
Probablemente todos en algún momento nos hemos hecho esta pregunta, unos por curiosidad y otros porque efectivamente hemos necesitado responderla de forma muy práctica, jajaja. De cualquier forma, el tema no es sencillo y puede provocar miedo y dolor reales, así que vamos a ver qué dice la Biblia al respecto.
Empecemos con una historia del Antiguo Testamento, tan inverosímil que parece salida de una fábula de Walt Disney:
“Entonces Elías el tisbita, que era uno de los moradores de Galaad, dijo a Acab: ¡Vive el SEÑOR Dios de Israel, a quien sirvo, que no habrá rocío ni lluvia en estos años, sino por mi palabra! Entonces la palabra del SEÑOR vino a él diciendo: Apártate de aquí, dirígete al oriente y escóndete junto al arroyo de Querit, que está al frente del Jordán. Y sucederá que beberás del arroyo, y yo he mandado a los cuervos que te sustenten allí. Elías fue e hizo conforme a la palabra del SEÑOR. Fue y habitó junto al arroyo de Querit, que está al frente del Jordán. Los cuervos le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde; y bebía del arroyo.” (1 Reyes 17:1-6)
La historia transcurre durante el reinado de Acab en Israel, este era un hombre malo y sustituyó oficialmente al verdadero Dios de Israel por un impostor llamado Baal. Luego volvió los corazones del pueblo hacia este dios falso, hasta que Dios levantó a un profeta para que volviera sus corazones hacia Él: el famoso Elías. Dios mostró Su poder sobre Baal cortando el suministro de agua y diciéndole a Elías que dejara su casa y esperara provisiones en un arroyo. ¿Sencillo verdad? 😉
A veces pasamos rápidamente por algunos pasajes bíblicos sin ponernos a pensar que se trata de personas REALES que sufrieron situaciones REALES. Básicamente Dios le estaba diciendo a Elías que no se preocupara por nada, porque “Él ha mandado a los cuervos que lo sustenten”, ¡de chiste, jajaja! ¿Pero qué hizo el profeta Elías? Dice el pasaje simplemente que “Elías fue e hizo conforme a la palabra del SEÑOR”. ¡INCREIBLE!
Pero más increíble que es todos los cristianos, como hijos de Dios, también podemos tener la misma confianza en que Él cuidará de nuestras necesidades de la misma manera que lo hizo con Elías, porque Dios “no cambia” (Malaquías 3:6) y “es el mismo ayer, hoy y por los siglos” (Hebreos 13:8), ¡todo es un tema de Fe! Por lo tanto, estas son cuatro maneras de aumentar nuestra confianza en Su provisión fiel.
1. Descansemos en las promesas de Dios
El Señor no siempre cuidará de nosotros de la misma manera que cuida de los demás, ni nos cuidará siempre como lo ha hecho en el pasado. Sin embargo, cuidará de nosotros, eso es una promesa, Jesús mismo lo confirmó:
“Miren las aves del cielo, que no siembran ni siegan ni recogen en graneros; y su Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? ¿Quién de ustedes podrá, por más que se afane, añadir a su estatura un milímetro? ¿Por qué se afanan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo crecen. Ellos no trabajan ni hilan; pero les digo que ni aun Salomón, con toda su gloria, fue vestido como uno de ellos. Si Dios viste así la hierba del campo, que hoy está y mañana es echada en el horno, ¿no hará mucho más por ustedes, hombres de poca fe?” (Mateo 6:26-30)
O como dijo Pablo, el apóstol de los gentiles:
“Mi Dios, pues, suplirá toda necesidad de ustedes conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.” (Filipenses 4:19-20)
Los cuervos fueron cuidados por Dios para que pudieran cuidar de Elías. De la misma manera, si somos Sus hijos(as), ¡Dios también cuidará de nosotros!
2. Recordemos la fidelidad de Dios en el pasado
Dios enseñó a Elías a confiar al principio de su ministerio. Me pregunto cuántas veces pensó más tarde en sus días con los cuervos y se sintió animado a confiar de nuevo en Dios. ¿Cómo Dios ha provisto para nosotros en el pasado? ¿Cómo ha demostrado Su fidelidad anteriormente? ¿Dedicamos tiempo a pensar en esto? Esta lección es esencial porque habrá días en que las provisiones divinas parecerán cesar, como le sucedió a Elías. Dios no había terminado con él, pero por supuesto con un propósito de preparación y bendición.
“Pero sucedió que después de algunos días se secó el arroyo, porque no había llovido en la tierra. Entonces la palabra del SEÑOR vino a Elías diciendo: Levántate, ve a Sarepta de Sidón y habita allí. He aquí, yo he designado allí a una mujer viuda para que te sustente. Entonces se levantó y se fue a Sarepta.” (1 Reyes 17:7-10a)
Dios no entrena a Sus hijos para que confíen en Él “a veces”, a menudo cambia y hasta empeora nuestras circunstancias para enseñarnos a confiar en Él de forma ABSOLUTA. No sólo Elías aprendió a depender de Dios a través de los cuervos, sino que ahora lo mandaba a otro lado a vivir ¡donde una VIUDA! (las personas más pobres e indefensas que podían existir en la antigüedad). Así que cuando nos enfrentemos a las incertidumbres del mañana, descansemos en los recuerdos de la fidelidad de Dios.
Y si tenemos mala memoria (como es mi caso), escribamos los momentos en los que Él ha sido fiel con nosotros, puede ser un testimonio oportuno que Dios puede utilizar grandemente para animar a otros, al recordarles que Él siempre es fiel.
3. Preparémonos para aceptar las provisiones curiosas de Dios
Elías estaba viviendo en un barranco con pájaros que le traían sobras de quién sabe dónde. ¿Pero por qué Dios lo envió a un lugar perdido junto a un riachuelo en lugar de enviarlo junto al poderoso río Jordán? ¿Por qué usar cuervos, animales carroñeros considerados impuros? ¡Seguramente era la última forma en que un profeta judío hubiera sospechado que vendría la provisión de Dios! Pero, ¿no es así a veces Nuestro Señor? 😉
Un día de estos me voy a animar a contar mi testimonio completo, pero puedo dar fe que a menudo Dios nos pone en situaciones “peculiares” para que Él pueda ser glorificado en Su original provisión. Lo cierto es que Elías nunca le faltó comida, ¡el pasaje bíblico dice que los cuervos le llevaban almuerzo Y CENA! A través de esa provisión especial, Dios enseñó a Su siervo que cuidaría de él sin falta. Cuando nos sintamos derrotados y veamos imposible que nuestras necesidades sean satisfechas, recordemos que Dios SIEMPRE cumple Sus promesas, aunque sea de formas “peculiares”.
4. Regocijémonos en la presente provisión de Dios
En nuestra lucha actual, tengamos cuidado de no pasar por alto las «mesas» que el Señor ha preparado delante de nosotros en este momento, así que no apartemos Su plato de gracia para hacer sitio a la preocupación. Jesús dijo:
“Por tanto, no se afanen diciendo: ‘¿Qué comeremos?’ o ‘¿Qué beberemos?’ o ‘¿Con qué nos cubriremos?’. Porque los gentiles buscan todas estas cosas, pero el Padre de ustedes que está en los cielos sabe que tienen necesidad de todas estas cosas. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas. Así que, no se afanen por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su propio afán. Basta a cada día su propio mal.” (Mateo 6:31-34)
Por lo tanto, ¿nos regocijamos por la provisión que Él nos ha dado HOY, o estamos obsesionados con lo que podría faltarnos MAÑANA? Puede que Dios no nos dé todo lo que queremos, pero siempre nos da lo que necesitamos. Él promete el “pan de cada día”, no la abundancia diaria.
Sí, a veces nos da ambas cosas, pero a menudo debemos atravesar valles oscuros antes de entrar en pastos verdes. Elías no se puso gordito en aquel valle a las afueras de Jerusalén, sus bolsillos no se llenaban, su capacidad profética no mejoraba, pero su fe se estaba fortaleciendo (se diera él cuenta o no). Cada vez que su estómago gruñía, su corazón estaba siendo entrenado para decir, en fe: “los cuervos ya casi llegan”.
En conclusión, cuando sintamos la tentación de dudar de la fidelidad del Padre, sólo debemos mirar Su provisión en Jesucristo, todos los dones de la Gracia de Dios están pensados, como migas de pan, para llevarnos por un camino hasta la cruz del Calvario, donde vemos este don supremo: el Hijo que vivió, murió y resucitó para darnos vida eterna (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/23/por-que-jesus-debia-venir-al-mundo/).
En Cristo tenemos la promesa inquebrantable de que pasaremos la eternidad con Él, pero mientras tanto, ¡debemos descansar en la promesa de la provisión justa que Él ha determinado para nosotros!
“Porque nada trajimos a este mundo, y es evidente que nada podremos sacar. Así que, teniendo el sustento y con qué cubrirnos estaremos contentos con esto.” (1 Timoteo 6:7-8)
(Basado en parte en https://www.coalicionporelevangelio.org/articulo/dios-provee-necesidades/)
Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.