
Hace algún tiempo habíamos hablado sobre el error de comprensión del mundo sobre el concepto bíblico de “juzgar” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/11/juzgar-o-no-juzgar/), pero hoy quisiera que habláramos sobre otro error todavía más peligroso y que últimamente se promueve con mucha fuerza: la famosa “tolerancia”.
La premisa de los tiempos modernos es que debemos ser TO-LE-RAN-TES ante los demás en TODO, no importa si están claramente equivocados, si están enfermos (física o mentalmente) o inclusive si son psicópatas peligrosos. Sin embargo, nosotros como cristianos no seguimos las corrientes del mundo (en manos de satanás), sino que obedecemos a Dios, así que nos corresponde siempre guiarnos por lo que dice la Biblia al respecto. Entonces, ¿debemos los cristianos ser tolerantes?
Empecemos porque la tolerancia se define como “una actitud justa, objetiva y permisiva hacia opiniones y prácticas que difieren de las propias”. En otras palabras, se supone que debemos amar y respetar a los demás, incluso si no estamos de acuerdo con sus opiniones o su forma de vivir. Esto es lo que precisamente nos dice el apóstol Juan en su primera carta, ¿cierto?
“Amados, amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios. Y todo aquel que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios. El que no ama no ha conocido a Dios, porque Dios es amor.” (1 Juan 4:7-8)
¿Será que Juan (inspirado por el Espíritu Santo) se refería a ser “tolerantes” cuando hablaba de “amarnos unos a otros”? Para poder responder esta pregunta, debemos primero aclarar bíblicamente algo FUNDAMENTAL: ¿qué significa para Dios “amar”? ¿Cómo se define el amor en la Biblia? ¿Será aceptar el pecado y tolerar a los demás en sus opiniones y forma de vivir? ¿Será tener paciencia o ser indiferente ante lo que claramente es pecado de acuerdo a la Palabra de Dios?
Si así fuera, la ira de Dios no tendría mucho sentido, a pesar que el concepto está claramente identificado a través de toda la Biblia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/la-ira-de-dios/), como tampoco tendrían sentido las palabras del autor del Libro de Hebreos (en mi opinión Pablo, pero ese es tema para otro día), de paso viendo cuantas veces menciona la palabra “disciplina” 😉
“Permanezcan bajo la disciplina; Dios los está tratando como a hijos. Porque, ¿qué hijo es aquel a quien su padre no disciplina? Pero si están sin la disciplina de la cual todos han sido participantes, entonces son ilegítimos, y no hijos. Además, teníamos a nuestros padres carnales que nos disciplinaban y los respetábamos. ¿No obedeceremos con mayor razón al Padre de los espíritus, y viviremos? Ellos nos disciplinaban por pocos días como a ellos les parecía, mientras que él nos disciplina para bien a fin de que participemos de su santidad. Al momento, ninguna disciplina parece ser causa de gozo sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que por medio de ella han sido ejercitados.” (Hebreos 12:7-11)
¿Ven ustedes alguna mención a la “tolerancia”? ¿Será que el pasaje le indica a los padres que deben ser tolerantes ante el pecado de sus hijos? ¡JAMÁS!
Precisamente el mundo está como está porque el diablo ha sustituido la disciplina por la tolerancia, de hecho recordemos que la disciplina de Dios es parte de su AMOR PERFECTO (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/31/la-disciplina-de-dios/). Es más, la tolerancia es casi siempre vista en la Biblia de forma NEGATIVA, como una debilidad de quienes dicen ser fieles a Dios.
“Escribe al ángel de la iglesia en Tiatira: El Hijo de Dios, que tiene sus ojos como llama de fuego y sus pies semejantes al bronce bruñido, dice estas cosas: Yo conozco tus obras, tu amor, tu fidelidad, tu servicio y tu perseverancia; y que tus últimas obras son mejores que las primeras. Sin embargo, tengo contra ti que toleras a la mujer Jezabel, que dice ser profetisa, y enseña y seduce a mis siervos a cometer inmoralidad sexual, y a comer lo sacrificado a los ídolos. Le he dado tiempo para que se arrepienta, y no quiere arrepentirse de su inmoralidad. He aquí, yo la echo en cama, y a los que con ella adulteran, en muy grande tribulación, a menos que se arrepientan de las obras de ella. Y a sus hijos mataré con penosa muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriño la mente y el corazón. Y les daré a cada uno de ustedes conforme a sus obras.” (Apocalipsis 2:18-23)
En el pasaje podemos ver que Cristo mismo (¡resucitado!) le dice a Juan que le reproche a la iglesia de Tiatira que, a pesar de “sus obras, su amor, su fidelidad, su servicio y su perseverancia”, tolera el pecado de Jezabel (o su espíritu, porque dicha falsa profetiza vivió alrededor de 900 años antes de Cristo, todo un tema para otro día). Por lo tanto, es claro que la tolerancia no viene de Dios sino que es del mundo, ¡y por ende satánica!
De hecho, los cristianos estamos llamados a NO SER TOLERANTES ni adaptarnos a las prácticas del mundo, sino más bien ser “contraculturales” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/10/debemos-los-cristianos-ser-contraculturales/), pero lamentablemente la mayoría no lo entiende y menos lo practica. Satanás ha convencido al mundo entero que no sólo debe permitir prácticas que son CLARAMENTE pecaminosas, ¡sino que también debemos promoverlas!
A satanás le encanta hacernos creer a los hijos de Dios que debemos permanecer en silencio y hacernos la vista gorda ante estos actos pecaminosos como resultado de “amarnos unos a otros”, no importa si se trata de actos tan abominables como el aborto, el homosexualismo o la pedofilia. Peor aún, los hijos del diablo quieren hacernos creer que para desarrollar nuestra tolerancia debemos aumentar continuamente nuestra exposición para que la ofensa se convierta en algo común, de la misma forma que haría un consumidor de drogas para seguir alcanzando el mismo nivel. Recordemos que cuanto más tiempo pasamos con el pecado, ¡menos ofensivo se vuelve!
Lamentablemente, muchos cristianos están cayendo en la trampa, y como en la mayoría de las iglesias no se estudia la Biblia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/19/el-estado-actual-de-la-iglesia-cristiana/), les resulta cada día más difícil ver la diferencia entre la Verdad de Dios y las mentiras del enemigo. Por algo será que Jesús mismo menciona que seremos odiados por el mundo, y pide que seamos santificados en la Verdad y protegidos de Satanás y sus maldades.
“Yo les he dado tu palabra, y el mundo los aborreció porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los quites del mundo sino que los guardes del maligno. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Así como tú me enviaste al mundo, también yo los he enviado al mundo. Por ellos yo me santifico a mí mismo, para que ellos también sean santificados en la verdad.” (Juan 17:14-19)
¿Les suena esto a tolerancia? En otro pasaje Jesús dijo que un árbol se conoce por sus frutos, por lo que el fruto de un árbol bueno será necesariamente bueno, y el fruto del árbol malo será siempre malo.
“O hagan bueno el árbol y bueno su fruto, o hagan malo el árbol y malo su fruto; porque el árbol es conocido por su fruto. ¡Generación de víboras! ¿Cómo podrán ustedes, siendo malos, hablar cosas buenas? Porque de la abundancia del corazón habla la boca. El hombre bueno del buen tesoro saca cosas buenas, y el hombre malo del mal tesoro saca cosas malas.” (Mateo 12:33-35)
No debemos ni podemos caer en la trampa de la tolerancia de satanás. El mundo está tratando de enseñar una “nueva” verdad, pero la Biblia es la única Verdad aceptable para nosotros.
“Estoy asombrado de que tan pronto se estén apartando del que los llamó por la gracia de Cristo, para ir tras un evangelio diferente. No es que haya otro evangelio, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero aun si nosotros mismos o un ángel del cielo les anunciara un evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema. Como ya lo hemos dicho, ahora mismo vuelvo a decir: Si alguien les está anunciando un evangelio contrario al que recibieron, sea anatema. ¿Busco ahora convencer a los hombres, o a Dios? ¿Será que busco agradar a los hombres? Si yo todavía tratara de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.” (Gálatas 1:6-10)
La versión satánica de la tolerancia puede parecer fácil y hasta lógica, pero en el fondo sólo busca agradar a los hombres y no a Dios. Es por eso que el mundo (a través de los gobiernos, los medios masivos, las películas, etc.) quiere hacernos creer que esa versión tergiversada del amor debe anteponerse a la verdad, pero por eso Jesús dijo que dicha verdad no sería para todos:
“Entren por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella. Pero ¡qué estrecha es la puerta y qué angosto el camino que lleva a la vida! Y son pocos los que la hallan.” (Mateo 7:13-14)
Entonces, ¿en qué “camino” estamos? ¿Nos hemos dejado atrapar por la trampa de la tolerancia de satanás, o estamos dispuestos(as) a mantenernos en la Verdad, caiga quien caiga y le duela a quien le duela? (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/14/la-importancia-de-la-verdad/).
Lo cierto es que los hijos de Dios estamos llamados a no “conformarnos” al mundo (Romanos 12:2), nada más tengamos en cuenta que nos tocará nadar en contra de la corriente del mundo. Por algo Cristo nos advirtió que eso tendrá su “costo”, ¡así que no debemos extrañarnos de los ataques!
“Si el mundo los aborrece, sepan que a mí me ha aborrecido antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo. Pero ya no son del mundo sino que yo los elegí del mundo; por eso el mundo los aborrece.” (Juan 15:18-19)
(Basado en parte en https://cdcrew.com/tolerance-satans-favorite-trap/ y https://www.youtube.com/watch?app=desktop&v=wcV8bvMkDUA)
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