
Tengo un amigo que afirma que la fecha exacta del “arrebatamiento de la iglesia” tiene que estar escondida por algún lado de la Biblia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/), y aunque yo creo que tiene razón, ¡probablemente no la descubriremos hasta que el evento suceda!, jajaja.
Sin embargo, conforme nos acercamos al final de la “era de la Gracia”, podemos ver cada vez más y más señales proféticas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/18/estamos-viviendo-en-los-ultimos-tiempos/) que nos confirman los tiempos, pero todavía nos faltan algunas piezas del rompecabezas para poder entender con exactitud el tema (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/10/13/nadie-sabe-el-dia-ni-la-hora/).
En realidad nuestro Señor Jesucristo mencionó (¡aunque crípticamente!) varias veces el mismo tema durante todo Su ministerio terrenal, en especial en este pasaje que siempre me ha dejado pensando:
“Como pasó en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre: Ellos comían y bebían; se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo, también será como pasó en los días de Lot: Comían, bebían, compraban, vendían, plantaban y edificaban; pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será en el día en que se manifieste el Hijo del Hombre.” (Lucas 17:26-30)
¿A qué se refería exactamente Jesús con esto? Es un pasaje que yo personalmente creo que encierra más de lo que creemos, especialmente por las sutiles diferencias entre ambas analogías, veamos algunas. Pareciera que en ambos casos la gente vivía una vida “normal” según los estándares del mundo (“comían y bebían”), y por lo tanto no se dieron cuenta del desastre inminente.
Sin embargo, sólo en el caso de Noé es que Jesús menciona que “se casaban y se daban en casamiento”, pero en el caso de Lot ya no aparece nada sobre las costumbres matrimoniales, sino que menciona que “vendían, plantaban y edificaban”. ¿Será que estaba simplemente profundizando en la misma profecía para una mejor comprensión, o más bien que estaba describiendo dos eventos (o momentos) diferentes?
Los días de Noé
Cuando Dios trajo un diluvio universal sobre la tierra para destruir a toda la humanidad, sólo Noé y su familia se salvaron, no porque fueran “buenos” (sin pecado), sino porque era “perfectos” genéticamente, o sea que no se había contaminado como el resto de la humanidad. Este tema ya lo hemos visto en varias ocasiones desde diferentes perspectivas, pero seguimos sin tener claro el paralelismo entre el mundo de ese momento y el profetizado por Jesús.
Lo único que sabemos es que el planeta entero se había contaminado por fornicar con los nefilim, y que producto de ello se había llenado de violencia.
“La tierra estaba corrompida delante de Dios; estaba llena de violencia. Dios miró la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Entonces Dios dijo a Noé: “He decidido el final de toda carne, porque la tierra está llena de violencia por culpa de ellos. He aquí que los destruiré junto con la tierra.” (Génesis 6:11-13)
Sabemos que ha habido un aumento alarmante de la violencia global en los últimos 100 años, las estadísticas muestran que las guerras de los últimos 100 años mataron a más personas que durante los 500 anteriores años combinados. Se estima que 200 millones de personas murieron a causa de las guerras sólo en el siglo XX, a eso hay que sumarle entre 170 y 360 millones de personas fueron asesinadas por los mismos gobiernos.
Pero nada se compara al exterminio silencioso que representa el aborto deliberado de inocentes, que según la misma OMS (una institución a todas luces diabólica) suman alrededor de 73 millones AL AÑO en todo el mundo (https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/abortion), sin que ningún gobierno u organización mundial se inmute o se preocupe mucho de tal aberración, lo cual nos confirma que vivimos en un tiempo donde impera el pecado por encima de todo, bajo un falso sentido de “libertad”.
Sin embargo, y a pesar de tal perversidad por parte de la mayoría de la humanidad, pareciera que el mundo continúa como si nada malo sucediera, que es precisamente lo que narra el pasaje de Lucas 17. Conforme nos acercamos al final de los tiempos, la gran mayoría de las personas siguen “comiendo y bebiendo” sin entender nada, viviendo despreocupadamente, ¡e inclusive realizando bodas para sus hijos e hijas!
Ahora, la pregunta del millón: ¿se referirá esta primera parte de la profecía de nuestro Señor Jesucristo a los tiempos previos al “arrebatamiento de la iglesia” o a Su segunda venida propiamente luego de la “Gran Tribulación” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/11/la-gran-tribulacion/)? Yo personalmente me inclino por la primera opción, pero tratemos de profundizar un poco más al respecto según lo describe la Palabra de Dios.
Los días de Lot
Lot, el sobrino de Abraham, vivió en la antigua ciudad de Sodoma hasta el momento de su destrucción (Génesis 14:12, 19:1), una región de extraordinaria belleza y fertilidad, “como un jardín del Señor”. A pesar de la belleza y la abundancia de cosas buenas en aquella región, las ciudades de Sodoma y Gomorra también eran famosas por su maldad, razón por la cual Dios decidió destruirlas.
“Abram habitó en la tierra de Canaán, y Lot habitó en las ciudades de la llanura y fue instalando sus tiendas hasta Sodoma. Los hombres de Sodoma eran malos y muy pecadores contra el SEÑOR.” (Génesis 13:12-13)
Fue en el perfecto juicio de Dios que destruyó estas ciudades, permitiéndoles que sirvieran como ejemplo aleccionador para que toda la humanidad futura aprendiera. De la misma forma, el Espíritu Santo inspiro al apóstol Pablo a escribir sobre el mismo tema, de manera que podamos identificar los “últimos tiempos”:
“También debes saber esto: que en los últimos días se presentarán tiempos difíciles. Porque habrá hombres amantes de sí mismos y del dinero. Serán vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, envanecidos y amantes de los placeres más que de Dios.” (2 Timoteo 3:1-4)
¿Les suena conocido? De manera similar, refiriéndose a la inmoralidad sexual, el libro de Judas dice que Sodoma y Gomorra “fueron tras vicios contra lo natural” (en griego “carne diferente”), lo que a menudo se llama en nuestra era moderna “estilos de vida alternativos”. El término suena muy inocente, pero denota un comportamiento sexual que es antinatural y extremadamente ofensivo para Dios, lo cual nos da otra señal que estamos en los tiempos descritos.
Sin embargo, en mi opinión, el pasaje más revelador de la cita de Lucas 17 se refiere a que “compraban, vendían, plantaban y edificaban”, esto porque dice que es previo a la destrucción (y por lo tanto correspondería antes de la segunda venida de Cristo), ¡POR LO QUE TENDRÍAN QUE CONTAR CON LA MARCA DE LA BESTIA PARA PODER COMPRAR Y VENDER!
“Y ella hace que a todos, a pequeños y a grandes, a ricos y a pobres, a libres y a esclavos, se les ponga una marca en la mano derecha o en la frente, y que nadie pueda comprar ni vender, sino el que tenga la marca, es decir, el nombre de la bestia o el número de su nombre.” (Apocalipsis 13:16-17)
Por lo tanto, me inclino a pensar que el pasaje de Lucas 17 narra dos momentos de tiempo diferentes: el primero previo al “rapto” y el segundo previo a la “segunda venida”, lo cual sería consistente con el resto de la Biblia que separa claramente los dos eventos, según cada grupo y plan salvífico (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/). El primer evento narra la advertencia final al mundo impío para que se arrepienta y que tal vez pueda todavía salvarse, y el segundo simplemente nos muestra la destrucción y el juicio previo al inicio del Reino Milenial (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/16/el-juicio-de-las-naciones/).
Lamentablemente esto no nos ayuda mucho a identificar el tiempo exacto del “arrebatamiento de la iglesia”, pero nos confirma que, A PESAR DE QUE ESTE SINGULAR EVENTO SUCEDERÁ A VISTA Y PACIENCIA DE TODOS, increíblemente poco cambiará en el mundo impío, y que seguirán “plantando y edificando” a pesar de los horribles eventos que estarán sucediendo en la Tierra. Ya bien lo dijo Pablo en su carta a la iglesia de Roma: a pesar de la absoluta evidencia, el mundo caído seguirá pecando sin arrepentirse, y por lo tanto obtendrá el resultado esperado.
“Pues la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia detienen la verdad. Porque lo que de Dios se conoce es evidente entre ellos pues Dios hizo que fuese evidente. Porque lo invisible de él —su eterno poder y deidad— se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas de modo que no tienen excusa. Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se hicieron fatuos y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen a la semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por tanto, Dios los entregó a la impureza, en las pasiones de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre sí. Ellos cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador ¡quien es bendito para siempre! Amén.” (Romanos 1:18-25)
(Basado en parte en https://lifehopeandtruth.com/prophecy/end-times/as-in-the-days-of-noah/ y https://lifehopeandtruth.com/prophecy/end-times/sodom-and-gomorrah/
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