La circuncisión

Consciente o inconscientemente, aún los cristianos a veces minimizamos la magnitud del hecho que la Biblia es la Palabra revelada al hombre POR EL DIOS CREADOR DE CIELO Y TIERRA, tal vez porque no logramos entenderla del todo (olvidándonos que el Plan de Dios es revelarnos Su Verdad PROGRESIVAMENTE conforme crecemos espiritualmente, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/) o porque no logramos diferenciar entre el sentido literal y el simbólico de las “pistas” proféticas (olvidándonos de utilizar las herramientas para discernirlas, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/).

Una de esas pistas que Dios utiliza son las famosas “sombras” bíblicas, las cuales son situaciones físicas (“tipos”) que simbolizan verdades espirituales o eventos proféticos (“antitipos”), por supuesto diseñadas para nuestra facilidad de comprensión, de ahí que NUNCA debemos confundir una con otra (¡y nunca “casarnos” con ideas fijas!), precisamente el gran error de Israel.

Por no entender (o no querer entender) la diferencia, los hebreos hicieron caso omiso a las “sombras” proféticas que revelaban (¡con fecha y todo!) la primera venida del Mesías (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/15/356-profecias-cumplidas-en-jesucristo/), ¡al cual terminaron matándolo porque podría poner en peligro el templo (Juan 11:48)! Así de peligrosa es la ceguera espiritual.

Otro ejemplo perfecto del peligro de los malentendidos es la circuncisión, un tema muy relevante para Dios y con obviamente un significado espiritual más allá de lo físico, pero que los judíos lo redujeron a una procedimiento carnal lleno de religiosidad.  Ahora, que yo lo considere así no tiene mucha importancia, ¿pero qué dice realmente la Biblia sobre su significado? ¿Será que no hemos terminado de entenderla como “sombra” profética? Hoy intentaremos averiguarlo, basándonos tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, y más importante aún, diferenciando nuestra relación con este tema para los judíos bajo el “evangelio del Reino” y nosotros los gentiles bajo el “evangelio de la Gracia”.

Para empezar, debemos entender que la circuncisión era parte de las 613 ordenanzas instituidas por Dios PARA ISRAEL (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-proposito-de-la-ley/), era específicamente una marca física, visible y permanente del pacto realizado con Abraham y sus descendientes como “pueblo escogido” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-matrimonio-de-dios-y-su-relacion-con-la-ley/):

Como paréntesis, algo que pasa muchas veces desapercibido por nosotros los gentiles es que el mini cambio de nombre del patriarca obviamente tenía un propósito: el antiguo (Abram) significaba “padre enaltecido” y el nuevo (Abraham) “padre de multitud”.  Tal vez nuestra primera impresión es que ese cambio no signifique mucho, pero llamar así a un anciano de 99 años sin descendencia (¡casado con una viejita de 89!) es casi como un chiste cruel, ¡a menos que quien lo haga sea Dios Todopoderoso!

Regresando al tema, según la Ley dada por Dios a Moisés, los niños varones debían ser circuncidados exactamente al octavo día de su nacimiento (¡ni antes ni después!), este demuestra la importancia que Dios le da a la obediencia y la fidelidad de las instrucciones divinas.  El acto de la circuncisión distinguía a los descendientes de Abraham como participantes del pacto entre este último y Dios mismo (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/los-pactos-de-dios-con-el-hombre/), y representa la incorporación del circuncidado a la comunidad del pueblo elegido.

En este caso no tuvieron que pasar miles de años para empezar a entender el significado de la circuncisión: este acto físico era “sombra” de algo espiritual, de una transformación interior del corazón.  La circuncisión (física) en sí no era el punto, lo que Dios buscaba era un cambio de actitud y un abandono de la terquedad y la rebelión, o sea que es la circuncisión del corazón lo que realmente importaba.

Recordemos que durante la “dispensación de la Ley”, las promesas (terrenales) de Dios estaban sujetas al cumplimiento de la Ley, por lo cual los israelitas debían obedecer a Dios en TODO para recibirlas, y si no lo hacían, habrían consecuencias (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/).

Este versículo destacaba la urgencia de la circuncisión “espiritual” de los hebreos y las consecuencias de la desobediencia.  Luego de la conquista del Reino del Norte (Israel) por parte de los asirios (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/), Dios vuelve a ofrecerles la reconciliación si se apartan de sus caminos rebeldes y le entregan su corazón, ¡cosa que no hicieron!

Nuevamente, recordemos que el pacto “matrimonial” de Dios con Israel era CONDICIONAL, un tipo de “acuerdo prenupcial” que debían cumplir, de ahí todas las advertencias. Luego Jeremías le recuerda a los miembros del Reino del Sur (Judá) que esto también va para ellos, de lo contrario recibirían las consecuencias de la desobediencia (lo cual sucedió 140 años después).

En este pasaje relacionado con el gran discurso de Esteban (previo a su asesinato por parte de los judíos) se refiere nuevamente al PACTO DE LA CIRCUNCISIÓN que Dios le dio a Abraham, con lo cual vemos que todavía para ese momento tenía mucha relevancia, pero luego de su muerte finalmente se puso en pausa el plan para Israel e dio inicio la “dispensación de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/23/el-apedreamiento-de-esteban/).

Luego de este evento, Dios levantaría a Pablo como el “apóstol de los gentiles”, quien sería el encargado de tomar la batuta de anunciar las “buenas nuevas” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/04/18/buenas-noticias/), de paso mencionando la circuncisión en varias ocasiones. Pero, ¿por qué Pablo le hablaría de un ritual exclusivamente judío a gentiles que no sabían quién era Abraham, que no seguían la Ley Mosaica, ¡y que NO ESTABAN OBLIGADOS A OBEDECERLA!  Muy sencillo: porque su significado iba mucho más allá de lo físico.

¡Qué profundo!  En su carta a la iglesia de Roma, Pablo enfatiza que ahora (bajo la “dispensación de la Gracia”) ser parte del pueblo escogido de Dios ya no se trata simplemente de un acto físico ni de seguir rituales legalistas, y más bien el guardar la Ley no tiene ninguna validez. La verdadera circuncisión implica un corazón transformado por el Espíritu Santo, ¡pues Cristo ya lo hizo TODO! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Y por si quedara alguna duda, leamos lo que les escribió a la iglesia de Galacia:

Pablo aclara que la circuncisión en sí misma carece de importancia en el contexto de la salvación por Fe.  Ahora, estar circuncidado (físicamente) o no es irrelevante para la posición de uno ante Dios, lo que realmente importa es haber sido sellados por el Espíritu Santo para salvación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/), para que luego empecemos el proceso de “santificación” obedeciendo y sirviendo a Dios.  Ahora, nuestra confianza ya no está en nosotros ni en el mundo, sino en quien nos liberó de la esclavitud (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/08/28/de-que-exactamente-soy-libre/).

Pablo explica además que, como creyentes en Cristo, somos los VERDADEROS circuncidados (apartados), sellados por la morada del Espíritu Santo en nosotros.  Nuestra identidad y confianza residen solo en Él, servimos a Dios con gozo, sin depender de nuestras propias habilidades o logros, sino reconociendo que es por la obra de Cristo que fuimos justificados.

Pablo enseña que, mediante la fe en Cristo, los creyentes experimentamos una circuncisión espiritual mucho mayor que cualquier acto físico.  Es una circuncisión realizada POR CRISTO MISMO, eliminando el poder de la naturaleza pecaminosa. Nosotros NO TUVIMOS NADA QUE VER EN EL ASUNTO, es por eso que Pablo nos recuerda que “estábamos muertos en los delitos y en la incircuncisión de nuestra carne”, ¡Y UN MUERTO NO PUEDE TOMAR DECISIONES!

Pablo se dirige a creyentes gentiles de la iglesia de Éfeso, de paso recordándonos a todos nosotros sobre nuestra condición previa como “incircuncisos” (espirituales) y nuestra exclusión del plan original (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/).  Resalta la distinción entre la señal física de la circuncisión y la realidad espiritual de estar en Cristo, quien derriba todas las barreras e injerta a gentiles y judíos en un sólo cuerpo: SU CUERPO.

Queda claro entonces que nosotros la iglesia (el “Cuerpo de Cristo”) no estamos bajo la Ley ni ninguno de sus mandatos, y nuestra salvación no depende de ninguna “obra”, SINO ÚNICAMENTE POR LA FE EN QUIEN LO HIZO TODO (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/26/fe-vs-obras/).  ¡Esa es precisamente la “oferta por tiempo limitado” de la salvación!

La circuncisión física estaba EXCLUSIVAMENTE dirigida para el pueblo de Israel, pues nuestra circuncisión es más bien espiritual, ¡y saber diferenciarlas es FUNDAMENTAL! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/02/la-clave-para-entender-la-biblia/).

(Basado en parte en https://scripturesavvy.com/circumcision/)


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