
El estudio de hoy representa una ocasión muy especial para mí, pues es la entrada número 365, y cuando empecé hace casi 3 años con el blog, mi meta era poder hacer un tipo de compendio de temas bíblicos especialmente para mis hijas, familia y seres queridos, de forma que pudieran alcanzar (en un año de tiempo) un conocimiento bíblico muy superior al de la mayoría de cristianos, ¡suponiendo por supuesto que leyeran un artículo por día! 😉
Es por eso que para hoy escogí un tema que muchos creyentes aun se cuestionan, porque lamentablemente la religión ha enredado la mayor de las bendiciones bíblicas bajo un montón de obligaciones y requerimientos que NADA tienen que ver con lo revelado por la Palabra de Dios durante la presente “dispensación de la Gracia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/19/el-evangelio-del-reino-vs-el-evangelio-de-la-gracia/).
Por ejemplo, el otro día me encontré con unas muchachas parte del grupo religioso “Testigos de Jehová”, y les hice la pregunta que siempre le hago a los defensores de religiones de hombres: “¿Qué tengo que hacer para ser salvo y llegar al cielo?”
Obviamente me dieron la definición religiosa (¡obras!), pero era claro que ni ellas mismas entendían las “buenas noticias” del evangelio (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/04/18/buenas-noticias/), y menos el trasfondo legal de lo que sucedió en la cruz del calvario (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2024/03/29/consumado-es/), con lo cual nuevamente comprobé que muchas personas que se autoperciben como “creyentes” en realidad no conocen la Palabra de Dios, ¡pues han sido engañadas por la religión! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/).
Es por esto que hoy quiero hacer nuevamente un estudio tipo resumen (relativamente) sencillo, incluyendo al final algo así como un “forro” (conocido también en otros países de Latinoamérica con nombres como “chuleta”, “chivo”, “acordeón”, etc.) del funcionamiento de la salvación durante la dispensación actual, tal cual Dios mismo se lo reveló en exclusiva al apóstol Pablo, de ahí que él lo explica con un nombre (aparentemente) medio arrogante: MI EVANGELIO (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/03/21/el-evangelio-de-pablo/), llegando inclusive al extremo de recomendar que debíamos imitarlo A ÉL (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/21/imitemos-a-pablo/), ¡puesto que él era el “prototipo” (o primer integrante) de la nueva dispensación salvífica de Dios! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/23/era-pablo-el-peor-de-los-pecadores/).
Esa es la razón por la cual no puede existir la salvación por Gracia (para los gentiles) sin Pablo. Si no fuera por él, el plan de salvación sería todavía exclusivo para el pueblo de Israel, tal cual era hasta el asesinato de Esteban (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/13/por-quien-vino-murio-y-resucito-cristo/), ¡años después de la muerte y resurrección de Cristo! Si se tiraran a la basura las 13 cartas paulinas, TODOS los que no descendemos “patrilineal” e “ininterrumpidamente” de Abraham (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/05/30/la-descendencia-seminal-de-abraham/) estaríamos fuera del plan de salvación de Dios, esa es la razón por la cual debemos vivir agradecidos con Dios, pues al revelarle ese “misterio” a Pablo, ¡el Señor nos incluyó en sus planes! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/20/sean-agradecidos-pero-de-que/).
“Por tanto, acuérdense de que en otro tiempo ustedes, los gentiles en la carne, eran llamados incircuncisión por los de la llamada circuncisión que es hecha con mano en la carne. Y acuérdense de que en aquel tiempo estaban sin Cristo, apartados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, estando sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús ustedes, que en otro tiempo estaban lejos han sido acercados por la sangre de Cristo.” (Efesios 2:11-13)
Hecha la aclaración, para poder responder a la pregunta de “¿Cómo funciona la salvación?” (durante la dispensación actual), debemos entender primero los cuatro componentes básicos que Pablo nos revela en sus cartas:
- La sangre de Jesucristo
- La resurrección de Jesucristo
- La Gracia
- La Fe
1. El primer componente fundamental de la obra de la salvación es la sangre de Jesucristo
Dios, manifestado en carne, derramó su propia sangre, y así es como comienza a obrar la salvación. Desde el Antiguo Testamento vemos el concepto introductorio de la sangre como requisito para expiar los pecados, y los sacrificios del Templo eran también simples “sombras” de lo haría Nuestro Señor Jesucristo en la cruz del calvario. Como afirma la cita de Romanos, Él vino para ser propiciación por los pecadores, y “propiciación” significa un pago satisfactorio, una sustitución satisfactoria por algo más (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/10/sin-sangre-no-hay-perdon-de-pecados/).
“Abraham tomó la leña del holocausto y la puso sobre Isaac su hijo. Él tomó en la mano el fuego y el cuchillo, y se fueron los dos juntos. Entonces Isaac dijo a Abraham su padre: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, hijo mío. Le dijo: He aquí el fuego y la leña, pero ¿dónde está el cordero para el holocausto? Abraham respondió: Dios mismo proveerá el cordero para el holocausto, hijo mío.” (Genesis 22:6-8)
“Con gozo damos gracias al Padre que les hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz. Él nos ha librado de la autoridad de las tinieblas y nos ha trasladado al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención, el perdón de los pecados.” (Colosenses 1:12-14)
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido en Cristo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales. Asimismo, nos escogió en él desde antes de la fundación del mundo para que fuéramos santos y sin mancha delante de él. En amor nos predestinó por medio de Jesucristo para adopción como hijos suyos, según el beneplácito de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia que nos dio gratuitamente en el Amado. En él tenemos redención por medio de su sangre, el perdón de nuestras transgresiones, según las riquezas de su gracia que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría y entendimiento.” (Efesios 1:3-8)
La redención de la que habla Pablo en Romanos se define básicamente como el perdón de Dios, fuimos “redimidos” de la esclavitud del pecado, comprados mediante el sacrificio de Cristo en la cruz (1 Pedro 1:19). Hebreos 9:22 nos dice que “sin derramamiento de sangre no hay perdón”, por eso es que el perdón de pecados se realiza mediante la sangre de Cristo. Por lo tanto, la muerte es necesaria para que los pecados puedan ser expiados, y más específicamente, se debe derramar sangre para que los pecados sean expiados, lo cual es parte del “marco legal” de Dios. Si Cristo no hubiese muerto (voluntariamente y sin tener pecado), ¡sería NUESTRA sangre la que tendría que ser derramada para pagar por NUESTROS pecados!
“Porque la paga del pecado es muerte; pero el don de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, Señor nuestro.” (Romanos 6:23)
Si la consecuencia de cualquier pecado “es muerte”, y según la Biblia TODOS hemos pecado (incluyendo por supuesto a Adán, Noé, Moisés, Abraham, María, Pedro, Pablo, etc.), ¿ENTONCES CÓMO PODEMOS TENER ACCESO A DIOS? Ese es precisamente el poder de la sangre de Cristo, NO como un “velo mágico” con el que nos cubrimos, sino entendiéndolo como la obra consumada del “cordero perfecto” (sin pecado) en la cruz del calvario, que es lo que hace posible la salvación de pecadores (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/09/la-sangre-de-cristo/).
“Pero Dios demuestra su amor para con nosotros en que, siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Luego, siendo ya justificados por su sangre, cuánto más por medio de él seremos salvos de la ira. Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, cuánto más, ya reconciliados, seremos salvos por su vida.” (Romanos 5:8-10)
2. El segundo componente es la resurrección
Como parte del “evangelio de la Gracia” que salva hoy, uno no sólo cree que Jesucristo murió por sus pecados, ¡sino que también resucitó de los muertos! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/08/ha-resucitado/). La resurrección es la “garantía” que Jesús era quien decía ser, que hizo lo que decía iba a hacer, ¡y que el significado de todo esto era la paga del pecado! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/23/salvados-pero-de-que/).
“Además, hermanos, les declaro el evangelio que les prediqué y que recibieron y en el cual también están firmes; por el cual también son salvos, si lo retienen como yo se los he predicado. De otro modo, creyeron en vano. Porque en primer lugar les he enseñado lo que también recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras…” (1 Corintios 15:1-4)
“Ahora bien, si Cristo es predicado como que ha resucitado de entre los muertos, ¿cómo es que algunos entre ustedes dicen que no hay resurrección de muertos? Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo ha resucitado. Y si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra predicación; vana también es la fe de ustedes. Y aun somos hallados falsos testigos de Dios, porque hemos atestiguado de Dios que resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si se toma por sentado que los muertos no resucitan.
Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo ha resucitado; y si Cristo no ha resucitado, la fe de ustedes es inútil; todavía están en sus pecados. En tal caso, también los que han dormido en Cristo han perecido. ¡Si solo en esta vida hemos tenido esperanza en Cristo, somos los más miserables de todos los hombres! Pero ahora, Cristo sí ha resucitado de entre los muertos, como primicias de los que durmieron.” (1 Corintios 15:12-20)
Cristo fue “las primicias” de la cosecha (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/17/las-fiestas-biblicas-como-sombras-profeticas/), por lo tanto, Él fue el primero en resucitar de entre los muertos, para que luego el “Cuerpo de Cristo” se convierta en la cosecha principal de cebada, representada por el “rapto” de la iglesia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/09/el-arrebatamiento-de-la-iglesia/). Por lo tanto, sin “primicias” no hay “cosecha”, así que, ¡SIN LA RESURRECCIÓN DE CRISTO NO HAY ARREBATAMIENTO! (pero sabemos que ambas son promesas bíblicas, y que se cumplirán tal cual están profetizadas).
3. El tercer componente es la Gracia
“Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. No es por obras, para que nadie se gloríe.” (Efesios 2:8-9)
Para tener salvación durante la presente dispensación, la Gracia debe estar presente. ¿Por qué? PORQUE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO YA LO HIZO TODO POR NOSOTROS (no el 50%, no el 90%, no el 99.9%, ¡sino TODO!), y por ende, la salvación no se gana mediante las obras de quien la recibe. Si quien recibe la salvación la recibiera por las obras que ha realizado, entonces esa persona tendría algo de qué jactarse y eso automáticamente eliminaría la Gracia, ¡pues son mutuamente excluyentes! Por lo tanto, la salvación por Gracia se justifica POR LO QUE JESUCRISTO HIZO, NO LO QUE HACEMOS NOSOTROS (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/). En otras palabras, es un regalo INMERECIDO (¡completo y suficiente!), equivalente a recibir “las riquezas de Dios a expensas de Cristo”.
“Esta es la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo para todos los que creen. Pues no hay distinción porque todos pecaron y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención que es en Cristo Jesús. Como demostración de su justicia, Dios lo ha puesto a él como expiación por la fe en su sangre, a causa del perdón de los pecados pasados, en la paciencia de Dios, con el propósito de manifestar su justicia en el tiempo presente para que él sea justo y, a la vez, justificador del que tiene fe en Jesús.” (Romanos 3:22-26)
“Fue él quien nos salvó y nos llamó con santo llamamiento, no conforme a nuestras obras sino conforme a su propio propósito y gracia, la cual nos fue dada en Cristo Jesús antes del comienzo del tiempo y ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Cristo Jesús.” (2 Timoteo 1:9-10a)
“Porque en otro tiempo nosotros también éramos insensatos, desobedientes, extraviados. Estábamos esclavizados por diversas pasiones y placeres, viviendo en malicia y en envidia. Éramos aborrecibles, odiándonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor por los hombres, él nos salvó, no por las obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino según su misericordia; por medio del lavamiento de la regeneración y de la renovación del Espíritu Santo que él derramó sobre nosotros abundantemente por medio de Jesucristo nuestro Salvador. Y esto para que, justificados por su gracia, seamos hechos herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Fiel es esta palabra.” (Tito 3:3-8)
4. El cuarto componente es la Fe
Este requisito es el más obvio de todos, y cae por su propio peso luego de ver los anteriores, pues es el fundamento de todo el “evangelio de la Gracia”.
“¿Dónde, pues, está la jactancia? Está excluida. ¿Por qué clase de ley? ¿Por la de las obras? ¡Jamás! Más bien, por la ley de la fe. Así que consideramos que el hombre es justificado por la fe sin las obras de la ley.” (Romanos 3:21-28)
“Justificado” significa ser declarado “justo” (mejor dicho, ¡salvado del merecido castigo!), pero como el hombre no es justo, la justicia proviene de esta salvación descrita. Pablo afirma en el pasaje anterior que una persona es hecha justa (y recibe esta salvación) POR LA FE, porque en el “evangelio de la Gracia” la justicia de Dios se revela por Fe y para Fe, tal como está escrito:
“Porque no me avergüenzo del evangelio pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primero y también al griego. Porque en él la justicia de Dios se revela por fe y para fe como está escrito: Pero el justo vivirá por la fe.” (Romanos 1:17)
¿Pero qué es exactamente la Fe? El capítulo 11 de Hebreos nos da una definición:
“Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” (Hebreos 11:1)
Todos necesitamos la salvación, es por eso que debemos esperarla con certeza, sabiendo que el que la prometió no miente (Números 23:19). La Fe es un requisito de Dios para el hombre (éste tiene que creer en lo que Dios ha dicho o instruido), aunque irónicamente es también un regalo del Señor, ¡dada al momento en que somos salvos! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/03/01/el-fruto-y-los-dones-del-espiritu-santo/). En otras palabras, al ser sellados con el Espíritu Santo para salvación, Dios nos provee con la Fe necesaria para creer en lo que no se ve (por Fe), o sea, que no es una obra nuestra. ¿Clarito, no? Jajaja
“Pero el fruto del Espíritu es: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y dominio propio. Contra tales cosas no hay ley porque los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.” (Gálatas 5:22)
“Al que obra, no se le considera el salario como gracia sino como obligación. Pero al que no obra sino que cree en aquel que justifica al impío, se considera su fe como justicia.” (Romanos 4:4-5)
Nuevamente, la Fe es un requisito para la salvación, pero no es una obra del hombre, pues es parte del regalo de la salvación, gracias a la obra DE CRISTO en la cruz (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/28/los-tres-pasos-de-la-salvacion/). Pablo explica esta transacción en su segunda carta a la iglesia de Corinto:
“Al que no conoció pecado, por nosotros Dios lo hizo pecado, para que nosotros fuéramos hechos justicia de Dios en él.” (2 Corintios 5:21)
Dios exige Fe por parte del hombre, pero Él la incluye como parte del fruto del Espírito Santo, y eso sucede gratuitamente al recibir el regalo de la salvación, ¡o sea que Él hace TODO! ¿Mejor? Cristo murió una muerte que no merecía por pecados que no cometió, con lo cual Dios le imputa a su hijo Jesucristo los pecados de todos los “santos” o mejor dicho “escogidos” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/04/04/quien-mato-a-cristo/):
“Pero no solo para él fue escrito que le fue contada sino también para nosotros (a quienes nos habría de ser contada), los que creemos en Dios que resucitó de entre los muertos a Jesús nuestro Señor, quien fue entregado por causa de nuestras transgresiones y resucitado para nuestra justificación.” (Romanos 4:23-25)
En este pasaje la palabra “contada” (también traducida como “imputada”) significa que la justificación divina ha sido depositada en nuestra cuenta, algo así como una transacción bancaria: Cristo toma nuestro pecado y no da a cambio Su justicia (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/26/te-cambio-mi-santidad-por-tus-pecados/). Así, la justicia de Dios es satisfecha al cambiar al receptor de la ira que originalmente le correspondía, y gracias a esta imputación, quienes tienen salvación también recibirán la resurrección. ¡Qué transacción más espectacular!
“Luego, siendo ya justificados por su sangre, cuánto más por medio de él seremos salvos de la ira. Porque si cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, cuánto más, ya reconciliados, seremos salvos por su vida. Y no solo esto, sino que nos gloriamos en Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, mediante quien hemos recibido ahora la reconciliación.” (Romanos 5:9-11)
Sólo “dividiendo” correctamente la Biblia (2 Timoteo 2:15) es que verdaderamente podemos comprender la salvación (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/05/el-dispensacionalismo/): ¡ahora la salvación es un regalo, gracias a la muerte expiatoria de Cristo en la cruz! No hay otra manera posible para que Dios pueda mantener simultáneamente su justicia y rectitud mientras salva a hombres y mujeres pecadores que no la merecen. Este extraordinario “misterio” sólo lo encontramos en las cartas paulinas (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/09/12/profecia-vs-misterio/), y es precisamente la “oferta por tiempo limitado” pronta a terminar.
Ahora, tengamos claro que, en vista que el plan de Dios es siempre binario (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/11/21/el-plan-binario-de-dios-para-el-hombre/), en el momento que finalice la actual “dispensación de la Gracia” y se retomen los siete años pendientes de la “dispensación de la Ley”, TODA LA DOCTRINA DE LA SALVACIÓN (POR GRACIA) REVELADA EN LAS CARTAS PAULINAS QUEDARÁ CANCELADA. En ese momento, el plan original se retomará (regresando a la doctrina legalista del Antiguo Testamento, de los evangelios y de las cartas hebreas del Nuevo Testamento), TODO dirigido nuevamente al pueblo de Israel.
¿Y los gentiles que queden luego del “rapto”? ¿Podrán salvarse durante la “dispensación de la Ley”? Aunque pareciera que sí será posible (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2025/04/04/pueden-los-gentiles-salvarse-fuera-de-la-dispensacion-de-la-gracia/), la Biblia no es del todo clara cómo funcionará la cosa, aunque sin lugar a dudas tendrá que suceder A TRAVÉS DE ISRAEL, pues para ese momento los gentiles ya habrán perdido la oportunidad que ha estado disponible durante casi 2000 años, debiendo (en el mejor de los casos) cumplir con la Ley Mosaica, o (en el peor de los casos) morir como mártires, al tener que negarse a poner la “marca de la Bestia” (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/01/13/la-marca-de-la-bestia/) para evitar la condenación eterna.
Finalmente, tal y como lo prometí al principio, adjunto el resumen tipo “forro” para poder rápidamente visualizar y ojala entender la inmensa bendición que nos ofrece Nuestro Señor Jesucristo. Entre más entendamos estas “buenas noticias”, ¡más agradecidos y gozosos viviremos nuestras vidas!
EL EVANGELIO (ACTUAL) RESUMIDO

A Dios toda la gloria por estos tres años de permitirme escribir sobre Su Palabra revelada al hombre. Si tienen alguna consulta (y yo conozco la respuesta, jajaja), pueden también escribirme a mi correo jaime.freer@icloud.com
(Basado en parte en http://wwurd.com/2020/08/27/how-does-salvation-work/)
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