¿Qué pasa cuando morimos?

Esta es tal vez la pregunta más común del hombre a través de su historia, y casi todas las denominaciones cristianas enseñan una vida futura de “cielo o infierno”.  Dado que la muerte nos espera a todos, supongo que lo que nos vaya a suceder después de la muerte es una de las preguntas más importantes que todos debemos hacernos y buscar responderla bíblicamente.

Básicamente la mayoría de los cristianos creen que cada ser humano tiene un alma inmortal que irá directamente ya sea al Cielo o al Infierno después de que el cuerpo físico muera (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/el-plan-binario-de-dios-para-el-hombre/), y hay muchas ideas sobre sobre quién irá al Cielo y quién al Infierno (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/).

Pero, ¿es esto lo que enseña la Biblia?  ¿Qué dice realmente la Palabra de Dios sobre el Cielo y el Infierno? Empecemos por lo más sencillo y luego le entraremos a lo que sigue después de la muerte.  Entonces, la Biblia enseña muy claramente que TODOS los seres humanos mueren, excepto un par de (famosas) excepciones, ese es parte del Plan de Dios para el ser humano:

Y de la manera que está establecido que los hombres mueran una sola vez.” (Hebreos 9:27a)

Por lo tanto, la Biblia dice que literalmente morimos después de una única vida terrenal (por aquello que le quede claro a los que defienden la reencarnación).

Sin embargo, ahora viene la parte medio controversial para muchos: la Biblia también dice que NO vamos al Cielo ni al Infierno, ni mantenemos ningún estado de conciencia, sino que los muertos simplemente “duermen” inconscientes, por lo que no piensan ni sienten nada (de la misma manera que cuando dormimos no nos damos cuenta de nada, de ahí el paralelo utilizado).

Analicemos entonces algunos versículos al respecto:

¿Por qué no morí en las entrañas, o expiré al salir del vientre?  ¿Por qué me recibieron las rodillas? ¿Para qué los pechos que mamé? Pues ahora yacería y estaría en quietud. Dormiría y tendría reposo.” (Job 3:11-13)

Su espíritu ha de salir y él volverá al polvo.  En aquel día perecerán sus pensamientos.” (Salmo 146:4)

En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está del lado de los hijos de tu pueblo.  Será tiempo de angustia, como nunca fue desde que existen las naciones hasta entonces. Pero en aquel tiempo tu pueblo será librado, todos aquellos que se encuentren inscritos en el libro.  Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna y otros para vergüenza y eterno horror.(Daniel 12:1-2)

Habiendo dicho estas cosas, después les dijo: Nuestro amigo Lázaro duerme pero voy para despertarlo.  Entonces dijeron sus discípulos: Señor, si duerme se sanará.  Sin embargo, Jesús había dicho esto de la muerte de Lázaro, pero ellos pensaron que hablaba del reposo del sueño.  Así que luego Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto.” (Juan 11:11-14)

“Por eso hay entre ustedes muchos enfermos y debilitados, y muchos duermen.” (1 Corintios 11:30)

Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es inútil; todavía están en sus pecados.  En tal caso, también los que han dormido en Cristo han perecido. ¡Si solo en esta vida hemos tenido esperanza en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres! Pero ahora, Cristo sí ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que durmieron.” (1 Corintios 15:16-20)

He aquí, les digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final.  Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados sin corrupción; y nosotros seremos transformados.” (1 Corintios 15:51)

Tampoco queremos, hermanos, que ignoren acerca de los que duermen, para que no se entristezcan como los demás que no tienen esperanza.  Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, de la misma manera Dios traerá por medio de Jesús, y con él, a los que han dormido.” (1 Tesalonicenses 4:13-14).

Las escrituras anteriores son muy claras en cuanto a que la Biblia compara la muerte con el sueño, ¿pero exactamente en qué se parece la muerte al sueño? La muerte es como el sueño en que no se produce ningún pensamiento consciente cuando uno ha muerto, las personas que están muertas están completa y absolutamente inconscientes, sin darse cuenta del paso del tiempo, sin ningún sentimiento o conciencia de sí mismos o de su entorno y menos de lo que sucede en la tierra.

Estos versículos de la Biblia explican cómo la muerte es un estado de inconsciencia:

Su espíritu ha de salir y él volverá al polvo.  En aquel día perecerán sus pensamientos.” (Salmo 146:4)

Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos no saben nada ni tienen más recompensa, pues la memoria de ellos es puesta en el olvido.  También han desaparecido su amor, su odio y su envidia.  Ya no tienen parte en este mundo, en todo lo que se hace debajo del sol.” (Eclesiastés 9:5-6)

“Todo lo que te venga a la mano para hacer, hazlo con empeño.  Porque en el Seol, a donde vas, no hay obras, ni cuentas, ni conocimiento, ni sabiduría.” (Eclesiastés 9:10)

Pero otra razón por la que la muerte es análoga al sueño es porque, como lo afirman algunas de las escrituras anteriores, la muerte es temporal.  Cuando alguien se queda dormido, eventualmente se despertará, cuando alguien muere, experimenta “el sueño de la muerte” (Salmo 13:3) por un período de tiempo, pero despertará en el futuro. La Biblia llama a esto la resurrección de los muertos.

Pero mucha gente cree que los “buenos” van al Cielo cuando mueren, de hecho, cada año miles de personas preguntan a los buscadores: “¿Iré al cielo?”. Las escrituras anteriores responden esa pregunta indirectamente, colectivamente nos hablan sobre el estado mental de los muertos y no es casualidad que utilicen la analogía del “sueño”. De hecho, no hay ninguna escritura que diga que iremos al Cielo (¡o al Infierno!) cuando muramos. Jesucristo dijo:

“Si les hablé de cosas terrenales y no creen, ¿cómo creerán si les hablo de las celestiales? Nadie ha subido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del Hombre”. (Juan 3:12-13)

El apóstol Pedro reforzó la enseñanza de Jesús en su famoso sermón de Pentecostés, que pronunció siete semanas después de la resurrección de Cristo de entre los muertos:

“Hermanos, les puedo decir confiadamente que nuestro padre David murió y fue sepultado, y su sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.  Siendo, pues, profeta y sabiendo que Dios le había jurado con juramento que se sentaría sobre su trono uno de su descendencia, y viéndolo de antemano, habló de la resurrección de Cristo: que no fue abandonado en el Hades, ni su cuerpo vio corrupción.  ¡A este Jesús lo resucitó Dios, de lo cual todos nosotros somos testigos!  Así que, exaltado por la diestra de Dios y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que ustedes ven y oyen.  Porque David no subió a los cielos”. (Hechos 2:29-34a)

Jesús mismo enseñó esto durante su ministerio terrenal, la idea es que cuando muramos nos mantengamos “dormidos” hasta el momento de la resurrección:

“No se asombren de esto, porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que hicieron el bien para la resurrección de vida pero los que practicaron el mal para la resurrección de condenación.” (Juan 5:28-29)

“Cuando llegó Jesús, halló que hacía ya cuatro días que Lázaro estaba en el sepulcro.  Betania estaba cerca de Jerusalén, como a tres kilómetros, y muchos de los judíos habían venido a Marta y a María para consolarlas por su hermano.  Entonces, cuando oyó que Jesús venía, Marta salió a encontrarlo pero María se quedó sentada en casa.  Marta le dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto.  Pero ahora también sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dará.  Jesús le dijo: Tu hermano resucitará.  Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección en el día final.” (Juan 11:17-24)

Entonces, ¿adónde van los cristianos cuando morimos?

Como hemos visto, las personas que han muerto no van al Cielo, están “durmiendo” en sus tumbas, pero como ya hemos mencionado, ese “dormir” no es permanente.  La Biblia contiene las buenas noticias de que Dios los despertará, ¡en una resurrección de la muerte! Para el “Cuerpo de Cristo”, eso ocurrirá al momento del ”arrebatamiento de la iglesia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), el apóstol Pablo lo aclara:

“Pues les decimos esto por palabra del Señor: Nosotros, que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, de ninguna manera precederemos a los que ya durmieron. Porque el Señor mismo descenderá del cielo con aclamación, con voz de arcángel y con trompeta de Dios; y los muertos en Cristo resucitarán primero.  Luego nosotros, los que vivimos y habremos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para el encuentro con el Señor en el aire; y así estaremos siempre con el Señor.  (1 Tesalonicenses 4:15-16)

Si los “santos” ya estuvieran en el Cielo (o en un estado “intermedio” como algunos afirman), nada de este pasaje tendría sentido.  Pablo tiene claro que los muertos despiertan de su “sueño” y se levantan, ese es todo el propósito de la primera parte del “rapto” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/03/resurreccion-transformacion-y-ascension/). OJO que debemos tener claro que el “arrebatamiento de la iglesia” NO corresponde a la primera resurrección, puesto que era un “misterio” (secreto) que no había sido revelado a NADIE antes del apóstol Pablo.

La Biblia en realidad describe múltiples resurrecciones individuales (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/02/las-resurrecciones-de-la-biblia/), pero cuando hablamos de la primera (o segunda) resurrección se refiere específicamente al despertar masivo de los muertos, cuando reciben sus cuerpos “glorificados” y eternos. La primera resurrección ocurrirá PREVIO al Reino Milenial (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/17/el-reino-milenial/) y la segunda resurrección previo LUEGO del Reino Milenial, previo al Juicio Final.

“No se asombren de esto, porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que hicieron el bien para la resurrección de vida pero los que practicaron el mal para la resurrección de condenación.” (Juan 5:28-29)

“Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les concedió hacer juicio.  Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios.  Ellos no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca en sus frentes ni en sus manos.  Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años.  Pero los demás muertos no volvieron a vivir, sino hasta que se cumplieran los mil años. Esta es la primera resurrección.  Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección. Sobre estos la segunda muerte no tiene ningún poder; sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él por los mil años.” (Apocalipsis 20:4-6)

Si bien puede ser reconfortante para aquellos que se enfrentan a la muerte de sus seres queridos el pensar que ellos miran hacia abajo desde el cielo, esta creencia no tiene ningún fundamento bíblico. Mientras tanto, no hay sufrimiento en la tumba, los muertos no tienen pensamientos ni conciencia y no son conscientes del paso del tiempo, simplemente están durmiendo en sus tumbas (¡tanto “santos” como impíos!).  

Como argumento adicional, nadie puede haber sido declarado justo o culpable (todavía) porque el juicio de Dios no ha ocurrido (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/), el caso del “Cuerpo de Cristo” queda excluido del juicio, porque ya fuimos declarados “justos” NO por nuestras obras, sino por la obra de Cristo en la cruz (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/).

Entonces, para resumir, ¿vamos al Cielo (o al Infierno) cuando morimos?  La Biblia responde muy claramente a esta pregunta: ¡NO! Sólo Jesucristo ha ido al cielo, los seres humanos no van al Cielo ni al Infierno al morir. Exceptuando los cristianos que sean llevados al Cielo en el “rapto”, el destino final de todos los seres humanos se definirá hasta que llegue el Juicio del Gran Trono Blanco (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/08/los-juicios-biblicos-pasados-y-futuros/).

Cuando los muertos resuciten y despierten de su “sueño”, parecerá que su muerte ocurrió hace un momento, ¡aunque su muerte podría haber ocurrido cientos (o incluso miles) de años antes!

(Basado en parte en https://lifehopeandtruth.com/life/life-after-death/what-is-heaven/go-to-heaven/)


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