
Con este artículo cierro la “serie” temática, este asunto ya lo vimos con gran profundidad en el estudio sobre el verdadero sentido de la palabra “judío”, una palabra que no existe en la Biblia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/06/06/judios-semitas-hebreos-israelitas-o-israelies/), pero quise expandir un poco más con el tema del rótulo en la cruz, pues es FUNDAMENTAL que todos los cristianos conozcamos la Verdad revelada y evitemos caer en el peligro de la religión (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/).
Recordemos que Jesús nació en Belén, pasó su infancia en Egipto y durante su adolescencia se trasladó y estableció en Galilea, donde vivió la mayor parte de su vida adulta, hasta el inicio de su ministerio a los treinta años. Claramente Él era el Mesías prometido a Israel (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/profecias-sobre-la-primera-venida-del-mesias/), pero terrenalmente era hebreo de la tribu de Judá, o sea, “judaíta”, “judeano” o “jehudíta”, NO JUDÍO.
“Judá, tus hermanos te alabarán. Tu mano estará sobre el cuello de tus enemigos, y los hijos de tu padre se postrarán ante ti. Eres un cachorro de león, oh Judá; vuelves de cazar, hijo mío. Se agacha y se recuesta cual león; y como leona, ¿quién lo despertará? El cetro no será quitado de Judá ni la vara de autoridad de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y le obedecerán los pueblos. Atando a la vid su borriquillo y a la cepa la cría de su asna, lava en vino su vestidura y en sangre de uvas su manto.” (Genesis 49:8-11)
“Vi en la mano derecha del que estaba sentado sobre el trono, un libro escrito por dentro y por fuera, sellado con siete sellos. También vi a un ángel poderoso que proclamaba a gran voz: ‘¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos?’. Pero ninguno, ni en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra, podía abrir el libro; ni siquiera mirarlo. Y yo lloraba mucho, porque ninguno fue hallado digno de abrir el libro; ni siquiera de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo: ‘No llores. He aquí el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido para abrir el libro y sus siete sellos’.” (Apocalipsis 5:1-5)
Como ya lo he explicado anteriormente, en mi propia “revelación progresiva” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/la-revelacion-progresiva/) Dios me ha venido mostrando la verdad, y ahora tengo claro que ser “judaíta” (de la tribu o el Reino de Judá) y ser “judío” (entendido como hebreo o israelita) SON DOS COSAS MUY DIFERENTES.
Es por eso que siempre digo que el blog debe leerse cronológicamente, pues hay cosas que he escrito anteriormente que debe entenderse en el contexto del momento. Por ejemplo, cuando dije que el plan de Dios original (¡terrenal!) era exclusivo para los judíos, debemos ahora entenderlo como exclusivo PARA LOS DESCENDIENTES DE ABRAHAM (que no necesariamente es lo mismo), de alguna manera negando mis propias palabras originales (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/), pues hasta ahora comprendo la profundidad del término.
Regresando al tema, la religión conocida como “judaísmo” es en realidad “fariseísmo”, es la doctrina pagana de los antiguos fariseos, un credo maligno que trajeron de su cautiverio babilónico, ¡y que NO sigue la verdad del Antiguo Testamento! Es por eso que sus principios centrales se encuentran NO en la Biblia sino en el Talmud, un libro que nada tiene que ver con la Palabra de Dios, sino que está lleno de tradiciones mundanas, mentiras y supersticiones. “El Talmud de Babilonia se basa en las prácticas religiosas místicas de los babilonios, asimiladas por los rabinos judíos durante su cautiverio en Babilonia alrededor del año 600 a.C. Los rabinos entonces usaron estas tradiciones ocultas en lugar de la Palabra de Dios”, escribió Edward Hendrie en su libro Resolviendo el Misterio de Babilonia la Grande.
Tal vez por esto es que Jesús reprendía fuerte y constantemente a los fariseos:
“¡Serpientes! ¡Generación de víboras! ¿Cómo se escaparán de la condenación del infierno? Por tanto, miren; yo les envío profetas, sabios y escribas; y de ellos, a unos los matarán y crucificarán, y a otros los azotarán en sus sinagogas y perseguirán de ciudad en ciudad, de manera que venga sobre ustedes toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre del justo Abel hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien mataron entre el santuario y el altar. De cierto les digo, que todo esto recaerá sobre esta generación.” (Mateo 23:33-36)
“Le preguntaron los fariseos y los escribas: ¿Por qué no andan tus discípulos de acuerdo con la tradición de los ancianos sino que comen pan con las manos impuras? Y les respondió diciendo: Bien profetizó Isaías acerca de ustedes, hipócritas, como está escrito: Este pueblo me honra de labios, pero su corazón está lejos de mí. Y en vano me rinden culto, enseñando como doctrina los mandamientos de hombres. Porque dejando los mandamientos de Dios, se aferran a la tradición de los hombres.” (Marcos 7:5-8)
“Ay de ustedes, maestros de la ley! Porque han quitado la llave del conocimiento. Ustedes mismos no entraron, y a los que entraban se lo han impedido.” (Lucas 11:52)
“Entonces Jesús les dijo: Si Dios fuera el padre de ustedes, me amarían; porque yo he salido y he venido de Dios. Yo no he venido por mí mismo sino que él me envió. ¿Por qué no comprenden lo que digo? Porque no pueden oír mi palabra. Ustedes son de su padre el diablo, y quieren satisfacer los deseos de su padre. Él era homicida desde el principio y no se basaba en la verdad porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de lo suyo propio habla porque es mentiroso y padre de mentira. Pero a mí, porque les digo la verdad, no me creen. ¿Quién de ustedes me halla culpable de pecado? Y si digo la verdad, ¿por qué ustedes no me creen? El que es de Dios escucha las palabras de Dios. Por esta razón ustedes no las escuchan, porque no son de Dios.” (Juan 8:42-47)
¿Ustedes realmente creen que Dios en Su perfecto amor (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/14/los-tipos-de-amor/) le hablaría así a “Su pueblo elegido”, por el cual se encarnó únicamente para morir en su lugar como el “cordero sin mancha” y pagar la cuenta impagable? JAMÁS, ¡eso no tendría ningún sentido! Pero si todavía lo anterior no fuera suficiente para probar que el “fariseísmo” es una desviación de la Verdad revelada (y que por lo tanto, ¡debemos ser muy cautelosos!), hay más pruebas escondidas por toda la Biblia que confirman que la palabra traducida como “judío/a” NO SE REFIERE A LOS ISRAELITAS BÍBLICOS, sino a los “judaítas”, ¡y una de ella la encontramos en Jesús mismo!
En el Nuevo Testamento Jesús fue llamado repetidamente “Hijo de David”, quien a su vez era descendiente (patrilineal e ininterrumpidamente) de Abraham, Isaac y Jacob, pero además el primer rey de la tribu de Judá, tras la separación del reino unido (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/el-reino-del-norte-israel-y-el-reino-del-sur-juda/).
“Entonces vinieron los hombres de Judá y ungieron allí a David como rey sobre la casa de Judá.” (2 Samuel 2:4)
“Aconteció, al acercarse Jesús a Jericó, que un ciego estaba sentado junto al camino mendigando. Este, como oyó pasar a la multitud, preguntó qué era aquello. Y le dijeron que pasaba Jesús de Nazaret. Entonces él gritó diciendo: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Los que iban delante lo reprendían para que se callara pero él clamaba con mayor insistencia: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!” (Lucas 18:36-39)
Dado que Jesús nació del linaje de David, la gente de su tiempo lo llamó “Hijo de David” pues tenían claro que ÚNICAMENTE un hijo de David podía sentarse en el trono, y por ende, ¡únicamente un “judaíta”!
“¿No dice la Escritura que el Cristo vendrá de la descendencia de David y de la aldea de Belén, de donde era David.” (Juan 7:42)
“Jesús le dijo: Créeme, mujer, que la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no saben; nosotros adoramos lo que sabemos, porque la salvación procede de los judíos [“ioudaíos”].” (Juan 4:21-22)
Como podemos leerlo, en todas las Biblias ese último versículo se traduce ERRÓNEAMENTE como “la salvación procede de los judíos”, pero si aplicamos la herramientas correctas de interpretación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/09/hermeneutica-y-exegesis/), buscamos las concordancias bíblicas, y especialmente nos vamos a la palabra original en griego (“ioudaios”), ¡nos daremos cuenta que el significado correcto del pasaje es “la salvación procede de Judá / de los judaítas”! Cualquier otra interpretación equivale a torcer la Palabra de Dios revelada al hombre, y sin embargo, ¡la mayoría de cristianos lo hace todos los días!
No puedo dejar de enfatizar la importancia que tiene este hecho, Jesús sabía por qué dijo Judá (y no Benjamín, Leví, o alguna de las tribus del Reino del Norte), ¡y tampoco mencionó a Jacob o a Abraham! En realidad estaba anunciando el cumplimiento de TODAS las profecías del Antiguo Testamento concernientes a Él, cambiar este HECHO IRREFUTABLE para querer adaptarlo a que diga algo que no dice, ¡es simplemente PERVERTIR LA PALABRA DE DIOS!
“Ahora pues, dirás a mi siervo David que así ha dicho el SEÑOR de los Ejércitos: Yo te tomé del prado, de detrás del rebaño, para que fueras el soberano de mi pueblo Israel. He estado contigo por dondequiera que has andado. He eliminado a todos tus enemigos de tu presencia, y haré que tu nombre sea grande, como el nombre de los grandes de la tierra. Asimismo, dispondré un lugar para mi pueblo Israel y lo plantaré para que habite en su lugar sin que sea molestado más, ni los inicuos vuelvan a afligirlo como al comienzo, desde el día en que constituí jueces sobre mi pueblo Israel. Y yo te daré descanso de todos tus enemigos. Además, el SEÑOR te declara que el SEÑOR te hará casa a ti. Cuando se cumplan tus días y reposes con tus padres, yo levantaré después de ti a un descendiente tuyo, el cual procederá de tus entrañas y afirmaré su reino. Él edificará una casa a mi nombre, y yo estableceré el trono de su reino para siempre.” (2 Samuel 7:8-13)
“Entonces Isaías dijo: Escuchen, oh casa de David: ¿Les es poco el ser molestos a los hombres, para que también sean molestos a mi Dios? Por tanto, el mismo Señor les dará la señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.” (Isaías 7:13-14)
“Pero tú, oh Belén Efrata, aunque eres pequeña entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será el gobernante de Israel, cuyo origen es antiguo desde los días de la eternidad.” (Miqueas 5:2)
Y esa fue la razón por la que Jesús le dijo a la mujer samaritana: “la salvación procede de Judá / de los judaítas”. Lo que realmente le estaba diciendo era que “los samaritanos y los judaítas pueden adorar al mismo Dios y compartir la misma fe, pero la salvación sólo puede venir de Judá”. Al final de cuentas, Jesús nació en Belén (Judea/Judá) y fue crucificado en Jerusalén (Judea/Judá), pues así estaba diseñado por Dios mismo desde el principio, así fue como sucedió, ¡Y ASÍ SIGUE SIÉNDOLO!
Por lo tanto, seamos sabios y no nos dejemos llevar por la “sabiduría” del mundo, que sabemos está “en manos del maligno” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/05/02/los-principes-satanicos/). LA VERDAD BÍBLICA ES QUE JESÚS NO ERA “JUDÍO” SINO “JUDAÍTA”, este error crea mucha confusión en la mente de los cristianos, que es precisamente lo que busca el enemigo. Pero la buena noticia es que, al menos mientras que esté vigente la “dispensación de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/), la oferta de la salvación está abierta para TODOS, no importa si son jázaros, latinos, africanos, asiáticos o australianos, ¡inclusive si son actualmente ateos, agnósticos, ladrones o asesinos en serie!
La obra de Cristo en la cruz fue absoluta y suficiente para cubrir el pecado de TODOS, ¡así que TODOS están invitados a recibir el regalo! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).
“Al oírlo, Jesús les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos. Vayan, pues, y aprendan qué significa: Misericordia quiero y no sacrificio. Porque yo no he venido para llamar a justos, sino a pecadores.” (Mateo 9:12-13)
“En cuanto a ustedes, estaban muertos en sus delitos y pecados, en los cuales anduvieron en otro tiempo conforme a la corriente de este mundo y al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora actúa en los hijos de desobediencia. En otro tiempo todos nosotros vivimos entre ellos en las pasiones de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de la mente; y por naturaleza éramos hijos de ira, como los demás. Pero Dios, quien es rico en misericordia, a causa de su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en delitos, nos dio vida juntamente con Cristo. ¡Por gracia son salvos! Y juntamente con Cristo Jesús, nos resucitó y nos hizo sentar en los lugares celestiales para mostrar en las edades venideras las superabundantes riquezas de su gracia, por su bondad hacia nosotros en Cristo Jesús. Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:1-9)
¿Quedará todavía alguna duda?
(Basado en parte en https://biblicisminstitute.wordpress.com/2014/07/27/jesus-was-not-a-jew/)
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