
La semana pasada veíamos un tema explosivo que podría tener consecuencias terrenales y espirituales en el entendimiento del “pueblo de Dios” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/06/06/judios-semitas-hebreos-israelitas-o-israelies/), pues vimos que ser “judío” y ser “descendiente de Abraham” SON DOS COSAS MUY DIFERENTES.
Pero independientemente de quiénes sean los verdaderos descendientes y representantes del Israel bíblico, también dije que NADA DE ESTO TIENE IMPORTANCIA en estos momentos (salvíficamente hablando), la Biblia es clara que independientemente de cuál dispensación esté vigente, el ÚNICO camino a Dios es a través de Cristo y no hay ningún otro plan disponible, ¡pues ninguna religión salva! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/).
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por mí. Si me han conocido a mí, también conocerán a mi Padre; y desde ahora lo conocen y lo han visto.” (Juan 14:6-7)
Y cuando Jesús menciona que Él es el único camino al Padre, por supuesto que se refiere específicamente a Su sacrificio expiatorio de la cruz, que fue lo que nos justificó (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/) y redimió ante Dios de TODA CONSECUENCIA DEL PECADO. Esto es precisamente lo que yo llamo la “oferta por tiempo limitado” de la salvación, pues es UN REGALO que no se puede “comprar” con buenas obras ni sacrificios religiosos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/), pero que probablemente terminará con el “arrebatamiento de la iglesia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/) para retomar los 7 años pendientes que le quedan a la “dispensación de la Ley” dirigida nuevamente a Israel.
Pero aparte de lo que creemos y entendemos del tema por medio de las “dispensaciones bíblicas” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/las-dispensaciones-biblicas/), ¿habrá más pruebas bíblicas que nos confirmen que efectivamente lo que estoy diciendo es cierto? ¿Habrá más “testigos” que garanticen que durante la actual “era de la iglesia” DIOS NO TIENE UN PLAN DE SALVACIÓN ABIERTO (digamos “paralelamente”) exclusivo para que los hebreos puedan salvarse mediante el cumplimiento de la Ley Mosaica?
Increíblemente la respuesta es un rotundo SÍ, pero el concepto no lo encontramos en el Nuevo Testamento, ¡sino en el Antiguo! Yo sé que siempre digo lo mismo, pero este tema es FASCINANTE, y honestamente en más de 10 años de vida cristiana yo NUNCA he escuchado una prédica en una iglesia, y tampoco encontré en internet muchos estudios profundos al respecto. Entonces, para entender qué es esto de “Lo-ammi” (¡y por qué es tan importante!) vamos a tener que empezar por leer el extrañísimo pasaje del libro del profeta Oseas donde Dios le explica el tema:
“La palabra del SEÑOR que vino a Oseas hijo de Beeri en los días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en los días de Jeroboam hijo de Joás rey de Israel. El principio de la palabra del SEÑOR por medio de Oseas. El SEÑOR dijo a Oseas: Ve, toma para ti una mujer dada a la prostitución e hijos de prostitución; porque la tierra se ha dado enteramente a la prostitución apartándose del SEÑOR.
Fue, pues, y tomó a Gomer hija de Diblaim, la cual concibió y le dio a luz un hijo. Entonces el SEÑOR le dijo: Ponle por nombre Jezreel [“Dios sembrará”], porque dentro de poco yo castigaré a la casa de Jehú por los hechos de sangre de Jezreel y haré cesar el reino de la casa de Israel. Sucederá en aquel día que yo quebraré el arco de Israel en el valle de Jezreel.
Ella concibió de nuevo y dio a luz una hija. Y Dios le dijo: Ponle por nombre Lo-rujama [“no compadecida”], porque no me compadeceré más de la casa de Israel y no la soportaré más. Pero de la casa de Judá tendré misericordia y los salvaré por el SEÑOR su Dios. No los libraré con arco ni con espada ni con guerra ni con caballos y jinetes.
Después de destetar a Lo-rujama concibió y dio a luz un hijo. Y Dios le dijo: Ponle por nombre Lo-ammí [“no mi pueblo”], porque ustedes no son mi pueblo ni yo soy su Dios. No obstante, el número de los hijos de Israel será como la arena del mar que no se puede medir ni contar. Y sucederá que en lugar de lo que se les dijo: ‘Ustedes no son mi pueblo’, se les dirá: ‘Hijos del Dios viviente’.” (Oseas 1:1-10)
El resumen ejecutivo es que Dios le dijo a Oseas que se casara con una prostituta (Gomer), y juntos tuvieron tres hijos con unos nombres muy particulares que Dios mismo escogió: el mayor se llamaría “Jezreel”, la niña “Lo-rujama” , y el hijo menor “Lo-ammi”. ¡Pobres chiquitos! Jajaja. Obviamente todo esta situación tan curiosa tenía un propósito, pero empecemos por los papás: Oseas (el esposo amoroso) representaba a Dios, y su esposa adúltera e idólatra (Gomer) representaba a la desobediente nación de Israel.
Estos significados no me los inventé yo, sino que Dios mismo fue el que se los dio a Oseas: “ámala con un amor como el del SEÑOR por los hijos de Israel, a pesar de que ellos miran a otros dioses y aman las tortas de pasas” (Oseas 3:1), y está relacionado con el sentido profético del divorcio entre Dios e Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-divorcio-de-dios/).
Como nota al margen, debemos tener claro el momento en el tiempo en el que se desarrolla la historia, pues es fundamental reconocer si cuando el pasaje habla de “Israel” se refiere a TODO el pueblo (unificado) o al “reino de Israel” (entendiéndose únicamente las 10 tribus del norte luego de la separación, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/). En este caso, todo lo ocurrido con Oseas se da PREVIO A LA SEPARACIÓN DEL REINO, pues leemos en la introducción de la cita de Oseas 1 que era “en los días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá, y en los días de Jeroboam hijo de Joás rey de Israel”, por lo que podemos ubicarnos por ahí del año 752-722a.C. (puesto que este último es el año en que se calcula ocurrió la conquista del Reino del Norte por parte de los asirios).
Hecha la aclaración, la misma Biblia nos explica también que los nombres que Dios escogió para cada uno de los hijos de Oseas tienen un significado simbólico, específicamente relacionados con los juicios divinos de Dios contra la nación de Israel:
- Su primer hijo, un niño, se llamó “Jezreel”, en honor al Valle de Jezreel, esta hermosa zona fue escenario de muchas batallas significativas y violentas en la historia de Israel. El nombre recuerda la culpa de sangre de Israel como nación, la violencia y el derramamiento de sangre desmedidos habían desfigurado la belleza de la nación.
- “Lo-ruhama”, una chiquita, fue la segunda hija de Oseas. La raíz de su nombre está relacionada con la tierna misericordia y compasión de Dios, pero al agregarle el prefijo negativo “Lo”, en realidad el nombre se invierte a “sin misericordia”, lo que indica el retiro de la compasión de Dios por Israel.
- Finalmente, el nombre del tercer hijo de Oseas “Lo-ammi”, transmite el mensaje de juicio más severo. Recordemos que Dios había tomado al pueblo de Israel como su esposa (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-matrimonio-de-dios-y-su-relacion-con-la-ley/), de hecho la declaración original del Señor había sido: “los tomaré como mi pueblo y seré su Dios” (Éxodo 6:7). Por lo tanto, el devastador mensaje en el nombre de Lo-ammi (“no es mi pueblo”) viene a cambiarlo todo, Israel había roto por completo su pacto CONDICIONAL con el Señor, y consecuentemente Él los repudiaría, tal y como estaba estipulado en el “acuerdo prenupcial”.
Debido a su desobediencia, la nación de Israel sería ahora abandonada y castigada (por un tiempo) como cualquier otra nación pagana, o sea, sin la protección de Dios. Esto es precisamente a lo que se refiere “Lo-ammi”, al periodo de tiempo en que Dios se aleja de Israel, y esto podemos comprobarlo a los pocos años de la profecía de Oseas, cuando los asirios destruyeron el Reino del Norte (Israel) y se llevaron cautivos a la mayoría de sus habitantes (de ahí la importancia de situarse en el tiempo).
¿Ustedes creen que esto habría sucedido bajo la protección de Dios? ¡Jamás!, esto sucedió simplemente porque quedaron a merced de sus enemigos, tal cual se lo explicó Dios mismo al profeta Oseas.
“Digan a sus hermanos: Ammí y a sus hermanas: Rujama. ¡Acusen a su madre, acúsenla! Porque ella ya no es mi mujer ni yo soy su marido. Que quite sus fornicaciones de delante de su cara y sus adulterios de entre sus pechos. No sea que yo la desnude por completo y la ponga como en el día en que nació. No sea que la vuelva como un desierto, que la deje como una tierra reseca y la mate de sed.
Tampoco me compadeceré de sus hijos porque son hijos de prostitución. Porque su madre se prostituyó; la que los concibió actuó desvergonzadamente porque dijo: ‘Iré tras mis amantes que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida’. Por tanto he aquí que yo obstruyo su camino con espinos y reforzaré su vallado, de manera que ella no encuentre sus senderos. Ella irá tras sus amantes pero no los alcanzará; los buscará pero no los hallará. Entonces dirá: ‘Iré y me volveré a mi primer marido porque mejor me iba antes que ahora’.
Pero ella no reconoció que era yo el que le daba el trigo, el vino nuevo y el aceite. Yo le di abundancia de plata y de oro que ellos usaron para Baal. Por tanto, volveré a tomar mi trigo a su tiempo y mi vino en su época, y quitaré mi lana y mi lino que cubren su desnudez. Ahora pondré al descubierto su locura ante los ojos de sus amantes y nadie la librará de mi mano. Haré cesar todo su regocijo: sus fiestas, sus lunas nuevas, sus sábados y todas sus festividades. Arrasaré sus viñas y sus higueras de las cuales ha dicho: ‘Son la paga que me han dado mis amantes’.
Yo las reduciré a matorral y se las comerán los animales del campo. La castigaré por los días dedicados a los Baales, a los cuales ha quemado incienso y para los cuales se ha adornado con sus aretes y sus joyas. Ella se ha ido tras sus amantes y se ha olvidado de mí”, dice el SEÑOR.” (Oseas 2:1-13)
El corazón del Señor, al igual que el de Oseas, estaba destrozado por la infidelidad de su esposa Israel, no sólo había sido infiel una y otra vez, sino que no se arrepentía de sus pecados (pues seguía haciéndolo), así que finalmente Dios tuvo que actuar y alejarse de Israel. Sin embargo, y a pesar de lo sucedido, Él todavía tiene planes para los israelitas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/los-pactos-de-dios-con-el-hombre/), pues tras anunciar su separación (“Lo-ammi”), en el mismo pasaje Dios le asegura a su pueblo que eventualmente (luego que pase el debido tiempo) los redimiría y restauraría nuevamente, llamándolos “Hijos del Dios viviente” y “Pueblo mío”. ¡Eso sí es amor!
“Sin embargo, he aquí que yo la persuadiré, la llevaré al desierto y hablaré a su corazón. Y desde allí le daré sus viñas y el valle de Acor será como puerta de esperanza. Allí me responderá como en los días de su juventud y como en el día en que subió de la tierra de Egipto. Sucederá en aquel día, dice el SEÑOR, que me llamarás: ‘Marido mío’ y nunca más me llamarás: ‘Señor mío’. Porque yo quitaré de su boca los nombres de los Baales y nunca más serán mencionados sus nombres.
En aquel día haré por ellos un pacto con los animales del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra. Quebraré el arco y la espada, y anularé la guerra en la tierra. Y los haré dormir seguros. Te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia y derecho, en lealtad y compasión. Yo te desposaré conmigo en fidelidad y conocerás al SEÑOR. Y sucederá en aquel día, dice el SEÑOR, que responderé a los cielos y ellos responderán a la tierra. La tierra responderá al trigo, al vino y al aceite; y estos responderán a Jezreel. Yo la sembraré para mí en esta tierra y tendré compasión de Lo-rujama. Diré a Lo-ammí: ‘¡Pueblo mío eres tú!’, y él dirá: ‘¡Dios mío!’.” (Oseas 2:14-23)
¡Increíble! Como podemos leerlo, la “pareja” se reconciliará y vivirán felices nuevamente (en el Reino Milenial, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/17/el-reino-milenial/), confirmando que Dios NO HA TERMINADO CON ISRAEL, ni que la iglesia lo ha sustituido, exactamente como lo hemos visto en otras entradas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/15/sera-que-la-iglesia-sustituyo-a-israel/).
Pero lo que yo encuentro todavía más fascinante es que, luego que entendemos las razones de disgusto y abandono de Dios para con Israel, podemos encontrar en la Biblia muchos periodos de “Lo-ammi”, empezando unos 700 años antes en el Libro de Jueces (por ahí del año 1350 a.C.), ¡cuando Israel ni siquiera tenía todavía un rey! Hago la aclaración que este tema es bastante nuevo para mí, por lo cual me estoy basando en las fuentes que encontré al respecto, pero en realidad lo más importante es entender el concepto como tal, pues al final viene a confirmarnos que durante la “dispensación de la Gracia” NADIE llega al Padre excepto a través del hijo (Juan 14:6), tal cual lo afirmé en el estudio anterior.
Entonces, analicemos algunos periodos de separación:
Jueces: 93 años
“Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del SEÑOR. Olvidaron al SEÑOR su Dios y sirvieron a los Baales y a las Aseras. Así que el furor del SEÑOR se encendió contra Israel, y los abandonó en manos de Cusán-risataim, rey de Siria mesopotámica. Los hijos de Israel sirvieron a Cusán-risataim durante ocho años.” (Jueces 3:7-8)
“Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR. Y el SEÑOR fortaleció a Eglón, rey de Moab, contra Israel, porque habían hecho lo malo ante los ojos del SEÑOR. El rey reunió consigo a los hijos de Amón y de Amalec, y fue y derrotó a Israel; y tomaron posesión de la Ciudad de las Palmeras. Y los hijos de Israel sirvieron a Eglón, rey de Moab, durante dieciocho años.” (Jueces 3:12-14)
“Después de la muerte de Ehud, los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR. Entonces el SEÑOR los abandonó en mano de Jabín, rey de Canaán, el cual reinaba en Hazor. El jefe de su ejército era Sísara, y habitaba en Haroset-goím. Los hijos de Israel clamaron al SEÑOR, porque aquel tenía novecientos carros de hierro y había oprimido con crueldad a los hijos de Israel durante veinte años.” (Jueces 4:1-3)
“Los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos del SEÑOR. Entonces el SEÑOR los entregó en mano de Madián durante siete años, y la mano de Madián prevaleció contra Israel. Por causa de los madianitas los hijos de Israel se hicieron escondrijos en las montañas, y cuevas y lugares fortificados. Porque sucedía que cuando Israel sembraba, subían contra él los madianitas, los amalequitas y los hijos del oriente. Y acampando contra ellos, arruinaban las cosechas de la tierra hasta cerca de Gaza. No dejaban qué comer en Israel: ni ovejas ni toros ni asnos; porque venían con sus ganados y con sus tiendas, siendo como langostas por su multitud. Ellos y sus camellos eran innumerables; así venían a la tierra para devastarla. Israel era empobrecido en gran manera por causa de los madianitas. Y los hijos de Israel clamaron al SEÑOR.” (Jueces 6:1-6)
“Los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos del SEÑOR, y los entregó el SEÑOR en mano de los filisteos durante cuarenta años.” (Jueces 13:1)
Vemos que, según el libro de Jueces, ya para esa época hubo cinco periodos de tiempo cuando Dios se separó de Israel (“no mi pueblo”), básicamente por las misma razones que le revelaría a Oseas 700 años después, cuando llamó a estos periodos de tiempo “Lo-ammi”, y que en total suman 93 años:
- 8 años por servir a Cusán-risataim, rey de Siria mesopotámica.
- 18 años por servir a Eglón, rey de Moab.
- 20 años por servir a Jabín, rey de Canaán.
- 7 años por servir a Madián.
- 40 años por servir a los filisteos.
Reyes: 20 años
“Cuando Atalía, madre de Ocozías, vio que su hijo había muerto, se levantó y exterminó a toda la descendencia real. Pero Josabet, hija del rey Joram y hermana de Ocozías, tomó a Joás hijo de Ocozías, lo sacó a escondidas de entre los hijos del rey a quienes estaban dando muerte, y puso a él y a su nodriza en un dormitorio. Así lo escondió de Atalía, y no fue muerto. Y estuvo escondido con ella en la casa del SEÑOR seis años. Entre tanto, Atalía reinaba en el país.” (2 Reyes 11:1-3)
“En el año veintisiete de Jeroboam, rey de Israel, comenzó a reinar Azarías hijo de Amasías, rey de Judá. Tenía dieciséis años cuando comenzó a reinar, y reinó cincuenta y dos años en Jerusalén. El nombre de su madre era Jecolía, de Jerusalén.
Él hizo lo recto ante los ojos del SEÑOR, conforme a todas las cosas que había hecho su padre Amasías. Sin embargo, los lugares altos no fueron quitados, y el pueblo aún ofrecía sacrificios y quemaba incienso en los lugares altos. El SEÑOR hirió al rey, y quedó leproso hasta el día de su muerte, habitando aislado en una casa. Jotam, hijo del rey, tenía a su cargo la casa del rey y gobernaba al pueblo de la tierra.” (2 Reyes 15:1-5)
“En el año cincuenta y dos de Azarías, rey de Judá, comenzó a reinar Pécaj hijo de Remalías sobre Israel en Samaria, y reinó veinte años. Él hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR. No se apartó de los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, quien hizo pecar a Israel.
En los días de Pécaj, rey de Israel, vino Tiglat-pileser, rey de Asiria, y tomó gente de Ijón, Abel-bet-maaca, Janóaj, Quedes, Hazor, Galaad, Galilea y de toda la tierra de Neftalí; y la llevó cautiva a Asiria. Oseas hijo de Ela hizo una conspiración contra Pécaj hijo de Remalías, y lo hirió y le dio muerte. Y reinó en su lugar en el año veinte de Jotam hijo de Azarías.” (2 Reyes 15:27-30)
Aunque un poco más escondidos, vemos que en el periodo de los reyes también se distinguen tres períodos de “Lo-Ammi”. Si bien las fechas exactas son difíciles de calcular, los plazos de tiempo son un poco más claros:
- 6 años por el tiempo de usurpación de Atalía como reina, la madre de Ocozías que destruyó a toda su descendencia real (excepto a Joás, quien fue escondido durante ese plazo)
- 13 años por el intervalo entre Amasías y Azarías. Azarías tenía 3 años cuando su padre Amasías fue asesinado, pero fue nombrado rey de Judá hasta que cumplió los 16 años
- 1 año por el reinado ilegitimo de Oseas
Exilio en Babilonia: 70 años
“Por tanto, así ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos: Por cuanto no han escuchado mis palabras, he aquí yo enviaré a tomar a todas las gentes del norte y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus habitantes, y contra todas las naciones de alrededor, dice el SEÑOR. Los destruiré por completo y los convertiré en escarnio, rechifla y ruinas perpetuas. Haré perecer entre ellos la voz del gozo y la voz de la alegría, la voz del novio y la voz de la novia, el ruido de las piedras del molino y la luz de la lámpara. Toda esta tierra será convertida en desolación y espanto. Y estas naciones servirán al rey de Babilonia durante setenta años.” (Jeremías 25:8-11)
“Porque así ha dicho el SEÑOR: Cuando según mi dicho se cumplan setenta años para Babilonia, los visitaré con mi favor y les cumpliré mi buena promesa de hacerlos regresar a este lugar. Porque yo sé los planes que tengo acerca de ustedes, dice el SEÑOR, planes de bienestar y no de mal, para darles porvenir y esperanza. Entonces me invocarán. Vendrán y orarán a mí, y yo los escucharé. Me buscarán y me hallarán, porque me buscarán con todo su corazón. Me dejaré hallar de ustedes, dice el SEÑOR, y los restauraré de su cautividad. Los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares a donde los he expulsado, dice el SEÑOR. Y los haré volver al lugar de donde hice que los llevaran cautivos.” (Jeremías 29:10-14)
“Sedequías tenía veintiún años cuando comenzó a reinar, y reinó once años en Jerusalén. Él hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, su Dios, y no se humilló delante del profeta Jeremías que le hablaba por mandato del SEÑOR. Asimismo, se rebeló contra el rey Nabucodonosor, quien lo había hecho jurar por Dios. Endureció su cerviz y obstinó su corazón para no volver al SEÑOR Dios de Israel. También todos los jefes de los sacerdotes y el pueblo multiplicaron sus infidelidades, siguiendo todas las abominaciones de las naciones y contaminando la casa del SEÑOR, que él había santificado en Jerusalén.
El SEÑOR, Dios de sus padres, les envió sus mensajeros persistentemente, porque tenía misericordia de su pueblo y de su morada. Pero ellos se burlaban de los mensajeros de Dios, despreciaban sus palabras y hacían escarnio de sus profetas, hasta que la ira del SEÑOR estalló contra su pueblo, y ya no hubo remedio. Así trajo contra ellos al rey de los caldeos, quien mató a espada a sus jóvenes en su mismo santuario, sin perdonar la vida de los jóvenes ni de las jóvenes, de los ancianos ni de los débiles. A todos los entregó en su mano.
Asimismo, todos los utensilios de la casa de Dios, grandes y pequeños, los tesoros de la casa del SEÑOR y los tesoros del rey y de sus magistrados, todo lo llevó a Babilonia. Luego incendiaron la casa de Dios y derribaron la muralla de Jerusalén. Incendiaron todos sus palacios y destruyeron todos sus objetos preciosos. A los sobrevivientes de la espada, los llevó cautivos a Babilonia, y fueron hechos esclavos del rey y de sus hijos hasta el establecimiento del reino de Persia, para que se cumpliera la palabra del SEÑOR por boca de Jeremías, hasta que la tierra hubiera disfrutado de su reposo. Todo el tiempo de su desolación reposó, hasta que se cumplieron los setenta años.” (2 Crónicas 36:11-21)
Al contrario del anterior, este es un periodo bastante conocido. Se trata del famoso exilio de los miembros del Reino de Judá por 70 años en Babilonia, no sólo profetizado por Jeremías sino también en el segundo libro de Crónicas. Durante este plazo de tiempo Israel fue considerado “Lo-Ammi” bajo Nabucodonosor, Belsasar, Darío, Ciro y Darío, y permaneció como “Lo-Ammi” hasta la reconstrucción y dedicación del segundo Templo de Jerusalén.
Reconstrucción del Templo: 21 años
A diferencia del anterior, el cálculo del plazo exacto de este periodo conlleva un reto adicional, pues no está claramente identificado en un solo pasaje. Esto porque según los estudiosos bíblicos, adicional a los 70 años de cautiverio en Babilonia que vimos en el punto anterior, al periodo de “Lo-ammi” tendríamos que agregarle la duración de la reconstrucción del templo, y esto no es tan sencillo de calcular. Lo único que sabemos es que los 70 años de servidumbre babilónica transcurrieron aprox. entre el año 586 y 516a.C, pero ese plazo no incluye el tiempo de reconstrucción. Si así fuera, tendríamos que añadir esto, que según los estudiosos bíblicos fueron 21 años adicionales de “Lo-Ammi”, los cuales son necesarios para determinar cuándo es que Israel finalmente regresó a su condición de “Ammi” ante Dios.
Reconstrucción de Jerusalén: 49 años
“Setenta semanas están determinadas sobre tu pueblo y sobre tu santa ciudad, para terminar con la transgresión, para acabar con el pecado, para expiar la iniquidad, para traer la justicia eterna, para sellar la visión y la profecía, y para ungir el lugar santísimo. Conoce, pues, y entiende que desde la salida de la palabra para restaurar y edificar Jerusalén hasta el Mesías Príncipe, habrá siete semanas, y sesenta y dos semanas; y volverá a ser edificada con plaza y muro, pero en tiempos angustiosos. Después de las sesenta y dos semanas, el Mesías será quitado y no tendrá nada; y el pueblo de un gobernante que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario. Con cataclismo será su fin y hasta el fin de la guerra está decretada la desolación.” (Daniel 9:24-26)
En el primer segmento de la famosa profecía de las “Setenta Semanas” de Daniel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/setenta-semanas-la-profecia-de-daniel/), se especifica que el plazo previo a la restauración de toda Jerusalén (plaza y muro) abarcaría “siete semanas” equivalentes a 49 años, por lo cual este tiempo es también considerado como “Lo-ammi”.
La “era de la iglesia”: 2000 años
“¡Vengan y volvámonos al SEÑOR! Porque él arrebató pero nos sanará; él hirió pero nos vendará. Él nos dará vida después de dos días; al tercer día nos levantará y viviremos delante de él.” (Oseas 6:1-2)
“Como ellos no estaban de acuerdo entre sí, se iban cuando Pablo les dijo una última palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a sus padres, diciendo: Ve a este pueblo y diles: De oído oirán y jamás entenderán; y viendo verán y nunca percibirán. Porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible, y con los oídos oyeron torpemente. Han cerrado sus ojos de manera que no vean con los ojos, ni oigan con los oídos, ni entiendan con el corazón, ni se conviertan. Y yo los sanaré. Sepan, pues, que a los gentiles es anunciada esta salvación de Dios, y ellos oirán.” (Hechos 28:25-28)
Aquí es donde quería llegar, este es el plazo de tiempo más significativo (¡y más largo!) de todos los periodos de abandono o separación entre Dios e Israel, y es precisamente la confirmación de todo lo que hemos visto por meses (¡o años!) en el blog. Es por eso que era sumamente importante primero comprender el concepto de “Lo-Ammi” del Antiguo Testamento, ¡pues en realidad viene a confirmar que todo el tema del dispensacionalismo es bíblicamente correcto! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/).
En virtud del pronunciamiento de Hechos 28:28, podemos afirmar que actualmente Israel está apartado (“Lo-Ammi”) de los planes de Dios, y que por lo tanto, NADA DE LO QUE ESTÁN HACIENDO en estos momentos los (supuestos o verdaderos) descendientes de Abraham (leyes, fiestas, sacrificios, etc.) tendrá algún resultado espiritual, aun así pudieran demostrar la correcta genealogía. ¡Dios simplemente los abandonó hasta que se cumpla el tiempo!
No sé si he logrado transmitir correctamente el concepto, pero esta es una revelación EXTREMADAMENTE IMPORTANTE, especialmente para entender un poquito mejor cómo opera el Dios del Universo, al menos desde la perspectiva de Su pensamiento y Sus tiempos (Isaías 55:8, Hechos 1:7). Ahora, nadie tiene que creerlo simplemente porque yo lo diga, entonces, ¿habrá en la Biblia alguna otra pista que nos confirme (¡a ciencia cierta!) que Dios efectivamente “detuvo el reloj profético” de Israel durante los periodos de “Lo-ammi”?
En Mateo 18:16 Jesús dijo que la verdad debe ser confirmada por dos o tres testigos (en realidad un concepto que viene del Antiguo Testamento), así que, por la importancia del tema, vamos a buscar un nuevo “testigo”. Increíblemente, este “testigo” podemos encontrarlo al comparar lo escrito hace más de 3000 años en el primer libro de los reyes de Israel, con lo descrito en el libro de Hechos sobre un discurso del apóstol Pablo luego de su conversión, probablemente por ahí del año 35-37 d.C. Veamos los 2 pasajes:
“Aconteció que Salomón comenzó a edificar la casa del SEÑOR en el año cuatrocientos ochenta después que los hijos de Israel salieron de la tierra de Egipto, en el mes de Ziv, que es el mes segundo, del cuarto año del reinado de Salomón sobre Israel.” (1 Reyes 6:1)
“Entonces Pablo se levantó, y haciendo una señal con la mano, dijo: Hombres de Israel y los que temen a Dios, oigan. El Dios de este pueblo de Israel escogió a nuestros padres. Enalteció al pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de allí. Por un tiempo como de cuarenta años los soportó en el desierto. Luego destruyó siete naciones en la tierra de Canaán, y les hizo heredar la tierra de ellas; como unos cuatrocientos cincuenta años. Después de eso, les dio jueces hasta el profeta Samuel. Y a partir de entonces pidieron rey, y Dios les dio por cuarenta años a Saúl hijo de Quis, hombre de la tribu de Benjamín”. (Hechos 13:16-21)
¿Notaron la diferencia de 30 años entre ambas narraciones? ¿Será que Pablo se enredó con la fecha o simplemente se equivocó (y que por ende que la Biblia contiene errores)? En realidad son dos cuentas diferentes, pero que están relacionadas:
1. Empecemos con la cita de 1 Reyes 6, pero debemos primero “desempacarla” para ver de dónde salen esos 480 años que se mencionan “después de que los hijos de Israel salieron de Egipto” hasta que “Salomón comenzó a edificar la casa del Señor”. Veamos detalladamente el cálculo de la suma años:
- 40 años de Israel en el desierto
- 450 años hasta el profeta Samuel
- 40 años del rey Saúl
- 40 años del rey David
- 3 años del rey Salomón (“en el cuarto año del reinado de Salomón sobre Israel” se comenzó a construir el Templo)
TOTAL: 573 años cronológicos. ¿Y ahora? Aquí viene la primera confirmación que el libro de Reyes NO está contabilizando los años de “no mi pueblo” de Dios con Israel, pues 573 menos la suma de los 93 años de “Lo-ammi” de la época de los reyes (visto más arriba), ¡NOS DA EXACTAMENTE 480 AÑOS!
2. Por el contrario, en la cita de Hechos 13, Pablo toma totalmente otro camino para hacer la suma, pues no sólo lo contabiliza exclusivamente según los Jueces de Israel, sino que en su cálculo de años SÍ incluye tanto los periodos “Ammi” como “Lo-ammi”. Observemos todos los periodos:
- 8 años sirviendo (“Lo-ammi”) a Mesopotamia (Jueces 3:8)
- 40 años de reposo (“Ammi”) durante Otoniel (Jueces 3:9-11)
- 18 años sirviendo (“Lo-ammi”) a Moab (Jueces 3:4)
- 80 años de reposo (“Ammi”) durante Ehud (Jueces 3:15-30)
- 20 años sirviendo (“Lo-ammi”) a Jabín (Jueces 4:1-3)
- 40 años de reposo (“Ammi”) durante Débora (Jueces 5:31)
- 7 años sirviendo (“Lo-ammi”) a Madián (Jueces 6:1)
- 40 años de reposo (“Ammi”) durante Gedeón (Jueces 8:28)
- 3 años de reinado (“Ammi”) de Abimelec (Jueces 9:1-22)
- 23 años de judicatura (“Ammi”) de Tola (Jueces 10:1-2)
- 22 años de judicatura (“Ammi”) de Jaír (Jueces 10:3)
- 18 años de opresión (“Lo-ammi”) de Amón (Jueces 10:8)
- 6 años de judicatura (“Ammi”) de Jefté (Jueces 12:7)
- 7 años de judicatura (“Ammi”) de Ibzán (Jueces 12:8-9)
- 10 años de judicatura (“Ammi”) de Elón (Jueces 12:10-11)
- 8 años de judicatura (“Ammi”) de Abdón (Jueces 12:12-15)
- 40 años de opresión (“Lo-ammi”) de los filisteos (Jueces 13:1)
- 40 años de judicatura (“Ammi”) de Elí (1 Samuel 4:12-18)
- 20 años de judicatura (“Ammi”) de Samuel (1 Samuel 8:5)
TOTAL: 450 años cronológicos. Por lo tanto, la discrepancia entre 1 Reyes 6 y Hechos 13 no es producto de un error de cálculo, sino que AMBOS versículos son correctos y más bien nos confirman algo sobre la multiforme sabiduría de Dios. Son dos cuentas diferentes y con bases diferentes, aparte que una incluye y la otra excluye los periodos “Lo-ammi”. ¿Pero cuál es el significado de todo esto tema tan extraño para nosotros gentiles del siglo XXI?
Muy sencillo: por un lado, no sólo nos confirma que efectivamente el matrimonio de Dios CON ISRAEL tenía cláusulas que debían cumplirse (¡y sino habrían consecuencias de abandono y separación!), de ahí que anteriormente yo lo he comparado con un “acuerdo prenupcial”. Pero por otro lado (tal vez el más importante), también nos confirma que Dios NO TOMA EN CUENTA EN SUS CÁLCULOS LOS TIEMPOS DE SEPARACIÓN, como si esos años simplemente no hubiesen existido.
Entonces, y en vista de que la “era de los gentiles” corresponde a uno de estos periodos de abandono a Israel, finalmente tenemos confirmación bíblica de que durante estos casi 2000 años NO HAY OTRO PLAN DE SALVACIÓN FUERA DE LA GRACIA, y que Dios NO ESTÁ TRATANDO CON ISRAEL EN ESTOS MOMENTOS, puesto que actualmente está todavía “separado” por Dios (“Lo-ammí”), y seguirá así HASTA que se cumpla el tiempo señalado y se reestablezca la relación (“Ammi”) mediante la “dispensación de la Ley”, ¡cosa que pudiera suceder muy pronto! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/02/14/se-acaba-pronto-la-oferta/).
“Hermanos, para que no sean sabios en su propio parecer no quiero que ignoren este misterio: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. Y así todo Israel será salvo, como está escrito: Vendrá de Sion el libertador; quitará de Jacob la impiedad, y este será mi pacto con ellos, cuando yo quite sus pecados.” (Romanos 11:25-27)
Teniendo claro que la relación de Dios con Israel está actualmente “en pausa”, la pregunta del millón es: ¿cuándo empezaron esos “dos días” proféticos (equivalentes a dos mil años) de separación? ¿Empezaron con la crucifixión y resurrección de Cristo, o unos años después con la conversión del ¿apóstol de los gentiles”? Yo siempre me había inclinado por la segunda opción (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/05/en-que-fecha-regresara-cristo/), aunque después de estudiar sobre todo el tema del chivo expiatorio (y confirmado por todo esto de “Lo-ammi”), ya no estoy tan seguro.
En cualquiera de los casos, pareciera que estamos muy cerca del cumplimiento de las profecías, ¡pronto a completarse la “plenitud de los gentiles” y el consecuente final de la “dispensación de la Gracia”! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/22/el-rapto-no-es-el-proximo-evento-profetico/), dando por terminada la OFERTA POR TIEMPO LIMITADO. Así que, aprovechemos TODOS (¡”judíos” y gentiles!) los últimos días de la promoción, porque para los que no lo hagan (y no quieran terminar en el infierno eterno), solo les quedan dos opciones (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/25/salvacion-para-los-que-se-quedan-en-el-rapto/):
1. Si pueden demostrar que son descendientes genuinos (patrilineal e ininterrumpidamente) de Abraham, podrían tener acceso a un lugar especial que Dios tiene reservado para proteger a estos durante la “Gran Tribulación” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/31/el-lugar-de-refugio/), aunque dicho honor no los eximiría de tener que cumplir con la Ley Mosaica.
2. El resto (tanto “judíos” modernos como gentiles) deberá vivir la época más complicada en la historia de la humanidad, “como no ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni habrá jamás” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/11/la-gran-tribulacion/). Además, la salvación eterna estará nuevamente bajo la “dispensación de la Ley”, con lo cual deberá también cumplir con la Ley Mosaica para poder acceder a ella, sin contar que además aparecerá el famoso “anticristo” exigiendo que TODOS se pongan su marca para poder sobrevivir (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/13/la-marca-de-la-bestia/). Quien no la acepte simplemente será asesinado, ¡lo cual será la única salida viable posible (al menos para los que no quieran pasar la eternidad en el lago de fuego y azufre)!
Definitivamente serán tiempos complicados, pero la buena noticia es que nada de esto ha empezado, y la “oferta” de la salvación por Gracia está todavía disponible para cualquiera. ¡Aprovechémosla!
(Basado en parte en https://www.thegreaterawakening.org/understandingloammi , https://www.gotquestions.org/Lo-ammi-in-the-Bible.html , https://levendwater.org/analysis/a2/lo_ammi.htm , https://www.acts28.net/wp-content/uploads/2018/09/Lo-ammi.pdf y https://www.biblechronology.org/studies/PeriodOfTheJudges.pdf)
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