
Independientemente de si crecimos o no en ambientes cristianos, al menos en Occidente es casi imposible desconocer muchas de las historias que se encuentran en la Biblia. ¿Cuál niño no conoce la historia del Adán y Eva? ¿El arca de Noé? ¿David y Goliat? De hecho casi todo el mundo está familiarizado con estas populares historias bíblicas, aunque no necesariamente entendamos la profundidad de su significado.
Una de esas historias es la Torre de Babel, probablemente todos la hayamos escuchado, pero pocos la hemos estudiado para entender su significado, y más aún, ¡su sentido profético! Para empezar, debemos siempre recordar que TODO en la Biblia quedó registrado con un propósito, por lo tanto, debemos hacernos dos preguntas:
- ¿De qué trata esta historia?
- ¿Cuál es el mensaje para nosotros?
Así que revisemos el pasaje y luego intentaremos responder estas preguntas.
“Toda la tierra tenía un solo idioma y las mismas palabras. Pero aconteció que al emigrar del oriente, encontraron una llanura en la tierra de Sinar y se establecieron allí. Entonces se dijeron unos a otros: ‘Vengan, hagamos adobes y quemémoslos con fuego’. Así empezaron a usar ladrillo en lugar de piedra, y brea en lugar de mortero. Y dijeron: ‘Vengan, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue al cielo. Hagámonos un nombre, no sea que nos dispersemos sobre la faz de toda la tierra’.
El SEÑOR descendió para ver la ciudad y la torre que edificaban los hombres. Entonces dijo el SEÑOR: He aquí que este pueblo está unido, y todos hablan el mismo idioma. Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá hacer lo que se proponen. Vamos, pues, descendamos y confundamos allí su lenguaje, para que nadie entienda lo que dice su compañero. Así los dispersó el SEÑOR de allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. Por tanto, el nombre de dicha ciudad fue Babel, porque el SEÑOR confundió allí el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los dispersó sobre la faz de toda la tierra.” (Génesis 11:1-9)
Si pueden léanlo varias veces, porque hay mucha información que no es inmediatamente evidente. ¿Notan algo curioso en el pasaje bíblico? ¿Cuál era el motivo por el cual querían construir una torre cuya cúspide “llegara al cielo”? ¿Para glorificar a Dios? ¿Para conocerlo mejor? ¿Para poder agradecerle por Sus bendiciones? NO, todo lo contrario, estaban construyendo un monumento para hacerse un “nombre” (del hebreo “shem”, que significa honor, autoridad o carácter), o sea, el monumento era para glorificarse ELLOS MISMOS, ¡para alabar SU PROPIA grandeza!
¿Pero cuál es el problema de esto? ¿No lo hacen muchos gobernantes, políticos y empresarios todo el tiempo? ¿No construimos rascacielos y monumentos por todo el planeta, cada uno intentando superar a los demás en términos de altura y opulencia? Entonces, ¿qué hace que la Torre de Babel sea diferente? La Biblia nos da la respuesta y es la clave para entender por qué esta historia es una profecía de lo que vendrá. La reacción de Dios revela MUCHO, porque había algo que le preocupaba, al punto que tomó medidas inmediatas para ponerle fin en ese mismo momento. ¿Qué es lo que le preocupaba exactamente? Veamos nuevamente el pasaje:
“Esto es lo que han comenzado a hacer, y ahora nada les impedirá hacer lo que se proponen.” (Génesis 11:6b)
¿Nada? ¿Qué significa esto? En pocas palabras, significa que cuando la raza humana esté unida (con un lenguaje común y un propósito común), NADA será imposible para ella. Este es precisamente el trasfondo de la historia de la Torre de Babel, es por eso que Dios dispersó a los pueblos y los confundió (temporalmente) con diferentes idiomas. Al hacerlo, eliminó específicamente dos aspectos de la civilización humana en ese momento:
- Un gobierno global
- Un lenguaje común
¿Por qué le concernían a Dios estas cosas? La Biblia nos lo dice claramente: si se les permite continuar, ”nada será imposible” para los humanos. Esto es más que un comentario casual, es una profecía de lo que vendrá, es una profecía de algo tan malo que Dios lo detuvo en el momento en que lo vio por primera vez, al igual que ocurrirá en el final de los tiempos. Dios sabía que, abandonada a perseguir su desarrollo tecnológico, la raza humana algún día lo desafiaría, después de todo (tal como lo vimos en unos párrafos más arriba), el motivo de los hombres para construir la Torre de Babel era ”endiosarse” ellos.
La raza humana se propuso construir un monumento a su propia grandeza, exaltándose por encima de Dios y extendiendo su torre hasta el cielo. ¿Pero con qué propósito? Con el único propósito de apoderarse de la gloria y autoridad De Dios, ¡exactamente lo mismo que busca satanás desde que perdió su lugar en el cielo! ¿Será que este deseo acabó con la Torre de Babel? NO, de hecho este deseo continúa hasta el día de hoy, y pronto resultará en un último intento de derrocar la autoridad de Dios. Dado el avance exponencial de la tecnología, ese día llegará antes de lo que la mayoría de la gente piensa.
La Biblia revela que al final de los tiempos el mundo (unido) intentará nuevamente cumplir un deseo que ha tenido desde el Jardín del Edén: el deseo de hacerse igual o superior a Dios. Recordemos que todo el propósito de la Torre de Babel era construir un monumento a la grandeza de la raza humana, este deseo de elevarnos más alto que los cielos es una tradición universal y consagrada por el tiempo. Somos arrogantes, creemos que podemos forjar nuestro propio destino y abrir nuestro propio camino, y por ende muchos creen que no necesitan a Dios. Esto es claramente evidente en titulares como estos:
- “Salva tu cerebro como un juego” (https://www.the-sun.com/tech/10234760/elon-musk-neuralink-save-brain-ai-extinction/)
- “¿Quieres vivir para siempre?” (https://nypost.com/2024/05/29/health/want-to-live-forever-longevity-escape-velocity-theory-could-make-it-a-reality/)
- “Estamos creando a Dios” (https://futurism.com/sam-altman-imply-openai-building-god)
Y estos son sólo algunos ejemplos, existen miles de titulares similares. Un número creciente de transhumanistas ya cuentan con tecnología avanzada para infundirles poderes divinos (¡o al menos eso creen!). Sólo un corazón lleno de orgullo podría mirarse al espejo y decir: “seré como Dios”, pero en su arrogancia, esto es exactamente lo que muchas personas de este mundo están haciendo ahora mismo, creyendo que pueden llegar a ser como Dios, pero no convirtiéndose en sus hijos e hijas adoptivos mediante la “oferta por tiempo limitado” de la Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/15/que-debo-hacer-para-ser-salvo/), ¡sino colocándose en el trono de Dios!
Y así como Dios endureció el corazón de Faraón (Éxodo 9:12), y lo mismo hará con los habitantes de la tierra de los últimos tiempos y terminarán destruyéndose entre ellos (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/21/babilonia-la-grande/), Dios hará que se engañen tanto que crean la mentira (2 Tesalonicenses 2:11). ¿Cuál mentira? La mentira original del Jardín del Edén, la misma que satanás le dijo a Eva:
“Entonces la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no morirán. Es que Dios sabe que el día que coman de él, los ojos les serán abiertos, y serán como Dios, conociendo el bien y el mal.” (Génesis 3:4-5)
La misma mentira que trajo el pecado al mundo será la misma mentira que provocará la rebelión definitiva contra Dios Todopoderoso, ¡los humanos cerrarán el círculo! Los arquitectos modernos de Babel han reanudado sus esfuerzos para construir un “monumento a la grandeza humana”, el crecimiento exponencial de la tecnología avanzada dará a los humanos un control sin precedentes sobre el mundo físico, control tan poderoso que “nada les será imposible”, pero el desenlace será el mismo. En su arrogancia, la gente creerá que son:
- Inmortales
- Omniscientes
- “Iguales a Dios”
Cuando esto suceda, descubriremos que el deseo de la humanidad es el mismo que el de satanás, tal y como lo dijo el profeta Isaías:
“¡Cómo has caído del cielo, oh lucero, hijo de la mañana! Has sido derribado al suelo, tú que debilitabas a las naciones. Tú has dicho en tu corazón: ‘Subiré al cielo en lo alto; hasta las estrellas de Dios levantaré mi trono y me sentaré en el monte de la asamblea, en las regiones más distantes del norte. Subiré sobre las alturas de las nubes y seré semejante al Altísimo’.” (Isaías 14:12-14)
El deseo ardiente de satanás es “ser semejante al Altísimo”, o sea, ser equivalente a Dios. A medida que el mundo se acerca al período conocido como “la Semana Setenta” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/16/setenta-semanas-la-profecia-de-daniel/), este no sólo será el deseo de satanás, será también el deseo de toda la humanidad impía (al menos de la que haya quedado viva después de siete años de tribulaciones, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/11/la-gran-tribulacion/). El mundo se unirá VOLUNTARIAMENTE a satanás en su intento rebelde de apoderarse del trono de Dios, eso es porque sin Jesucristo, la ambición de la humanidad caída es exactamente la misma que la de Lucifer.
En estos tiempos finales no es difícil ver como la humanidad está en un camino destructivo que conducirá a un conflicto tanto espiritual como físico con Dios Todopoderoso, un conflicto que alcanzará su apogeo en la batalla del Armagedón (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/27/las-batallas-finales/), para luego dar paso al Reino Milenial, cuando finalmente nuestro Señor Jesucristo ponga orden a todo el caos que ocasiono el hombre al servicio de satanás (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/17/el-reino-milenial/).
Así que aprovechemos cada oportunidad que tengamos para hablar de la “esperanza bienaventurada” que tenemos en Jesucristo, y del gran REGALO de la salvación por Gracia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/), ¡SIN CONDICIONES NI REQUISITOS DE NINGUN TIPO!
“Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres enseñándonos a vivir de manera prudente, justa y piadosa en la edad presente, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas, aguardando la esperanza bienaventurada, la manifestación de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo…” (Tito 2:11-13)
(Basado en parte en https://brittgillette.substack.com/p/the-tower-of-babel-prophecy)
Descubre más desde ofertaportiempolimitado.org
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.