
Luego que finalmente entendemos que la salvación es un REGALO y que no hay NADA que podamos hacer para obtenerla ni merecerla (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/), probablemente lo siguiente que nos preguntaremos es que si ahora podemos hacer lo que nos de la gana, producto de nuestra naturaleza carnal.
De este tema ya hemos hablado bastante en el blog (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/25/entonces-ahora-soy-libre-de-hacer-lo-que-yo-quiera/), ¡yo diría que es gran parte de toda su razón de ser! Sin embargo, es un tema donde muchísimos cristianos todavía tropiezan y por eso quise nuevamente traerlo a discusión, ¡de hecho por muchos años yo era uno de ellos!
La respuesta que siempre doy cuando me preguntan es “técnicamente SÍ” (porque de eso se trata la Gracia de Dios), de lo contrario estaríamos enredando la Ley y la Gracia, mezclando dispensaciones y cayendo en legalismos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/29/el-peligro-del-legalismo/), precisamente donde invariablemente terminan TODAS las religiones.
Ahora (¡y aquí es donde “la mula botó a Jenaro”!), si realmente hemos comprendido la obra de Cristo en la cruz, de TODO lo que nos salvó (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/) y el AMOR que eso conlleva, ¿no creen ustedes que debería generarnos un agradecimiento tal que nos lleve a intentar evitar el pecado A TODA COSTA?
Analicémoslo a través de una analogía terrenal: ¡el matrimonio! Si un hombre cristiano escogió a una mujer específica para unir su vida, y a su vez la mujer lo aceptó de la misma forma (supuestamente “hasta que la muerte los separe”) porque es “el amor de su vida”, ¿no sería lógico pensar que ambos harán SU MAYOR ESFUERZO para llegar a ser el mejor cónyuge posible?
Sabemos que por supuesto se equivocarán, harán y dirán cosas incorrectas, pero siempre se van a arrepentir porque aman a su pareja, cierto? Por el contrario, ¿qué pensaríamos de que alguno de los dos sea infiel una y otra y otra y otra vez? ¿No es cierto que pensaríamos que en el fondo no ama realmente a su “media naranja” al despreciarla(o) de esa forma?
¡Pues igual sucede con la salvación!
Dios NO nos otorga licencia o permiso para pecar bajo la gracia, pero Él perdona todas las “metidas de pata” de sus hijos. Después de todo, recordemos que fue Él quien nos preescogió “desde antes de la fundación del mundo” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/29/la-predestinacion/) y que además “conoce nuestros corazones”, así que NADIE lo va a engañar.
“Pero el SEÑOR dijo a Samuel: No mires su apariencia ni lo alto de su estatura, pues yo lo he rechazado. Porque el SEÑOR no mira lo que mira el hombre: El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el SEÑOR mira el corazón.” (1 Samuel 16:7)
“Todo camino del hombre es recto ante sus ojos, pero el SEÑOR es el que examina los corazones.” (Proverbios 21:2)
“Oh SEÑOR de los Ejércitos, que escudriñas a los justos y ves la conciencia y el corazón, deja que yo vea tu venganza contra ellos; porque ante ti he expuesto mi causa.” (Jeremías 20:12)
Por otro lado, recordemos que los impíos (o sea, los no creyentes) NO tienen la capacidad de no pecar, son esclavos del pecado, ¡como animalitos siguiendo sus instintos carnales! Por el contrario, nosotros los cristianos tenemos al Espíritu Santo viviendo en nuestro corazón, y ahora SÍ tenemos la capacidad de evitar el pecado (aunque nadie dijo que sería fácil). 😉
“¿Qué, pues? ¿Pecaremos porque no estamos bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera! ¿No saben que cuando se ofrecen a alguien para obedecerlo como esclavos son esclavos del que obedecen; ya sea del pecado para muerte o de la obediencia para justicia? Pero gracias a Dios porque, aunque eran esclavos del pecado, han obedecido de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual se han entregado y, una vez libertados del pecado, han sido hechos siervos de la justicia.” (Romanos 6:15-18)
“En cuanto a ustedes, estaban muertos en sus delitos y pecados, en los cuales anduvieron en otro tiempo conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia. En otro tiempo todos nosotros vivimos entre ellos en las pasiones de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y por naturaleza éramos hijos de ira, como los demás. Pero Dios, quien es rico en misericordia, a causa de su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo. ¡Por gracia son salvos!” (Efesios 2:1-5)
Se nos recuerda que ya no somos siervos (esclavos) del pecado, sino que fuimos liberados de la justa condenación de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/31/siervosesclavos/). Entendamos que los cristianos VAMOS A SEGUIR PECANDO HASTA QUE EL DÍA QUE MURAMOS, sin embargo, cuando continuamos viviendo y gozándonos en el pecado (sin utilizar las herramientas que Dios nos dejó), estamos «apagando el Espíritu» (1 Tesalonicenses 5:19) e ignorando la esencia de lo que Dios hizo en la cruz, que fue derramar Su ira sobre Su Hijo en nuestro lugar (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/04/quien-mato-a-cristo/).
Ser salvo de la ira de Dios nos hace “justos”, y aunque YA SOMOS SALVOS, continuar una vida de pecado es burlarse del precio que Cristo pagó en la cruz por nosotros.
“Si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él. Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, para el pecado murió una vez por todas; pero en cuanto vive, vive para Dios. Así también ustedes, consideren que están muertos para el pecado pero que están vivos para Dios en Cristo Jesús.” (Romanos 6:8)
“¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en ustedes, el cual tienen de Dios, y que no son de ustedes? Pues han sido comprados por precio. Por tanto, glorifiquen a Dios en su cuerpo.” (1 Corintios 6:19-20)
Hemos sido comprados por un precio tremendo, y hemos sido redimidos por la sangre de Cristo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/), la reacción correcta ante la muerte y el pecado es rechazarlo de nuestra vida. Como cristianos, ahora nuestro servicio a Dios debe consistir en dar gracias a Dios por su sacrificio, intentar ser buenos embajadores del Cielo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/19/embajador-yo/), ¡y gloriarnos en la cruz!
“Pero lejos esté de mí el gloriarme sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por medio de quien el mundo me ha sido crucificado a mí y yo al mundo.” (Gálatas 6:14).
(Basado en parte en https://graceambassadors.com/salvation/now-that-i-am-saved-may-i-sin)
Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.