La salvación PRE abrahámica

En este casi un año de estar escribiendo he tratado de enfatizar algunas verdades bíblicas, como por ejemplo la “revelación progresiva” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/), las diferentes formas o “dispensaciones” con las que Dios ha tratado con el ser humano (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/), los diferentes programas de salvación que Dios tiene para Israel y la iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/), los diferentes destinos que Dios tiene para ambos grupos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/) y por supuesto la increíble y maravillosa OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la Gracia que Dios tiene actualmente para todo el que quiera (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Por lo tanto, creo que ha quedado más o menos clara la diferencia entre estos dos planes, básicamente que la salvación para Israel es mediante la Ley y la salvación para la iglesia es mediante la Gracia. Pero hay un tema del que se habla poco, que es la salvación eterna de los millones y millones de personas que vivieron previo al diluvio e inclusive después, donde no existía NI LA LEY NI LA GRACIA (al menos no oficialmente). 😉

Si estudiamos el tema de las dispensaciones, es obvio que hay un “vacío salvífico” entre la caída de Adán y el llamado de Abraham, ¿será que NADIE se salvó en ese lapso de tiempo?  Dice la Biblia algo al respecto? Empecemos por recapitular que en el plan de Dios de 7000 años para el hombre (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/un-plan-de-7000-anos/), ese “vacío” que estamos hablando cubre un lapso de tiempo de 2000 AÑOS, nada más y nada menos que el mismo tiempo que nos separa a nosotros de la muerte y resurrección de Cristo.

Además, según cálculos matemáticos la población mundial que murió en el diluvio pudo haber sido entre 5 y 10 BILLONES de personas, o sea, ¡pudo haber sido un monto aún mayor que el actual! Entonces, ¿qué pasa con las personas en los 11 capítulos de Génesis antes de este momento? ¿Se interesó Dios por ellos, o simplemente fueron dejados a su suerte excluidos del favor de Dios?  ¿Estaba presente la Gracia de Dios también entonces?

Son preguntas complicadas de responder, sobre todo si queremos analizarlo bajo nuestra estrecha mente humana.  Básicamente pasan esos once capítulos de la historia humana cubren los 2000 años antes de que Dios le hable a Abraham, ¿será que esos billones de personas se perderán eternamente? Como veremos, NADA se le escapa a Dios y todo estaba “fríamente calculado”…

Comencemos con Adán. El plan de Dios para el hombre parece bastante claro aquí: gobierne la tierra, viva en perfecta relación con Él y no coma del árbol del conocimiento del bien y el mal. Lamentablemente el pecado arruinó (temporalmente) este plan perfecto y trajo la naturaleza pecaminosa a cada nuevo nacimiento, pasó lo que pasó pero obviamente Dios no se dejó intimidar por esas «pequeñeces». Más adelante, años después de la caída Abel, el hijo de Adán, honró al Señor y parecía estar disfrutando de la comunión con Dios como Él quería, pero el hermano mayor de Abel, Caín, lo mató, aparentemente arruinando el plan de Dios.

Pero Dios continuó mostrando Su gracia a través de diferentes medios y nuevas oportunidades (¡al igual que con nosotros!) y permitió que otro hijo, Set, naciera de Adán y Eva, y a través de la línea de Set surgieran seguidores de Dios, culminando en Noé, un hombre temeroso de Dios en un tiempo sin precedentes de rebelión contra el Creador. Aquí vemos como Dios puede usar a una sola persona cuando todo el resto de la humanidad está en su contra, y en medio de un rechazo global hacia Él, Dios prometió un diluvio mundial para diezmar la tierra, pero se comprometió a perdonar a Noé, quien fue obediente al Señor y construyó un arca para su supervivencia y la de su familia.

A través del hijo de Noé, Sem, Dios continuó preservando un remanente de aquellos que le temían, pero una vez más el hombre (o mejor dicho satanás) trató de interrumpir el plan de Dios al construir una torre en Babel para alcanzar al Señor en el cielo, pero Él confundió sus planes y dispersó a la gente malvada y perversa de la Tierra.  Por la Gracia de Dios, el linaje del pueblo de Sem, los semitas, llegó a Abraham, con quien Dios hizo un pacto de bendición entre su pueblo.

Si bien el pacto de Dios con el pueblo hebreo no comenzó hasta después de tanta historia humana, podemos ver que Sus cualidades nunca han cambiado.  Así como la fe en Él y Su Gracia salvadora estuvo presente en la salvación de los santos del Antiguo Testamento comenzando con Abraham, podemos ver los mismos elementos en juego en aquellos antes de Abraham.  Génesis 4:26 registra que en el momento en que Set tuvo un hijo, la gente «comenzó a invocar el nombre del Señor«.

¿Cómo hicieron esto si no fuera por pura Gracia divina?

Además, Génesis 6:8 dice: «Pero Noé halló gracia ante los ojos del Señor», seguido de la salvación física de Noé del diluvio y el pacto con Dios.  ¿Será que Noé era una persona “buenísima”, o será que simplemente Dios tuvo misericordia (Gracia) de él? Sobre todo, no olvidemos las palabras de Jesús, cuando después de una larga conversación con sus oyentes judíos incrédulos, hizo un curioso comentario sobre Abraham. 

“Abraham, el padre de ustedes, se regocijó de ver mi día.  Él lo vio y se gozó.  Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes ni cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?  Les dijo Jesús: De cierto, de cierto les digo que antes que Abraham existiera, YO SOY.”  (Juan 8:56-58)

Jesús estuvo presente durante este período pre-abrahámico.  De hecho, Él SIEMPRE ha estado presente como la segunda Persona de la Trinidad (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/la-trinidad/), obviamente Su vida no empezó en el momento de encarnarse dentro del vientre de María, puesto que Él es ETERNO.

“Él es la imagen del Dios invisible; el primogénito de toda la creación porque en él fueron creadas todas las cosas que están en los cielos y en la tierra, visibles e invisibles, sean tronos, dominios, principados o autoridades. Todo fue creado por medio de él y para él.”  (Colosenses 1:15-16)

El plan de Dios para que Jesús viniera a la Tierra como un Hombre sin pecado, muriera en la cruz para llevar el pecado del mundo y resucitara a la vida estuvo en marcha desde el comienzo de la historia. El pecado de Adán no tomó a Dios por sorpresa, Su plan para reconciliar a la humanidad consigo mismo comenzó antes de que naciera el primer hombre, es evidente cuando formó el pueblo hebreo y ahora está disponible para TODOS.

“Porque no me avergüenzo del evangelio pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primero y también al griego. Porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: Pero el justo vivirá por la fe” (Romanos 1:16-17)

Es reconfortante ver que a pesar de que Sus métodos pueden parecernos diferentes en los primeros siglos del mundo creado, pero Dios es constante en Su carácter y propósitos para el hombre.  Él nos habla de Sus caminos inmutables a lo largo de las Escrituras:

“¡Porque yo, el SEÑOR, no cambio; por eso ustedes, oh hijos de Jacob, no han sido consumidos!” (Malaquías 3:6)

“¡Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos!”  (Hebreos 13:8)

Mis amados hermanos, no se engañen: Toda buena dádiva y todo don perfecto proviene de lo alto y desciende del Padre de las luces en quien no hay cambio ni sombra de variación.  Por su propia voluntadél nos hizo nacer por la palabra de verdad para que fuéramos como primicias de sus criaturas.” (Santiago 1:16-18) 

El mundo puede haber operado de manera muy diferente en los primeros 11 capítulos de Génesis que en cualquier otro momento desde entonces, pero ver la soberanía de Dios en acción en los primeros días de la humanidad es un recordatorio reconfortante de Su gracia hacia nosotros. Si no fuera así, ¿cómo explicaríamos que Abel, Set, Noé, Sem, Abraham, etc. creyeran en Dios, si no es por PURA GRACIA DIVINA a través de la obra de Jesucristo en la cruz?

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.” (Juan 14:6)

(Basado en parte en https://www.foi.org/2020/01/24/did-god-save-people-before-abraham/)


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