noches, o sea desde el miércoles antes de las 6 pm hasta el sábado después de las 6 pm (72 horas exactas). Ese era el plan “desde antes de la fundación del mundo” y en su “revelación progresiva” (ver entrada  https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/) Dios ya había venido mostrándoselo a sus escogidos.

El rey David escribió más de 1000 años antes de que Jesucristo sobre el tema, probablemente si entender su significado:

“Por tanto, se alegró mi corazón y se gozó mi lengua.  También mi cuerpo descansará en seguridad.  Pues no dejarás mi alma en el Seol ni permitirás que tu santo vea corrupción.”  (Salmos 16:9-10)

Isaías escribió la siguiente profecía mesiánica unos 700 años antes de Cristo, todo el famoso capítulo 53 habla de Nuestro señor :

“Fue despreciado y desechado por los hombres, varón de dolores y experimentado en el sufrimiento.  Y como escondimos de él el rostro, lo menospreciamos y no lo estimamos. Ciertamente él llevó nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores.  Nosotros lo tuvimos por azotado, como herido por Dios y afligido.  Pero él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados.  El castigo que nos trajo paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados.  Todos nosotros nos descarriamos como ovejas; cada cual se apartó por su camino.  Pero el SEÑOR cargó en él el pecado de todos nosotros.  Él fue oprimido y afligido, pero no abrió su boca.  Como un cordero, fue llevado al matadero; y como una oveja que enmudece delante de sus esquiladores, tampoco él abrió su boca.

Por medio de la opresión y del juicio fue quitado.  Y respecto a su generación, ¿quién la contará?  Porque él fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la transgresión de mi pueblo fue herido.  Se dispuso con los impíos su sepultura, y con los ricos estuvo en su muerte.  Aunque nunca hizo violencia, ni hubo engaño en su boca, con todo eso, el SEÑOR quiso quebrantarlo, y lo hirió.”  (Isaías 53:3-10)

Recordemos que José de Arimatea (un “hombre rico” seguidor de Jesús) se encargó junto con Nicodemo de bajar el cuerpo, prepararlo y darle sepultura en un tumba nueva de su propiedad. Así se cumplió la profecía de Isaías, puesto que NADA escapa del control de Dios, el pensar lo contrario es no tener idea quién es Él.

2. ¿QUÉ PASÓ CON EL ALMA DE JESÚS?

Si nuestro cuerpo es simplemente el “envase”, el alma es nuestro verdadero “yo”.  Durante esos tres días, dice la Biblia que el alma de Jesús descendió al corazón de la tierra: 

“Él respondió y les dijo: Una generación malvada y adúltera demanda señal, pero no le será dada ninguna señal, sino la señal del profeta Jonás.  Porque así como Jonás estuvo tres días y tres noches en el vientre del gran pez, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.”  (Mateo 12:39-40)

Este “corazón” fue llamado “el seno de Abraham” en Lucas 16:22 (parte de la parábola del hombre rico y Lázaro), era un lugar en las profundidades de la Tierra donde iban todas las almas que morían teniendo la fe de Abraham bajo el “evangelio del Reino”, un lugar para creyentes, NO para personas perdidas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/).

Estos fueron los santos de la antigüedad que vivieron en anticipación del establecimiento del reino terrenal de Dios a través de Israel, NO para la iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/).  Ahora, exactamente qué hizo el alma de Jesús en el mundo de los espíritus durante esos tres días y las tres noches, siento decirles que las Escrituras no lo dicen, así que no podemos especular al respecto. 😉

3. ¿QUÉ SUCEDIÓ CON EL ESPÍRITU DE JESÚS?

La última declaración que Jesús pronunció desde la cruz del Calvario se encuentra en Lucas y se refiere precisamente al destino de Su espíritu:

“Cuando era como el medio día, descendió oscuridad sobre la tierra hasta las tres de la tarde.  El sol se oscureció y el velo del templo se rasgó por en medio.  Entonces Jesús, gritando a gran voz, dijo: ¡Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu!  Y habiendo dicho esto, expiró.”  (Lucas 23:44-46)

Una vez que Jesús entregó Su espíritu, éste volvió al tercer cielo a Dios Padre, quien lo dio.  El espíritu es lo que da vida al cuerpo físico, y el espíritu es la parte del hombre que se comunica con el Padre Dios.

“Es que el polvo vuelve a la tierra, como era; y el espíritu vuelve a Dios, quien lo dio.” (Eclesiastés 12:7)

¿QUÉ SUCEDIÓ EN LA RESURRECCIÓN?

En la resurrección del sábado en la noche (ya domingo según el calendario bíblico), el alma y el espíritu de Jesús volvieron a entrar en ese cuerpo físico en la tumba, y la tumba quedó vacía.  Ese cuerpo vivió en la Tierra por algunas horas antes de aparecerse a María Magdalena y luego ascender al Padre en el cielo.

“Jesús le dijo: María…  Volviéndose ella, le dijo en hebreo: ¡Raboni! (que quiere decir Maestro). Jesús le dijo:  Suéltame porque aún no he subido al Padre.  Pero ve a mis hermanos y diles: “Yo subo a mi Padre y Padre de ustedes, a mi Dios y Dios de ustedes”.  (Juan 20:16-18)

Ese mismo día Jesús volvió a bajar a la Tierra, lo vemos apareciéndose a los apóstoles y discípulos (excepto Tomás que no estaba presente): 

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, y estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos se reunían por miedo a los judíos, Jesús entró, se puso en medio de ellos y les dijo: “¡Paz a ustedes!”.  Habiendo dicho esto, les mostró las manos y el costado.  Los discípulos se regocijaron cuando vieron al Señor.  Entonces Jesús les dijo otra vez: “¡Paz a ustedes!  Como me ha enviado el Padre, así también yo los envío a ustedes”.  (Juan 20:19-21)

Una semana después se les apareció nuevamente, y reprendió a Tomás por dudar:

Ocho días después, sus discípulos estaban adentro otra vez y Tomás estaba con ellos.  Y aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró, se puso en medio y dijo: ¡Paz a ustedes!  Luego dijo a Tomás: Pon tu dedo aquí y mira mis manos, pon acá tu mano y métela en mi costado, y no seas incrédulo sino creyente. Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío y Dios mío!  Jesús le dijo: ¿Porque me has visto, has creído?¡Bienaventurados los que no ven y creen!”  (Juan 20:26-29)

En total, Jesús pasó 40 días apareciéndose en la Tierra después de la resurrección (OJO sobre lo que les hablaba, por aquello que alguien siga mezclando el “evangelio del Reino” con “evangelio de la Gracia”):

“En el primer relato, escribí, oh Teófilo, acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.  A estos también se presentó vivo, después de haber padecido, con muchas pruebas convincentes.  Durante cuarenta días se hacía visible a ellos y les hablaba acerca del reino de Dios.”  (Hechos 1:1-3)

Luego Cristo ascendió a la diestra del Padre (Marcos 16:19, Lucas 24:51, Hechos 1:9-11) que es donde ha estado durante los últimos 2000 años hasta que sea el momento de Su regreso.

“Dios la ejerció en Cristo cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su diestra en los lugares celestiales, por encima de todo principado, autoridad, poder, señorío y todo nombre que sea nombrado, no solo en esta edad sino también en la venidera.” (Efesios 1:20-21)

“Siendo, pues, que ustedes han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba donde Cristo está sentado a la diestra de Dios.” (Colosenses 3:1)

¿PREDICÓ JESÚS EL EVANGELIO A LOS QUE ESTÁN EN EL INFIERNO?

¡Ciertamente no!  Es un punto de vista tradicional pero NO es la bíblico, es un invento de la religión (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/).

En lo que respecta al registro escritural, Jesucristo no predicó a NADIE en el más allá y menos que Su sangre había sido derramada para pagar por los pecados de los creyentes, ya que ese “misterio” no sería revelado hasta años después a Pablo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/17/pablo-el-misterioso/).

Además, Jesús tampoco les dio a las personas perdidas en los tormentos del infierno una segunda oportunidad de ir al cielo (¡eso va en contra de la Palabra revelada!), estos puntos de vista erróneos se basan en parte en una interpretación equivocada de la primera carta de Pedro:

“Porque Cristo también padeció una vez para siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios; siendo a la verdad muerto en la carne pero vivificado en el espíritu; en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados que en otro tiempo fueron desobedientes, cuando en los días de Noé la paciencia de Dios esperaba mientras se construía el arca.  En esta arca fueron salvadas a través del agua pocas personas; es decir, ocho.”  (1 Pedro 3:18-20)

En ese pasaje, Pedro no estaba hablando de Jesucristo predicando después de la muerte.  Si leemos estos versículos detenidamente, veremos que él estaba enseñando que el Espíritu que resucitó a Jesús de entre los muertos, era el mismo Espíritu que había predicado a través de Noé durante los días justo antes del Diluvio.

En cualquier caso, la Biblia es consistente desde el Génesis hasta el Apocalipsis, así que hagamos caso a doctrinas raras, que ya sabemos de quien vienen…

“Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos se apartarán de la fe, prestando atención a espíritus engañosos y a doctrinas de demonios. Con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia.”  (1 Timoteo 4:1-2)

(Basado en parte en https://forwhatsaiththescriptures.org/2015/06/12/where-was-jesus-during-the-three-days/)


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