La Navidad desde la perspectiva bíblica

Ayer se celebró mundialmente la fiesta de la Navidad, una fecha que muchos celebramos y hasta disfrutamos.  La verdad es que es difícil no hacerlo, especialmente porque TODA la sociedad occidental está de alguna manera programada para hacerlo, inclusive la inmensa mayoría de las oficinas están cerrados para dar tiempo a los empleados para que la celebren con sus familias.

¿Pero será la Navidad una fiesta “cristiana”?  ¿Tendrá ALGO que ver con el nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo?  Y peor aún, ¿cuál es el verdadero origen del famoso personaje de Santa Claus (anglicismo para Papá Noel, San Nicolás, Colacho, etc.), el árbol de Navidad, la costumbre de intercambiar regalos y todas las demás tradiciones? Como dijo el pastor John MacArthur, “no hay nada más amoroso que la verdad”, así que para aquellos que no le tienen miedo a salir de su zona de confort, ¡hoy vamos a intentar responder todas estas dudas!

Empecemos por la fecha: la Biblia es clara que Jesús NO NACIÓ UN 25 DE DICIEMBRE, sino que nació en otoño, probablemente en la Fiesta de los Tabernáculos entre el año 5aC y 3aC, de esto ya hablamos hace un año (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/24/cuando-nacio-cristo/). Lo interesante es que en esa fecha los romanos sí celebraban otra fiesta (“Sol Invictus”), que representaba la “Natividad” (“nativitas” en latín) o nacimiento del dios Sol, y era precedida por la fiesta de “Saturnalia” una herencia babilónica que celebraba el aumento de la duración del día, luego del solsticio de invierno.

Durante el tiempo entre Babilonia y Cristo, los paganos desarrollaron la creencia de que los días se acortaban a principios del invierno porque su dios Saturno (en realidad Nimrod) los abandonaba, pero cuando veían que la duración del día aumentaba, lo celebraron con festines y orgías desenfrenadas.

Luego que Constantino mezclara todas las prácticas paganas de los pueblos conquistados con el cristianismo primitivo para formar la herética Iglesia Católica Romana, pues obviamente la Navidad resurgió como una fiesta “santa” (y por supuesto lo digo con todo el sarcasmo posible, puesto que TODO lo que provenga de dicha institución será siempre de origen oscuro, por no decir satánico, ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2022/12/12/el-peligro-de-la-religion/).

Hasta aquí digamos que no hay sorpresas, muchos ya conocíamos del tema.  ¿Pero qué hay detrás de estas celebraciones de “Sol Invictus” y del “Saturnalia”?

La verdad es que MUCHO, y es más macabro del que me imaginaba, ya verán porque lo digo.  En la fiesta de “Saturnalia” los paganos por supuesto celebraban a Saturno, el dios del fuego. Saturno era también el dios de la siembra porque se necesitaba el calor del sol para permitir la siembra y el crecimiento de los cultivos, también se le adoraba en este festival de pleno invierno para que “regresara” y calentara la tierra nuevamente para que pudiera ocurrir la siembra de primavera.

Prácticamente todas las civilizaciones antiguas tenían un dios del fuego/sol, los egipcios (y a veces los romanos) lo llamaron “Vulcano”, los griegos lo llamaron “Kronos”, al igual que los fenicios, pero también lo llamaron “Saturno”. Los babilonios lo llamaron “Tamuz” (“Nimrod” resucitado en la persona de su hijo), “Moloc” o “Baal” (como lo hacían los druidas), y Nimrod era considerado el padre de todos los dioses babilónicos, al que se ofrecían en sacrificio las víctimas humanas (¡especialmente de los niños!), así que ya deberíamos ir entendiendo por dónde va la cosa.

Por increíble que parezca, los seres humanos engañados en realidad creían que estaban agradando a su “dios” al sacrificarle a sus propios niños inocentes, estos creían que el fuego los purificaba del pecado original. Por cierto que este es el origen de la doctrina católica de pasar tiempo en el Purgatorio para “purgar” el alma de todo pecado (a pesar que dicha creencia se opone a todo lo que enseña a Biblia), pero lamentablemente pocos católicos leen la Biblia y probablemente se perderán eternamente por su ignorancia de la Verdad (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/05/10/el-dilema-de-los-catolicos/).

¿Quién fue Nimrod?

Esta misteriosa figura bíblica fue entonces hijo de Cus/Cush (origen de los cushitas de Etiopia, que los egipcios los llamaban “nehesyw” o negros), nieto de Cam, y bisnieto de Noé.  Además, Nimrod/Nino fue conocido en Egipto como Osiris, y fue el fundador del primer imperio mundial en Babel (donde fue construida la torre), más tarde conocido como Babilonia (Génesis 10:8-12; 11:1-9). Su esposa fue Semiramis (también conocida como Innana, Ishtar, Isis o Venus), y dice la leyenda que luego de la muerte del primero promovió la creencia de que él era un dios, y que no solo la visitaba y le dejaba regalos debajo de un árbol perenne, sino que su espíritu la había dejado embarazada, y que por lo tanto Tamuz/Dumuzi/Horus era Nimrod reencarnado.

Con un padre, una madre y un hijo divinizados, se formó una trinidad engañosa y pervertida, y Semiramis y Horus eran adorados como “Madonna y el niño”, y ella considerada como “la Reina del Cielo” (¿les suena familiar?). Con el paso de las generaciones, fueron adorados con otros nombres en diferentes países e idiomas, muchos de ellos son reconocibles: Fortuna y Júpiter en Roma, Afrodita y Adonis en Grecia, y Astoret/Astarot/Astarté y Moloc/Baal en Canaán.

El famoso historiador judío Flavio Josefo escribió en Las Antigüedades sobre la importancia del papel de Nimrod en el mundo posterior al diluvio: “También transformó gradualmente el gobierno en tiranía… Él [Nimrod] también dijo que se vengaría de Dios, si tuviera la intención de ahogar al mundo nuevamente; para eso construiría una torre demasiado alta para que las aguas no pudieran llegar.  Ahora la multitud estaba muy dispuesta a seguir la determinación de Nimrod, y a considerar como una cobardía someterse a Dios” (Libro I, Capítulo IV, sec. 2, 3).

Bajo muchos nombres, el primer rebelde y quizás el más grande de la humanidad ha sido adorado (consciente o inconscientemente) en todas las religiones, incluyendo Israel que siguió cayendo en el servicio a los muchos dioses falsos que representaba Nimrod.

Como lo mencionamos, este Tamuz (el dios del fuego) era considerado Nimrod encarnado, y la etimología de la palabra en sí es fascinante. “Tam” significa “hacer perfecto” y “muz” “fuego”, el significado es claro a la luz de lo que ya hemos aprendido, pero veamos cómo el pueblo de Israel también adoraba a Baal/Moloc una vez que se habían apartado del Dios verdadero:

El versículo 6 vincula el valle de Tofet o Hinom con esta práctica, el nombre Tofet significa “tambor”, porque se tocaban tambores para ahogar los gritos de las víctimas en las llamas, tema que ya Jeremías había tocado algunos capítulos antes.

El Antiguo Testamento está lleno de condenas de Dios a Israel por practicar las costumbres de las naciones que los rodeaban, y estamos recopilando datos importantes que revelan un cuadro impactante. Tengamos en cuenta que la palabra hebrea para sacerdote es Cahn, y a los sacerdotes de Nimrod o Baal se les exigía necesariamente que comieran de los sacrificios humanos; y así ha sucedido que “Cahna-Bal” (el “Sacerdote de Baal”) es la palabra establecida para designar a un devorador de carne humana, traducida luego simplemente como “caníbal”.

¿Pero qué tiene que ver todo esto con la Navidad?

Curiosamente, según la Enciclopedia de Historia Mundial de Langer, “Santa” era un nombre común para Nimrod en toda Asia Menor, este era también el mismo dios del fuego que bajaba por las chimeneas de los antiguos paganos y el mismo dios del fuego ante quien se quemaba y comía a los niños en sacrificios humanos entre aquellos que alguna vez fueron el pueblo de Dios.

¿De dónde surge Santa Claus/Papa Noel?

La figura moderna de Santa Claus proviene entonces de una mezcla de historias y leyendas, es un rejuntado moderno (ayudado en parte por una campaña de Coca-Cola de principio del siglo pasado) de todo lo que vimos de Nimrod con lo que se sabe de “San Nicolás”, un monje proveniente de Mira (actual sur de Turquía) que vivió en el siglo III después de Cristo, historia que luego los europeos la adoptaron como propia por ahí de la Edad Media, adaptándola cada pueblo a su gusto y tradiciones.

En el caso de los holandeses lo llamaron “Sinterklaas”, que luego se convirtió en “Santa Klaus” al emigrar este pueblo al Nuevo Mundo. Recordemos que los primeros colonizadores de lo que hoy es la isla de Manhattan fueron holandeses, de ahí que Nueva York fuera primero llamado Nueva Amsterdam por ahí de 1624, ya que los puritanos (que aunque habían llegado algunos años antes) se habían establecido en la Bahía de Massachusetts, y no fue hasta cuarenta años después que los ingleses atacaron y tomaron la isla, renombrándola Nueva York (en honor al duque de York).

Por cierto, los puritanos ingleses prohibieron la observancia de la Navidad (incluyendo el Santa Klaus de los holandeses) en toda la colonia, a riesgo de recibir multas y/o prisión si se celebraba. Tuvieron que pasar casi 200 años (1856) antes de que la gente dejara de trabajar en Navidad en Boston, los puritanos conocían bien sus raíces y la etiquetaron de “idolatría pagana y papista”.

Curiosamente en Apocalipsis 2:6 y 15, leemos acerca de una “doctrina de los nicolaítas”, que Cristo le dice dos veces a Su Iglesia que “[Él] ABORRECE”.  El problema es que la Biblia no nos dice específicamente quienes son estos nicolaítas, pero si analizamos la palabra nicolaíta, significa “seguidor de Nicolás”, ¿será que se refiere a lo mismo? No lo sabemos a ciencia cierta, pero en cualquier caso, “Nikos” significa «conquistador, destructor» y “Laos” significa «gente», los nicolaítas entonces, son personas que siguen al conquistador o al destructor (Nimrod), por lo que podríamos estar viendo la gravedad de la figura del “inocente” San Nicolás.

El origen del árbol de Navidad

El árbol de Navidad moderno se originó en Alemania, pero los alemanes lo obtuvieron de los romanos, quienes a su vez lo obtuvieron de los babilonios y los egipcios.

Lo siguiente demuestra lo que creen los babilonios acerca del origen del árbol de Navidad (donde se representa a Nimrod con un árbol y un reno en sus brazos): “Una antigua fábula babilónica hablaba de un árbol de hoja perenne que brotó de un tocón muerto.  ¡El viejo tocón simbolizaba al Nimrod muerto, el nuevo árbol de hoja perenne simbolizaba que Nimrod había vuelto a la vida en Tamuz!  Entre los druidas el roble era sagrado, entre los egipcios era la palma y en Roma era el abeto, que se adornaba con frutos rojos durante las Saturnales.  (Walsh, Curiosidades de las costumbres populares, p. 242).

Increíblemente vuelve a salir a la luz el nombre de Nimrod, Tamuz y Semiramis, pero eso no es todo, porque pareciera que el árbol de Navidad también se menciona en la Biblia.

Esta aparente descripción del árbol de Navidad moderno es clara, Dios se refiere directamente a él como “el camino de las naciones (paganas)”. De manera igualmente directa, Él ordena a Su pueblo que “no aprenda el camino de los paganos”, calificando estas costumbres de “VANAS”. ¡Dios condena la instalación de árboles paganos (de Navidad) con este claro mandamiento bíblico!

Además, dichos arboles eran decorados por los romanos durante “Saturnalia” con figuras que representaban los sacrificios de niños realizados. Según el poeta pagano Virgilio, se hacía una ofrenda debajo de un árbol de hoja perenne decorado, del árbol se colgaban figuras y máscaras, llamadas «oscilla«, al igual que las decoraciones navideñas actuales.

El peligroso poder de las mentiras

Uno de los nombres de satanás es Destructor (Apocalipsis 9:11), y Nimrod/Saturno/Moloc/Baal, como su hijo, es el dios del fuego que destruye y devora a los niños pequeños.  El verdadero Jesucristo nunca estuvo y nunca estará en Navidad, pero el “dios de este mundo” (2 Corintios 4:4), siempre ha estado en Navidad, ¡él es su autor!

El Dios verdadero manda que “debemos adorarlo en espíritu y en verdad” (Juan 4:23-24), esto no encaja con las grandes mentiras navideñas y del Santa Claus que todos los niños creen con tanto gusto.  Entendamos lo que está en juego aquí, consideremos la introducción completa de Pablo mientras prepara el escenario para la advertencia que sigue: 

Los corintios parecieron “tolerar esto” sin mucha resistencia.  Pablo, inspirado por el verdadero Jesucristo de la Biblia, se sintió impulsado a registrar el peligro de seguir involuntariamente a “otro Jesús”.  La mayoría probablemente nunca haya considerado remotamente ni por un momento la idea de un Jesús falso: que existe un “Cristo falso” equivocado, diferente y (Mateo 24:23-24), llamado “otro Jesús”.

En el pasado, este “Jesús” incluso ha corrompido el pensamiento de los verdaderos cristianos, esto es claro, pero la “sutileza” de cómo esto puede suceder, y cómo ha ocurrido en la historia, es tan engañosa (o mejor dicho, tan seductora) que incluso los verdaderos cristianos pueden, sin saberlo, caer en la adoración de este impostor, esto es lo que les estaba pasando a los corintios.

Las personas pueden adorar de maneras que representan cosas que son muy diferentes de lo que creen o pretenden sinceramente.  Los “creyentes” de hoy pueden pensar que están adorando al verdadero Salvador cuando en realidad están adorando a un falso salvador: ¡A OTRO JESÚS! Por lo tanto, la totalidad del catolicismo y parte del cristianismo moderno (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/09/14/cristianismo-biblico-vs-cristianismo-religioso/) en realidad adoran a Nimrod/Saturno/Moloc/Baal, ¡un ser que difiere muchísimo del Jesucristo de la Biblia!

El énfasis moderno entre madre e hijo en “María la virgen/el niño Jesús”, incluida la adoración de María por parte de millones de personas, es un paralelo con Tamuz y su madre, Semiramis, que no se puede pasar por alto. Ahora, como siempre digo, esto no es un tema sobre ganar (o perder) la salvación eterna si celebramos (o no) la Navidad, al final nuestro destino no depende de lo que nosotros hacemos, ¡sino de lo que Cristo ya hizo por nosotros! (ver entrada https://ofertaportiempolimitado.org/2023/02/06/salvacion-por-gracia-solamente/).

Este tema es simplemente otro ejemplo más de la importancia de tener claro de cómo el enemigo (“el dios de este mundo”) SIEMPRE va a intentar desviarnos de la verdad y que no conozcamos al Dios Verdadero.  Por lo pronto, no dejemos de buscar la Verdad revelada en la Biblia, duela lo que duela y caiga quien caiga, al final es lo único que tiene un sentido eterno.

(Basado en parte en https://www.rawgist.com/the-true-origin-of-christmas-child-sacrifice-nimrod-christmas-tree-santa/ , https://christian.net/resources/is-santa-real-truths-and-lies/ , https://www.bibletools.org/index.cfm/fuseaction/Topical.show/RTD/cgg/ID/388/Nimrod.htm y https://www.ldolphin.org/semir.html)


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