¡Ha resucitado!

“Y cuando entraron en el sepulcro, vieron a un joven sentado al lado derecho, vestido de una larga ropa blanca, y se asustaron.  Pero él les dijo: No se asusten.  Ustedes buscan a Jesús de Nazaret, quien fue crucificado.  ¡Ha resucitado!  No está aquí.  He aquí el lugar donde lo pusieron.”  (Marcos 16:5-6)

La doctrina de la resurrección de Cristo es el FUNDAMENTO del cristianismo, proporciona la verificación física, histórica, espacial y temporal de la fe.  ¡Sin ella, el cristianismo está literalmente muerto! La resurrección de Cristo se proclama vigorosamente a lo largo del Nuevo Testamento, especialmente en las enseñanzas de Pablo, es principalmente debido a sus enseñanzas que la resurrección tiene un lugar tan importante en el cristianismo.

De hecho, no hay evangelio sin la resurrección.

“Además, hermanos, les declaro el evangelio que les prediqué y que recibieron y en el cual también están firmes; por el cual también son salvos, si lo retienen como yo se los he predicado. De otro modo, creyeron en vano. Porque en primer lugar les he enseñado lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; que apareció a Pedro y después a los doce.  Luego apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven todavía; y otros ya duermen.  Luego apareció a Jacobo, y después a todos los apóstoles.  Y al último de todos, como a uno nacido fuera de tiempo, me apareció a mí también.”  (1 Corintios 15:1-8)

Es por eso que es absolutamente fundamental entender lo que significa la resurrección.  Jesús fue la primera persona resucitada de entre los muertos EN CUERPO ETERNO, representando a mucho más que vendrían luego:

“Pero ahora, Cristo sí ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que durmieron. Puesto que la muerte entró por medio de un hombre, también por medio de un hombre ha venido la resurrección de los muertos.”  (1 Corintios 15:20-21)

Dios ya había resucitado a varias personas anteriormente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/02/las-resurrecciones-de-la-biblia/), sin embargo, todos esos volvieron a morir. Por el contrario, el cuerpo de resurrección de Cristo parecía ser como nuestros cuerpos actuales, pero tenía propiedades dramáticamente diferentes, incluían la vida eterna y la capacidad de trascender el espacio normal, ¡era un cuerpo “glorificado” que ya no podía experimentar la muerte!

La principal verificación histórica de la resurrección fue su efecto sobre los discípulos. Recordemos que la crucifixión de Cristo dejó a los discípulos derrotados, su mundo se derrumbó. Aunque Jesús les había dicho que iba a morir y resucitar de entre los muertos, ellos no lo entendieron (Lucas 18:34).

Después de Su resurrección, estos débiles discípulos confrontaron y desafiaron a las autoridades que lo habían crucificado.  Continuaron predicando audazmente Su resurrección y esa esperanza permaneció para la nación de Israel. Estos hechos reivindican la resurrección de Cristo como un hecho histórico (Hechos 4:1-22) pues ninguna otra explicación es razonable.

“Mientras ellos estaban hablando al pueblo, llegaron los sacerdotes, el capitán de la guardia del templo y los saduceos, resentidos de que enseñaran al pueblo y anunciaran en Jesús la resurrección de entre los muertos. Les echaron mano y los pusieron en la cárcel hasta el día siguiente, porque ya era tarde.  Pero muchos de los que habían oído la palabra creyeron, y el número de los hombres llegó a ser como cinco mil.  Al día siguiente, aconteció que se reunieron en Jerusalén los gobernantes de ellos, los ancianos y los escribas; y estaban el sumo sacerdote Anás, Caifás, Juan, Alejandro y todos los del linaje del sumo sacerdote.  Y poniéndolos en medio, les interrogaron: ¿Con qué poder, o en qué nombre han hecho ustedes esto?  Entonces Pedro, lleno del Espíritu Santo, les dijo:

Gobernantes del pueblo y ancianos: Si hoy somos investigados acerca del bien hecho a un hombre enfermo, de qué manera este ha sido sanado, sea conocido a todos ustedes y a todo el pueblo de Israel, que ha sido en el nombre de Jesucristo de Nazaret, a quien ustedes crucificaron y a quien Dios resucitó de entre los muertos. Por Jesús este hombre está de pie sano en su presencia.  Él es la piedra rechazada por ustedes los edificadores, la cual ha llegado a ser cabeza del ángulo.  Y en ningún otro hay salvación, porque no hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Y viendo la valentía de Pedro y de Juan, y teniendo en cuenta que eran hombres sin letras e indoctos, se asombraban y reconocían que habían estado con Jesús. Pero, ya que veían de pie con ellos al hombre que había sido sanado, no tenían nada que decir en contra.  Entonces les mandaron que salieran fuera del Sanedrín y deliberaban entre sí, diciendo:  ¿Qué hemos de hacer con estos hombres?  Porque de cierto, es evidente a todos los que habitan en Jerusalén que una señal notable ha sido hecha por medio de ellos, y no lo podemos negar.  Pero para que no se divulgue cada vez más entre el pueblo, amenacémosles para que de aquí en adelante no hablen a ninguna persona en este nombre.

Entonces los llamaron y les ordenaron terminantemente que no hablaran ni enseñaran en el nombre de Jesús.  Pero respondiendo Pedro y Juan, les dijeron: Juzguen ustedes si es justo delante de Dios obedecerles a ustedes antes que a Dios.  Porque nosotros no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído. Y después de amenazarles más, ellos les soltaron, pues por causa del pueblo no hallaban ningún modo de castigarles; porque todos glorificaban a Dios por lo que había acontecido, pues el hombre en quien había sido hecho este milagro de sanidad tenía más de cuarenta años.”  (Hechos 4:1-22)

Los apóstoles tenían todo que perder perpetrando un fraude, si se hubieran beneficiado de sus esfuerzos: prestigio, riqueza, etc., se podría argumentar que tenían un interés personal en sus actividades, pero por el contrario, no obtuvieron ningún beneficio o recompensa por su valentía. Fueron ridiculizados, golpeados, apedreados y torturados, entregaron sus vidas porque estaban SEGUROS de que lo que habían presenciado era cierto.

Si bien Jesús había hecho múltiples milagros previamente (sanar enfermos, devolver la vista a los ciegos, caminar sobre el agua, etc.), la resurrección fue EL GRAN MILAGRO, todos los demás milagros fueron apenas actos de calentamiento, incluyendo resucitar a Lázaro (milagro del cual todavía muchos dudaban). La resurrección de Jesús fue el evento principal de la historia humana y el evento metafísico más importante del universo, violó todas las leyes naturales probando así la Omnipotencia de Dios. Si uno puede creer en la resurrección de Cristo (¡y para ser cristiano uno debe!), aceptar los otros eventos milagrosos registrados en la Biblia es un juego de niños.  La resurrección de Jesús es la puerta grande, a través de él siguen todos los demás eventos sobrenaturales y milagrosos.

Queda bíblicamente demostrado que Jesucristo resucitó de entre los muertos, pero entonces, ¿cuál es el significado para nosotros? Si no entendemos esto, no entenderemos el Cristianismo, ¡pudiendo inclusive confundirlo con una religión!  (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/).

Entonces, profundicemos un poco en el tema para entender el significado:

1. LA PERSPECTIVA LEGAL: Lo primero es comprender que era Cristo debía morir como el “cordero sin mancha” para deshacer la “metida de pata” de Adán (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/23/por-que-jesus-debia-venir-al-mundo/).

Para ello Jesús debía vivir una vida PERFECTA, a fin de tomar el lugar que nos merecíamos todos nosotros, no había otra manera de lograrlo sin negarse a Sí mismo, ya que el “código legal de Dios” exigía la muerte en caso del más mínimo pecado (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/).

2. LA PERSPECTIVA PROFÉTICA: La resurrección de Jesús cumplió además con la profecías que el Mesías vencería la muerte y su “aguijón” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/17/es-la-muerte-el-final/), que Su cuerpo no vería corrupción en el sepulcro, y que finalmente sería “glorificado”.

3. LA PROFECÍA PENDIENTE: Pero si lo anterior era ya algo imposible de dimensionar por nosotros, la resurrección de la “Cabeza” tenía un propósito profético adicional (producto del punto anterior), en relación a que los que creyeran en Él serían TAMBIÉN “glorificados”, llamados en la Biblia muy apropiadamente “el Cuerpo de Cristo”. Aunque Jesús les tiró algunas indirectas al respecto, nunca les reveló a los apóstoles TODO el plan, sino que esto lo hizo años después a Pablo, el “apóstol de los gentiles”.

Pablo describió la resurrección de Jesús como “las primicias” de la cosecha, entonces el próximo GRAN EVENTO en el calendario divino será el “arrebatamiento de la iglesia”, que siguiendo la analogía de las cosechas, representaría la cosecha principal de cebada (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/25/las-cosechas-y-el-final-de-los-tiempos/), cuando Dios saque de la Tierra a la iglesia antes de que derrame su ira en el Día del Señor sobre un mundo que rechaza a Cristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), y Jesús regrese como juez para establecer el reino terrenal profetizado a Israel desde el Antiguo Testamento (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/17/el-reino-milenial/).

En conclusión, la resurrección del Señor Jesucristo aseguró, selló y consumó Su obra redentora. A través de Su obra tenemos el perdón de los pecados (Efesios 1:7, Colosenses 1:14), una herencia eterna (Romanos 8:17, Efesios 1:11, Colosenses 1:12) y el sello del Espíritu Santo que mora en nosotros (Romanos 8:16, Efesios 1:13-14, 2 Corintios 1:22, 5:5).

Además, sabemos que compartiremos los beneficios de la resurrección y la victoria de Cristo con nuestra propia resurrección, esta es la gran esperanza de los cristianos, ¡nuestra “esperanza bienaventurada”!

“Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres enseñándonos a vivir de manera prudente, justa y piadosa en la edad presente, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí mismo un pueblo propio, celoso de buenas obras.” (Tito 2:11-14)

(Basado en parte en https://doctrine.org/resurrection)


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