
Este tema lo tenía pendiente desde hace mucho tiempo, tal vez porque al igual que con todo lo relacionado al feminismo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/17/el-peligro-del-feminismo/), el asunto desata demasiada emoción (y poca razón) y muchos cristianos lo hemos dejado pasar para no ser “políticamente incorrectos”, un error que ha dejado prácticamente la cancha abierta a satanás para que haga fiesta a través de sus ejércitos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/05/02/los-principes-satanicos/), siendo la población joven el grupo más expuesto a los ataques.
“Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero está bajo el maligno.” (1 Juan 5:19)
Dichosamente este no es un blog de opinión (¡ni siquiera de la mía!), y yo sólo soy el mensajero de la Palabra de Dios revelada al hombre, así que hoy vamos a ver lo que dice la Biblia al respecto. Y como siempre digo, si alguno(a) tiene problemas con las conclusiones del artículo, ni pierdan el tiempo discutiendo conmigo, sino que mejor arréglenselas directamente con el JEFE, pues yo sólo soy el mensajero. 😉
Empecemos porque lamentablemente no sólo el mundo secular ha caído en la trampa de la “tolerancia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/03/16/la-trampa-de-la-tolerancia/), sino inclusive muchos cristianos que se les ha olvidado que estamos peleando una batalla, ¡para la cual precisamente hemos recibido una armadura! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/06/14/la-armadura-de-dios/).
“Vístanse de toda la armadura de Dios, para que puedan hacer frente a las intrigas del diablo; porque nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados, contra autoridades, contra los gobernantes de estas tinieblas, contra espíritus de maldad en los lugares celestiales.” (Efesios 6:11-12)
Esto debería ser el primer filtro de la vida cristiana: SI EL MUNDO LO ACEPTA O LO FOMENTA, LO MÁS PROBABLE ES QUE NO VIENE DE DIOS, ¡ASÍ DE SENCILLO! Teniendo esto claro, tal vez el mejor lugar para comenzar a examinar la homosexualidad desde la perspectiva bíblica son las palabras del mismo Jesús, con las que se debería poner fin a cualquier debate. Esto porque muchos que la promueven como algo aceptable y hasta “normal” han buscado fortalecer sus argumentos y engañar al público al afirmar que Jesús “nunca condenó la homosexualidad”, pero están totalmente equivocados.
Jesús lanzó el argumento más devastador posible contra la homosexualidad, tanto Mateo como Marcos registraron las declaraciones de Jesús sobre la sexualidad humana:
“Entonces los fariseos se acercaron a él para probarle, diciendo: ¿Le es lícito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier razón? Él respondió y dijo: ¿No han leído que el que los creó en el principio, los hizo hombre y mujer? Y dijo: ‘Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne’. Así que ya no son más dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre.” (Mateo 19:3-6)
“Entonces se acercaron unos fariseos para probarle, y le preguntaron si era lícito al marido divorciarse de su mujer. Pero él respondió y les dijo: ¿Qué les mandó Moisés? Ellos dijeron: Moisés permitió escribir carta de divorcio y despedirla. Pero Jesús les dijo: Ante la dureza de corazón de ustedes les escribió este mandamiento. Pero desde el principio de la creación, Dios los hizo hombre y mujer. Por esta causa el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer; y serán los dos una sola carne. Así que, ya no son más dos sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido no lo separe el hombre.” (Marcos 10:2-9)
El enfoque de la pregunta de los fariseos se centró en el divorcio (un tema tan debatido en ese tiempo como en el actual), y la forma en que Jesús respondió a su pregunta es muy ilustrativa. ¿Cuál era el contexto de esta discusión? ¿Buscaban los fariseos llegar al conocimiento de la verdad? Los pasajes anteriores indican que no, ellos no se acercaron a Jesús con el deseo de aprender a abordar los problemas del matrimonio y el divorcio, por el contrario las Escrituras revelan que sus preguntas eran casi siempre “para probarle”.
Básicamente deseaban desacreditarlo y condenarlo, pero obviamente Jesús (Dios encarnado) comprendió el objetivo y les respondió de una manera que los silenció, citando partes de dos pasajes del Génesis que se consideran la base de la sexualidad humana.
“Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza, y tenga dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo, el ganado, y en toda la tierra, y sobre todo animal que se desplaza sobre la tierra. Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Dios los bendijo y les dijo: Sean fecundos y multiplíquense. Llenen la tierra; sojúzguenla y tengan dominio sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que se desplazan sobre la tierra.” (Génesis 1:26-28)
“Entonces el SEÑOR Dios hizo que sobre el hombre cayera un sueño profundo; y mientras dormía, tomó una de sus costillas y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que el SEÑOR Dios tomó del hombre, hizo una mujer y la trajo al hombre. Entonces dijo el hombre: Ahora, esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada ‘mujer’, porque fue tomada del hombre. Por tanto, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” (Génesis 2:21-24)
En el primer pasaje aprendemos que Dios creó al “hombre” (es decir, a la “humanidad”) a su propia imagen, refiriéndose inicialmente a ambos sexos (tengamos siempre presente el concepto de la “revelación progresiva”, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/). Además, Dios nos dejó ver la división entre ambos sexos, donde cada uno tendría diferentes funciones el Plan de Dios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/15/el-papel-de-la-mujer-en-el-plan-de-dios/).
En el segundo pasaje dice que Dios hizo a la mujer de la “costilla” (del hebreo “tselá”, o sea “costado” o “lateral”) del hombre. Este acto dividió la “unidad” del ser humano en dos seres individuales (pero complementarios): VARÓN Y HEMBRA, o sea, ¡dos mitades de un TODO! La Biblia expresa esta maravilla como “el hombre dejará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán una sola carne”. Por lo tanto, a través del matrimonio y la unión sexual, lo que comenzó como una unidad FÍSICA (“en Adán”) continúa como una unidad ESPIRITUAL (“una sola carne”) pero en dos individuos distintos.
En las citas de Mateo y Marcos, precisamente Jesús confirmó la imagen de Dios como “hombre y mujer” de las citas del Génesis. Las alineaciones alternativas (homosexuales) no sólo NIEGAN el Plan original, sino que PERVIERTEN el Propósito de Dios (que por cierto, para facilidad de nuestra comprensión, es SIEMPRE binario, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/el-plan-binario-de-dios-para-el-hombre/).
No se puede librar mayor rebelión contra el Creador que rechazar su más preciada obra: la creación de la Humanidad creada a imagen de Dios. Jesús les dijo a los fariseos: “lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre”, esto es precisamente lo que los que defienden la homosexualidad desean destruir y redefinir la singularidad de la imagen de Dios a su propia imagen. Por lo tanto, Jesús dejó en claro que únicamente un hombre y una mujer puede constituir una unión LEGÍTIMA, pues sólo la unión entre un hombre y una mujer puede cumplir con el mandato de “ser fecundos y multiplicarse”, y sólo una mujer podría ser la “ayuda idónea” del hombre, ¡NUNCA OTRO HOMBRE NI OTRA MUJER!
Las palabras de Jesús sobre la relación entre el hombre y la mujer como la imagen de Dios ya debería ser suficiente para silenciar todo argumento a favor de uniones y asociaciones sexuales “alternativas”, y por lo tanto, aquellos que luchan por una relación diferente se enfrentan a DIOS MISMO como su principal oponente, pues en el fondo la homosexualidad es rebeldía espiritual. Veamos el ejemplo de Sodoma y Gomorra (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/03/sodoma-gomorra-y-los-tiempos-finales/). Génesis 13:13 nos adelanta que “los hombres de Sodoma eran muy malos y pecadores contra el Señor”, y luego Génesis 18:20 dice que “su pecado es sumamente grave” (refiriéndose a la homosexualidad). Finalmente, en el capítulo 19 leemos el desenlace:
“Pero antes de que se acostaran, los hombres de la ciudad, los hombres de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo, rodearon la casa. Y llamaron a Lot y le dijeron: ¿Dónde están los hombres que vinieron a ti esta noche? Sácanoslos, para que los conozcamos [“yadá”]. Entonces Lot salió a ellos a la puerta, cerró la puerta detrás de sí y dijo: ¡Por favor, hermanos míos, no hagan tal maldad!” (Génesis 19:4-7)
La palabra hebrea “yadá” significa “conocer” íntimamente, y se usa tanto para el conocimiento intelectual, experiencial y/o SEXUAL. Claramente, lo que se refiere en este pasaje es el conocimiento sexual, de la misma forma que podemos verlo en Génesis 4:1: “Y el hombre conoció a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín”. El contexto de Génesis 19 revela que los hombres de Sodoma deseaban tener relaciones homosexuales con los dos “hombres” (en realidad ángeles), que habían venido a liberar a Lot de la inmoralidad de la ciudad y de su inminente destrucción. Lot rogó a los hombres de Sodoma que no actuaran “malvadamente”, ofreciéndoles a cambio una alternativa desesperada:
“He aquí tengo dos hijas que todavía no han conocido varón: Las sacaré, pues, y hagan con ellas como les parezca; solo que no hagan nada a estos hombres, porque para esto han venido a la sombra de mi techo. Ellos respondieron: ¡Quítate de ahí! Y añadieron: Este vino aquí para residir como forastero, ¿y ahora habrá de erigirse como juez? Ahora te haremos a ti más daño que a ellos. Insistieron mucho con el hombre, con Lot, y se acercaron para romper la puerta.” (Génesis 19:8-9)
Estos versículos amplían la comprensión del horror que esta unión ANTINATURAL supuso para Lot. Tratando de evitar que los hombres de Sodoma violaran a los dos “hombres” (es decir, a los ángeles de Dios bajo su cuidado), Lot les ofreció a sus hijas vírgenes, ¡una propuesta de terror! Esta terrible oferta debería hacer reflexionar a cualquier lector, ¿qué padre elegiría a sus hijas para que fueran violadas en grupo? Sólo hay una respuesta lógica: un padre desesperado, que considere la violación a sus hijas como un mal menor a la de unos ángeles de Dios.
Si bien el pecado de Sodoma implicó más que la homosexualidad (“orgullo, abundancia de pan y despreocupada tranquilidad”, según Ezequiel 16:49-50), dicho pecado fue el indicador principal de su perversión. Sus ciudadanos no sólo la practicaban, sino que no tenían vergüenza de hacerlo (Isaías 3:9, Romanos 1:32). A lo largo de las Escrituras, Sodoma y Gomorra son consideradas ejemplos de inmoralidad flagrante, los profetas judíos se refirieron con frecuencia a estas ciudades como modelos del mal cuando identificaban el pecado de su propia nación, y Jesús también se refirió a estas ciudades en su predicación de arrepentimiento a Israel (Mateo 10:15, 11:23-24, Lucas 10:11, 17:29).
Algunos han mantenido que el pecado de Sodoma y Gomorra no fue la homosexualidad sino la “homosexualidad abusiva”, el problema con esta interpretación es que las Escrituras no hacen tal distinción. Es más, la homosexualidad es INTRÍNSICAMENTE ABUSIVA POR DEFINICIÓN, pues profana la imagen de Dios. Otros sostienen que el pecado de los hombres de Sodoma fue la falta de hospitalidad, tal sugerencia no tiene respaldo bíblico y es simplemente una tontería. Lo cierto es que Dios destruyó tanto a Sodoma como a Gomorra (así como las ciudades de Adma y Zeboim) por la homosexualidad, ¡pues todo la zona estaba contaminada de tal abominación! Judas comentó sobre la destrucción:
“También a los ángeles que no guardaron su primer estado sino que abandonaron su propia morada los ha reservado bajo tinieblas en prisiones eternas para el juicio del gran día. Asimismo, Sodoma, Gomorra y las ciudades vecinas, que de la misma manera fornicaron y fueron tras vicios contra lo natural, son puestas por ejemplo, sufriendo la pena del fuego eterno.” (Judas 1:6-7)
Interesantemente, en griego la expresión traducida como “vicios contra lo natural” en realidad significa algo como “de una clase diferente”, lo cual indica que las relaciones homosexuales no sólo se oponen al Plan de Dios, sino también A LA NATURALEZA MISMA, o sea, una absoluta abominación.
“No te acostarás con un hombre como uno se acuesta con una mujer. Eso es una abominación.” (Levítico 18:22)
“Si un hombre se acuesta con un hombre, como se acuesta con una mujer, los dos cometen una abominación. Ambos morirán irremisiblemente; su sangre será sobre ellos.” (Levítico 20:13)
Tan grave era el homosexualismo que en la Ley Mosaica era considerado una “abominación” (del hebreo “toebá”), palabra que quiere decir “repugnante” o “detestable”, ¡pero también “idolatría”! ¡AHÍ ESTÁ LA CLAVE! O sea, según el sentido bíblico, la homosexualidad es equivalente a la adoración de dioses falsos, ¡CONFIRMANDO QUE DICHO PECADO TIENE UN TRASFONDO ESPIRITUAL! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/07/el-patron-de-la-degeneracion-sexual/). Es por eso que los cultos paganos SIEMPRE tenían ídolos, y generalmente incluía también inmoralidad sexual (tanto heterosexual como homosexual), ¡ES UN COMBO!
Tales prácticas son bien conocidas por los historiadores y arqueólogos que han estudiado el antiguo Cercano Oriente, la antigua Grecia, la antigua Roma y todo el mundo antiguo. En todos los casos, toda cultura que participó en la idolatría, terminó participando en aberraciones sexuales, desobedeciendo la Ley Mosaica y violando el patrón sexual que vimos Dios estableció en Génesis.
Pero ahí no termina la cosa (que es típico de la degradación del pecado), sino que además de la homosexualidad, la idolatría generalmente incluía también incesto, bestialidad, sacrificios humanos y satanismo, pues como vimos, EL VERDADERO PROBLEMA DE LA HOMOSEXUALIDAD ES EL TRASFONDO ESPIRITUAL. La oposición al Plan de Dios (que espiritualmente es “idolatría”) termina siempre en prácticas sexuales, de ahí que satanás está tan interesado en promoverla. Sólo es cuestión de entender el significado de las siglas de la bandera LGBT (¡la cual por cierto tiene 6 colores en lugar de los 7 del arco iris creado por Dios!, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/el-lenguaje-de-dios-segunda-parte/).
Increíblemente, y a pesar de lo vivido por Sodoma y Gomorra, el pueblo de Israel siguió sin aprender la lección, pues dice la Biblia que luego de la separación del Reino (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/) y de que Dios entregó al Reino del Norte a los asirios, los miembros del Reino del Sur desobedecieron a Dios y VOLVIERON A CAER EN EL MISMO PECADO. Como consecuencia, ¡Dios lo entregó a los babilonios!
“Judá hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR; y con los pecados que cometieron, lo provocaron a celos más que todo lo que habían hecho sus padres. También se edificaron lugares altos, piedras rituales y árboles de Asera, en toda colina alta y debajo de todo árbol frondoso. También había en el país varones consagrados a la prostitución ritual, e hicieron conforme a todas las prácticas abominables de las naciones que el SEÑOR había echado de delante de los hijos de Israel.” (1 Reyes 14:22-24)
“En el año veinte de Jeroboam rey de Israel, Asa comenzó a reinar sobre Judá; y reinó cuarenta y un años en Jerusalén. El nombre de su madre era Maaca hija de Absalón. Asa hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, como su padre David. Barrió del país a los varones consagrados a la prostitución ritual y quitó todos los ídolos que habían hecho sus padres. También depuso a su madre Maaca de ser reina madre, porque ella había hecho una monstruosa imagen de Asera. Asa destruyó la monstruosa imagen y la quemó junto al arroyo de Quedrón. Aunque no quitó los lugares altos, sin embargo, el corazón de Asa fue íntegro para con el SEÑOR, todos sus días.” (1 Reyes 15:9-14)
“Los demás hechos de Josafat, el poderío que logró y las guerras que llevó a cabo, ¿no están escritos en el libro de las crónicas de los reyes de Judá? Él eliminó del país el resto de los varones consagrados a la prostitución ritual que habían quedado del tiempo de su padre Asa.” (1 Reyes 22:45-46)
Nuevamente vemos pues que la homosexualidad, la prostitución ritual (masculina y femenina) y demás perversiones sexuales eran SIEMPRE parte de la idolatría (y viceversa), y ocupaban un papel clave en las religiones paganas del antiguo Cercano Oriente. Pablo escribió que las Escrituras fueron escritas para nuestra instrucción (Romanos 15:4, 1 Corintios 10:11), y por lo tanto, podríamos decir que la medida en que la homosexualidad es aceptada en una sociedad revela la salud espiritual de dicha sociedad.
¿Y cuál es la respuesta de Dios a la rebelión del ser humano? Muy sencillo: el que así quiera abusar de la libertad corrompiendo la naturaleza (sea hombre o mujer), el Señor lo “entrega” a la perversión.
“Pues la ira de Dios se manifiesta desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que con injusticia detienen la verdad. Porque lo que de Dios se conoce es evidente entre ellos pues Dios hizo que fuese evidente. Porque lo invisible de él —su eterno poder y deidad— se deja ver desde la creación del mundo, siendo entendido en las cosas creadas de modo que no tienen excusa. Porque habiendo conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias; más bien, se hicieron vanos en sus razonamientos, y su insensato corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios se hicieron fatuos y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen a la semejanza de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles.
Por tanto, Dios los entregó a la impureza, en las pasiones de sus corazones, para deshonrar sus cuerpos entre sí. Ellos cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y veneraron y rindieron culto a la creación antes que al Creador ¡quien es bendito para siempre! Amén. Por esta causa, Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues sus mujeres cambiaron las relaciones naturales por relaciones contra naturaleza. De la misma manera, también los hombres, dejando las relaciones naturales con la mujer, se encendieron en sus pasiones desordenadas unos con otros, cometiendo actos vergonzosos hombres con hombres y recibiendo en sí mismos la retribución que corresponde a su extravío. Como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, los entregó Dios a una mente reprobada para hacer lo que no es debido.” (Romanos 1:18-28)
El mensaje de Pablo es claro: no sólo la homosexualidad es contraria a la naturaleza y al diseño de Dios para los seres humanos, sino que es producto de la idolatría. Pero cuidado, los judíos no eran los únicos expuestos a la inmoralidad sexual, también los pueblos gentiles estaban expuestos a las mismas aberraciones. Veamos lo que Pablo escribió a la iglesia de Corinto:
“¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se engañen: que ni los inmorales sexuales ni los idólatras ni los adúlteros ni los afeminados ni los homosexuales ni los ladrones ni los avaros ni los borrachos ni los calumniadores ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto eran algunos de ustedes, pero ya han sido lavados, pero ya son santificados, pero ya han sido justificados en el nombre del Señor Jesucristo y en el Espíritu de nuestro Dios.” (1 Corintios 6:9-11)
Curiosamente Pablo utiliza dos palabras diferentes que parecen redundantes (“afeminados” y “homosexuales”). Revisando el texto original, resulta que la primera palabra (en griego “malakós”, que significa “suave” o “suave al tacto”), se usaba para los hombres y niños que se dejan abusar sexualmente, y la segunda palabra (en griego “arsenokoítes”) se refiere al homosexual masculino o inclusive a un pederasta. Por lo tanto, Pablo utilizó estas dos palabras para referirse a los dos tipos de comportamiento en los actos homosexuales: la primera al comportamiento pasivo y la segunda al papel activo, AMBOS INCOMPATIBLES CON EL PLAN DE DIOS.
Pero aquí debemos hacernos una pregunta clave: si Pablo supuestamente le está escribiendo a cristianos salvados bajo la “dispensación de la Gracia” (y que por ende fueron “justificados” independientemente de sus pecados, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/), ¿por qué dice que “no heredarán el reino de Dios”? Como ya vimos más arriba, la homosexualidad es producto de la idolatría, o sea que muchos de la iglesia de Corinto que la practicaban lo hacían precisamente porque en realidad NO ERAN SALVOS, de ahí que Pablo al final diga que “esto eran algunos de ustedes, pero ya han sido lavados”, PORQUE SI LO FUERAN (o sea, sellados por el Espíritu Santo), ¡YA LA HABRÍAN DEJADO!
“Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.” (Efesios 2:8-10)
Si regresamos al pasaje de 1 Corintios 6:11, este dice que algunos de los miembros de la iglesia HABÍAN SIDO (¡tiempo pasado!) homosexuales, así que no debemos restarle importancia a la declaración de Pablo. Al final de cuentas, Corinto era una de las ciudades más inmorales del mundo antiguo, era una ciudad de “marineros”, una cultura estaba plagada de homosexualidad, pero Pablo declaró que, al nacer de nuevo, Cristo ya los había “justificado”, ¡LA ÚNICA FORMA QUE SER VERDADERAMENTE LIBRE DEL PODER DEL PECADO! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/28/de-que-exactamente-soy-libre/).
“Ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.” (Romanos 8:1-2)
Esta es la misma esperanza para TODOS los que aceptamos el regalo de salvación durante la presente “dispensación” (según lo explico el apóstol Pablo, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/03/21/el-evangelio-de-pablo/), pues obviamente venimos al Señor con una vida llena de pecado, ESO ES INEVITABLE. Pero como dice el pasaje, cuando llegamos a Cristo, somos LAVADOS, SANTIFICADOS Y JUSTIFICADOS, y por tanto todo pecado queda “cancelado” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/03/29/consumado-es/ ).
Si todo lo anterior no fuera suficiente, todavía existe un último argumento en contra de la homosexualidad: la unión entre el hombre y la mujer (¡y que no puede ser de otra forma!) ES SOMBRA de la relación entre Cristo y la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”), de ahí que el matrimonio tiene un sentido profético y eterno, ¡y nos deja ver la relación complementaria entre ambas partes!
“Miren, pues, con cuidado, cómo se comportan; no como imprudentes sino como prudentes, redimiendo el tiempo porque los días son malos. Por tanto, no sean insensatos sino comprendan cuál es la voluntad del Señor. Y no se embriaguen con vino, pues en esto hay desenfreno. Más bien, sean llenos del Espíritu, hablando entre ustedes con salmos, himnos y canciones espirituales; cantando y alabando al Señor en su corazón; dando gracias siempre por todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo; y sometiéndose unos a otros en el temor de Cristo: Las casadas estén sujetas a sus propios esposos como al Señor, porque el esposo es cabeza de la esposa así como Cristo es cabeza de la iglesia, y él mismo es salvador de su cuerpo. Así que, como la iglesia está sujeta a Cristo, de igual manera las esposas lo estén a sus esposos en todo.
Esposos, amen a sus esposas así como también Cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo por ella, a fin de santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua con la palabra, para presentársela a sí mismo una iglesia gloriosa que no tenga mancha ni arruga ni cosa semejante sino que sea santa y sin falta. De igual manera, los esposos deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su esposa, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás a su propio cuerpo; más bien, lo sustenta y lo cuida tal como Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo.” (Efesios 5:15-30)
En conclusión, queda claro que la homosexualidad es el resultado de un pecado espiritual QUE SE MANIFIESTA FÍSICAMENTE, de ahí que (al igual que lo demás pecados), nunca se podrá solucionar en nuestras propias fuerzas. Lo que tal vez sorprenderá a algunos es que (salvíficamente hablando) LA HOMOSEXUALIDAD NO ES DIFERENTE DE CUALQUIER OTRO PECADO, al final todo pecado nace de la desobediencia a Dios, producto de nuestra naturaleza caída. Si bien es cierto que cada uno de nosotros puede tener una predisposición genética con ciertas debilidades (avaricia, alcoholismo, inmoralidad sexual, etc.), NO ES CIERTO QUE EXISTA el “gen homosexual”, sino que es un tema espiritual, ¡para el cual sólo existe una cura!
Como vimos, la homosexualidad es un acto de rebelión (espiritual) contra Dios, una perversión a Su Plan Perfecto, con consecuencias terrenales y eternas (¡como con todo pecado!), pero eso NO LA CONVIERTE en el “pecado imperdonable” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/24/el-pecado-imperdonable/). La buena noticia es que la oferta (¡por tiempo limitado!) de Cristo está todavía disponible para TODO aquel que quiera recibir el regalo de la salvación, redimiéndonos de la Ley y de la muerte que nos merecíamos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/).
Entonces, como cristianos, ¿cuál es nuestro mensaje a quienes están en la esclavitud de la homosexualidad?
“Entonces él pidió luz y se lanzó adentro, y se postró temblando ante Pablo y Silas. Sacándolos afuera, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa.” (Hechos 16:29-31)
Al igual que con cualquier pecado, LO ÚNICO que deben “hacer” durante la “dispensación de la Gracia” es clamar a Dios por misericordia y CREER en el evangelio de salvación, ¡TODO lo demás “vendrá por añadidura”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/). Esto porque antes de “nacer de nuevo” TODOS estábamos “muertos en nuestros delitos y pecados”, así que de nada sirve primero tratar de dejar el pecado en nuestras fuerzas, pues la lucha es espiritual, no carnal. Por eso es que la victoria sólo vendrá COMO CONSECUENCIA de haber sido sellados por el Espíritu Santo para salvación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/06/somos-salvos-porque-creemos-o-creemos-porque-somos-salvos/).
Al recibir el regalo de la salvación y ser hechos “nuevas criaturas” (o “nacer de nuevo”, según lo explica Jesús a Nicodemo en Juan 3), TODO LO QUE ERAMOS ANTES quedó en el pasado. ¡Qué bendición!
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por medio de Cristo y nos ha dado el ministerio de la reconciliación: que Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomándoles en cuenta sus transgresiones y encomendándonos a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo; y como Dios los exhorta por medio nuestro, les rogamos en nombre de Cristo: ¡Reconcíliense con Dios! Al que no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:17-21)
(Basado en parte en https://doctrine.org/homosexuality)
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