
Más que hablar del “viernes santo” (una fecha a todas luces equivocada para la crucifixión de Cristo, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/05/miercoles-de-crucifixion/), o de la cronología de todos los eventos sucedidos hace casi 2000 años que supuestamente recordamos en esta semana (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/03/cronologia-de-la-semana-santa/), hoy quisiera aprovechar la fecha para recordar la importancia de diferenciar y reconocer los “evangelios” (¡EN PLURAL!) que presenta la Biblia. Como lo he dicho muchas veces, en nuestro camino de fe debemos primero “desaprender” muchos conceptos religiosos equivocados que nos han enseñado, ¡y el tema de hoy no es la excepción!
La mayoría de los cristianos (¡y hasta los que no lo son!) utilizan la palabra “evangelio” (del griego “euangelion”, que se podría traducir como “buenas nuevas” o buenas noticias”), para referirse al fundamento del “mensaje de salvación” de Cristo. Aunque el concepto es bíblicamente correcto, dependiendo de la denominación religiosa, dicho “evangelio” podría incluir una amplia variedad de adiciones e interpretaciones de todo tipo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/30/de-1-a-45-000-en-2000-anos/ ) alejadas a la Verdad revelada en la Biblia, y eso obviamente presenta un problema.
“Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, como perito arquitecto he puesto el fundamento, y otro está edificando encima. Pero cada uno mire cómo edifica encima, porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo.” (1 Corintios 3:10-11)
El apóstol Pablo (¡nuestro apóstol!) nos advierte que el “evangelio” (las “buenas noticias”) que predicamos nunca puede alejarse del FUNDAMENTO, revelado a través de la Palabra de Dios. La pregunta del millón es: ¿estamos obedeciendo a Pablo? En otras palabras, cuando los cristianos queremos “evangelizar” a un impío (según una interpretación de la “Gran Comisión” del Nuevo Testamento, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/30/la-gran-comision/), ¿ESTAMOS UTILIZANDO EL “EVANGELIO” CORRECTO?
“Estoy asombrado de que tan pronto se estén apartando del que los llamó por la gracia de Cristo, para ir tras un evangelio diferente. No es que haya otro evangelio, sino que hay algunos que los perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo. Pero aun si nosotros mismos o un ángel del cielo les anunciara un evangelio diferente del que les hemos anunciado, sea anatema. Como ya lo hemos dicho, ahora mismo vuelvo a decir: Si alguien les está anunciando un evangelio contrario al que recibieron, sea anatema.” (Gálatas 1:6-9)
Al principio mi pregunta suena redundante (y hasta tonta), pero lo cierto es que la Biblia menciona muchos “evangelios” diferentes, ¡de ahí la importancia de conocer del tema para poder aclarar a cuál nos referimos específicamente! Esa es la razón de la advertencia tan radical del apóstol Pablo a la iglesia de Galacia, así que empecemos entonces por revisar cuáles “evangelios” menciona el Nuevo Testamento:
- Evangelio del Reino
- Evangelio de Jesucristo
- Evangelio de Jesús
- Evangelio de la paz por medio de Jesucristo
- Evangelio del Señor Jesús
- Evangelio de aquellos a promesa hecha a nuestros padres
- Evangelio de la circuncisión
- Evangelio de la incircuncisión
- Evangelio de la Gracia de Dios
- Evangelio de Jesús y de la resurrección
- Evangelio de Dios
- Evangelio de su Hijo
- Evangelio de Cristo
- Mi evangelio (dicho por el apóstol Pablo)
- Evangelio de la gloria de Cristo
- Evangelio de las inescrutables riquezas de Cristo
- Evangelio de la paz
- Evangelio del Dios bendito
- Evangelio eterno
- Etc.
¿Ven por qué hago la pregunta? Y ahora? ¿Cómo debemos entender todas estas diferentes “buenas nuevas”? Muy sencillo: DE LA MISMA FORMA QUE SE INTERPRETA TODA LA BIBLIA, entendiendo el emisor, el receptor, el contexto, etc. (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/), pero especialmente LA DISPENSACIÓN SALVÍFICA bajo la cual se presenta el evangelio, pues al final de cuentas, TODOS estos diferentes “evangelios” SE RESUMEN EN DOS: el “evangelio del Reino” dirigido a Israel, y el “evangelio de la Gracia” dirigido a la iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/).
Por lo tanto, no puedo dejar de enfatizar la importancia que tiene la comprensión del dispensacionalismo bíblico en todo esto, pues como veíamos en el estudio sobre este importantísimo tema doctrinal (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/), cada uno de estos “evangelios” tienen diferentes marcos conceptuales y receptores, pero sobre todo, tienen propósitos y destinos DIFERENTES: en uno están contenidas las promesas terrenales, y en el otro las promesas celestiales, ¡según le corresponde a cada uno de estos grupos! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/dos-promesas-una-para-israel-y-otra-para-la-iglesia/).
Es sólo aclarado esto que podemos retomar el concepto de las “buenas nuevas” desde nuestra perspectiva “gentil”, o sea, durante la actual “era de la Gracia”, que correspondería a la suficiencia de la obra expiatoria de Cristo en la cruz. El tema lo hemos visto en muchas ocasiones (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/06/03/expiacion-propiciacion-redencion-y-remision/), pero hoy quiero aprovechar para retomarlo desde la perspectiva de la resurrección propiamente, porque es importante comprender lo grandioso de lo sucedido, sobre todo en estas fechas cuando (supuestamente) es lo que celebramos…
“El primer día de la semana, muy de mañana, las mujeres fueron al sepulcro, llevando las especias aromáticas que habían preparado. Encontraron que había sido removida la piedra que cubría el sepulcro y, al entrar, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Mientras se preguntaban qué habría pasado, se les presentaron dos hombres con ropas resplandecientes.
Asustadas, se postraron hasta tocar el suelo con su rostro, pero ellos dijeron: ¿Por qué buscan ustedes entre los muertos al que vive? No está aquí; ¡ha resucitado! Recuerden lo que dijo cuando todavía estaba con ustedes en Galilea: El Hijo del hombre tiene que ser entregado en manos de hombres pecadores y ser crucificado, pero al tercer día resucitará.
Entonces ellas se acordaron de las palabras de Jesús. Al regresar del sepulcro, les contaron todas estas cosas a los once y a todos los demás. Las mujeres eran María Magdalena, Juana, María la madre de Santiago y las demás que las acompañaban. Pero a los discípulos el relato les pareció una tontería, así que no les creyeron. Pedro, sin embargo, salió corriendo al sepulcro. Se asomó y vio solo las vendas de tela de lino. Luego volvió a su casa, extrañado de lo que había sucedido.” (Lucas 24:1-12)
Aunque poco probable, digamos que todavía la muerte voluntaria de alguien (tomando el lugar de otra persona) es teóricamente posible. ¿Pero entendemos la trascendencia de la resurrección propiamente? Es la resurrección de Cristo la que verdaderamente “sella” la obra perfecta, la cual simboliza la entrada del sumo sacerdote al lugar santísimo para la expiación de pecados, ¡PERO ESTA VEZ AL TEMPLO CELESTIAL! Y lo más importante: el sacrificio del cordero perfecto fue aceptado por el Padre, ¡declarándonos justos y liberándonos del merecido castigo!
“Él anuló el acta que había contra nosotros, que por sus decretos nos era contraria, y la ha quitado de en medio al clavarla en su cruz. También despojó a los principados y las autoridades, y los exhibió como espectáculo público habiendo triunfado sobre ellos en la cruz.” (Colosenses 2:14-15)
“Pero estando ya presente Cristo —el sumo sacerdote de los bienes que han venido, por medio del más amplio y perfecto tabernáculo no hecho de manos; es decir, no de esta creación—entró una vez para siempre en el lugar santísimo logrando así eterna redención, ya no mediante sangre de machos cabríos ni de becerros sino mediante su propia sangre. Porque si la sangre de machos cabríos y de toros, y la ceniza de la vaquilla rociada sobre los impuros, santifican para la purificación del cuerpo, ¡cuánto más la sangre de Cristo, quien mediante el Espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin mancha a Dios, limpiará nuestra conciencia de las obras muertas para servir al Dios vivo!” (Hebreos 9:11-14)
Se dice que hay al menos 100 profecías sobre la muerte y resurrección de Cristo a lo largo de la Biblia, Él mismo se los comentó muchas veces a sus apóstoles, pero como vimos más arriba, ¡nunca lo entendieron!
“Desde entonces, Jesús comenzó a explicar a sus discípulos que le era preciso ir a Jerusalén y padecer mucho de parte de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas, y ser muerto y resucitar al tercer día.” (Mateo 16:21)
“Estando ellos reunidos en Galilea, Jesús les dijo: El Hijo del Hombre ha de ser entregado en manos de hombres, y lo matarán. Pero al tercer día resucitará. Y ellos se entristecieron en gran manera.” (Mateo 7:22-23)
“Iban por el camino subiendo a Jerusalén, y Jesús iba delante de ellos. Estaban asombrados, y los que lo seguían tenían miedo. Entonces, volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a declarar las cosas que le estaban por acontecer: He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los gentiles. Se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán; y después de tres días resucitará.” (Marcos 10:32-34)
“Los judíos respondieron y le dijeron: Ya que haces estas cosas, ¿qué señal nos muestras? Respondió Jesús y les dijo: Destruyan este templo y en tres días lo levantaré.” (Juan 2:18-19)
La resurrección de Cristo fue el mayor evento de la historia de la humanidad, a tal punto que no sólo partió la historia secular en dos, sino también marcó la inclusión de MILLONES Y MILLONES de gentiles en el plan de salvación, ¡que originalmente no estábamos incluidos! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/).
Fue una movida tan PERFECTA que ni el mismo satanás la vio venir, y ahora en lugar de tener que lidiar únicamente con el pueblo judío, ¡tendría que enfrentarse con todos los gentiles! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/24/la-oferta-es-mayor-de-lo-que-me-imaginaba/). Pablo nos confirmó esto en su carta a la iglesia de Corinto, como diríamos en Costa Rica, ¡el diablo “no puso ni las manos”! jajaja
“Ninguno de los príncipes de esta edad conoció esta sabiduría; porque si ellos la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de la gloria.” (1 Corintios 2:8)
¿Vamos entendiendo ya la trascendencia de la resurrección de Cristo?
Lo pregunto porque todavía me topo constantemente con cristianos que no han entendido el trasfondo legal de lo sucedido (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/22/por-que-tanta-terminologia-legal/) y por lo tanto, tampoco terminan de entender que con Su obra en la cruz NO ES QUE CRISTO NOS PERDONÓ DEL DEBIDO CASTIGO, SINO QUE ÉL TOMÓ NUESTRO LUGAR, ÉL RECIBIÓ EL CASTIGO DIVINO QUE NOS MERECÍAMOS NOSOTROS, Y POR SU OBRA ES QUE FUIMOS “JUSTIFICADOS” (DECLARADOS JUSTOS) ANTE EL PADRE (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/03/29/consumado-es/)
Por lo tanto, nuestro acceso a Dios DE NINGUNA MANERA se basa en nuestro mérito, nuestro valor o nuestro desempeño, sino que se basa ENTERAMENTE en creer en el desempeño total y suficiente de Jesús en la cruz. Él hizo por nosotros lo que no podíamos hacer por nosotros mismos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/), y TODO lo hizo por Gracia (que se define como “regalo inmerecido”).
“Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9)
Sin embargo (¡y a pesar de todo lo anterior!), la resurrección es apenas el principio para los “hijos de Dios”, pues tiene un significado TODAVÍA MÁS AMPLIO. Veamos algunos puntos adicionales:
1. La resurrección nos garantiza que ya no habrá condenación:
Para todos los que recibimos el regalo de la salvación durante la “dispensación de la Gracia”, nuestra destino eterno está garantizado, pues NADA tuvo que ver nuestro desempeño, puesto que fue un regalo. En Cristo, dado que Dios es por nosotros, NADA en el universo entero puede oponerse exitosamente a nosotros. En Cristo, dado que Dios nos dio Su tesoro más elevado, Su propio Hijo, tenemos la garantía de que Él nunca retendrá ningún tesoro menor. En Cristo, dado que Dios ya nos ha declarado “justos” (o sea, “inocentes”), sabemos que ningún cargo menor puede resistir. Y, en Cristo, desde que Jesús murió y resucitó para limpiarnos de todos nuestros pecados, nada ni nadie puede traernos condenación nuevamente (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/13/se-puede-perder-la-salvacion/).
“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque Dios hizo lo que era imposible para la ley, por cuanto ella era débil por la carne: Habiendo enviado a su propio Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne para que la justa exigencia de la ley fuese cumplida en nosotros que no andamos conforme a la carne sino conforme al Espíritu.” (Romanos 8:1-4)
2. La resurrección nos garantiza la presencia e intercesión continua de Jesús:
La Palabra de Dios nos dice que la resurrección de Cristo garantiza Su presencia continua en nuestras vidas y Su intercesión a nuestro favor. El hecho de tener acceso al Padre mediante la intercesión de Jesús representa una bendición difícil de dimensionar, ¡pero dice la Biblia que ahora podemos acercarnos en oración al CREADOR DEL UNIVERSO y decirle “Papito” (“Abba”)!
“…Y he aquí, yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20b)
“¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, es el que también resucitó; quien, además, está a la diestra de Dios, y quien también intercede por nosotros.” (Romanos 8:34)
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no recibieron el espíritu de esclavitud para estar otra vez bajo el temor sino que recibieron el espíritu de adopción como hijos, en el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (Romanos 8:14)
3. La resurrección nos garantiza que la muerte “está muerta”:
Finalmente, la resurrección de Jesús también es una buena noticia porque significa que los cristianos fuimos librados del “poder” de la muerte (física), pues Cristo nos hizo “nacer de nuevo” y ahora somos verdaderamente libres (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/28/de-que-exactamente-soy-libre/). La victoria de Cristo en la cruz fue para siempre, ¡y nos incluye a nosotros!
“A Él, Dios le resucitó, habiendo desatado los dolores de la muerte; puesto que era imposible que él quedara detenido bajo su dominio.” (Hechos 2:24)
“Sabemos que Cristo, una vez resucitado de entre los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, para el pecado murió una vez por todas; pero en cuanto vive, vive para Dios.” (Romanos 6:9-10)
“Que Él quien nos salvó y nos llamó con santo llamamiento, no conforme a nuestras obras sino conforme a su propio propósito y gracia, la cual nos fue dada en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo y ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Cristo Jesús. Él anuló la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio, del cual he sido puesto como predicador, apóstol y maestro” (2 Timoteo 1:10)
Pablo también utilizó el mismo concepto en muchas de sus cartas, pero ya no sólo para hablar de la victoria de Cristo sobre la muerte, ¡sino DE LA NUESTRA!, lo que ocurrirá al momento que nuestro cuerpo físico sea finalmente transformado, y recibamos nuestro cuerpo glorioso y eterno (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/03/resurreccion-transformacion-y-ascension/).
“Porque así como hemos sido identificados con Él en la semejanza de su muerte, también lo seremos en la semejanza de su resurrección.” (Romanos 6:5)
“Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús de entre los muertos mora en ustedes, el que resucitó a Cristo de entre los muertos también les dará vida a sus cuerpos mortales mediante su Espíritu que mora en ustedes.” (Romanos 8:11)
“He aquí, les digo un misterio: No todos dormiremos, pero todos seremos transformados en un instante, en un abrir y cerrar de ojos, a la trompeta final. Porque sonará la trompeta, y los muertos serán resucitados sin corrupción; y nosotros seremos transformados. Porque es necesario que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y que esto mortal sea vestido de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se vista de incorrupción y esto mortal se vista de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: ¡Sorbida es la muerte en victoria! ¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?” (1 Corintios 15:51-55)
La resurrección de Jesús demostró definitivamente estas cosas, fue el funeral de la muerte, y eso significa que para los cristianos morir no es sinónimo de muerte (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/27/la-bendicion-de-la-muerte/). Debido a la resurrección de Jesús y todo lo que ella aseguró, nosotros también ciertamente resucitaremos de entre los muertos a una vida nueva y eterna, en la presencia perfecta y la bendición interminable de Dios. ¡Para nosotros, la muerte física y la espiritual nunca se encontrarán!
Entonces: ¿por qué la resurrección es una BUENA NOTICIA?
Es una buena noticia porque la resurrección demostró que Jesús era verdaderamente el Hijo de Dios, y por lo tanto, aseguró que tenemos un Salvador que nunca más podrá morir. La resurrección marcó el comienzo de la morada del Espíritu Santo, nos garantiza que no habrá condenación para aquellos en Cristo, nos asegura la presencia e intercesión continua de Jesús, y nos confirma que pronto seremos trasladados al cielo, ¡estemos vivos o muertos! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/).
Por lo tanto, no desaprovechemos esta “oferta por tiempo limitado”. Es una promesa de un valor incalculable, una herencia preparada exclusivamente para todos los que hemos puesto nuestra Fe en la muerte y resurrección de Cristo, con lo cual finalmente podremos cumplir con el propósito para el cual fuimos creados: ¡glorificar a Dios y disfrutarlo para siempre!
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien según su grande misericordia nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva por medio de la resurrección de Jesucristo de entre los muertos; para una herencia incorruptible, incontaminable e inmarchitable reservada en los cielos para ustedes, que son guardados por el poder de Dios mediante la fe para la salvación preparada para ser revelada en el tiempo final.” (1 Pedro 1:3-5)
(Basado en parte en https://gracewyoming.com/why-is-the-resurrection-good-news/, https://www.bibleodyssey.org/articles/the-good-news-of-the-new-testament/ y https://www.postost.net/2010/05/what-good-news-announced-new-testament)
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