La «bendición» de la muerte

En nuestra sociedad occidental la muerte de un ser querido es siempre un evento triste, deprimente y hasta trágico, sin embargo yo siempre he dicho (ganándome todo tipo de “amables” comentarios, jajaja) que la muerte de un CRISTIANO (“santo”, “nacido de nuevo”, miembro del “Cuerpo de Cristo”, etc.) debería ser motivo más bien de celebración.

Estoy consciente que esto suena medio raro al principio, ¿pero no es cierto que los cristianos decimos que toda nuestra razón de existencia se basa en venir a tomar una decisión eterna? Entonces, ¿por qué no actuamos consecuentemente cuando muere un(a) hermano(a) en Cristo y finalmente recibe el esperado premio?  ¿Será que lo creemos realmente, o sólo lo decimos “de la boca para afuera”?

“Pues confiamos y consideramos mejor estar ausentes del cuerpo, y estar presentes delante del Señor.”  (2 Corintios 5:8)

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.  Pero si el vivir en la carne me sirve para una obra fructífera, ¿cuál escogeré?  No lo sé.   Me siento presionado por ambas partes.  Tengo el deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedarme en la carne es más necesario por causa de ustedes.”  (Filipenses 1:21-24)

Empecemos porque en la Biblia hay muchos pasajes que aseguran que los cristianos tendremos vida eterna con Dios, por ejemplo:

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en él cree no se pierda mas tenga vida eterna.”  (Juan 3:16)

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que desobedece al Hijo no verá la vida sino que la ira de Dios permanece sobre él.” (Juan 3:36)

De cierto, de cierto les digo que el que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna. El tal no viene a condenación sino que ha pasado de muerte a vida.”  (Juan 5:24)

“De cierto, de cierto les digo: El que cree tiene vida eterna.”  (Juan 6:47)

Y este es el testimonio: que Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo.  El que tiene al Hijo tiene la vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.  Estas cosas les he escrito a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios para que sepan que tienen vida eterna.”  (1 Juan 5:11-13)

La razón por la que hay esperanza de vida eterna para la persona que muere creyendo en el Señor Jesucristo es toda la BASE DOCTRINAL DEL CRISTIANISMO, a saber:

1. Quién es Jesucristo: sólo Dios mismo encarnado, creador de cielo y tierra, OMNIPOTENTE, OMNIPRESENTE Y OMNISCIENTE es capaz de darnos la vida eterna.  Perfecto, Santo y Justo, Dios es Señor de Señores, es el “dueño del tablero” y por lo tanto no hay NADA imposible para Él (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/cual-es-el-caracter-de-dios-y-cuales-son-sus-atributos/).

Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida.  El que cree en mí, aunque muera, vivirá.  Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá para siempre.  ¿Crees esto?” (Juan 11:25-26)

Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.  Si me han conocido a mí, también conocerán a mi Padre, y desde ahora lo conocen y lo han visto.” (Juan 14:6-7)

“Cuando le vi, caí como muerto a sus pies.  Y puso sobre mí su mano derecha y me dijo: No temas. Yo soy el primero y el último, el que vive. Estuve muerto, y he aquí que vivo por los siglos de los siglos.  Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.(Apocalipsis 1:17-18)

2. Su obra expiatoria en la cruz: es decir, murió por los cristianos para cancelar la condena que existía por nuestros pecados (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/), y en tres días se levantó de la tumba con todo el poder en sus manos.

“Al que no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.”  (2 Corintios 5:21)

Cuando una persona muere creyendo en el Señor Jesucristo, esa persona vivirá para siempre en la presencia del Señor en el cielo.  Por eso es que digo que, para los cristianos, la muerte es una bendición, finalmente llegaremos al estado PERFECTO que nos promete el Señor en Su Palabra (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/), ¡seremos “glorificados” y ya NINGUNA de las preocupaciones de este mundo nos afectarán!

  • Ya no tendremos que preocuparnos por la muerte
  • Ya no tendremos que preocuparnos por la enfermedad
  • Ya no tendremos que preocuparnos por el sufrimiento
  • Ya no tendremos que preocuparnos por el pecado
  • Ya no tendremos que preocuparnos por el estrés
  • Ya no tendremos que preocuparnos por la mentira y/o el engaño
  • Etc.

Cuando estemos viviendo en la presencia del Señor en el cielo, no habrá nada sino gozo y paz eterna.  Sí, es una bendición morir en el Señor, porque cuando muramos creyendo en el Señor Jesús, tendremos una “morada” celestial esperándonos:

“No se turbe el corazón de ustedes.  Creen en Dios; crean también en mí.  En la casa de mi Padre muchas moradas hay.  De otra manera, se los hubiera dicho.  Voy, pues, a preparar lugar para ustedes.  Y si voy y les preparo lugar, vendré otra vez y los tomaré conmigo para que donde yo esté ustedes también estén.  Y saben a dónde voy, y saben el camino.  Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo podemos saber el camino? Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.(Juan 14:1-6)

Entonces, para morir en el Señor, debemos creer y recibir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador personal mientras aún estemos vivos, porque si morimos sin creer y recibir al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador personal será demasiado tarde, ya no hay misas, oraciones ni candelitas que puedan salvarnos del infierno.

Debemos creer que Jesucristo es el Hijo de Dios que murió en la cruz por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos con todo el poder en sus manos, y que ese acto logró TODO lo que era necesario para ser salvo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/), ¡al menos durante la “dispensación de la Gracia”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Así que, cuando yo me muera, lo que espero de mis seres queridos es hagan una fiesta de celebración, ¡mínimo con mariachis!, jajaja.  😉

(Basado en parte en https://www.sermoncentral.com/sermons/the-blessing-in-dying-in-the-lord-charles-mccall-sermon-on-death-nearness-45636?page=2&wc=800)


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