El peligro de ser «bueno»

Hace unas semanas, en el estudio del “peligro de creerse bueno” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/17/el-peligro-de-creerse-bueno/), decíamos que la superioridad moral es uno de los pecados más peligrosos que existen, puesto que los que así piensan en el fondo creen que pueden llegar a Dios en sus propios medios (producto de sus actos), aunque no necesariamente lo expresen o lo entiendan conscientemente.

Pero últimamente me he dado cuenta de que hay otro grupo que se encuentra TODAVÍA en mayor riesgo: los que realmente SON “buenos” (al menos en los términos del mundo), y yo tengo cerca el ejemplo perfecto: mi hermano mayor es tal vez la persona más decente y más buena que yo conozco: buen hijo, buen hermano, buen padre de familia, buen esposo, buen profesional, etc., etc., etc.

Lamentablemente (y como suele suceder), está metido en una religión que le dice que ESE es precisamente el camino para llegar a Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/10/el-dilema-de-los-catolicos/), contradiciendo lo que dice la Biblia dice al respecto. El meollo del problema es que, por más “buena” que sea la persona (suponiendo que efectivamente sea buena), NUNCA va a ser lo suficientemente “buena” para Dios.

Para que eso sucediera tendría que no haber cometido un sólo pecado desde que nació hasta que murió, y sabemos que el único ser que ha logrado eso fue Nuestro señor Jesucristo.

Al que no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.”  (2 Corintios 5:21)

Él no cometió pecado, ni fue hallado engaño en su boca.”  (1 Pedro 2:22)

El problema es que la mayoría de los cristianos desconocen el “código legal” de Dios, o sea la Ley Mosaica (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/), y por eso han creído la mentira de que hay pecados “veniales” y “graves”, ¡pero NADA de eso es bíblico!

La Biblia es clara de que NADIE alcanza el estándar requerido para salvarse por sus propios méritos, eso no lo logró Job, ni Abraham, ni David, ni Juan el Bautista, ni María, ni Pedro, ni Pablo, ni NADIE, ¡es precisamente por eso que necesitamos un Salvador!

“Como está escrito: No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios.  Todos se apartaron, a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno.(Romanos 3:10-12)

Lamentablemente por desconocimiento muchos tienden a compararse con su prójimo, ¡en lugar de hacerlo en referencia a Cristo! Inclusive, cuando uno le pregunta a la gente: «si murieras hoy y tuvieras que presentarte ante Dios y Él te dijera: ‘¿Por qué debo dejarte entrar al cielo?’, ¿qué le dirías?»  La mayoría de la gente normalmente responde: “He tratado de hacer lo mejor que pude, nunca he lastimado a nadie intencionalmente, en términos generales he sido una muy buena persona”.

En otras palabras, básicamente la mayoría cree que es la gente “decente” la que entrará al cielo, y que solo la gente realmente “mala” (asesinos en serie, violadores, ladrones de bancos, etc.) irán al infierno. Sólo hay un “pequeño” problemita con ese concepto: ¡ES TOTALMENTE OPUESTO A LO QUE JESÚS ENSEÑÓ! 

“Al oírlo, Jesús les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos.  Vayan, pues, y aprendan qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio. Porque yo no he venido para llamar a justos, sino a pecadores”  (Mateo 9:12-13)

El inmenso peligro de ser “bueno” es creer que no se necesita un Salvador, o para continuar con la analogía del pasaje, un “médico”, porque como no saben que están “enfermos”, nunca buscarán la “medicina”. Al menos los malos sabemos que somos enfermos terminales, y que necesitamos urgentemente rendirnos ante el ÚNICO que nos puede “curar”, ¡esa es la belleza del evangelio de la Gracia”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Jesús enseñó que las personas buenas no van al cielo porque muchas veces su orgullo les impide admitir su necesidad de un Salvador.  Los únicos que van al cielo son aquellos que vemos nuestra pecaminosidad ante un Dios Santo y clamamos a Él por misericordia (sabiendo que somos culpables de todos los delitos).

Inclusive (y esto puede sorprender a algunos), según la Biblia habrán personas en el Infierno que muchos definirían como “buenas personas”, y por otro lado habrán personas en el Cielo que eran consideradas como “malas personas” (pero se rindieron ante Dios y aceptaron el “regalo” de la salvación). Ser “bueno” no es lo que nos lleva al Cielo (eso serían “obras”), es la Gracia (por medio de la obra de Cristo) lo ÚNICO que puede salvarnos.

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.(Juan 14:6)

Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, quien se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.”  (1 Timoteo 2:5-6)

Entonces, sólo hay un camino al Cielo, y ese es a través de Cristo. Por lo tanto, el Cielo no es para la gente “buena”, ¡es para personas REDIMIDAS!

Jesús mismo lo resumió a la perfección en la parábola del fariseo y el publicano:

“Dijo también esta parábola a unos que confiaban en sí mismos como que eran justos y menospreciaban a los demás: Dos hombres subieron al templo a orar.  Uno era fariseo, y el otro, publicano.  El fariseo, de pie, oraba consigo mismo de esta manera: ‘Dios, te doy gracias que no soy como los demás hombres: ladrones, injustos, adúlteros; ni aun como este publicano.  Ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que poseo’. Pero el publicano, de pie a cierta distancia, no quería ni alzar los ojos al cielo sino que se golpeaba el pecho diciendo: ‘Dios, sé propicio a mí, que soy pecador’.  Les digo que este descendió a casa justificado en lugar del primero. Porque cualquiera que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.(Lucas 18:9-14)

Y a todos los “buenos”, mi respeto y admiración por la vida que llevan (yo nunca lo logré en mis fuerzas), pero los invito a redirigir sus análisis de “bondad” comparándose con Cristo, ¡no con el prójimo!

Tal vez eso les ayude a realizar que no son tan buenos como creen (al menos bajo el estándar divino), y que por lo tanto, al igual que el resto de los pecadores, ¡también necesitan un Salvador URGENTEMENTE! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/).

(Basado en parte en https://harvest.org/resources/devotion/being-good-isnt-good-enough/ y https://bible.org/article/why-good-people-don-t-go-heaven)


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