
Como ya hemos visto en varias ocasiones, uno de los grandes problemas del cristianismo moderno es que la mayoría cree que puede interpretar la Biblia como le plazca, sin tomar en cuentas que existen reglas para hacerlo correctamente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/), de ahí que se haya casi convertido en deporte mundial torcer la Palabra de Dios y adaptarla según la voluntad de cualquier persona. Y eso que aquí me refiero a las iglesias cristianas que supuestamente lo hacen de buena fe (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/30/de-1-a-45-000-en-2000-anos/), porque si incluyéramos a las iglesias apóstatas y heréticas (por ejemplo la Iglesia Católica), las interpretaciones serían “como la arena del mar”…
Un ejemplo de tal confusión es la enseñanza de que las siete “iglesias” del Apocalipsis, que supuestamente representan etapas sucesivas de la historia de la Iglesia. Yo mismo lo he repetido en el pasado simplemente porque así me lo enseñaron y nunca me había tomado el tiempo de estudiar el tema a fondo. Normalmente esto se representa mediante gráficos similares al siguiente:

¿Pero es esto realmente lo que enseña la Biblia? Si bien esta interpretación está muy extendida y es compartida por casi todas las iglesias cristianas modernas, la triste realidad es que no tiene base bíblica. Así es, suena bonito y hasta matemáticamente lógico, ¡pero es pura fantasía! Además, si nos basamos en las interpretación dispensacionalista y separamos debidamente los receptores del mensaje (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/), nos daremos cuenta que las siete “iglesias” de los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis son asambleas JUDÍAS, ¡no iglesias cristianas!
Créanme que yo fui el primer sorprendido de esto, pero notemos que el idioma asociado con ellas es totalmente judío; y no aparece ningún lenguaje paulino o eclesiástico dirigido a nosotros los “gentiles”. Todo lo que le dijo el Señor a Juan estaba asociado CON ISRAEL, y se refería al juicio de Dios y cómo obtener la salvación durante los siete años previos a su regreso, conocidos bíblicamente como la “Semana Setenta de Daniel”. De ahí el clarísimo enfoque hacia las OBRAS y la PERSEVERANCIA, y palabras como “candeleros de oro”, “autoridad sobre las naciones”, “columna en el templo”, etc., son prueba de ello.
Esto no debería sorprendernos, como ya hemos visto anteriormente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/) únicamente las cartas paulinas están dirigidas a nosotros los “gentiles”, y por lo tanto el Apocalipsis concierne a Israel. La Tribulación es el “tiempo de angustia de Jacob” (Jeremías 30:7) y el juicio de Dios sobre las naciones, pero Pablo escribió que la iglesia, el “Cuerpo de Cristo”, no pasaría por la ira del Día del Señor, razón por la cual en el Apocalipsis no hay ningún pasaje que dé evidencia de la presencia de la iglesia cristiana (¡aparte que Juan NUNCA le escribió a los gentiles!).
“Luego, siendo ya justificados por su sangre, cuánto más por medio de él seremos salvos de la ira.” (Romanos 5:9)
“Nadie los engañe con vanas palabras, porque a causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.” (Efesios 5:6)
“Por lo tanto, hagan morir lo terrenal en sus miembros: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y la avaricia, que es idolatría. A causa de estas cosas viene la ira de Dios sobre los rebeldes.” (Colosenses 3:5-6)
“Pues ellos mismos cuentan de nosotros la buena recepción que tuvimos por parte de ustedes, y cómo ustedes se convirtieron de los ídolos a Dios para servir al Dios vivo y verdadero y para esperar de los cielos a su Hijo, a quien resucitó de entre los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” (1 Tesalonicenses 1:9-10)
La única excepción que se me ocurre es que dichas “iglesias” incluyan también a gentiles convertidos bajo la “Dispensación de la Ley”, o sea luego del arrebatamiento de la iglesia (que la Biblia los llama los santos de la tribulación), y que salvíficamente son equivalentes al pueblo de Israel.
Regresando al tema, podemos ver que los destinatarios principales del Apocalipsis eran los judíos que pertenecen a las siete “iglesias” (palabra que no necesariamente se refiere a cristianos, sino simplemente “asambleas” o “congregaciones” de un determinado grupo) identificadas en los capítulos segundo y tercero del Apocalipsis (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/01/quien-es-la-iglesia/). Notemos que cada asamblea no sólo recibió el mensaje que se le escribió, sino que recibió las cartas de todas las asambleas (Apocalipsis 1:4, 2:7, etc.). Cada una de estas iglesias recibió todos los mensajes, ¿pero por qué estas siete?, ¿por qué están sólo en Turquía?, ¿y por qué no hay ninguna en Israel?
No tengo idea y creo que sólo Dios lo sabe. La mejor respuesta que se me ocurre es que estos creyentes eran los mismos judíos a quienes Santiago y Pedro también escribieron (Santiago 1:1; 1 Pedro 1:1). Sólo tres de las siete ciudades de las asambleas son mencionadas fuera del Apocalipsis: Éfeso (Hechos 18:19, 21, 24, 19:1, 17, 26, 35, 20:16, 17; 1 Corintios 15:32, 16:8; Efesios 1:1; 1 Timoteo 1:3; 2 Timoteo 1:18, 4:12), Tiatira (Hechos 16:14) y Laodicea (Colosenses 2:1, 4:13, 15, 16), las otros cuatro no se mencionan por ningún lado.
Las tres asambleas mencionadas son claramente diferentes de las iglesias cristianas asociadas con el ministerio de Pablo, aparte que el lenguaje utilizado es totalmente judío y muy diferente del lenguaje que Pablo usó al escribir a los miembros del cuerpo de Cristo. El lenguaje de Pablo sobre la Gracia, la paz, la cruz, la resurrección, el “Cuerpo de Cristo”, etc. NO EXISTE en estos pasajes. Más bien, los mensajes son de juicio, obras, arrepentimiento, superación personal, etc. (y esto debería ser la prueba que buscamos).
Cada mensaje contiene el estribillo familiar del Señor “el que tiene oído” de los evangelios (Mateo 11:15, 13:9; Marcos 4:9; Lucas 8:8), y los miembros de estas asambleas no fueron salvos al creer en el “evangelio de la Gracia” predicado por Pablo (Hechos 20:24; Romanos 16:25; 1 Corintios 15:1-4), sino que eran judíos que creían en el “evangelio del reino”. Además, todas las alusiones y símbolos son judíos, y los pasajes se leen como textos de los profetas, de hecho el Apocalipsis podría encajar en el canon bíblico justo después de Zacarías o Malaquías y no estaría fuera de lugar.
Juan escribió a los que serían “reyes y sacerdotes” (Apocalipsis 1.6), los cuales serán judíos durante el reino prometido a Israel. A los miembros de la iglesia cristiana (el “Cuerpo de Cristo”), NUNCA en la Biblia se nos describe como “reyes y sacerdotes”, ya que este honor es para Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/).
Regresando al tema, si las siete iglesias no son cristianas, ¿cuál es entonces el propósito de su mención? Pareciera que el Apocalipsis es básicamente un manual de supervivencia para los últimos tiempos. Así es, más allá de revelar al Rey, el Señor Jesucristo y los eventos que sucederán hasta Su regreso, su propósito principal es una guía de supervivencia durante los años previos al regreso de Cristo. En su mensaje en el Monte de los Olivos, Jesús declaró que el período de la Tribulación sería un tiempo de engaño extraordinario, este engaño será a tal grado que incluso los escogidos podrían ser engañados:
“Porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y maravillas de tal manera que engañarán, de ser posible, aun a los escogidos. ¡Miren! Se los he dicho de antemano.” (Mateo 24:24-25)
Jesús dejó claro que este período de tiempo también será un tiempo de angustia sin precedentes:
“Entonces los entregarán a tribulación y los matarán, y serán aborrecidos por todas las naciones por causa de mi nombre. Entonces muchos tropezarán; y se traicionarán unos a otros, y se aborrecerán unos a otros. Muchos falsos profetas se levantarán y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, se enfriará el amor de muchos. Pero el que persevere hasta el fin, este será salvo. Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las naciones, y luego vendrá el fin.” (Mateo 24.9-14)
El Señor advirtió a Sus discípulos sobre la tribulación venidera con muerte y odio a causa de Él, muchos abandonarán la Fe y se traicionarán y odiarán unos a otros. Además habrán falsos profetas por todas partes y el crimen será rampante, por algo Jesús advirtió: “el que persevere hasta el fin, este será salvo”. Esta es una frase CLAVE, y hace referencia a lo que el Señor le dijo a Juan que escribiera a las asambleas (judías) acerca de “vencer”. El “evangelio del reino” llegará al mundo entero y luego vendrá el fin (o sea, el regreso del Rey).
Finalmente, cada discurso a estas asambleas incluye las palabras: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2:7, 11, 17, 29, 3:6, 13, 22). Esto refleja las siete veces que Jesús pronunció estas palabras en los Evangelios (Lucas 8:8; Mateo 11:15, 13:9, 43; Marcos 4:23, 7:16; Lucas 14:35), y el octavo uso de este adagio ocurre en Apocalipsis 13:9. La importancia de esto es que resume las siete advertencias anteriores y explica que estas advertencias se refieren a la adoración de la Bestia y el Dragón (satanás) que le da poder.
De hecho, las palabras que Jesús dio a sus discípulos acerca de perseverar hasta el fin son el MENSAJE CENTRAL para las siete asambleas judías en Apocalipsis:
- Éfeso: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré de comer del árbol de la vida que está en medio del paraíso de Dios.” (Apocalipsis 2:7)
- Esmirna: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. El que venza, jamás recibirá daño de la muerte segunda.” (Apocalipsis 2:11)
- Pérgamo: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venza le daré de comer del maná escondido, y le daré una piedrecita blanca y en la piedrecita un nombre nuevo escrito, que nadie conoce sino el que lo recibe.” (Apocalipsis 2:17)
- Tiatira: “Al que venza y guarde mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, él las guiará con cetro de hierro; como vaso de alfarero son quebradas, así como yo también he recibido de mi Padre. Además, yo le daré la estrella de la mañana.” (Apocalipsis 2:26-28)
- Sardis: “De esta manera, el que venza será vestido con vestidura blanca; y nunca borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre y delante de sus ángeles.” (Apocalipsis 3:5)
- Filadelfia: “Al que venza, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca jamás saldrá fuera. Y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios la nueva Jerusalén que desciende del cielo, enviada por mi Dios y mi nombre nuevo.” (Apocalipsis 3:12)
- Laodicea: “Al que venza, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como yo también he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono.” (Apocalipsis 3:21)
El mensaje que Jesús dio a los miembros de cada una de estas asambleas fue un mensaje de salvación, es decir, “comed del árbol de la vida”, “no sufriréis daño de la muerte segunda”, etc. NADA en las palabras de Jesús indica que los miembros de estas asambleas tenían la salvación como posesión presente, sino que Él dijo: “Yo les concederé/daré” (futuro indicativo activo) salvación A LOS QUE VENCIEREN. Tal lenguaje es completamente diferente de la enseñanza de Pablo de que los creyentes HOY “tenemos” la salvación como posesión presente sobre la base de creer en el “evangelio de la Gracia”.
“Además, hermanos, les declaro el evangelio que les prediqué y que recibieron y en el cual también están firmes; por el cual también son salvos, si lo retienen como yo se los he predicado. De otro modo, creyeron en vano.” (1 Corintios 15:1-2)
“En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría y entendimiento.” (Efesios 1:7-8)
“Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.” (Colosenses 1:13-14)
Para aquellos a quienes Jesús se dirigió en Apocalipsis 2-3, la salvación es CONDICIONAL: si “vencen” serán salvos (tiempo futuro), si no, no. 😉
¿Y qué constituye “vencer” para obtener la salvación durante la “Semana Setenta”? El desafío para la generación en la que ocurrirán estos eventos será una elección: confiar en el Cristo verdadero o abrazar al anticristo. Jesús advirtió sobre la tremenda presión que se ejercerá sobre los habitantes de la Tierra para que adoren y se identifiquen con el falso cristo.
Juan fue testigo de que “todos los habitantes de la tierra le adorarán” (Apocalipsis 13:8) y que nadie podrá comprar ni vender sin aceptar su marca de identificación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/13/la-marca-de-la-bestia/), ADORAR Y ACEPTAR LA MARCA DEL ANTICRISTO CONSTITUIRÁ UN RECHAZO DE CRISTO Y SELLARÁ LA PERDICIÓN ETERNA, DE AHÍ TODAS LAS ADVERTENCIAS.
El “perseverar hasta el fin” del que habló Jesús se refería a uno de dos resultados: el fin de la vida de una persona (ser ejecutado por no adorar al Anticristo y aceptar su marca) o el regreso de Cristo al final de la Tribulación. EL QUE PERSEVERA HASTA EL FIN ES EL QUE “VENCE”, y por “salvado” Jesús se refería tanto a la salvación eterna como a la salvación física.
Otro detalle importante a tener en cuenta es que en el pasaje de Mateo 24 (que habla sobre los eventos apocalípticos) es el “evangelio del reino” (y NO el “evangelio de la Gracia”) el que será predicado durante el tiempo del fin. Este evangelio fue la buena noticia que proclamaron Juan el Bautista, Jesús y los discípulos: que Cristo era el Mesías-Rey que vino por Israel, y además que se tenía que cumplir con La Ley para ser salvo (Fe+Obras).
Este evangelio será revivido y predicado nuevamente durante el período de la Tribulación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/25/salvacion-para-los-que-se-quedan-en-el-rapto/), y creer que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, significa que tendrán que rechazar al anticristo como Dios, no lo adorarán, no tomarán su marca, ¡y estarán dispuesto a morir por ello!
En conclusión, el libro de Apocalipsis presenta los horrores de la Tribulación y revela cómo el pueblo de Israel puede ser salvo en medio de tremendos engaños y presiones, de ahí las cartas a las siete iglesias. Adicionalmente, el otro propósito es terminar de mostrar la revelación completa de Cristo y el Plan final de Dios: Su regreso, el establecimiento de Su Reino Milenial, la derrota de satanás y finalmente el establecimiento del estado eterno (“nuevos cielos y nueva tierra”).
(Basado en parte en https://doctrine.org/understanding-the-book-of-revelation y https://www.youtube.com/watch?v=37TASNtxzm4)
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