
Este tema me ha tenido pensando durante días y por eso no había vuelto a publicar nada, vengo masticándolo e investigándolo desde hace rato porque creo que es importante, y sin embargo no he encontrado mucho publicado al respecto por parte de los grandes maestros de Biblia. Por lo tanto, voy a tratar de razonar el tema progresivamente y ver adónde nos lleva. 😉
No sé si es el caso de todos, pero muchos que hemos estudiado la Palabra de Dios hemos tenido una relación de amor/odio con la Ley Mosaica durante nuestro crecimiento cristiano, o mejor dicho de sumisión/indiferencia (¡y ciertamente yo no soy la excepción!).
Esto es especialmente cierto si venimos de alguna religión que nos había enseñado falsamente a “obedecer” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/), para luego darnos cuenta que NADA tiene que ver la obediencia con la salvación durante la “dispensación de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).
Ciertamente este tema lo hemos visto muchas veces desde diferentes ángulos, ¡es en realidad TODO el propósito del blog! Sin embargo, debemos ahora plantearnos la pregunta: ¿cuál debe ser la perspectiva correcta del cristiano en relación a la Ley Mosaica?
Dependiendo a quién se le pregunte (sobre todo si es o no dispensacionalista), las respuestas serán muy variadas, pero hoy quiero retomar el tema e intentar responder esta pregunta bajo la perspectiva bíblica solamente (tratando de eliminar opiniones y sesgos), y dejando nada más que la Biblia interprete la Biblia.
Empecemos recapitulando que Dios le dio a Israel la Ley con un propósito: REVELAR EL PECADO Y CONDENAR LA DESOBEDIENCIA (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-proposito-de-la-ley/), ¡NADA MÁS! No era una “guía” o una “recomendación” a seguir (como muchos la entienden), y menos la forma de lograr la salvación.
Era simplemente la comunicación de la medida con que Dios juzga a todos, una forma de oficializar lo que yo llamo “el código legal de Dios”, así no tendríamos que basarnos en opiniones para discernir entre el bien y el mal (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/).
El problema es que nadie en la historia logró cumplir con todo lo que exigía la Ley, con lo cual TODA la humanidad estaba destinada a morir (¡y razón por la cual Dios tuvo que encarnarse en Jesús y venir a cumplir lo que ningún ser humano pudo hacer!).
“Porque por las obras de la ley nadie será justificado delante de él; pues por medio de la ley viene el reconocimiento del pecado. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios atestiguada por la Ley y los Profetas. Esta es la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen. Pues no hay distinción porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús.” (Romanos 3:20-23)
“Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.” (Romanos 6:23)
“Porque todos los que se basan en las obras de la ley están bajo maldición, pues está escrito: Maldito todo aquel que no permanece en todas las cosas escritas en el libro de la Ley para cumplirlas. Desde luego, es evidente que por la ley nadie es justificado delante de Dios, porque el justo vivirá por la fe. Ahora bien, la ley no se basa en la fe; al contrario, el que hace estas cosas vivirá por ellas. Cristo nos redimió de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que la bendición de Abraham llegara por Cristo Jesús a los gentiles, a fin de que recibamos la promesa del Espíritu por medio de la fe.” (Gálatas 3:10-14)
Increíblemente (a pesar de los pasajes anteriores) muchos nunca han llegado a comprender esta verdad, y creen que Dios nos dio la Ley Mosaica (a todos) para agradarle o ayudarnos a “mejorar” como personas. Parte del problema es que muchos pastores todavía enseñan que el “Cuerpo de Cristo” está bajo dicha Ley, algunos por conveniencia (como por ejemplo con el tema del diezmo, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/22/el-diezmo/) y otro simplemente por ignorancia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/19/el-estado-actual-de-la-iglesia-cristiana/).
Otro problema adicional es que muchas iglesias realmente no entienden bien el tema legal y al final lo enredan más, dedicando la mayor parte de su tiempo a los evangelios, que en realidad le concierne mas a los judíos que estaban bajo la Ley que a los cristianos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/27/son-cristianos-los-evangelios/), por eso nunca llegan a verdaderamente entender la diferencia entre el “evangelio del reino” y el “evangelio de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/) y separar los planes salvíficos, tal y como le recomendó el apóstol Pablo a su discípulo Timoteo.
“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que traza bien la palabra de verdad.” (2 Timoteo 2:15)
Pero entonces pregunto nuevamente: si nosotros los cristianos (salvados bajo el “evangelio de la Gracia”) no estamos bajo la Ley, ¿cuál debe ser nuestra relación con ella? ¿Debemos basar nuestra vida en ella o simplemente hacemos lo que nos da la gana según lo que nos dicta nuestra conciencia?
Por supuesto que yo no soy el primero en cuestionármelo, hace casi 2000 años (por ahí del 50-51 d.C.) Pablo se enfrentó a los apóstoles con la misma duda, en lo que ahora llamamos el “Concilio de Jerusalén”, y que luego de la deliberación de Pedro al respecto, llegaron a la siguiente conclusión:
“Porque ha parecido bien al Espíritu Santo y a nosotros no imponerles ninguna carga más que estas cosas necesarias: que se abstengan de cosas sacrificadas a los ídolos, de sangre, de lo estrangulado y de inmoralidad sexual. Si se guardan de tales cosas, harán bien. Que les vaya bien.” (Hechos 15:28-29)
Queda clarísimo que según lo que se dispuso en dicho concilio, nosotros los “gentiles” NO ESTAMOS OBLIGADOS A CUMPLIR LA LEY (para salvación), sino que ahora, los que fuimos salvados bajo el “evangelio de la Gracia” (y consecuentemente sellados por el Espíritu Santo), ¡SOMOS LIBRES!
El propósito de la Ley era simplemente entender la necesidad del sacrificio de Cristo y por lo tanto llevarnos a Él, una vez que comprendemos la precaria situación en que nos encontramos sin Él.
“Porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.” (Romanos 10:4)
“Porque mediante la ley he muerto a la ley, a fin de vivir para Dios. Con Cristo he sido juntamente crucificado; y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en la carne, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios quien me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios; porque si la justicia fuera por medio de la ley, entonces por demás murió Cristo.” (Gálatas 2:19-21)
“Pero antes que viniera la fe estábamos custodiados bajo la ley, reservados para la fe que había de ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro tutor para llevarnos a Cristo, para que seamos justificados por la fe. Pero, como ha venido la fe, ya no estamos bajo tutor.” (Gálatas 3:23-25)
En otras palabras, TODO el propósito de la Ley era llevarnos a Cristo y ser “justificados”, por lo que ahora hemos “muerto a la Ley”. ¿Y cuánto poder tiene la Ley sobre los muertos? ¡NINGUNO!
La muerte de la que habla Pablo fue (tiempo pasado) el resultado de nuestra identificación con Cristo en Su muerte expiatoria. AHORA VIVIMOS UNA VIDA NUEVA, una vida basada en la fe en Cristo a través del Espíritu Santo, ¡NO EN LA LEY!
Ahora somos LIBRES (de la obligación) de la Ley para vivir una vida santa y piadosa ante Dios, a través del poder que ahora tenemos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/28/de-que-exactamente-soy-libre/), y eso no era posible por medio de la Ley. De hecho, cuando le preguntaron a Jesús sobre el mandamiento más importante, no mencionó nada sobre el cumplimiento de la Ley, sino que pasó a explicar el ESPÍRITU detrás la ley: ¡EL AMOR!
Por lo tanto, podríamos decir que los cristianos ahora estamos bajo una nueva “ley”: la Ley de Cristo (o “Ley del Espíritu”), ¡que al final representa EL FUNDAMENTO de la Ley Mosaica! (o “Ley del pecado y de la muerte”).
“Entonces los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se reunieron de común acuerdo. Uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó para probarle: Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento de la ley? Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a él: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.” (Mateo 22:34-40)
“Un mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Como los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto conocerán todos que son mis discípulos: si tienen amor los unos por los otros.” (Juan 13:34-35)
A esto se refirió también Pablo en muchas de sus cartas, que nosotros ya no estamos bajo la Ley, sino que ahora EL AMOR (a Dios y al prójimo) es el cumplimiento de dicha Ley, ESE es el fundamento de “toda la Ley y los Profetas” reveló Jesús, como parte de Su revelación progresiva (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/).
Esto significa es que los creyentes aman a Dios y se aman unos a otros, y como resultado, (automáticamente) hacen lo que agrada a Dios y comprenden Su voluntad, tal como se revela en Su palabra.
“No deban a nadie nada salvo el amarse unos a otros, porque el que ama al prójimo ha cumplido la ley. Porque los mandamientos —no cometerás adulterio, no cometerás homicidio, no robarás, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento— se resumen en esta sentencia: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el amor es el cumplimiento de la ley.” (Romanos 13:8-10)
“A pesar de ser libre de todos, me hice siervo de todos para ganar a más. Para los judíos me hice judío, a fin de ganar a los judíos. Aunque yo mismo no estoy bajo la ley, para los que están bajo la ley me hice como bajo la ley, a fin de ganar a los que están bajo la ley. A los que están sin la ley, me hice como si yo estuviera sin la ley (no estando yo sin la ley de Dios, sino en la ley de Cristo), a fin de ganar a los que no están bajo la ley. Me hice débil para los débiles, a fin de ganar a los débiles. A todos he llegado a ser todo, para que de todos modos salve a algunos. Y todo lo hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él.” (1 Corintios 9:19-23)
“Hermanos, en caso de que alguien se encuentre enredado en alguna transgresión, ustedes que son espirituales restauren al tal con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. Sobrelleven los unos las cargas de los otros y de esta manera cumplirán la ley de Cristo. Porque si alguien estima que es algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.” (Gálatas 6:1-3)
Por aquello, esto NO significa que los mandamientos del Antiguo Testamento sean irrelevantes hoy para nosotros, sino que cuando “nacemos de nuevo” en Cristo, el Espíritu Santo nos hace NUEVOS (espiritualmente) e iniciamos nuestra “santificación” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/24/la-santificacion-del-cristiano/), deseando andar en Sus caminos, glorificarlo y ser obedientes a Él.
No es para justificarnos (porque ya fuimos “justificados” al creer en Cristo a través de Su sacrificio), ¡SINO PORQUE LA OBEDIENCIA ES EL RESULTADO DEL AMOR! Por lo tanto, en lugar de operar bajo la Ley Mosaica, el creyente opera bajo la administración del Espíritu Santo que engendra el amor.
“Pues en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión valen nada sino la fe que actúa por medio del amor.” (Gálatas 5:6)
“Ustedes fueron llamados a la libertad, hermanos; solamente que no usen la libertad como pretexto para la carnalidad. Más bien, sírvanse los unos a los otros por medio del amor, porque toda la ley se ha resumido en un solo precepto: Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Gálatas 5:13-14)
“Digo, pues: Anden en el Espíritu, y así jamás satisfarán los malos deseos de la carne. Porque la carne desea lo que es contrario al Espíritu, y el Espíritu lo que es contrario a la carne. Ambos se oponen mutuamente para que no hagan lo que quisieran. Pero si son guiados por el Espíritu, no están bajo la ley. Ahora bien, las obras de la carne son evidentes. Estas son: inmoralidad sexual, impureza, desenfreno, idolatría, hechicería, enemistades, pleitos, celos, ira, contiendas, disensiones, partidismos, envidia, borracheras, orgías y cosas semejantes a estas, de las cuales les advierto, como ya lo hice antes, que los que hacen tales cosas no heredarán el reino de Dios.
Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley porque los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Ahora que vivimos en el Espíritu, andemos en el Espíritu.” (Gálatas 5:16-25)
Cristo nos liberó de la Ley, NO para darnos licencia para pecar, ¡sino para que podamos vivir vidas santas y hacer el bien, dando así fruto para Dios! Por lo tanto, ahora entiendo que nuestra relación con la Ley no es de sumisión (en el sentido que debemos preocuparnos por cumplirla) ni de indiferencia, sino más bien como de comprobación (o garantía) que estamos “en Cristo”.
“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque Dios hizo lo que era imposible para la ley, por cuanto ella era débil por la carne: Habiendo enviado a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne para que la justa exigencia de la ley fuese cumplida en nosotros que no andamos conforme a la carne sino conforme al Espíritu. Porque los que viven conforme a la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que viven conforme al Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque la intención de la carne es muerte, pero la intención del Espíritu es vida y paz. Pues la intención de la carne es enemistad contra Dios; porque no se sujeta a la ley de Dios ni tampoco puede. Así que los que viven según la carne no pueden agradar a Dios.” (Romanos 8:1-8)
La nueva naturaleza que obtuvimos al nacer de nuevo y ser sellados por el Espíritu Santo nos hace amar a Dios, por ende deseamos agradarle y serle fiel, eventualmente obedeciendo todos Sus mandamientos (aunque sea de forma imperfecta). Y dicho amor (expresado en obras) es lo que se juzgará y premiará en el “Tribunal de Cristo” una vez que venimos al conocimiento de la Verdad (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/13/el-tribunal-de-cristo/), ¡a fin de recompensar todo lo que le permitimos hacer al Espíritu Santo en nuestras vidas!
Sin embargo, ahora que lo examino nuevamente, ¡me doy cuenta que la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO de la salvación durante la “dispensación de la Gracia” es todavía más abundante!
Esto porque sabemos que Cristo ya HIZO TODO (tiempo pasado) para “justificarnos” y que Dios HARÁ TODO (tiempo futuro) para “glorificarnos”, pero lo increíble es que también es el Espíritu Santo quien está HACIENDO TODO (tiempo presente) para “santificarnos”, ¡contrario a lo que yo siempre había dicho sobre nuestra responsabilidad en este paso de la salvación! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/).
“De modo que, amados míos, así como han obedecido siempre —no solo cuando yo estaba presente sino mucho más ahora en mi ausencia—, ocúpense en su salvación con temor y temblor; porque Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el hacer para cumplir su buena voluntad.” (Filipenses 2:12-13)
¡Increíble!
Por lo tanto, pareciera que nuestro papel actual como cristianos en relación a la Ley Mosaica es ser simplemente “testigos” de cómo Dios la cumple en nuestra vida (¡NO NOSOTROS!), mediante el Espíritu Santo que mora en nosotros. En otras palabras, ¡Dios nos premiará en el “Tribunal de Cristo” más que nada por NO ESTORBARLE EN SU OBRA EN NOSOTROS!
(Basado en parte en https://doctrine.org/paul-and-the-law y https://endofthematter.com/2022/04/do-christians-still-keep-the-law-if-we-are-saved-by-grace/)
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Buenas tardes. Se que tu intención es tratar de encontrar una solución a un problema de siglos, provocado por las distintas religiones que establecen sus propios dogmas de fe. Y es lógico, Jesús se encontró con dos sectas en su primera venida que trataron de imponerle a cumplir esos dogmas, a lo que el propio Jesús los llamo «mandamientos de hombre». Mi consejo es que primero tengas claridad que es la Ley y cuál es su propósito. La Ley Mosaica según se establece entre los israelitas tiene 28 Temas(capítulos) y 613 artículos(mandamientos). Te doy un ejemplo;
8. Fiestas solemnes
9. Costumbres dietéticas
10. Empleados, sirvientes y esclavos
11. Votos promesas y juramentos
12. La corte y el proceso judicial
13. Daños y perjuicios
14. Propiedad y derechos de propiedad
15. Leyes por crímenes
16. Castigo y restitución
17. Profecías
18. Idolatría, idólatras y lugares de idolatría
19. Agricultura y cuidado animal
20. Ropa
21. La primogenitura
22. Sacerdotes y levitas
Los temas son tan diversos, que tu primera pregunta debería de ser, como establezco cuales temas debo cumplir y cuáles no. Y en base a que criterio debo decidir cuales si y cuáles no. Ahora bien, lo segundo que debes preguntarte entonces que propósito tiene para mi vida el cumplir o no con todo esto. La total ley mosaica en respuesta breve es como la constitución de un país, que establece diversos elementos que rige sobre los ciudadanos de un país. La constitución del «pueblo de Israel» el cual Dios creo, no era como el de hoy; por ejemplo, la ley establece que no debes comer alimentos que no sean «kosher», es decir impide comer alimentos que no son aptos de comer para los judíos. ¿Pablo el apóstol de los gentiles establece algún tipo de sanción para la comida de los gentiles?, sería fácil decir que no, pero si lo hizo con mucha claridad, él dijo que no puedes comer lo que ha sido sacrificado a los ídolos y tampoco comer de la carne de los animales que han sido estrangulados. Pero está claro que ya no hay más restricciones. ¿Porque yo entonces no debo comer alimentos «kosher»?, la respuesta es muy sencilla, porque no soy israelita. Me parece que esto ayuda mucho a entender el concepto de cumplir la ley, pero vamos a lo que llamamos pecados: mentir, fornicar, adulterio, matar, etc. Que dice Pablo entonces:
Romanos 2
14 porque cuando los gentiles que no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, estos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos. 16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio.
Claramente los gentiles no tienen un LEY, sino que son ley para sí mismos, la ley está escrita en sus corazones.
Romanos 3
19 pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.
La ley está vigente para los que pertenecen a la dispensación de la Ley, aunque nadie es justificado por la Ley. Para no hacerlo más largo. El cristiano gentil si cumple la Ley, cual Ley, veamos lo que dice Pablo:
Romanos 3
27 ¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28 concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión. 31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.
El gentil está obligado a cumplir con la “Ley de la fe”. Y que pasa con la “otra Ley”, la que está escrita en los corazones del gentil. Muy simple también la cumple, pero no queriendo cumplirla o por que debe cumplirla. Esta bajo otra condición, por ejemplo, uno aprende una Ley que rige en su país como la Ley de tránsito para poder conducir en las calles de este país, pero no necesita leerla o estudiarla todos los días, ya en su inconsciente la sabe, si va a otro país donde no existe esa tal ley, él siempre se regirá bajo la ley que el conoce, no corre a más velocidad, no adelanta en curva, no se tira el semáforo, etc. ¿Lo hace acaso porque puede ser condenado por no cumplir la ley? NO, el cumple la ley porque sabe que al violarla pone en peligro su vida, así de simple.
La Ley para el cristiano es como respirar, él nunca se pregunta si respirar es malo o bueno, simplemente respira y recibe los beneficios de respirar, así actúa la Ley, no para salvación. Y veamos un poco más Pablo dice que él está muy lejos de cumplir toda la Ley, y se mortifica por si incapacidad para cumplirla, el cuerpo de muerte es el pecado que llevamos sobre nuestra espalda. Nosotros tenemos pulmones y vivimos en una atmosfera que tiene oxígeno, pero podemos dejar de respirar por mucho tiempo cuando buceamos sin tanque de oxígeno, podemos sobrevivir fuera de nuestra atmosfera por breve tiempo. así el hombre a veces se sumerge en el pecado. Pero no puede sobrevivir sumergido por mucho tiempo, no tiene branquias tiene pulmones. Salimos del agua y podemos volver a respirar nuevamente, actuando así no dejamos de ser seres que respiran aire, estamos en paz con Dios nuevamente. Pero si nos determinamos a vivir bajo el agua, sumergidos en el pecado vamos a morir, no estamos hechos para vivir así. En cambio, el verdadero israelita si, es en realidad él es un ser que respira aire, pero no lo sabe, entonces Dios les procuro una escafandra porque que están determinados a vivir sumergidos en el agua, así logran sobrevivir los que le pertenecen a Dios, pero se determinaron a vivir bajo la Ley, cuanto oxigeno les dará Dios, no hace parte de nuestro conocimiento el cómo vive el israelita, eso es entre Dios y ellos.
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Muchas gracias por tu comentario. Entiendo bien lo que dices, durante años yo pensé y estuve «pegado» en el tema, hasta que Dios me revelo SU Verdad y me quito un enorme peso de encima.
En dos platos: los cristianos no «debemos» (en el sentido legalista del Antiguo Testamento) cumplir con NINGUNO de los 613 mandamientos, ni uno solo. Me refiero por supuesto a un tema de condición de salvación, ese es precisamente el propósito de la Gracia (sino no seria Gracia!) y Dios no cobra por Sus regalos ni necesita NADA de nosotros! (https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2023/04/15/trapo-de-inmundicia/ ). Cristo ya hizo TODO lo que era necesario para pagar la «cuenta pendiente», ABSOLUTAMENTE TODO (Juan 19:30) y con lo cual nos liberó del castigo que merecíamos (sin condiciones!).
Tienes que entender que la iglesia de Roma (a la que iba dirigida la carta a Romanos) era una «ensalada» de creyentes, así que empieza primero hablándole a judíos (bajo el evangelio del Reino) y termina hablándole a gentiles (bajo el evangelio de la Gracia), con lo cual tiende a confundirnos un poco.
Te recomiendo leer el articulo sobre «Salvación por Gracia solamente» (https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/ ), pero no te recomiendo confundir planes salvificos, y menos mezclar Gracia con Ley.
Ahora, para nosotros (santos, miembros del «Cuerpo de Cristo» y marcados por el Espíritu Santo), todo fue cumplido y no debemos hacer NADA adicional, pero eso no quiere decir que Dios no espere que lo hagamos, que eso es precisamente lo que se juzgará (o mejor dicho se medirá) en el «Tribunal de Cristo» (https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2023/02/13/el-tribunal-de-cristo/ ), pero no para definir si somos salvos o no, sino para definir nuestros «galardones» y «tesoros» en el cielo.
Cualquier otra pregunta o comentario también me puedes escribir a jaime.freer@icloud.com. Bendiciones.
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