Sodoma/Gomorra y los tiempos finales

Otra de las muchas pistas que Jesús nos dejó para identificar los tiempos es que dijo que los días previos a Su regreso serían como “los días de Lot”, ¿pero qué significa eso exactamente? Recordemos que Lot era sobrino de Abraham, quien eligió vivir en la ciudad de Sodoma (¡claramente una pésima decisión!).

Los hombres de Sodoma eran malos y muy pecadores contra el SEÑOR”. (Génesis 13:13)

Además el SEÑOR dijo: Ciertamente el clamor de Sodoma y de Gomorra es grande, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo.”  (Génesis 18:20)

En primer lugar, encontramos que “el clamor de Sodoma y Gomorra era grande” y había llegado a los oídos del Señor.  Es casi seguro que este clamor procedía de Lot, que se afligía cada día con la conducta inmunda al ver y oír la “desenfrenada conducta” de sus habitantes (2 Pedro 2:7-8).

Este no fue solo un incidente aislado, sino que este tipo de exposición estaba sobre Lot y su familia «día tras día» al ver y escuchar sus actos malvados.  Entonces, ¿cuál era su maldad que era “grave en gran manera”, que el Señor consideró necesario intervenir? Encontramos la respuesta en el discurso de Lot con los hombres de Sodoma.

“Pero antes de que se acostaran, los hombres de la ciudad rodearon la casa.  Allí estaba todo el pueblo junto, todos los hombres de Sodoma, desde el más joven hasta el más viejo.  Llamaron a Lot, y le dijeron: «¿Dónde están los varones que vinieron a tu casa esta noche?  Sácalos, pues queremos tener relaciones con ellos.»  Lot salió hasta la puerta para hablar con ellos, pero cerró la puerta tras de sí.  Y les dijo: «Hermanos míos, yo les ruego no cometer tal maldad.  Yo tengo aquí dos hijas mías, que no han conocido varón.  Voy a sacarlas, y ustedes podrán hacer con ellas lo que mejor les parezca; pero a estos varones no les hagan nada, pues han venido a refugiarse bajo mi tejado.» Pero ellos respondieron: «¡Hazte a un lado!»  Y añadieron: «Este extranjero vino a vivir entre nosotros, ¡y ahora quiere erigirse en juez!  ¡Pues te va a ir peor que a ellos!»  Y trataron a Lot con gran violencia, y se acercaron para derribar la puerta.(Génesis 19:4-9)

Ojo que eran “todos los hombres de Sodoma” los que llegaron como una multitud a la casa de Lot en busca de sus invitados, y que los buscaban para “conocerlos” (¡en el sentido bíblico!), o sea para hacerles lo que equivaldría a una violación homosexual grupal (o «sodomía», como se le llamaría posteriormente a dicho acto).

A mí lo que me impresiona es que el pasaje aclara que incluía a TODOS los hombres del pueblo sin importar edad, o sea que las mentes de los jóvenes ya estaban igual de enfermas, estaban igual de dispuestos a participar del evento. Por si fuera poco, la perversión era ya tan extrema que Lot no logró desviarlos de sus malas intenciones cuando les ofreció a sus dos jóvenes hijas vírgenes para hacer con ellas “lo que quisieran” (en mi opinión una ocurrencia estúpida, pero probablemente pensada al calor del momento y la desesperación).

Por lo tanto, Lot conocía de lo que eran capaces sus vecinos, esta fue la razón por la que Lot no permitió que los dos hombres pasaran la noche en las calles, sino que los llevó a la seguridad de su casa, tratando de evitar lo que seguramente sucedería.  Sin embargo, aquí es donde las cosas empeoraron, incluso en los confines de su casa no habría seguridad para sus invitados.

Como es normal en personas cegadas por el pecado, los perversos habitantes de Sodoma rechazaron la petición de Lot, y más bien le amenazaron diciendo: “ahora te va a ir peor que a ellos”. Fue en este punto que los dos ángeles que el Señor envió para destruir a Sodoma y Gomorra tuvieron que intervenir para frustrar lo que sería una escena terrible, y finalmente cumplir con el mandato que traían del Señor.

“Entonces los varones extendieron la mano y metieron a Lot en la casa con ellos; luego cerraron la puerta, y a los hombres que estaban a la entrada de la casa, desde el menor hasta el mayor, los hirieron con ceguera, y éstos se cansaron de buscar la puerta.  Y los varones le dijeron a Lot: «¿Todavía hay alguien más contigo?  ¿Yernos, hijos, hijas?  Todo lo que tengas en la ciudad, ¡sácalo de aquí!  Porque nosotros vamos a destruir este lugar. ¡Son ya demasiadas las quejas contra ellos, que han llegado a oídos del Señor! Por eso el Señor nos ha enviado a destruirlo Entonces Lot salió y habló con sus yernos, es decir, los que habían tomado a sus hijas, y les dijo: «¡Levántense, salgan de esta ciudad, que el Señor va a destruirla!»  Pero a sus yernos les pareció que Lot estaba bromeando. Al rayar el alba, los ángeles apuraban a Lot y le decían: «Levántate, y llévate a tu mujer y a tus dos hijas que tienes aquí, para que no mueras cuando la ciudad sea castigada.»

Pero como él se tardaba, los varones lo tomaron de la mano y, junto con su mujer y sus dos hijas, lo sacaron de la ciudad y lo pusieron fuera de ella, conforme a la misericordia que el Señor tuvo de él.  Una vez que los sacaron, le dijeron: «¡Corre, ponte a salvo!  No mires hacia atrás, ni te detengas en toda esta llanura.  ¡Huye a los montes, no sea que perezcas!» Pero Lot les dijo: «No, señores míos, por favor.  Puedo ver que este siervo suyo ha hallado gracia ante sus ojos.  Ustedes han engrandecido su misericordia para conmigo al concederme la vida; pero yo no puedo huir a los montes, no sea que el mal me alcance y yo muera.  ¡Miren esa ciudad!  ¡Está muy cerca y es pequeña!  ¡Déjenme escapar a ella, y así podré salvar mi vida!  ¿Verdad que sí es pequeña?»

Y él le respondió: «Acepto esta súplica tuya.  No destruiré esa ciudad, de la que me has hablado. Pero date prisa y corre a ella, porque yo no podré hacer nada hasta que llegues allá.»  Por eso esa ciudad recibió el nombre de Soar.   Y cuando el sol comenzaba a salir sobre la tierra, Lot llegó a Soar.  Entonces el Señor hizo llover desde los cielos azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra, y destruyó las ciudades y toda aquella llanura, junto con todos los habitantes de aquellas ciudades y los productos de la tierra.(Génesis 19:10-25)

Entonces, esta gente fue arrasada no sólo por ser mala y pecadora (¡porque ahí estaríamos todos incluidos!), sino que además porque cada día el pecado SE AGRAVABA “en extremo”, con lo cual vemos que no existía arrepentimiento de ningún tipo. Ahora debemos preguntarnos, ¿será que estamos viendo algo similar a esto en nuestros días?

La homosexualidad ha estado «fuera del clóset» durante varias décadas, y desde entonces estamos comenzando a ver más y más de su vil conducta a la vista del público mientras intentan normalizar su malvado comportamiento.  Están desfilando en las calles, exponiendo incluso a las almas más jóvenes a su inmoralidad, sus desfiles del “orgullo gay” se realizan en casi todas las ciudades del mundo, incluso en Jerusalén, la ciudad del gran Rey Eterno.

Para colmo de males, las grandes corporaciones también están adoptando la agenda sodomita para promover su «estilo de vida» a través de sus diversas campañas publicitarias, mientras intentan insensibilizar a sus espectadores.  ¿De veras creemos que esto no tendrá consecuencias divinas? 

“La soberbia precede al fracaso; la arrogancia anticipa la caída.”  (Proverbios 16:18)

La apariencia de su rostro los acusa; son como Sodoma, pues no disimulan su pecado sino que lo pregonan.  ¡Ay de su alma, pues ellos mismos se perjudican!  Díganle al hombre justo que le irá bien, y que comerá del fruto de sus obras.  ¡Pero ay del malvado! Mal le irá, y conforme a sus obras se le pagará.  ¡Ay, pueblo mío!  ¡Oprimido por los imberbes, gobernado por las mujeres!  ¡Tus líderes te engañan y te hacen perder el rumbo!(Isaías 3:9-12)

Tu hermana Sodoma y sus hijas pecaron de soberbias.  Era tanto el pan que tenían, y tanto el tiempo que les sobraba, que no se ocuparon de dar fuerzas a los pobres y menesterosos.  Se llenaron de soberbia y, ante mis ojos, cometieron actos repugnantes; por eso decidí destruirlas.” (Ezequiel 16:49-50)

Mientras que una vez se contentaron con mantener sus actos ocultos de la vista del público, ahora la perversión es tal que lo consideran “un orgullo”, además obligando a las comunidades que no quieren este tipo de exposición, con manifestaciones públicas a toda hora y en todo lugar.

Que su comportamiento sea tolerado públicamente de esta manera ya habla mucho de la sociedad en que vivimos, y el que se atreva a oponerse es tildado de “homófobo” y violador de los derechos humanos. Para colmo de males, los medios, las celebridades y hasta los mismos gobiernos bombardean a las masas con la agenda homosexual, inclusive promoviendo a estos enfermos mentales a cargos públicos, ¡siendo votados por la mayoría de sus electores!

Esto a su vez está produciendo que en muchos países se han creado leyes OBLIGANDO a la aceptación de su conducta en la sociedad, poniendo en riesgo las almas más jóvenes e impresionables de los inocentes. Pero que no se nos olvide la seria advertencia que hizo Nuestro Señor en su primera venida: 

A cualquiera que haga tropezar [“skandalízo”] a alguno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgaran al cuello una piedra de molino, y que lo hundieran en el fondo del mar.  ¡Ay del mundo por los tropiezos!  Es necesario que vengan tropiezos, pero ¡ay de aquél por quien viene el tropiezo!  (Mateo 18:6-7)

Dios juzgó a Sodoma y Gomorra con fuego y azufre COMO ADVERTENCIA de las consecuencias del pecado de la homosexualidad, pero por alguna razón algunos todavía creen que eso ya no tiene validez para nosotros.  Como dicen los gringos: BIG MISTAKE (¡gran error!).

“Dios también condenó a la destrucción a las ciudades de Sodoma y de Gomorra, y las redujo a cenizaspara que sirvieran de escarmiento a los futuros impíos, pero puso a salvo al justo Lot, que vivía abrumado por la desenfrenada conducta de los malvados. (Porque para este hombre justo, que vivía entre ellos, cada día era un tormento al ver y oír lo que esos malvados hacían.)  El Señor sabe librar de la tentación a los piadosos, y sabe también reservar a los injustos para que sean castigados en el día del juicio, sobre todo a los que se dejan llevar por la depravada naturaleza humana, y andan en deseos impuros y en la inmundicia, con lo que desprecian la autoridad divina.”  (2 Pedro 2:6-10)

“También Sodoma y Gomorra, y las ciudades vecinas, que lo mismo que aquéllos practicaron la inmoralidad sexual y los vicios contra la naturaleza, fueron puestas como ejemplo y sufrieron el castigo del fuego eterno.”  (Judas 1:7)

Dios había puesto a Sodoma y Gomorra como ejemplo de cómo odia el pecado de la homosexualidad, pero no sólo el pecado de la homosexualidad, TODO pecado, y para mostrar que el fin del pecado es la muerte (Santiago 1:15). Este es el final del camino cuando cualquier pueblo o nación se aparta del conocimiento y la revelación de Dios.

Cuando las masas se hunden en esta profundidad de depravación, Dios seguramente juzgará su rebelión deliberada, se dicen “sabios” y que han llegado a una nueva era de iluminación, y que aquellos que no están de acuerdo con ellos se aferran a ideologías obsoletas que deben ser eliminadas. Sin embargo, en todo el sentido de la palabra, según el SEÑOR, se han vuelto “necios”, su imaginación se ha vuelto vana y su necio corazón se ha oscurecido.

La ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad y maldad de quienes injustamente retienen la verdad.  Para ellos, lo que de Dios se puede conocer es evidente, pues Dios se lo reveló; porque lo invisible de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, y pueden comprenderse por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues a pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón se llenó de oscuridad. Aunque afirmaban que eran sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes de hombres mortales, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.

Por eso Dios los entregó a los malos deseos de su corazón y a la impureza, de modo que degradaron entre sí sus propios cuerpos. Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y honraron y dieron culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.  Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas. Hasta sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por las que van en contra de la naturaleza. De la misma manera, los hombres dejaron las relaciones naturales con las mujeres y se encendieron en su lascivia unos con otros.  Cometieron hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibieron en sí mismos la retribución que merecía su perversión.

Y como ellos no quisieron tener en cuenta a DiosDios los entregó a una mente depravada, para hacer cosas que no convienen.  Están atiborrados de toda clase de injusticia, inmoralidad sexual, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades.  Son murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, insensibles, implacables, inmisericordes. Y aunque saben bien el juicio de Dios, en cuanto a que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se regodean con los que las practican.”  (Romanos 1:18-32)

¡Qué duras palabras!

Aunque Dios es paciente y no quiere que ninguno perezca, cuando ve que ya no hay lugar para el arrepentimiento, Dios los abandona. Debido a que no les gustó retener a Dios en su conocimiento, y estuvieron dispuestos más bien a cambiar la verdad de Dios por una mentira, y Dios simplemente los deja ser ¡y que se pierdan en su pecado! Necesitamos cambiar nuestra mente y actitud sobre el pecado y la santidad de Dios, Su justicia perfecta se llevará a cabo, y el pecado debe ser juzgado.

La buena noticia es que, ya sea que seamos homosexuales o heterosexuales, Dios todavía tiene vigente la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la salvación eterna mediante la expiación de Cristo en la cruz:

“Al que no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.  (2 Corintios 5:21)

Cristo pagó la deuda de nuestro pecado, ahora podemos ser justificados y declarados justos cuando ponemos nuestra fe en Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos, ¡eso es lo maravilloso del “evangelio de la Gracia”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Porque si no, NO SÓLO los homosexuales terminarán en el infierno eterno, sino también TODOS LOS QUE NO ACEPTEN EL REGALO DE LA SALVACIÓN.

¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios?  No se engañen: que ni los inmorales sexuales ni los idólatras ni los adúlteros ni los afeminados ni los homosexuales ni los ladrones ni los avaros ni los borrachos ni los calumniadores ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.  Y esto eran algunos de ustedes, pero ya han sido lavados, pero ya son santificados, pero ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.” (1 Corintios 6:9-11)

(Basado en parte en https://www.accordingtothescriptures.org/prophecy/sodomandgomorrah.html)


Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario