
La inmensa mayoría de personas han escuchado de “la Marca de la Bestia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/13/la-marca-de-la-bestia/), esto porque curiosamente es un tema que trasciende el ámbito cristiano y que es casi parte de la cultura popular, gracias a la gran cantidad de libros y películas seculares al respecto. ¿Pero sabían ustedes que también existe “la Marca de Dios”?
Como sabemos, el plan de Dios es siempre “binario” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/el-plan-binario-de-dios-para-el-hombre/) así que no es muy difícil imaginarse de qué se trata, pero igual hoy vamos a ahondar en este tema. Empecemos porque normalmente dichas marcas se ponían en la frente, tal vez por ser una de las partes más prominentes y visibles del cuerpo. En el Antiguo Testamento la frente se usa como una metáfora para muchas cosas, entre ellas nuestra identidad, nuestra propiedad (a quien le pertenecemos) y nuestro destino.
Un ejemplo se menciona en el Éxodo:
“Harás de oro puro una lámina en forma de flor, y grabarás en ella con grabadura de sello: ‘Consagrado al SEÑOR’. La colocarás sobre un cordón azul, y estará sobre el turbante; estará en la parte delantera del turbante. Estará sobre la frente de Aarón, y Aarón cargará con la culpa relacionada con las cosas sagradas que los hijos de Israel hayan consagrado, todos sus obsequios sagrados. Estará continuamente sobre su frente para que hallen gracia delante del SEÑOR.” (Éxodo 28:36-38)
Este pasaje se refiere a las vestiduras de Aarón (el hermano de Moisés), y el sello en su frente era un recordatorio de la Gloria de Dios, así como es un símbolo de la lealtad del sumo sacerdote a Dios. También hay algunas referencias a las frentes como símbolo de la terquedad de Israel contra Dios, y podemos ver frentes mencionadas en dos historias bíblicas significativas pero trágicas, una de estas es la historia de David y Goliat. Goliat fue derribado por la honda de David, que lo golpeó directamente EN LA FRENTE.
También está la historia del rey Uzías, cuyo intento de asumir el papel de sacerdote en el tabernáculo (después de advertencias y reprimendas) resultó en un brote de lepra EN LA FRENTE. Otro ejemplo de referencia se puede encontrar en Ezequiel 9, cuando Dios estaba ejecutando juicio sobre el pueblo de Jerusalén. En este capítulo, vemos a Dios perdonando a aquellos que estaban afligidos por el pecado, y estos recibieron un signo único EN LA FRENTE.
A los que no habían sido marcados, Dios mismo ordenó que se trataran un “poquito” diferente…
“Y le dijo el SEÑOR: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y pon una marca en la frente de los hombres que suspiran y gimen a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y a los otros les dijo, a mis oídos: ¡Pasen por la ciudad, detrás de él, y maten! Su ojo no tenga lástima ni tengan compasión. Maten a viejos, a jóvenes, a muchachas, a niños y a mujeres, hasta exterminarlos. Pero no se acerquen a ninguno sobre el cual esté la marca. Han de comenzar desde mi santuario. Comenzaron, pues, desde los hombres ancianos que estaban delante del templo.” (Ezequiel 9:4-6)
Por lo tanto, vemos que la marca de Dios en la frente era un símbolo bíblico de lealtad a Él, o estamos de un lado o del otro (pero nunca neutrales, como creen los ateos). Como nota al margen, en este pasaje podemos también ver en acción la ira de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/la-ira-de-dios/ ), por aquello de enterrar esa mentira del mundo que Dios es “puro amor” (en el sentido que es tipo de viejito senil y medio tonto que permite todo, ¡y que nunca ejecuta Su juicio!).
Regresando al tema, en el Nuevo Testamento podemos también ver el mismo concepto del “sello de Dios” en un objeto o persona apartada para el Señor, básicamente consagrado(a) o separado(a) para Dios por medio del sello del Espíritu Santo (que es lo que en realidad quiere decir “santo”). En realidad el concepto se compone de dos palabras diferentes: “sfragís” (el que sella, ya sea porque tiene el poder para hacerlo o porque le ha sido dado este poder por una autoridad superior) y “sfragízo” (lo sellado, con el fin de mantener algo en secreto o proteger el objeto sellado de posibles alteraciones).
Los romanos utilizaban los sellos para asuntos oficiales: si el sello estaba roto se daba por un hecho que el objeto en cuestión había sido manipulado por alguien que no era el autorizado, y luego la Biblia lo usa en el mismo sentido pero para “marcar” a los hijos de Dios.
Veamos algunos ejemplos:
“Al día siguiente, esto es, después de la Preparación, los principales sacerdotes y los fariseos se reunieron ante Pilato diciendo: Señor, nos acordamos de que mientras aún vivía, aquel engañador dijo: Después de tres días resucitaré. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer día, no sea que sus discípulos vengan y roben el cadáver, y digan al pueblo: Ha resucitado de los muertos. Y el último fraude será peor que el primero. Pilato les dijo: Tienen tropas de guardia. Vayan y asegúrenlo como saben hacerlo. Ellos fueron y, habiendo sellado [“sfragízo”] la piedra, aseguraron el sepulcro con la guardia.” (Mateo 27:62-66)
“Jesús les respondió diciendo: De cierto, de cierto les digo que me buscan, no porque han visto las señales sino porque comieron de los panes y se saciaron. Trabajen, no por la comida que perece sino por la comida que permanece para vida eterna que el Hijo del Hombre les dará; porque en este, Dios el Padre ha puesto su sello [“sfragízo”].” (Juan 6:26-27)
“A pesar de todo, el sólido fundamento de Dios queda firme, teniendo este sello [“sfragís”]: Conoce el Señor a los que son suyos y Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre del Señor.” (2 Timoteo 2:19)
“Y Dios es el que nos confirma con ustedes en Cristo y el que nos ungió; es también quien nos ha sellado [“sfragízo”] y ha puesto como garantía al Espíritu en nuestros corazones.” (2 Corintios 1:21-22)
“En él también ustedes, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de su salvación, y habiendo creído en él, fueron sellados [“sfragízo”] con el Espíritu Santo que había sido prometido, quien es la garantía de nuestra herencia para la redención de lo adquirido, para la alabanza de su gloria.” (Efesios 1:13-14)
“Ninguna palabra obscena salga de su boca sino la que sea buena para edificación, según sea necesaria, para que imparta gracia a los que oyen. Y no entristezcan al Espíritu Santo de Dios en quien fueron sellados [“sfragízo”] para el día de la redención.” (Efesios 4:29-30)
Aunque el concepto (de propiedad) entre “la marca de Dios” y “la marca de la bestia” son similares, curiosamente las palabras en el griego no lo son. Como vimos las palabras utilizada en los pasajes del sello de Dios son “sfragís” y “sfragízo”, pero en los pasajes relacionados con los sellados por satanás la palabra es “járagma”, que pareciera se enfoca más en una marca física (como un rasguño), tal y como lo vimos hace unos meses (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/13/la-marca-de-la-bestia/).
Esto no es raro puesto que satanás es el padre de la mentira (Juan 8:44), y siempre va a tratar de copiar o falsificar todo lo que venga de Dios, y esto será muy notorio durante los últimos tiempos antes del regreso de Cristo. Lo podemos notar especialmente en el Apocalipsis, donde la marca divina se utiliza veintiún veces (5:1, 5:2, 5:5, 5:9, 6:1, 6:3, 6:5, 6:7, 6:9, 6:12, 7:2, 7:3, 7:4, 7:5, 7:8, 8:1, 9:4, 10:4, 20:3 y 22:10), y la marca satánica siete (13:16, 13:17, 14:9, 14:11, 16:2, 19:20 y 20:4).
Tal vez el pasaje más interesante para ver la diferencia es Apocalipsis 20, donde podemos ver ambas marcas en un mismo pasaje:
“Lo arrojó al abismo y lo cerró, y lo selló [“sfragízo”] sobre él para que no engañase más a las naciones, hasta que se cumpliesen los mil años. Después de esto, es necesario que sea desatado por un poco de tiempo. Y vi tronos; y se sentaron sobre ellos, y se les concedió hacer juicio. Y vi las almas de los degollados por causa del testimonio de Jesús y por la palabra de Dios. Ellos no habían adorado a la bestia ni a su imagen, ni tampoco recibieron su marca [“járagma”] en sus frentes ni en sus manos. Ellos volvieron a vivir y reinaron con Cristo por mil años.” (Apocalipsis 20:3-4)
Sin embargo, en la mayoría de los pasajes de Apocalipsis donde aparece “la marca de Dios”, se refieren básicamente a personas que han sido selladas, y por tanto tienen una protección divina durante la Gran Tribulación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/11/la-gran-tribulacion/).
Los individuos que están marcados por Dios son preservados, así que como vimos, el sello o “marca de Dios” durante la Gran Tribulación es lo opuesto a “la marca de la bestia”, la cual identifica a las personas como seguidores de Satanás (y correrán con las consecuencias).
“Después de esto, vi a cuatro ángeles que estaban de pie sobre los cuatro puntos cardinales de la tierra, y que detenían los cuatro vientos de la tierra, para que no soplase viento alguno sobre la tierra, ni sobre el mar, ni sobre ningún árbol. Y vi que otro ángel, subiendo del oriente, tenía el sello del Dios vivo. Y llamó a gran voz a los cuatro ángeles a quienes les fue dado hacer daño a la tierra y al mar, diciendo: “¡No le hagan daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que marquemos con un sello la frente de los siervos de nuestro Dios!” (Apocalipsis 7:1-3)
“El quinto ángel tocó la trompeta. Y vi que una estrella había caído del cielo a la tierra, y le fue dada la llave del pozo del abismo. Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como el humo de un gran horno; y fue oscurecido el sol y también el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra, y les fue dado poder como tienen poder los escorpiones de la tierra. Y se les dijo que no hiciesen daño a la hierba de la tierra ni a ninguna cosa verde, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tienen el sello de Dios en sus frentes.” (Apocalipsis 9:1-4)
Así que no hay vuelta de hoja: o estamos sellados por Dios (para bendición eterna) o por satanás (para maldición eterna), ¡no hay término medio! Por lo tanto, aprovechemos la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la salvación por Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/) para ser “marcados” por el Espíritu Santo como signo de propiedad de Nuestro Señor, no puede haber hijos de Dios sin Él.
Una vez que aceptamos “la marca de Dios” somos transformados para siempre, nuestras vidas nunca volverán a ser las mismas y estaremos desde ya disfrutando la vida eterna y participando de las bendiciones divinas, incluyendo el pronto “rapto” de la iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/ ). ¡Qué buen negocio!
(Basado en parte en https://www.beliefnet.com/faiths/christianity/the-biblical-meaning-of-a-mark-forehead.aspx y https://www.gotquestions.org/seal-of-God.html)
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