¿A quién iremos?

En el capítulo sexto del evangelio de Juan, Jesús concluyó su gran mensaje en la sinagoga de Capernaúm con unas palabras bastante inesperadas, algo sobre “comer su carne” y “beber su sangre”, las cuales no cayeron nada bien.  De hecho, fueron tan chocantes estas palabras que la Biblia dice que “muchos de sus discípulos” dejaron de seguirlo, y pareciera que también los apóstoles al menos lo pensaron, en vista de las palabras que les dirigió el Señor:

Sin embargo, la respuesta de Pedro al extraño discurso de Jesús fue contundente, y sus famosas palabras las he tenido muy presentes los últimos meses, cuando mi Fe ha flaqueado por diferentes eventos personales, y he tenido las ganas de salir corriendo y dejar todo tirado.  Pero al final, siempre se me viene a la mente esa frase: “¿A QUIÉN IREMOS?”

¡Qué ciertas son las palabras de Pedro!, ¿lo han pensado?

En el momento que llegamos al conocimiento de la Verdad, Dios nos sella con Su Espíritu Santo, y nos empieza a revelar los secretos escondidos en Su Palabra.  Entonces, ¿PARA DÓNDE VAMOS A “AGARRAR” AHORA?  ¿Nos vamos a devolver a una vida de pecado?  ¿Al mundo que sabemos va camino al barranco, del que precisamente Dios nos sacó?  ¡JAMÁS!

Lamentablemente conozco a muchos cristianos que abandonaron su vida de fe y tiraron la toalla simplemente porque las cosas no salieron como ellos planearon, porque son confrontados con verdades reveladas en la Biblia que les molesta, o porque simplemente NO HAN ENTENDIDO que muchas de las doctrinas que les enseñaron no son bíblicamente correctas (ver entrada https://ofertaportiempolimitadoorg.wordpress.com/2023/08/19/el-estado-actual-de-la-iglesia-cristiana/), y a veces esa “píldora” no es fácil de tragar.

Que lo digan los cristianos de la iglesia de Galacia, que recibieron la “suavecita” exhortación de Pablo para corregirlos en su doctrina:

Me encanta esta traducción (NBV), pues trasmite exactamente lo que Pablo quería decirles en el griego original. Como lo he explicado anteriormente, la palabra “anóetos” (que normalmente se traduce como “insensatos”) en realidad quiere decir “ininteligente”, “sin entendimiento” o “necio”, lo que en estos tiempos (al menos en Costa Rica) llamaríamos BRUTO, jajaja.

Pero la cosa no terminó ahí, la regañada sigue:

Ojo que es claro que estaba hablándole A CRISTIANOS, redimidos por la obra de Cristo en la cruz y marcados para salvación por el Espíritu Santo (por aquello que todavía hayan algunos que creen que los cristianos no pueden confundirse, o inclusive deprimirse).  Al final del pasaje, Pablo le baja el tono al mensaje, y termina con una excelente explicación sobre la diferencia entre la salvación por obras (Ley) y la salvación por Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/ley-vs-gracia/).

A veces la “trapeada” es necesaria como parte del amor de Dios, no para ofender o dañar, sino para exhortar y corregir (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/31/la-disciplina-de-dios/), es por eso que el apóstol Pablo al final siempre mete el “comercial” de la Gracia, (y es la razón por la cual yo también siempre lo hago).  😉

Regresando al pasaje de Juan 6, cuando Jesús les habló de “carne” y “sangre”, muchos de los presentes lo tomaron literalmente, erróneamente imaginaron que el Señor estaba promoviendo una especie de práctica caníbal, pero obviamente lo que Jesús estaba haciendo una analogía entre alimento FÍSICO y alimento ESPIRITUAL.

Esto no era nuevo, muchísimas veces Jesús utilizó analogías, metáforas, símbolos, y por supuesto parábolas que debemos entender correctamente a la luz de la Palabra de Dios revelada al hombre (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/), pero lo que yo quería reforzar hoy era la maravillosa respuesta de Pedro, sobre todo porque este apóstol (contrario a lo que enseña la herética Iglesia Católica) no era exactamente conocido por su sabiduría o inclusive su ética…

¿A quién iremos? Preguntémonos: si la Palabra de Dios nos confronta con algo que no es lo que nos gusta o enseñaron, ¿buscaremos una “iglesia” (entre comillas) o una doctrina que sí “nos guste” o acepte nuestra entendimiento (aunque esté torcido)?  Si el pastor (en amor) me reprende por una vida de pecado sin arrepentimiento en clara oposición a lo que dice la Biblia, ¿me voy a otro lugar donde todo el mundo me digan que “no estoy mal” y que mi pecado “no es tan grave”?

Suena tonto, pero en el fondo esto es EXACTAMENTE lo que está sucediendo actualmente en el mundo, de ahí que existan literalmente miles de denominaciones cristianas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/30/de-1-a-45-000-en-2000-anos/), esto sin contar las miles de religiones apóstatas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/), que no se apegan a la Palabra de Dios revelada al hombre, siendo la católica la más obvia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/10/el-dilema-de-los-catolicos/).

Lamentablemente, hoy en día miles de iglesias en todo el mundo manejan doctrinas que no son bíblicas, lo único que reciben sus miembros cuando van es pura religiosidad, rituales que excitar los sentidos y entretener a la congregación, pero nunca confrontar con la Palabra de Dios.  De hecho, hace unas semanas lo viví en carne propia, cuando acompañé a mi hijas a una iglesia cristiana local.  La ceremonia fue extremadamente entretenida, una mezcla de concierto musical, obra de teatro y reunión de gente “buena”, ¡pero CERO ENSEÑANZA!

Lo más triste es que probablemente pocos se dieron cuenta de lo sucedido, pues la mayoría no tienen discernimiento, son pura emoción pero sin ningún conocimiento de la verdad (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/03/26/anade-conocimiento-a-tu-fe/).  Tras de que la mayoría de los cristianos están totalmente desnutridos espiritualmente, ¡lo que reciben en el par de horas que asisten semanalmente a la iglesia es puro entretenimiento y cero “alimento”! ¿Vemos el problema?

¿A quién iremos? La recomendación de Pedro es clara: mantengámonos en la Palabra de Dios, que es Cristo (Juan 1:1). Muchas veces la Verdad nos va a confrontar (¡y hasta doler!), pero el propósito es SIEMPRE de bendición para los que lo amamos a Dios (porque Él nos amó primero).  Para ello es que nos dio “un espíritu de poder, amor y dominio propio”, que debemos utilizarlo para ser sabios y no ser engañados con “vanas palabras”.

¿A quién iremos? Básicamente, el distintivo del verdadero creyente es que NO SE DA POR VENCIDO, ¡pase lo que pase!  Esto porque conoce y tiene una relación íntima con El Señor y Su Palabra, de ahí la respuesta de Pedro.  Pero obviamente para esto debemos tener discernimiento, de lo contrario, no nos daríamos cuenta que estamos siendo engañados con un “evangelio diferente” al revelado en la Biblia.

Sólo en la Verdad revelada al hombre de la Biblia obtendremos el conocimiento de Dios, así como sabiduría y riqueza (espiritual) inimaginable.  Y si ya hemos llegado al conocimiento de la Verdad (que es Cristo), ¿adónde más iríamos?  Si ya hemos recibido el REGALO de la salvación durante la ¿dispensación de la Gracia” (que no se puede perder, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/13/se-puede-perder-la-salvacion/), ¿adónde más iríamos?  ¿Qué se podría comparar a semejante BENDICIÓN (aunque nos cause dolores y padecimientos pasajeros)?

A ESO es que se refería el apóstol Pedro en su respuesta de la cita de Juan 6, él tenía claro que, aunque el Señor nos confronte, NADA se compara con la bendición de haber sido aceptados como hijos del Dios TODOPODEROSO, Creador de Cielo y Tierra.

(Basado en parte en https://www.raystedman.org/new-testament/john/to-whom-shall-we-go)


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