¿Por qué debemos «velar»?

Este tema se ha prestado para muchas interpretaciones a través de la historia, primero porque no siempre tiene el mismo significado, y además (para terminarla de complicar la cosa) NO es lo mismo el llamado a “velar” para Israel que para la iglesia.

Recordemos que debemos siempre tener claro a quien está dirigido el mensaje, cuál es el contexto y bajo cuál dispensación se está dando el mensaje (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/). Por lo tanto, el llamado de Cristo (a los judíos) a “velar” NO NECESARIAMENTE es igual a lo dicho por Pablo sobre el tema (a la iglesia gentil), y vamos a comprobar como todo se aclara cuando ponemos las piezas en su lugar.

Velen, pues, porque no saben en qué día viene su Señor. Pero sepan esto: Si el dueño de casa hubiera sabido a qué hora habría de venir el ladrón, habría velado y no habría permitido que forzaran la entrada a su casa.  Por tanto, estén preparados también ustedes, porque a la hora que no piensen, vendrá el Hijo del Hombre.”  (Mateo 24:42-44)

“Después vinieron también las otras vírgenes diciendo: ‘¡Señor, señor, ábrenos!’.  Pero él respondiendo dijo: ‘De cierto les digo que no las conozco’.  Velen, pues, porque no saben ni el día ni la hora.”  (Mateo 25:11-13)

Empecemos porque efectivamente estamos llamados a VELAR, pero si observamos bien los pasajes de Mateo 24 y 25, en ambos casos el mandato de Jesús a “velar” (del griego “gregoreúo”) se refiere a eventos FUTUROS en un sentido ESPIRITUAL, y son parte de la narración a los apóstoles de todos los eventos previos a su segunda venida (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/19/el-dia-del-senor/).

“Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a los discípulos: Siéntense aquí, hasta que yo vaya allá y ore.  Tomó consigo a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.  Entonces les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte.  Quédense aquí y velen conmigo. Pasando un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, de ser posible, pase de mí esta copa.  Pero, no sea como yo quiero, sino como tú.  Volvió a sus discípulos y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no han podido velar ni una sola hora conmigo?  Velen y oren, para que no entren en tentación. El espíritu, a la verdad, está dispuesto; pero la carne es débil.” (Mateo 26:36-41)

Por el contrario, aunque utiliza el mismo verbo “gregoreúo”, el pasaje de Mateo 26 se refiere a eventos de ese momento en un sentido FÍSICO, más o menos la labor que se le asigna a un guarda o un soldado en un puesto de observación, y con relación a las cuatro vigilias nocturnas que menciona la Biblia (6 a 9pm, 9pm a 12mn, 12mn a 3am y 3 a 6am).

“Estén siempre preparados y mantengan las lámparas encendidas, y sean semejantes a hombres que esperan a su señor que regresa de las bodas, para abrirle tan pronto como llegue y llame.  Dichosos aquellos siervos a quienes el señor, al venir, halle velando; en verdad les digo que se ceñirá para servir, y los sentará a la mesa, y acercándose, les servirá.  Y ya sea que venga en la segunda vigilia, o aun en la tercera, y los halla así, dichosos son aquellos siervos.” (Lucas 12:35-38)

Este segundo sentido físico de “velar” es más parecido al que utiliza Pablo en sus cartas a las iglesias gentiles (aunque con algunas variaciones que veremos):

Vigilen; estén firmes en la fe; sean valientes y esfuércense.”  (1 Corintios 16:13)

Básicamente Pablo les estaba diciendo que permanecieran “despiertos” y que no “se durmieran”.  O sea, manténganse vigilantes y en guardia, completamente conscientes, alertas e intensamente enfocados de lo que sucede alrededor (similar al llamado a Israel), pero ya NO por un tema de arriesgar la salvación, sino por un tema de poder ser útiles a Dios y eventualmente recibir la debida “recompensa” por ello (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/25/esta-mal-trabajar-por-las-recompensas/).

Además, generalmente el mandato bíblico de “velar” se combinaba con el mandato de orar, no es casualidad que en el último párrafo del pasaje de Mateo 26, Jesús le dijera a Pedro “El espíritu, a la verdad, está dispuesto; pero la carne es débil”. Por más buenas las intenciones, la fuerza de voluntad humana es débil, de ahí que la vigilancia física unida a la oración lo que da la fuerza para sobrevivir a las tentaciones y a las situaciones difíciles.

“Perseveren siempre en la oración, vigilando en ella con acción de gracias.” (Colosenses 4:2)

Velar” entonces está relacionado con mantenerse sobrio espiritualmente, es decir, estar alerta a nuestra propia condición espiritual y despiertos para poder reconocer cualquier ataque a nuestro alrededor que pudiera disminuirnos.

“Pero ustedes, hermanos, no viven en tinieblas, como para que ese día los sorprenda como un ladrón, sino que todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día.  No somos de la noche ni de la oscuridad, así que no durmamos como los demás, sino mantengámonos atentos y sobrios. Los que duermen, de noche duermen; los que se embriagan, de noche se embriagan; pero nosotros, los que somos del día, debemos ser sobrios, ya que nos hemos revestido de la coraza de la fe y del amor, y tenemos como casco la esperanza de la salvación.”  (1 Tesalonicenses 5:4-8)

Sean prudentes y manténganse atentos, porque su enemigo es el diablo, y él anda como un león rugiente, buscando a quien devorar.  Pero ustedes, manténganse firmes y háganle frente.  Sepan que en todo el mundo sus hermanos están enfrentando los mismos sufrimientos, pero el Dios de toda gracia, que en Cristo nos llamó a su gloria eterna, los perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá después de un breve sufrimiento.” (1 Pedro 5:8-10)

El papel actual de la iglesia tiene cierta similitud con el papel de los profetas del Antiguo Testamento, pero ahora simplemente siendo “embajadores de Cristo” (¡NO INTERMEDIARIOS!) desde la perspectiva de la salvación por Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/19/embajador-yo/) y descansando en la promesa de que nuestra condena ya fue cancelada por Cristo en la cruz (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/).

Este es un mensaje de absoluta importancia y urgencia, ya que por culpa de las religiones y sus alteraciones de la verdad revelada por Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/) la inmensa mayoría de los seres humanos desconocen LA OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la salvación por Gracia, y para ello debemos velar y orar para que el “Cuerpo de Cristo” no se duerma ni se distraiga en nuestra labor de comunicar las “buenas noticias” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Ahora, la pregunta del millón es: ¿estamos los cristianos arriesgando nuestra salvación si no “velamos”?

Si han estado leyendo el blog creo que la respuesta sobra, pero si no, debemos recordarnos que la salvación es ABSOLUTAMENTE GRATUITA y NO REQUIERE OBRAS durante el “evangelio de la Gracia”, ¡de lo contrario no sería por “Gracia”! Nuestro trabajo como “embajadores” será recompensado (¡o no!) en el Tribunal de Cristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/13/el-tribunal-de-cristo/), o sea que “velar” es para nuestro beneficio, NO para el de Dios. Y si no me creen (que no tienen por qué hacerlo), Pablo mismo lo explica en el último párrafo del siguiente pasaje dirigido a los cristianos de Tesalónica:

“Pero ustedes, hermanos, no están en tinieblas como para que aquel día los sorprenda como un ladrón.  Todos ustedes son hijos de luz e hijos del día. No somos hijos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás sino vigilemos y seamos sobrios; porque los que duermen, de noche duermen; y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. Pero nosotros que somos del día seamos sobrios, vestidos de la coraza de la fe y del amor, y con el casco de la esperanza de la salvación.  Porque no nos ha puesto Dios para ira sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que, ya sea que velemos o sea que durmamos, vivamos juntamente con él.”  (1 Tesalonicenses 5:4-10)

Ya sea que “velemos” o que “durmamos”, ¡estaremos eternamente con Cristo!

¡Qué enorme bendición poder descansar en la obra perfecta de Nuestro Señor, y NO en nuestros “trapos de inmundicia”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/15/trapo-de-inmundicia/).

(Basado en parte en https://www.ucg.org/good-news/jesus-warning-to-watch-just-what-did-he-mean)


Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario